{"id":2386,"date":"2025-06-18T18:58:56","date_gmt":"2025-06-18T18:58:56","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/?page_id=2386"},"modified":"2025-06-18T18:58:57","modified_gmt":"2025-06-18T18:58:57","slug":"numero-42-texto-completo-dca","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-42-texto-completo-dca\/","title":{"rendered":"N\u00famero 42 texto completo dca"},"content":{"rendered":"<div id=\"contenedor30\">\n<div style=\"float: left;\">\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-42\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-111 alignleft\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/MyD42-Forros.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"246\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff6600;\"><strong><em>Migraci\u00f3n y Desarrollo<\/em>, volumen 22, n\u00famero 42, primer semestre 2024<\/strong><\/span>, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas, C.P. 98000, Tel. (01492) 922 91 09, www.uaz.edu.mx, www.estudiosdeldesarrollo.net, revistamyd@estudiosdeldesarrollo.net. Editor responsable: Ra\u00fal Delgado Wise. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo V\u00eda Red C\u00f3mputo No. 04-2015-060212200400-203. ISSN: 2448-7783, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de \u00faltima actualizaci\u00f3n: Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Maximino Gerardo Luna Estrada, Campus Universitario II, avenida Preparatoria s\/n, fraccionamiento Progreso, Zacatecas, C.P. 98065. Fecha de la \u00faltima modificaci\u00f3n, mayo de 2024.<\/p>\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Queda estrictamente prohibida la reproducci\u00f3n total o parcial de los contenidos e im\u00e1genes de la publicaci\u00f3n sin previa autorizaci\u00f3n de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo.<\/p>\n<p><a style=\"color: #999999;\"> https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero42<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<h2 class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Migraci\u00f3n, g\u00e9nero y trabajo: latinoamericanas en el mercado laboral estadounidense<\/span><\/h2>\n<h4 class=\"p3\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #808080;\">Migration, gender, and labor: latin American women in the U.S. labor market<br \/>\n<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Recibido <span class=\"s1\">22<\/span>\/<span class=\"s1\">04<\/span>\/<span class=\"s1\">24<\/span> | Aceptado <span class=\"s1\">07<\/span>\/<span class=\"s1\">05<\/span>\/<span class=\"s1\">24<\/span><\/p>\n<h6 class=\"p5\"><span style=\"color: #000000;\">Daniela Castro Alquicira<\/span><\/h6>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">*<\/span><span class=\"s1\">Mexicana. Investigadora asociada, Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Correo-e: dancasalqui@gmail.com<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><span class=\"s1\">Resumen. <\/span><\/strong>El art\u00edculo analiza la inserci\u00f3n laboral de mujeres latinoamericanas inmigrantes en Estados Unidos entre 1994 y 2023, se destaca c\u00f3mo la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y la reestructuraci\u00f3n productiva han generado una mayor demanda de mano de obra femenina en el sector servicios. Las trabajadoras inmigrantes desempe\u00f1an un papel esencial en diversos sectores como el cuidado, el trabajo dom\u00e9stico y los servicios, enfrentan condiciones laborales desiguales, bajos salarios y falta de protecci\u00f3n social. Se utiliza informaci\u00f3n estad\u00edstica de la encuesta Current Population Survey (CPS) para revelar la manera en que la participaci\u00f3n laboral femenina ha crecido m\u00e1s r\u00e1pidamente que el flujo migratorio. Adem\u00e1s, el estudio muestra la forma en que distintos factores (escolaridad, flexibilizaci\u00f3n laboral y pol\u00edticas migratorias) han transformado las din\u00e1micas de migraci\u00f3n femenina. A pesar de su contribuci\u00f3n clave a la econom\u00eda estadounidense, estas trabajadoras enfrentan una persistente desvalorizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica, lo que refleja desigualdades estructurales basadas en g\u00e9nero, origen y clase<span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\"><b>Palabras clave:\u00a0<\/b><\/span>migraci\u00f3n femenina, Am\u00e9rica Latina, mercado laboral estadounidense, precariedad laboral, g\u00e9nero<span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s4\"><b>Abstract.\u00a0<\/b><\/span><span class=\"s1\">This article analyzes the labor insertion of Latin American immigrant women in the United States between 1994 and 2023, highlighting how economic globalization and productive restructuring have generated an increased demand for female labor in the service sector. Immigrant women play an essential role in sectors such as caregiving, domestic work, and services, facing unequal working conditions, low wages, and a lack of social protection. Statistical information from the Current Population Survey (CPS) is used to reveal how female labor participation has grown more rapidly than migratory flows. Additionally, the study shows how factors (educational attainment, labor flexibilization, and migration policies) have transformed the dynamics of female migration. Despite their key contribution to the U.S. economy, these workers continue to face persistent social and economic devaluation, reflecting structural inequalities based on gender, origin, and class.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\"><b>Keywords:\u00a0<\/b><\/span>female migration, Latin America, U.S. labor market, labor precariousness, gender.<\/span><\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Introducci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">El art\u00edculo se centra en analizar los determinantes de la inserci\u00f3n laboral de las mujeres inmigrantes latinoamericanas en Estados Unidos en los \u00faltimos <span class=\"s1\">30<\/span> a\u00f1os (<span class=\"s1\">1994<\/span>&#8211;<span class=\"s1\">2023<\/span>). Dicho periodo es parte de un proceso caracterizado por profundas transformaciones en diversas \u00e1reas de la vida social, derivadas de la llamada globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica en su fase neoliberal. En ese contexto, el fen\u00f3meno de la migraci\u00f3n laboral internacional se ha vuelto m\u00e1s complejo, debido a nuevas realidades locales, regionales y nacionales. En Am\u00e9rica Latina, las din\u00e1micas migratorias se transformaron dentro de la regi\u00f3n y hacia el exterior. Los flujos migratorios latinoamericanos se orientan esencialmente hacia Estados Unidos, el principal pa\u00eds de destino a escala mundial y el mayor receptor de migraci\u00f3n mexicana, as\u00ed como de grandes contingentes provenientes del centro y sur del continente.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">La movilidad internacional de mujeres trabajadoras ha experimentado tambi\u00e9n cambios trascendentales en cuanto a su volumen, din\u00e1mica y caracter\u00edsticas, los cuales no pueden comprenderse sin considerar el contexto general en el que ocurren. En ese sentido, es importante destacar la creciente incorporaci\u00f3n de las mujeres al trabajo remunerado en el \u00e1mbito mundial, un fen\u00f3meno impulsado por transformaciones econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas vinculadas con la reestructuraci\u00f3n productiva y a la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales en la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En la migraci\u00f3n internacional, las mujeres participan activamente y se integran de manera creciente en los mercados laborales de los pa\u00edses de destino. Aunque su migraci\u00f3n ha estado presente en distintas etapas hist\u00f3ricas, permaneci\u00f3 invisibilizada hasta la segunda mitad del siglo XX, ya que se las consideraba como acompa\u00f1antes de los migrantes varones o como participantes en procesos de reunificaci\u00f3n familiar, se minimizaba, adem\u00e1s, su actividad en los mercados laborales. No obstante, en los \u00faltimos <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os, es evidente que su participaci\u00f3n en los movimientos poblacionales internos e internacionales es cada vez m\u00e1s activa e independiente respecto a las migraciones masculinas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El objetivo del presente estudio es indagar en los procesos que desencadenan la migraci\u00f3n de las mujeres trabajadoras latinoamericanas, as\u00ed como en el an\u00e1lisis de las caracter\u00edsticas e inserci\u00f3n de esta fuerza de trabajo en Estados Unidos. La migraci\u00f3n femenina latinoamericana posee caracter\u00edsticas propias que se desarrollan dentro de din\u00e1micas m\u00e1s amplias de las migraciones laborales contempor\u00e1neas. Su funcionamiento se vincula con la interconexi\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social, hist\u00f3rica y demogr\u00e1fica entre los pa\u00edses de origen en Am\u00e9rica Latina y el pa\u00eds de destino, Estados Unidos. En este sistema migratorio, el motor principal de la migraci\u00f3n de mujeres es el proceso de acumulaci\u00f3n en Estados Unidos, que genera las condiciones para el fen\u00f3meno migratorio y define sus principales rasgos. Adicionalmente, la inserci\u00f3n de los pa\u00edses latinoamericanos en el mercado mundial, bajo relaciones de dependencia y de complementariedad subordinada (Rold\u00e1n, <\/span><span class=\"s3\">2013<\/span><span class=\"s2\">) con los pa\u00edses desarrollados, especialmente Estados Unidos, impulsa estos flujos migratorios de mujeres.