Migración y Desarrollo, volumen 21, número 40, primer semestre 2023, es una publicación semestral editada por la Universidad Autónoma de Zacatecas «Francisco García Salinas», a través de la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo, Jardín Juárez 147, colonia Centro, Zacatecas, C.P. 98000, Tel. (01492) 922 91 09, www.uaz.edu.mx, www.estudiosdeldesarrollo.net, revistamyd@estudiosdeldesarrollo.net. Editor responsable: Raúl Delgado Wise. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo Vía Red Cómputo No. 04-2015-060212200400-203. ISSN: 2448-7783, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de última actualización: Unidad Académica de Estudios del Desarrollo, Maximino Gerardo Luna Estrada, Campus Universitario II, avenida Preparatoria s/n, fraccionamiento Progreso, Zacatecas, C.P. 98065. Fecha de la última modificación, julio de 2023.

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https://doi.org/10.35533/myd.numero40

Editorial

Veinte años de impulsar una agenda crítica y alternativa de investigación

Raúl Delgado Wise*

*Mexicano. Docente investigador de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo, Universidad Autónoma de Zacatecas. Presidente de la Red Internacional de Migración y Desarrollo. Correo-e: rdwise@uaz.edu.mx.

Con la aparición del número 40 de Migración y Desarrollo celebramos el vigésimo aniversario de la revista. A lo largo de estas dos décadas hemos publicado 240 artículos que exploran, desde un prisma analítico, crítico e interdisciplinario, aspectos cardinales de la compleja relación entre migración y desarrollo. Nuestro abordaje de la temática no ha sido en absoluto neutro. Desde un principio nos propusimos desarrollar una visión comprehensiva del fenómeno que trascendiera las posturas dominantes o hegemónicas alineadas a los intereses de los principales países del Norte receptores de migrantes (especialmente Estados Unidos y la Unión Europea) y que son implementadas a través de una variada gama de políticas públicas, que cuentan con la anuencia —e incluso, en algunos casos, con el impulso y acompañamiento— de organismos internacionales clave como el Banco Mundial y la Organización Internacional para las Migraciones, así como algunas entidades regionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

Asumir, como línea editorial de la revista, una postura contrahegemónica, que caracterizamos también como perspectiva del Sur, nos ha permitido expandir y elevar el debate sobre migración y desarrollo hacia nuevos y más fecundos horizontes. Frente a la visión dominante, mainstream o hegemónica entre dicho nexo, que promueve una visión simplista y descontextualizada de dicho nexo centrada en las remesas —concebidas como una palanca de desarrollo para los países de origen del migrante y una suerte de subsidio Norte-Sur—, a través de la revista se ha construido una visión integral del fenómeno enmarcada en una concepción crítica del capitalismo e imperialismo contemporáneos. Desde este posicionamiento, lejos de concebir al mercado mundial como la culminación de la modernidad capitalista y el punto final de un proceso inevitable que no tiene alternativa posible, como lo postula la ideología neoliberal, se ha promovido una concepción alterna en la que la migración y la cuestión del desarrollo se inscriben —y a la vez inciden— en la dinámica nacional y mundial del desarrollo capitalista, la división internacional del trabajo, el sistema imperialista de relaciones internacionales de poder, al igual que las contradicciones que rodean a la relación capital-trabajo.

Resulta importante agregar, en esta perspectiva, que el capitalismo e imperialismo contemporáneos han venido a replantear y redimensionar, en múltiples sentidos, la cuestión de la migración, el desarrollo y su vínculo recíproco. La migración masiva en dirección Sur-Norte y Sur-Sur, así como aquella que se despliega al interior de las naciones periféricas, se ha tornado crecientemente en un desplazamiento poblacional forzado, y a la vez en un factor esencial para la sostenibilidad del sistema. En los hechos —y esto me parece fundamental advertirlo— se ha convertido en un rasgo distintivo de la reestructuración neoliberal, en un elemento nodal y estratégico de la regulación de los mercados laborales y las dinámicas de acumulación global. Desde este prisma analítico, el análisis de la producción y reproducción de la fuerza de trabajo y del ejército laboral de reserva se complejiza, poniendo de relieve que las remesas, lejos de fungir como una palanca de desarrollo para los países de origen, se convierten en un factor decisivo de la reproducción económica, social y cultural de la fuerza de trabajo.

Contextualizar el análisis del nexo entre migración y desarrollo en el marco del capitalismo e imperialismo contemporáneos, al tiempo que se aporta abundante información empírica construida sobre la base de una amplia y variada gama de indicadores desmitificadores, ha sido una preocupación permanente del consejo editorial. Ello nos ha permitido profundizar en el significado e implicaciones de la reestructuración neoliberal y, en particular, en sus impactos diferenciados a lo largo del horizonte Norte-Sur o centro-periferia.

El análisis y caracterización de la crisis multidimensional, de alcances epocales o civilizatorios, por la que atraviesan el capitalismo contemporáneo y la humanidad entera, ha sido un tema recurrente y un foco de interés continuo. Su abordaje, tomando en consideración sus causas e impactos diferenciados, evidencia la necesidad de trascender el capitalismo y avanzar hacia una modernidad alternativa, al asignar a la periferia y a las clases subalternas un papel protagónico.