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La reestructuraci\u00f3n productiva en Estados Unidos desde los <\/span><span class=\"s3\">1970<\/span><span class=\"s2\">, junto con la segmentaci\u00f3n de los mercados laborales, increment\u00f3 la demanda de mano de obra barata, en especial de mujeres, para empleos precarios con bajos salarios y limitadas posibilidades de ascenso. As\u00ed, la migraci\u00f3n de mujeres latinoamericanas, entendida como un fen\u00f3meno laboral y productivo, se encuentra determinada por factores econ\u00f3micos asociados a la reconversi\u00f3n productiva global y a las estrategias de la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica neoliberal. Su especificidad radica en que, aparte de las determinantes econ\u00f3micas, est\u00e1 influida por condiciones sociales derivadas de un sistema de reproducci\u00f3n social que perpet\u00faa desigualdades de g\u00e9nero.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Se contemplan dos ejes fundamentales, el primero atiende a la conexi\u00f3n entre el proceso de reconversi\u00f3n productiva en Estados Unidos y los cambios profundos en su estructura econ\u00f3mica y los mercados laborales. Se hace hincapi\u00e9 en los procesos de terciarizaci\u00f3n, flexibilizaci\u00f3n de la econom\u00eda estadounidense y la entrada masiva de las mujeres nativas al trabajo remunerado, como elementos que desencadenan la demanda de trabajo de mujeres inmigrantes latinoamericanas en Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El segundo eje se centra en la investigaci\u00f3n emp\u00edrica que examina la inserci\u00f3n laboral de las mujeres latinoamericanas entre <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">. El inicio de este periodo marca un cambio significativo en los patrones migratorios de los pa\u00edses latinoamericanos, con transformaciones en vol\u00famenes, rutas, lugares de origen y de destino, temporalidades, condiciones de tr\u00e1nsito y formas de incorporaci\u00f3n a los mercados laborales. Entre los fen\u00f3menos sobresalientes se ubica la creciente migraci\u00f3n centroamericana hacia Estados Unidos, el aumento de la inmigraci\u00f3n mexicana y de pa\u00edses sudamericanos, as\u00ed como el flujo migratorio desde la regi\u00f3n del Caribe. La inmigraci\u00f3n latinoamericana en Estados Unidos pas\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">11<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas a <\/span><span class=\"s3\">26<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\"> millones, con una tasa de crecimiento total del periodo de <\/span><span class=\"s3\">131<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">%, entre <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">. En el caso de las mujeres, su n\u00famero se increment\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\"> a casi <\/span><span class=\"s3\">13<\/span><span class=\"s2\"> millones en el mismo periodo, es decir, m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">140<\/span><span class=\"s2\">%, tasa superior a la del crecimiento de los hombres latinoamericanos que fue de casi <\/span><span class=\"s3\">130<\/span><span class=\"s2\">%.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Los datos aqu\u00ed empleados provienen de la encuesta relativa a la fuerza laboral y el mercado de trabajo, conocida como la Current Population Survey (CPS). La cual se levanta mensualmente por la Oficina del Censo de los Estados Unidos en colaboraci\u00f3n con la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales. Con la cps se elabor\u00f3 una base de datos de <\/span><span class=\"s3\">14<\/span><span class=\"s2\"> variables sociodemogr\u00e1ficas y <\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\"> relacionadas al mercado laboral para los a\u00f1os que van de <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">. La construcci\u00f3n de dicha base fue a partir de Integrated Public Use Microdata Series (IPUMS, por sus siglas en ingl\u00e9s), en su versi\u00f3n IPUMS CPS, proyectos que son desarrollados por la Universidad de Minnesota, en el que se concentran y homologan los microdatos de la CPS.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El periodo de an\u00e1lisis seleccionado responde a un criterio cualitativo vinculado al redise\u00f1o de la CPS en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\">, en el que se introducen preguntas clave para identificar a la poblaci\u00f3n extranjera, como la fecha de inmigraci\u00f3n, el pa\u00eds de origen y el lugar de nacimiento de la madre y el padre de los encuestados. El an\u00e1lisis se limita hasta <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">, dado que corresponde al \u00faltimo a\u00f1o con informaci\u00f3n disponible en el momento de estudio.<\/span><\/span><\/p>\n<h3 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Transformaciones productivas y la incorporaci\u00f3n\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">laboral de mujeres inmigrantes<\/span><\/h3>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">En los \u00faltimos <span class=\"s1\">40<\/span> a\u00f1os, la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica ha impulsado una profunda reestructuraci\u00f3n industrial, tecnol\u00f3gica y laboral que ha obligado tanto a pa\u00edses desarrollados como subdesarrollados a adaptar sus econom\u00edas y reformar sus pol\u00edticas. En Estados Unidos, el proceso comenz\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada de <span class=\"s1\">1970<\/span>, cuando la crisis del modelo de acumulaci\u00f3n industrial taylorista-fordista provoc\u00f3 una ca\u00edda de la demanda, la productividad y la rentabilidad del capital, hecho que gener\u00f3 desempleo e inflaci\u00f3n generalizados (Antunes, <span class=\"s1\">2001<\/span>). Para enfrentar esta crisis, se implement\u00f3 una reestructuraci\u00f3n orientada a reactivar el ciclo productivo y reforzar el control sobre la fuerza laboral, lo que result\u00f3 en la consolidaci\u00f3n del neoliberalismo como estrategia econ\u00f3mica y pol\u00edtica, restaurando el poder de las \u00e9lites econ\u00f3micas tras el periodo del Estado benefactor (Harvey, <span class=\"s1\">2007<\/span>; Antunes, <span class=\"s1\">2005<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Este modelo introdujo una nueva forma de acumulaci\u00f3n flexible, caracterizada por la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, la automatizaci\u00f3n, la creaci\u00f3n de nuevos mercados y productos, y la diversificaci\u00f3n organizacional. Asimismo, para competir en el mercado global, se desmantel\u00f3 gran parte de la actividad industrial en los pa\u00edses centrales, traslad\u00e1ndola a regiones con bajos costos laborales y menores regulaciones, mientras que las inversiones extranjeras directas y otras transacciones internacionales de capital se intensificaron.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La reconversi\u00f3n econ\u00f3mica trajo consigo la flexibilizaci\u00f3n de los mercados laborales. En Estados Unidos, el empleo industrial se redujo de forma dr\u00e1stica (Harvey, <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\">), mientras el sector servicios creci\u00f3 de manera acelerada, abarc\u00f3 desde trabajos administrativos y financieros hasta servicios de salud, limpieza, turismo (Antunes, <\/span><span class=\"s3\">2001<\/span><span class=\"s2\">). Paralelamente, el mercado laboral se volvi\u00f3 m\u00e1s heterog\u00e9neo con la incorporaci\u00f3n masiva de mujeres y otros grupos sociales desde mediados de los <\/span><span class=\"s3\">1970<\/span><span class=\"s2\">. Los anteriores cambios reflejan una transformaci\u00f3n estructural en la econom\u00eda global, con profundas implicaciones en la organizaci\u00f3n del trabajo y la distribuci\u00f3n de oportunidades laborales.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El mercado laboral estadounidense, durante el neoliberalismo, se organiza en m\u00faltiples estratos diferenciados donde, por un lado, se concentra el empleo estable con condiciones laborales relativamente favorables y, por otro lado, se aglutina el empleo en el que los trabajadores son altamente reemplazables y se desarrollan en una posici\u00f3n de alta vulnerabilidad. Tal estructura pone de manifiesto la segmentaci\u00f3n y desigualdad del mercado laboral en la que la estabilidad y los derechos laborales disminuyen progresivamente hacia la precarizaci\u00f3n y la informalidad (Harvey, <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En este nuevo mundo laboral, las mujeres han emergido como la principal mano de obra suplementaria, con una creciente participaci\u00f3n en todos los sectores econ\u00f3micos desde la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">1960<\/span><span class=\"s2\"> (Maruani, <\/span><span class=\"s3\">2002<\/span><span class=\"s2\">). El fen\u00f3meno responde a su adecuaci\u00f3n para empleos masivos de baja remuneraci\u00f3n y condiciones laborales precarias, por ejemplo, trabajos a medio tiempo, temporales o parciales que ofrecen menores salarios y beneficios en comparaci\u00f3n con los hombres (Braverman, <\/span><span class=\"s3\">1998<\/span><span class=\"s2\">). Dicha din\u00e1mica se observa en todos los segmentos del mercado laboral, desde los trabajos m\u00e1s estables y mejor remunerados hasta los sectores m\u00e1s vulnerables.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El mercado laboral, tradicionalmente masculino, ha experimentado una transformaci\u00f3n significativa al incorporar a un gran n\u00famero de mujeres, en particular en el sector servicios y en las nuevas ramas productivas (Antunes, <\/span><span class=\"s3\">2001<\/span><span class=\"s2\">). En los pa\u00edses centrales, como Estados Unidos, desde finales de los <\/span><span class=\"s3\">1970<\/span><span class=\"s2\">, la terciarizaci\u00f3n y flexibilizaci\u00f3n del mercado laboral son tendencias clave. La creciente participaci\u00f3n femenina ha acompa\u00f1ado y potenciado estos cambios estructurales, mientras que la disminuci\u00f3n de los empleos en la agricultura y la industria, junto con la ca\u00edda de los salarios masculinos y el deterioro de la calidad de vida, han impulsado todav\u00eda m\u00e1s su incorporaci\u00f3n masiva al trabajo asalariado.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Entre <\/span><span class=\"s3\">1950<\/span><span class=\"s2\"> y principios del siglo XX, la proporci\u00f3n de empleos en el sector terciario pas\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\">% a <\/span><span class=\"s3\">80<\/span><span class=\"s2\">% a escala mundial, las mujeres han sido un factor decisivo en esa transici\u00f3n (Maruani, <\/span><span class=\"s3\">2002<\/span><span class=\"s2\">).En Estados Unidos, la participaci\u00f3n femenina en el mercado laboral creci\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">36<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">1960<\/span><span class=\"s2\"> a casi <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">1980<\/span><span class=\"s2\">, en los \u00faltimos <\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os alcanz\u00f3 <\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">%. Contrariamente la participaci\u00f3n masculina disminuy\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">76<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">1960<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">54<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> (v\u00e9ase gr\u00e1fica <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s4\">1<\/span>. <\/span><span style=\"color: #000000;\">Porcentaje de participaci\u00f3n de la fuerza laboral <\/span><span style=\"color: #000000;\">estadounidense, seg\u00fan sexo, <span class=\"s4\">1960<\/span>&#8211;<span class=\"s4\">2023<\/span><\/span><\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-2387\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica1dc-1024x541.png\" alt=\"\" width=\"593\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica1dc-1024x541.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica1dc-300x159.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica1dc-768x406.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica1dc-1536x812.png 1536w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica1dc.png 1586w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/p>\n<p class=\"p10\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Fuente: IPUMS CPS, <\/span><span class=\"s5\">2024<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La creciente incorporaci\u00f3n de las mujeres al trabajo remunerado en Estados Unidos no ocurre en un contexto de igualdad. Aunque los avances en educaci\u00f3n impulsan su participaci\u00f3n, contin\u00faan enfrentando desigualdades salariales, limitaciones en el desarrollo profesional y segregaci\u00f3n laboral. Semejantes inequidades se agravan por factores de clase, puesto que mientras las mujeres de clase media acceden a empleos m\u00e1s estables, las de clases populares se ven relegadas a trabajos precarios y al subempleo, exacerbado desde la crisis del empleo de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">1980<\/span><span class=\"s2\">. A la vez, la persistencia de funciones tradicionales asigna a las mujeres la doble carga de responsabilidades dom\u00e9sticas y laborales, lo que perpet\u00faa condiciones de desigualdad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Por otro lado, la reducci\u00f3n de servicios estatales en salud, educaci\u00f3n y cuidado intensifica la demanda de mano de obra femenina, espec\u00edficamente de inmigrantes, para realizar tareas dom\u00e9sticas y de cuidado en hogares de mujeres trabajadoras nativas y profesionales de alto nivel. El fen\u00f3meno refuerza una econom\u00eda que depende de trabajadoras inmigrantes, a menudo invisibilizadas y sujetas a bajos salarios y escasos derechos laborales. Autoras como Saskia Sassen (<\/span><span class=\"s3\">1984<\/span><span class=\"s2\">, <\/span><span class=\"s3\">1991<\/span><span class=\"s2\">, <\/span><span class=\"s3\">2011<\/span><span class=\"s2\">) destacan que estas mujeres son esenciales para garantizar la reproducci\u00f3n social y el funcionamiento de hogares y sectores clave de la econom\u00eda estadounidense.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">La terciarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, junto con la precarizaci\u00f3n laboral, incrementa la demanda de empleos mal remunerados, en especial en las ciudades. En ese contexto, los servicios precarizados, realizados mayoritariamente por inmigrantes, incluyen limpieza, mensajer\u00eda, atenci\u00f3n en restaurantes, hoteles y tiendas, entre otros. Aunque los aludidos trabajos no se consideran parte de la econom\u00eda global, s\u00ed lo son de la infraestructura que sustenta sectores din\u00e1micos como las finanzas y la alta tecnolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Cabe agregar que la informalidad caracteriza gran parte de estas relaciones laborales, lo que reduce costos para las personas empleadoras, pero coloca a las trabajadoras en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad y desprotecci\u00f3n. Dicha condici\u00f3n no s\u00f3lo degrada y desvaloriza su trabajo, sino que contribuye a la invisibilidad de las mujeres inmigrantes en el mercado laboral, resalta un nivel adicional en la segmentaci\u00f3n del trabajo bajo el modelo neoliberal. <\/span><\/p>\n<h3 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Trayectorias laborales de las inmigrantes latinoamericanas<\/span><\/h3>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">Desde los <span class=\"s1\">1990<\/span>, la migraci\u00f3n latinoamericana hacia Estados Unidos experiment\u00f3 cambios relevantes. En t\u00e9rminos de volumen, pas\u00f3 de representar <span class=\"s1\">4<\/span>.<span class=\"s1\">4<\/span>% de la poblaci\u00f3n total estadounidense en <span class=\"s1\">1994<\/span> a <span class=\"s1\">8<\/span>% en <span class=\"s1\">2023<\/span>. Si se considera tambi\u00e9n a los descendientes de migrantes nacidos en Estados Unidos, los latinoamericanos alcanzaron <span class=\"s1\">18<\/span>% de la poblaci\u00f3n nacional, es decir, <span class=\"s1\">65<\/span>.<span class=\"s1\">2<\/span> millones de personas en <span class=\"s1\">2023<\/span> (Pew Research Center, <span class=\"s1\">2024<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">De manera complementaria, la composici\u00f3n de esos flujos se diversific\u00f3. Migrantes de Sudam\u00e9rica (brasile\u00f1os, bolivianos, colombianos, peruanos y ecuatorianos) duplicaron su presencia para <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> respecto a la d\u00e9cada anterior, con Colombia y Per\u00fa como los principales emisores. En Centroam\u00e9rica, la migraci\u00f3n desde El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua alcanz\u00f3 <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\">. En el caso de los mexicanos, aunque experimentaron un menor crecimiento relativo, continuaron como el grupo m\u00e1s numeroso, es decir, <\/span><span class=\"s3\">57<\/span><span class=\"s2\">% del total de inmigrantes latinoamericanos, con <\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> millones (v\u00e9ase gr\u00e1fica <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">). Respecto a los inmigrantes caribe\u00f1os, los cubanos lideraron los flujos migratorios, seguidos por los dominicanos, jamaiquinos y haitianos, que en conjunto representaron <\/span><span class=\"s3\">31<\/span><span class=\"s2\">% del total de inmigrantes latinoamericanos en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s4\">2.\u00a0<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Volumen de la inmigraci\u00f3n latinoamericana en Estados Unidos, <\/span><span style=\"color: #000000;\">seg\u00fan regi\u00f3n de origen, <span class=\"s4\">1994<\/span>&#8211;<span class=\"s4\">2023<\/span><\/span><\/h4>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-2388\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica2dc-1024x865.png\" alt=\"\" width=\"475\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica2dc-1024x865.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica2dc-300x253.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica2dc-768x649.