Desde este mirador crítico, el análisis de las graves —y peligrosas— contradicciones por las que transita el capitalismo contemporáneo cobra especial relevancia. Entre otras cosas, a través de los diversos trabajos publicados en Migración y Desarrollo, se advierte: a) la ingente concentración y centralización del capital en las principales potencias imperialistas con el predominio, casi absoluto, del capital monopolista mediante la expansión, a escala planetaria, de un puñado de grandes corporaciones multinacionales; b) la omnipresencia del capital financiero-especulativo en esta trama; c) la crítica reestructuración emprendida por el capital monopolista, al trasladar parte de sus procesos productivos, comerciales y de servicios hacia la periferia en busca de fuerza de trabajo barata y recursos naturales; d) la profunda reestructuración acometida por los ecosistemas de innovación, con Silicon Valley a la vanguardia, que acelera las dinámicas de innovación y pone los productos del trabajo científico y tecnológico (i. e., del general intellect) al servicio del gran capital; e) la creciente participación de científicos y tecnólogos provenientes de países periféricos y emergentes en las dinámicas de innovación y desarrollo de las fuerzas productivas; f) el curso distorsionado y crecientemente depredador que ha seguido el desarrollo de las fuerzas productivas, que exacerba la contradicción entre valor de uso y valor; y g) el desbordamiento y distribución desigual del ejército laboral de reserva a escala planetaria, el cual asigna a la periferia el papel de reservorio de fuerza de trabajo barata y flexible, para concentrar en ella una masa desproporcionalmente mayor de la sobrepoblación generada y excluida por el capital. Esto último desvela un elemento estructural clave para descifrar la naturaleza de la migración contemporánea y su carácter predominantemente forzado.

Resulta en particular significativo, en esta vertiente analítica, profundizar en la manera como éstos, junto a otros rasgos distintivos y contradicciones inherentes a la globalización neoliberal, contribuyen a replantear —como en efecto se consigna a través de las páginas de la revista— la cuestión del desarrollo de cara al siglo XXI. Esto nos ha provisto de un mirador privilegiado para desentrañar la relación entre migración y desarrollo y así vislumbrar posibilidades emancipadoras de transformación social.

Partiendo del pensamiento crítico latinoamericano y, en específico, de la teoría marxista de la dependencia, diversos trabajos publicados en Migración y Desarrollo nos advierten acerca de la emergencia de una nueva división internacional del trabajo que acentúa las dinámicas de intercambio desigual y redefine, en un sentido profundo, las relaciones de dependencia. En el corazón de estos planteamientos subyace la exportación de la mercancía primordial para la valorización del capital: la fuerza de trabajo. Además de su exportación directa por vía de la migración laboral, se hace referencia a una exportación indirecta o incorpórea de dicha mercancía vinculada con el modus operandi de las plantas de ensamble instaladas en los países periféricos.

Otro fenómeno que ha recibido especial atención en la revista —y en la literatura especializada— es el correspondiente al acelerado crecimiento que experimenta la migración calificada y altamente calificada proveniente de la periferia. Más que una fuga o ganancia de cerebros, como vulgar y superficialmente se le concibe, se trata de un fenómeno asociado a la división del trabajo en el seno de la manufactura, entre actividades intensivas en conocimiento y en fuerza de trabajo, así como a la reestructuración de los ecosistemas de innovación.

Teniendo en cuenta estas grandes consideraciones, el horizonte analítico cubierto por la revista comprende un vasto abanico temático que va desde contribuciones teóricas y metodológicas al análisis e interpretación del nexo entre migración y desarrollo, hasta cuestiones relativas a la agenda migratoria nacional, regional e internacional y la defensa de los derechos humanos de la comunidad migrante, donde la cuestión de la gobernanza migratoria ocupa un lugar trascendental.

Todo lo anterior nos ha permitido perfilar una agenda crítica y propositiva de investigación —y acción— de carácter contrahegemónico que, como lo destacamos desde el primer número de la revista, más que simplemente negar y contraponerse a la agenda dominante o hegemónica de investigación en el campo, busca trascenderla.

No quisiera terminar este breve comentario editorial, a propósito del vigésimo aniversario de Migración y Desarrollo, sin destacar el valioso y profesional trabajo que a lo largo de estas primeras dos décadas han realizado las y los integrantes de nuestro departamento editorial. Vaya para ellos mi más sincero reconocimiento. Vaya también mi reconocimiento a quienes, con su conocimiento, entrega y compromiso, han contribuido a construir y enriquecer la agenda crítica y alternativa de investigación promovida por la revista.

Por último, quisiera subrayar el enorme legado que a lo largo de este trayecto nos ha dejado mi entrañable colega y amigo, Stephen Castles. Sus valiosos aportes a la revista, sus inapreciables enseñanzas y su ejemplo a seguir son y seguirán siendo para nosotros un referente insoslayable.

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