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/grafica2dc.png 1286w\" sizes=\"auto, (max-width: 475px) 100vw, 475px\" \/><\/p>\n<p class=\"p10\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Fuente: IPUMS CPS, <\/span><span class=\"s5\">2024<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Para el a\u00f1o <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\">, el crecimiento de la migraci\u00f3n latina comenz\u00f3 a desacelerarse. Por primera vez desde <\/span><span class=\"s3\">1960<\/span><span class=\"s2\">, el n\u00famero de inmigrantes no duplic\u00f3 el de la d\u00e9cada anterior, alcanz\u00f3 casi los <\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\"> millones. A pesar de ello, Brasil, Ecuador, Venezuela y M\u00e9xico continuaron mostrando aumentos significativos. A partir de este periodo, el crecimiento de la poblaci\u00f3n latinoamericana en Estados Unidos fue impulsado m\u00e1s por altas tasas de fertilidad y natalidad que por nuevos flujos migratorios, aunque el n\u00famero de migrantes continu\u00f3 creciendo en aproximadamente <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> millones por d\u00e9cada (Pew Research Center, <\/span><span class=\"s3\">2014<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La disminuci\u00f3n relativa a la llegada de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos se asocia con la p\u00e9rdida de la caracter\u00edstica de circularidad, en espec\u00edfico en el caso de M\u00e9xico. La reforma migratoria IRCA (Immigration Reform and Control Act) en <\/span><span class=\"s3\">1986<\/span><span class=\"s2\"> condicion\u00f3 la regularizaci\u00f3n al establecimiento de residencia permanente en el pa\u00eds y se introdujo un plan de seguridad fronteriza que implic\u00f3 la militarizaci\u00f3n de la frontera. Estos dos elementos modificaron el tiempo de permanencia de la poblaci\u00f3n inmigrante, particularmente la de origen latinoamericano (Bergad y Klein, <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">A partir del siglo XXI, las tasas de crecimiento de la inmigraci\u00f3n latina comenzaron a contraerse de manera notable. Seg\u00fan el censo de <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\">, las tasas de migraci\u00f3n provenientes de Am\u00e9rica del Sur y del Caribe se redujeron a menos de la mitad (de <\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\">), mientras que la migraci\u00f3n mexicana cay\u00f3 a menos de un tercio (de <\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">% a <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">%). La migraci\u00f3n centroamericana mostr\u00f3 tambi\u00e9n una disminuci\u00f3n, aunque menos pronunciada (de <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">% a <\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">%) (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">). Desde <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> un tercio de los pa\u00edses present\u00f3 tasas de crecimiento negativas, incluido M\u00e9xico, con una ca\u00edda de &#8211;<\/span><span class=\"s3\">0<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La reducci\u00f3n general de la migraci\u00f3n latinoamericana desde la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> se atribuye de modo parcial a pol\u00edticas migratorias m\u00e1s restrictivas y a la militarizaci\u00f3n de la frontera, especialmente tras los atentados del <\/span><span class=\"s3\">11<\/span><span class=\"s2\"> de septiembre de <\/span><span class=\"s3\">2001<\/span><span class=\"s2\">. Sin embargo, tales medidas no detuvieron por completo el flujo migratorio, sino que lo administraron de acuerdo con las necesidades laborales de Estados Unidos. La crisis econ\u00f3mica de <\/span><span class=\"s3\">2008<\/span><span class=\"s2\"> tuvo, de igual forma, un impacto crucial, al reducir la demanda de fuerza de trabajo en diversos sectores productivos, lo que contribuy\u00f3 al descenso de las tasas de inmigraci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Desde <\/span><span class=\"s3\">2016<\/span><span class=\"s2\"> la migraci\u00f3n mexicana exhibe una desaceleraci\u00f3n significativa. El saldo neto migratorio, que manifiesta la diferencia entre la cantidad de mexicanos que emigran y de la cantidad de migrantes que ingresan a M\u00e9xico, se redujo en un promedio anual de <\/span><span class=\"s3\">14<\/span><span class=\"s2\">%. Durante el \u00faltimo a\u00f1o de la presidencia de Barack Obama y a lo largo del primer mandato de Donald Trump, esa disminuci\u00f3n acumul\u00f3 una ca\u00edda de <\/span><span class=\"s3\">59<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\">% (Negrete, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">). Esta desaceleraci\u00f3n no implica que la fuerza de trabajo mexicana haya perdido relevancia en la acumulaci\u00f3n de capital estadounidense. En contraposici\u00f3n, demuestra una nueva reestructuraci\u00f3n de los mercados laborales, que responden a transformaciones en la demanda de mano de obra en sectores estrat\u00e9gicos de la econom\u00eda de Estados Unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, la migraci\u00f3n latinoamericana experiment\u00f3 transformaciones culturales, hist\u00f3ricas, econ\u00f3micas y sociales que van m\u00e1s all\u00e1 de los n\u00fameros, e impactan los mercados laborales y las din\u00e1micas sociales. Al interior del sistema migratorio Am\u00e9rica Latina-Estados Unidos, las mujeres desempe\u00f1an un papel crucial, aunque su experiencia, en concreto en relaci\u00f3n con el trabajo y los mercados laborales, sigue siendo subestimada.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Para el periodo <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">, las mujeres latinoamericanas participan en la migraci\u00f3n hacia Estados Unidos en una proporci\u00f3n similar a la de los hombres. La participaci\u00f3n de las mujeres var\u00eda m\u00ednimamente: en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">48<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">%, en <\/span><span class=\"s3\">2000 <\/span><span class=\"s2\">a <\/span><span class=\"s3\">49<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">%, en <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">49<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">%, en <\/span><span class=\"s3\">2020<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">50<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">% y en <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">49<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">% (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">), con diferencias importantes seg\u00fan el pa\u00eds de origen. Estos datos evidencian que las mujeres, por lo menos desde <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\">, conforman la mitad de la inmigraci\u00f3n latinoamericana en Estados Unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\">, los datos de la cps constatan que la proporci\u00f3n de mujeres en la migraci\u00f3n latinoamericana fue ligeramente menor que la de los hombres. Las migraciones con menor participaci\u00f3n femenina provinieron de El Salvador y Surinam (<\/span><span class=\"s3\">48<\/span><span class=\"s2\">% y <\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">%, respectivamente), mientras que M\u00e9xico registr\u00f3 el porcentaje m\u00e1s bajo de todos, con <\/span><span class=\"s3\">44<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">%. Otras migraciones reflejaron paridad entre hombres y mujeres, como las de Guatemala, Hait\u00ed, Argentina, Bolivia, Ecuador, Per\u00fa, Uruguay y Venezuela. Finalmente, hubo casos donde la proporci\u00f3n de mujeres super\u00f3 a la de los hombres, sobresalen los flujos desde Belice, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Panam\u00e1, Cuba, Rep\u00fablica Dominicana, Jamaica, Barbados, Trinidad y Tobago, Brasil, entre otros.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">De acuerdo con los datos de <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">, dichas tendencias cambiaron de modo representativo. M\u00e9xico dej\u00f3 de ser el pa\u00eds con menor proporci\u00f3n de mujeres respecto de los hombres, con <\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">%, al ser superado por El Salvador (<\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">%), Honduras (<\/span><span class=\"s3\">46<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">%) y Guatemala (<\/span><span class=\"s3\">43<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">%), Argentina (<\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">%) y Bolivia (<\/span><span class=\"s3\">44<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">%). En los flujos provenientes de Nicaragua (<\/span><span class=\"s3\">51<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">9<\/span><span class=\"s2\">%), Panam\u00e1 (<\/span><span class=\"s3\">52<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">%) y los pa\u00edses del Caribe, las mujeres mantienen una participaci\u00f3n superior a <\/span><span class=\"s3\">50<\/span><span class=\"s2\">%. La tendencia tambi\u00e9n se observa en Colombia (<\/span><span class=\"s3\">54<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">%), Per\u00fa (<\/span><span class=\"s3\">53<\/span><span class=\"s2\">%), Uruguay (<\/span><span class=\"s3\">51<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">%) y Venezuela (<\/span><span class=\"s3\">53<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">%) (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Respecto a la edad de las inmigrantes, se observan cambios significativos en el periodo de estudio. En <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> la mayor\u00eda ten\u00eda entre <\/span><span class=\"s3\">21<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os, pero en <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span> <span class=\"s3\">55<\/span><span class=\"s2\">% ten\u00eda entre <\/span><span class=\"s3\">31<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">55<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">). Estos datos reflejan dos tendencias: un envejecimiento de las mujeres que se han establecido de manera permanente en Estados Unidos y un aumento de la edad promedio de las nuevas inmigrantes en comparaci\u00f3n con los <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">La importancia de las mujeres en la migraci\u00f3n latinoamericana se percibe adem\u00e1s en los cambios cualitativos generados en los mercados laborales y en las din\u00e1micas pol\u00edticas, sociales y culturales de Estados Unidos, as\u00ed como en sus pa\u00edses de origen. Desde hace tres d\u00e9cadas la migraci\u00f3n femenina latinoamericana responde a nuevas condiciones socioecon\u00f3micas. Las mujeres ya no migran predominantemente por motivos de reunificaci\u00f3n familiar, sino de forma m\u00e1s independiente e integr\u00e1ndose al mercado laboral estadounidense. Dichos cambios se asocian a la transici\u00f3n econ\u00f3mica global de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas, que ha transformado las oportunidades laborales y las relaciones de g\u00e9nero. La creciente participaci\u00f3n de las mujeres en la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa (PEA) es un fen\u00f3meno mundial que incluye a las migrantes latinoamericanas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Desde <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> las mujeres han incrementado progresivamente su participaci\u00f3n en el mercado laboral de Estados Unidos: <\/span><span class=\"s3\">59<\/span><span class=\"s2\">% del total de los inmigrantes latinoamericanos formaba parte de la PEA, con una composici\u00f3n de <\/span><span class=\"s3\">63<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">% de hombres y <\/span><span class=\"s3\">36<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">% de mujeres. En <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">, los inmigrantes latinoamericanos representaron <\/span><span class=\"s3\">10<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">% de la PEA total del pa\u00eds. En ese sentido, las mujeres inmigrantes latinoamericanas han aumentado su participaci\u00f3n en la PEA, pasando de <\/span><span class=\"s3\">44<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">49<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">% en el a\u00f1o <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\">. Del <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> al <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> su participaci\u00f3n dentro de la PEA creci\u00f3 ligeramente de <\/span><span class=\"s3\">53<\/span><span class=\"s2\">% a <\/span><span class=\"s3\">53<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">%, sin embargo, su nivel de empleo aument\u00f3 de modo notable de <\/span><span class=\"s3\">87<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">95<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Como se analiz\u00f3 en la secci\u00f3n anterior, un factor clave en el aumento de la participaci\u00f3n laboral de las inmigrantes es la reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica. Este proceso provoc\u00f3 un declive en el empleo industrial y la flexibilizaci\u00f3n de las condiciones laborales y de contrataci\u00f3n, lo que facilit\u00f3 la incorporaci\u00f3n de las mujeres inmigrantes como mano de obra precarizada, en especial en el sector servicios. Adem\u00e1s, el incremento responde a diversos factores: el aumento de sus niveles de escolaridad y de la capacitaci\u00f3n formal para desempe\u00f1ar el trabajo, el retraso de la maternidad, la reducci\u00f3n del n\u00famero de hijos y una mayor experiencia en el trabajo remunerado.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Cabe a\u00f1adir que en <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> la participaci\u00f3n laboral de los hombres inmigrantes latinoamericanos alcanz\u00f3 <\/span><span class=\"s3\">76<\/span><span class=\"s2\">%, mientras que la de las mujeres fue de <\/span><span class=\"s3\">53<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">% (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">), lo que evidencia una diferencia significativa. Tal disparidad puede explicarse, en parte, por la naturaleza de los trabajos que realizan las mujeres inmigrantes: sus actividades, con frecuencia asociadas al trabajo no remunerado, temporal o informal, no siempre se ajustan a la definici\u00f3n tradicional de empleo asalariado, lo que lleva a que sean subestimadas o excluidas de las estad\u00edsticas laborales. Asimismo, el estatus irregular de muchas de ellas dificulta su reconocimiento como trabajadoras que reciben salarios.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La inserci\u00f3n laboral de las mujeres inmigrantes latinoamericanas en Estados Unidos var\u00eda considerablemente seg\u00fan su pa\u00eds de origen. En <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> pocas nacionalidades superaban <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\">% de empleo entre la PEA: destacaron las mexicanas (<\/span><span class=\"s3\">49<\/span><span class=\"s2\">%), dominicanas (<\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">%), cubanas (<\/span><span class=\"s3\">46<\/span><span class=\"s2\">%) y venezolanas (<\/span><span class=\"s3\">43<\/span><span class=\"s2\">%). En el a\u00f1o <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> un mayor n\u00famero de nacionalidades registr\u00f3 niveles sobresalientes de empleo. Las mexicanas, cubanas, dominicanas y venezolanas mantuvieron los mayores porcentajes de participaci\u00f3n en el empleo, seguidas de las provenientes de Guatemala (<\/span><span class=\"s3\">49<\/span><span class=\"s2\">%), Ecuador (<\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">%), Argentina (<\/span><span class=\"s3\">46<\/span><span class=\"s2\">%), Chile (<\/span><span class=\"s3\">46<\/span><span class=\"s2\">%), Costa Rica (<\/span><span class=\"s3\">45<\/span><span class=\"s2\">%), El Salvador (<\/span><span class=\"s3\">45<\/span><span class=\"s2\">%), Honduras (<\/span><span class=\"s3\">45<\/span><span class=\"s2\">%), Nicaragua (<\/span><span class=\"s3\">45<\/span><span class=\"s2\">%), Brasil (<\/span><span class=\"s3\">43<\/span><span class=\"s2\">%), Colombia (<\/span><span class=\"s3\">43<\/span><span class=\"s2\">%) y Per\u00fa (<\/span><span class=\"s3\">41<\/span><span class=\"s2\">%). Este incremento coincide con el auge de la inmigraci\u00f3n latinoamericana hacia Estados Unidos, producto de la intensificaci\u00f3n de la reconversi\u00f3n productiva.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Durante este periodo la deslocalizaci\u00f3n de la industria hacia pa\u00edses menos desarrollados dej\u00f3 ciertas actividades imposibles de trasladar, como los servicios de distribuci\u00f3n, la producci\u00f3n, la agricultura, la construcci\u00f3n, los servicios sociales y personales. Dichas \u00e1reas, que requieren de mano de obra con bajos niveles de escolaridad y capacitaci\u00f3n formal para el trabajo, acrecentaron la incorporaci\u00f3n de trabajadores inmigrantes en Estados Unidos entre <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2006<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En el periodo que va de <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> las inmigrantes latinoamericanas en general pasaron de una tasa de participaci\u00f3n econ\u00f3mica de <\/span><span class=\"s3\">56<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">%, en el primer a\u00f1o, a una de <\/span><span class=\"s3\">51<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\"> %, en el segundo. El n\u00famero de mujeres migrantes provenientes de Am\u00e9rica Latina creci\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\"> millones a casi <\/span><span class=\"s3\">13<\/span><span class=\"s2\"> millones. En paralelo, la cantidad de latinoamericanas integradas a la fuerza laboral pas\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\"> millones en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\"> millones en <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">, con una tasa de crecimiento anual de <\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">%, ligeramente superior a la tasa de inmigraci\u00f3n de mujeres latinoamericanas (<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">%) (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">). Esto sugiere que la participaci\u00f3n laboral de las mujeres crece m\u00e1s r\u00e1pido que su flujo migratorio, lo que a su vez evidencia una mayor disposici\u00f3n de las mujeres reci\u00e9n llegadas para incorporarse al mercado laboral en comparaci\u00f3n con aquellas que llevan m\u00e1s tiempo en Estados Unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Es pertinente acotar que este fen\u00f3meno se inscribe en el proceso de feminizaci\u00f3n de las migraciones que ha caracterizado la movilidad de mujeres en los \u00faltimos <\/span><span class=\"s3\">30<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os. El cambio responde a la reconfiguraci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n de capital, marcada por la flexibilizaci\u00f3n de la producci\u00f3n, la cual demanda una mayor incorporaci\u00f3n de mujeres inmigrantes como fuerza de trabajo precarizada y adaptable a las necesidades de los mercados laborales.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s4\">1.\u00a0<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Distribuci\u00f3n del empleo de las mujeres migrantes latinoamericanas <\/span><span style=\"color: #000000;\">en Estados Unidos seg\u00fan sector de actividad, <span class=\"s4\">2023<\/span><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-2389\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro1dc-1024x823.png\" alt=\"\" width=\"578\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro1dc-1024x823.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro1dc-300x241.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro1dc-768x618.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro1dc-1536x1235.png 1536w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro1dc.png 1552w\" sizes=\"auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><\/p>\n<p class=\"p10\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Fuente: IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s5\">2024<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En cuanto a los sectores de ocupaci\u00f3n en los que se insertan las mujeres latinoamericanas, la encuesta cps muestra una concentraci\u00f3n relevante del empleo en el sector servicios, con un porcentaje que va de <\/span><span class=\"s3\">60<\/span><span class=\"s2\">% en <\/span><span class=\"s3\">1994<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">86<\/span><span class=\"s2\">% en el a\u00f1o <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">. Otra tendencia es la disminuci\u00f3n del porcentaje de empleo en el sector manufacturero: de <\/span><span class=\"s3\">19<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">% a <\/span><span class=\"s3\">9<\/span><span class=\"s2\">%. En el periodo de estudio, la mayor reducci\u00f3n en este sector ocurri\u00f3 entre los a\u00f1os <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> cuando decay\u00f3 de <\/span><span class=\"s3\">17<\/span><span class=\"s2\">% a <\/span><span class=\"s3\">9<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">% (Castro, <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">). Relativo a la subregi\u00f3n de origen, las mujeres mexicanas presentan las cifras m\u00e1s altas en la mayor\u00eda de los sectores, lo que refleja su predominancia hist\u00f3rica en la migraci\u00f3n hacia Estados Unidos; resaltan en la producci\u00f3n manufacturera (<\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">% aproximadamente), as\u00ed como en servicios de restaurantes, hospedaje y entretenimiento (<\/span><span class=\"s3\">41<\/span><span class=\"s2\">%); tambi\u00e9n tienen una participaci\u00f3n destacada en los servicios profesionales (<\/span><span class=\"s3\">38<\/span><span class=\"s2\">%) y en el sector de la salud y los cuidados (<\/span><span class=\"s3\">33<\/span><span class=\"s2\">%); lo anterior exhibe una diversificaci\u00f3n de actividades en las que se insertan las trabajadoras mexicanas dentro del mercado laboral en Estados Unidos (v\u00e9ase cuadro <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Por su parte, las caribe\u00f1as representan alrededor de <\/span><span class=\"s3\">47<\/span><span class=\"s2\">% en el sector de servicios de salud y cuidados, porcentaje que constata su inserci\u00f3n tradicional en trabajos de cuidado y asistencia personal (Hondagneu-Sotelo, <\/span><span class=\"s3\">2007<\/span><span class=\"s2\">). En adici\u00f3n, mantienen una participaci\u00f3n importante en los servicios profesionales (<\/span><span class=\"s3\">21<\/span><span class=\"s2\">%) y en transporte y almacenamiento (<\/span><span class=\"s3\">16<\/span><span class=\"s2\">%). Las trabajadoras centroamericanas se insertan de manera clave en sectores con alta demanda de fuerza de trabajo con bajos niveles de escolaridad y de capacitaci\u00f3n formal para el trabajo, como la construcci\u00f3n (aproximadamente <\/span><span class=\"s3\">22<\/span><span class=\"s2\">%) y servicios en restaurantes, de hospedaje y entretenimiento (<\/span><span class=\"s3\">19<\/span><span class=\"s2\">%). Registran una participaci\u00f3n destacada en el comercio al menudeo (<\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\">%) y servicios profesionales (<\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\">%), lo que sugiere su participaci\u00f3n en empleos con menos barreras de entrada, pero que implican un alto grado de flexibilidad y precariedad (v\u00e9ase cuadro <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En contraste, las mujeres inmigrantes provenientes de Am\u00e9rica del Sur muestran una tendencia un poco distinta en la que se distinguen en los servicios profesionales, sector en el que representan alrededor de <\/span><span class=\"s3\">26<\/span><span class=\"s2\">%, servicios personales (<\/span><span class=\"s3\">22<\/span><span class=\"s2\">%) y comercio al menudeo (<\/span><span class=\"s3\">19<\/span><span class=\"s2\">%). Esto indica su inserci\u00f3n en ocupaciones m\u00e1s diversificadas y, en algunos casos, que requieren mayores niveles de escolaridad y de capacitaci\u00f3n para el trabajo en comparaci\u00f3n con M\u00e9xico y las otras subregiones de Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Las actividades en las que menos se insertan las trabajadoras latinoamericanas son aquellas que se incluyen en el sector primario de la econom\u00eda con participaciones bajas para todas las regiones, a excepci\u00f3n de M\u00e9xico con aproximadamente <\/span><span class=\"s3\">63<\/span><span class=\"s2\">%. En contigua tesis, los servicios religiosos y sindicatos ostentan cifras menos representativas, con participaciones que oscilan entre <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">% y <\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">%. Los servicios de mantenimiento tambi\u00e9n registran una baja participaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con otros sectores (v\u00e9ase cuadro <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Estos datos desvelan algunos patrones de segmentaci\u00f3n laboral seg\u00fan la regi\u00f3n de origen. Las mujeres mexicanas y centroamericanas tienen una mayor inserci\u00f3n en sectores que tienden a ser m\u00e1s precarizados, como la manufactura, la construcci\u00f3n, los servicios de entretenimiento. Las mujeres caribe\u00f1as predominan en el sector salud y de cuidados, mientras que las sudamericanas resaltan en los servicios profesionales y personales, circunstancia que expresa una mayor diversificaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Es preciso mencionar que para <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\"> m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">50<\/span><span class=\"s2\">% del total del empleo de las trabajadoras inmigrantes latinoamericanas se concentr\u00f3 en s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">22<\/span><span class=\"s2\"> ocupaciones dentro del sector terciario o de servicios, indicativo de una fuerte concentraci\u00f3n en ocupaciones precarizadas que requieren bajos niveles de escolaridad y de capacitaci\u00f3n formal. La ocupaci\u00f3n m\u00e1s representativa es la de empleadas dom\u00e9sticas y de limpieza de habitaciones, que concentra <\/span><span class=\"s3\">9<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">% del total, seguida de conserjes y limpiadoras de edificios <\/span><span class=\"s6\">(<em>janitors<\/em>)<\/span><span class=\"s2\"> con <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">% y cocineras con <\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">% (v\u00e9ase cuadro <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">). M\u00e1s de la mitad de las trabajadoras latinoamericanas se insertan en trabajos tradicionalmente feminizados, asociados a la limpieza, el cuidado y los servicios personales, los cuales suelen caracterizarse por bajos salarios, condiciones laborales precarias y escasas oportunidades de ascenso. Asimismo, en gran medida, la inserci\u00f3n de estas migrantes se define por la creciente demanda de mano de obra en dichos sectores.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El papel de las inmigrantes provenientes de Am\u00e9rica Latina en la econom\u00eda de los cuidados en Estados Unidos es vital. Ocupaciones como asistentes de cuidado personal (<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\">%), asistentes de salud a domicilio (<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">%) y ni\u00f1eras o trabajadoras de cuidado infantil (<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">%), reflejan su presencia en labores esenciales para el funcionamiento de los hogares estadounidenses.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\">De acuerdo con datos de la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales de Estados Unidos, a trav\u00e9s de la Encuesta sobre el Uso del Tiempo en Estados Unidos, las inmigrantes latinoamericanas empleadas en actividades de cuidado y trabajo dom\u00e9stico reportan un promedio de <span class=\"s1\">33<\/span> horas trabajadas por semana (Bureau of Labor Statistics, <span class=\"s1\">2024<\/span>). No obstante, este dato resulta cuestionable si se considera que en <span class=\"s1\">2022<\/span> las trabajadoras nativas en empleos de tiempo completo dedicaron, en promedio, <span class=\"s1\">10<\/span> horas diarias en actividades relacionadas con el trabajo remunerado. Ello entra\u00f1a que las trabajadoras latinoamericanas dedicadas al trabajo dom\u00e9stico y los cuidados deben laborar en los hogares estadounidenses durante al menos <span class=\"s1\">50<\/span> horas semanales, casi <span class=\"s1\">17<\/span> horas m\u00e1s de las reportadas oficialmente.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s4\">2.\u00a0<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Distribuci\u00f3n del empleo de las migrantes latinoamericanas seg\u00fan las ocupaciones m\u00e1s representativas en el sector servicios, Estados Unidos <span class=\"s4\">2023<\/span><\/span><\/h4>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%; text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-2390\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro2dc-850x1024.png\" alt=\"\" width=\"546\" height=\"658\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro2dc-850x1024.png 850w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro2dc-249x300.png 249w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro2dc-768x925.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro2dc-1275x1536.png 1275w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/cuadro2dc.png 1504w\" sizes=\"auto, (max-width: 546px) 100vw, 546px\" \/><br \/>\nFuente: IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s5\">2024.<\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s5\"><br \/>\n<\/span><\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Cabe agregar que las trabajadoras latinoamericanas se insertan en trabajos como asistentes de enfermer\u00eda (<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">2<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">%) y enfermeras registradas (<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">1<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">.<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">8<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">%); los bajos porcentajes implican que algunas mujeres acceden a empleos del sector salud que requieren m\u00e1s especializaci\u00f3n (v\u00e9ase cuadro <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">2<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">). Sin duda, las trabajadoras latinoamericanas mantienen cierta importancia dentro de los sistemas de salud en Estados Unidos; por ejemplo, en el cr\u00edtico contexto de la pandemia de covid-<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">19<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\"> las mujeres latinas formaron parte de la fuerza de trabajo esencial y fueron clave en el sector de la salud. Seg\u00fan datos del Migration Policy Institute para <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">2020<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\"> (Batalova, <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">2020<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">), de los <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">6<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\"> millones de personas inmigrantes en actividades catalogadas como prioritarias, <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">2<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">.<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">6<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\"> millones eran trabajadores del sector salud; de ellos, <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">75<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">% eran mujeres (<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">1<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">.<\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">98<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\"> millones), de las cuales <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">36<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">% (casi <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">731<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\"> mil) eran inmigrantes provenientes de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (<span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">IPUMS-CPS<\/span><\/span>, <\/span><span class=\"s3\" style=\"color: #000000;\">2024<\/span><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">).<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Otra proporci\u00f3n significativa de estas trabajadoras se incorpora en la industria de restaurantes y preparaci\u00f3n de alimentos, al igual que en el comercio minorista. Las ocupaciones de cocineras (<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">%), meseras (<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">%), cajeras (<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">%) y trabajadoras en la preparaci\u00f3n de alimentos (<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">%) evidencian la participaci\u00f3n de las mujeres en empleos temporales, inestables y mal remunerados. Tal tendencia se refuerza con su presencia en actividades manuales, como las empacadoras y embaladoras (<\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">%) y las transportadoras de carga e inventario (<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">%), ocupaciones asociadas con empleos f\u00edsicos que requieren de poca especializaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">De igual forma, las inmigrantes latinoamericanas se insertan en ocupaciones que requieren niveles altos de formaci\u00f3n escolar y capacitaci\u00f3n formal. Es el caso de las maestras de primaria y secundaria (<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\">%), las secretarias y asistentes administrativas (<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">%) y las gerentes (<\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">%). Estas cifras indican, aunque de manera limitada, que existe un grupo de latinoamericanas que accede a trabajos con mejores condiciones laborales y mayor estabilidad (v\u00e9ase cuadro <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">La distribuci\u00f3n advierte la segregaci\u00f3n laboral basada en el g\u00e9nero, el origen y la clase, que define la inserci\u00f3n laboral de las mujeres inmigrantes latinoamericanas en el mercado laboral estadounidense. Si bien estas trabajadoras sostienen sectores esenciales para la econom\u00eda, contin\u00faan enfrentando desigualdades estructurales. La mayor\u00eda de esos empleos requiere de trabajadoras dispuestas a aceptar condiciones laborales flexibles y precarias, caracterizadas por la falta de estabilidad, contratos temporales, trabajos a medio tiempo, subcontrataci\u00f3n y escasa o nula protecci\u00f3n social y laboral.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Dichos empleos se encuentran en la base de la escala salarial, lo que los con<\/span>vierte en trabajos precarizados dentro del contexto socioecon\u00f3mico estadounidense. <span class=\"s2\">Seg\u00fan datos de la CPS, las mujeres inmigrantes latinoamericanas percibieron ingresos anuales promedio de <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\"> mil <\/span><span class=\"s3\">500<\/span><span class=\"s2\"> d\u00f3lares en el a\u00f1o <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">. Sus ingresos fueron casi <\/span><span class=\"s3\">10<\/span><span class=\"s2\"> mil d\u00f3lares inferiores a los de los trabajadores latinoamericanos. En adici\u00f3n, las mujeres inmigrantes ganaron <\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\"> mil d\u00f3lares menos que las trabajadoras nativas estadounidenses y <\/span><span class=\"s3\">40<\/span><span class=\"s2\"> mil d\u00f3lares menos que los trabajadores nativos varones (IPUMS-CPS, <\/span><span class=\"s3\">2024<\/span><span class=\"s2\">), cifras que revelan una marcada desigualdad salarial.<\/span><\/span><\/p>\n<h3 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Conclusiones<\/span><\/h3>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">En este art\u00edculo se analiz\u00f3 la din\u00e1mica laboral de las mujeres inmigrantes latinoamericanas en el mercado de trabajo en Estados Unidos entre <span class=\"s1\">1994<\/span> y <span class=\"s1\">2023<\/span>. Durante ese periodo la creciente demanda de mano de obra femenina inmigrante fue determinante en las din\u00e1micas de este flujo migratorio. El fen\u00f3meno se vincula con la reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica iniciada en la d\u00e9cada de <span class=\"s1\">1970<\/span>, que transform\u00f3 el aparato productivo estadounidense, con el impulso de la terciarizaci\u00f3n de la econom\u00eda y la creaci\u00f3n de un mercado laboral m\u00e1s heterog\u00e9neo en t\u00e9rminos de g\u00e9nero. En ese contexto, las mujeres se convirtieron en una reserva clave de mano de obra suplementaria, en especial en sectores que requieren fuerza de trabajo con bajos niveles de escolaridad y capacitaci\u00f3n formal para desempe\u00f1ar el trabajo y con condiciones laborales precarias.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">La creciente participaci\u00f3n de las mujeres en el trabajo remunerado, sumada al retroceso del Estado en servicios de salud, educaci\u00f3n y cuidados, gener\u00f3 una demanda de trabajadoras que asumieran tales responsabilidades. Las trabajadoras latinoamericanas han sido fundamentales para cubrir esas necesidades, lo que ha permitido la inserci\u00f3n y permanencia de las mujeres nativas en el mercado laboral y ha garantizado el funcionamiento de los hogares estadounidenses. A su vez, la terciarizaci\u00f3n de la econom\u00eda ha incrementado el n\u00famero de empleos que requieren de poca calificaci\u00f3n, socialmente desvalorizados, sin movilidad econ\u00f3mica o social, y que atraen a grandes contingentes de trabajadores migratorios.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">A lo largo del periodo analizado, las mujeres latinoamericanas participaron en la migraci\u00f3n hacia Estados Unidos en proporciones similares a los hombres. En migraciones provenientes de El Salvador, Guatemala, Honduras, Bolivia, Argentina y M\u00e9xico, la proporci\u00f3n femenina no super\u00f3 <\/span><span class=\"s3\">50<\/span><span class=\"s2\">%, a diferencia de pa\u00edses del Caribe y otros de Sudam\u00e9rica donde predominan los flujos de mujeres.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">El an\u00e1lisis de la inserci\u00f3n laboral de las mujeres, realizado desde una perspectiva cr\u00edtica y basado en datos estad\u00edsticos oficiales, pone de manifiesto un aumento de su participaci\u00f3n en la fuerza laboral estadounidense. Sin embargo, la mayor parte de estas trabajadoras se inserta en empleos precarizados y feminizados, como los cuidados personales, los cuidados, el trabajo dom\u00e9stico y otros servicios personales. Esos trabajos exponen la desvalorizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica asignada al trabajo de las mujeres, considerado secundario. Adem\u00e1s, las mujeres inmigrantes latinoamericanas se enfrentan al racismo, la xenofobia y la desprotecci\u00f3n legal y pol\u00edtica, situaciones que agravan su vulnerabilidad en Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<h3 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Bibliograf\u00eda<\/span><\/h3>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Antunes, R. (<span class=\"s4\">2001<\/span>).<em><span class=\"s7\"> \u00bf<\/span><span class=\"s8\">Adi\u00f3s al trabajo<\/span><span class=\"s7\">?<\/span><span class=\"s8\"> Ensayo sobre la metamorfosis y la centralidad del mundo del trabajo<\/span><\/em>. S\u00e3o Paulo: Biblioteca Latinoamericana de Servicio Social\/Cortez Editora.<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Antunes, R. (<span class=\"s4\">2005<\/span>). <em><span class=\"s8\">Los sentidos del trabajo. Ensayo sobre la afirmaci\u00f3n y la negaci\u00f3n del trabajo<\/span><\/em>. Buenos Aires: Taller de Estudios Laborales\/Herramienta Ediciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Batalova, J. (<span class=\"s4\">7<\/span> de abril de <span class=\"s4\">2023<\/span>). \u00abImmigrant health-care workers in the United States\u00bb. <span class=\"s8\">Migration Policy Institute<\/span>. Recuperado de https:\/\/www.migrationpolicy.org\/article\/immigrant-health-care-workers-united-states-<span class=\"s4\">2021<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p20\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Bergad, L. y Klein, H. (<\/span><span class=\"s4\">2010<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em>Hispanics in the United States: a demographic, social and economic history, <span class=\"s9\">1980<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">2005<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Estados Unidos: Cambridge University Press.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p20\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Braverman, H. (<\/span><span class=\"s4\">1998<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em>Labor and monopoly capital: the degradation of work in the Twentieth Century<\/em>. <span class=\"s1\">Nueva York: Monthly Review Press.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Castro Alquicira, D. (<span class=\"s4\">2023<\/span>). <em><span class=\"s8\">Inserci\u00f3n de las mujeres inmigrantes en el mercado de trabajo de Estados Unidos: <\/span><span class=\"s9\">1990<\/span><span class=\"s8\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">2019<\/span><\/em> (tesis de doctorado en Econom\u00eda), Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas-Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p class=\"p20\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Harvey, D. (<\/span><span class=\"s4\">1990<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em>La condici\u00f3n de la posmodernidad. Investigaci\u00f3n sobre los or\u00edgenes del cambio cultural<\/em>. <span class=\"s1\">Buenos Aires: Amorrortu.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p20\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Harvey, D. (<\/span><span class=\"s4\">2007<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em>Breve Historia del Neoliberalismo<\/em><span class=\"s1\">. Madrid: Akal.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Hondagneu-Sotelo, P. (<span class=\"s4\">2007<\/span>). <em><span class=\"s8\">Dom\u00e9stica: immigrant workers cleaning and caring in the shadows of affluence<\/span><\/em>. Berkeley y Los \u00c1ngeles: University of California Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Maruani, M. (<\/span><span class=\"s10\">2002<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><span class=\"s11\"><em>Trabajo y el empleo de las mujeres<\/em>. <\/span><span class=\"s2\">Espa\u00f1a: Editorial Fundamentos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Negrete, A. (diciembre de <span class=\"s4\">2024<\/span>). \u00abPerspectivas de la migraci\u00f3n M\u00e9xico-Estados Unidos\u00bb. <em><span class=\"s8\">Bolet\u00edn Nuestra Am\u00e9rica XXI<\/span><\/em> (<span class=\"s4\">98<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p20\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Pew Research Center (<\/span><span class=\"s4\">2014<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em>Hispanic nativity shift: U.S. births drive population grow thus immigration stalls<\/em>.<span class=\"s1\"> Washington, D.C.: Pew Research Center.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Pew Research Center (<\/span><span class=\"s10\">2024<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s11\">Who is Hispanic<\/span><span class=\"s12\">?<\/span><\/em><span class=\"s2\"> Washington, D.C.: Pew Research Center.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Rold\u00e1n, G. (<span class=\"s4\">2013<\/span>). \u00abLa precariedad laboral de los trabajadores migrantes internacionales en la globalizaci\u00f3n\u00bb. En Rold\u00e1n, G. (coord.), <em><span class=\"s8\">La globalizaci\u00f3n del subdesarrollo en el mundo del trabajo<\/span><\/em>. M\u00e9xico: Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas-Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Sassen, S. (<span class=\"s4\">1984<\/span>). \u00abNotes on the incorporation of Third World women into wage-labor through immigration and off-shore production\u00bb.<em> <span class=\"s8\">International Migration Review<\/span><\/em>, <span class=\"s4\">18<\/span>(<span class=\"s4\">4<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Sassen, S. (<span class=\"s4\">1991<\/span>). <span class=\"s8\"><em>The global city: New York, London, Tokyo<\/em>. <\/span>Nueva Jersey: Princeton University Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Sassen, S. (<span class=\"s4\">2011<\/span>). \u00abDos enclaves en las geograf\u00edas globales contempor\u00e1neas del trabajo\u00bb. En Aragon\u00e9s, A.M. (coord.), <span class=\"s8\"><em>Mercados de trabajo y migraci\u00f3n internacional<\/em>. <\/span>M\u00e9xico: Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas<span class=\"s8\">&#8211;<\/span>Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p21\" style=\"text-align: left;\"><em><span style=\"color: #000000;\">Bases de datos consultadas<\/span><\/em><\/h4>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">U.S. Bureau of Labor Statistics (<span class=\"s4\">2024<\/span>). <span class=\"s8\">American Time Use Survey (ATUS).<\/span> U.S. Department of Labor. Recuperado de https:\/\/www.bls.gov\/tus\/database.htm<\/span><\/p>\n<p class=\"p19\"><span style=\"color: #000000;\">Integrated Public Use Microdata Series-Current Population Survey (<span class=\"s2\">IPUMS-CPS<\/span>) (<span class=\"s4\">2024<\/span>). <span class=\"s2\">IPUMS-CPS<\/span><span class=\"s8\">: Version <\/span><span class=\"s9\">12<\/span><span class=\"s8\">.<\/span><span class=\"s9\">0<\/span><span class=\"s8\"> [dataset]<\/span>. Recuperado de https:\/\/cps.ipums.org<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<p class=\"p1\"><a style=\"font-size: inherit; background-color: #ffffff;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" style=\"border-width: 0;\" src=\"https:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/4.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Este obra est\u00e1 bajo una <a style=\"color: #808080;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Migraci\u00f3n y Desarrollo, volumen 22, n\u00famero 42, primer semestre 2024, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2386","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2386"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2386\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2391,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2386\/revisions\/2391"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}