{"id":2301,"date":"2025-01-21T21:30:40","date_gmt":"2025-01-21T21:30:40","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/?page_id=2301"},"modified":"2025-01-21T21:30:40","modified_gmt":"2025-01-21T21:30:40","slug":"numero-41-texto-completo-aic","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-41-texto-completo-aic\/","title":{"rendered":"Numero 41 texto completo aic"},"content":{"rendered":"<div id=\"contenedor30\">\n<div style=\"float: left;\">\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-41\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-111 alignleft\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/MyD41-Forros.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"246\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #4f4092;\"><strong><em>Migraci\u00f3n y Desarrollo<\/em>, volumen 21, n\u00famero 41, segundo semestre 2023<\/strong><\/span>, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas, C.P. 98000, Tel. (01492) 922 91 09, www.uaz.edu.mx, www.estudiosdeldesarrollo.net, revistamyd@estudiosdeldesarrollo.net. Editor responsable: Ra\u00fal Delgado Wise. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo V\u00eda Red C\u00f3mputo No. 04-2015-060212200400-203. ISSN: 2448-7783, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de \u00faltima actualizaci\u00f3n: Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Maximino Gerardo Luna Estrada, Campus Universitario II, avenida Preparatoria s\/n, fraccionamiento Progreso, Zacatecas, C.P. 98065. Fecha de la \u00faltima modificaci\u00f3n, diciembre de 2023.<\/p>\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Queda estrictamente prohibida la reproducci\u00f3n total o parcial de los contenidos e im\u00e1genes de la publicaci\u00f3n sin previa autorizaci\u00f3n de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo.<\/p>\n<p><a style=\"color: #999999;\"> https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero41<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<h2 class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">El car\u00e1cter de clase de la emigraci\u00f3n venezolana reciente<\/span><\/h2>\n<h4 class=\"p3\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #808080;\">Class characteristics of recent Venezuelan emigration<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Recibido <span class=\"s1\">08<\/span>\/<span class=\"s1\">05<\/span>\/<span class=\"s1\">23<\/span> | Aceptado <span class=\"s1\">25<\/span>\/<span class=\"s1\">05<\/span>\/<span class=\"s1\">23<\/span><\/p>\n<h6 class=\"p5\"><span style=\"color: #000000;\">Alejandro I. Canales*<\/span><\/h6>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\"><span class=\"s1\">*<\/span><span class=\"s1\">Chileno. Doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de M\u00e9xico. Profesor investigador de la Universidad de Guadalajara. Correo-e: acanales60@gmail.com<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><strong><span class=\"s1\">Resumen. <\/span><\/strong>La masificaci\u00f3n de la emigraci\u00f3n venezolana en a\u00f1os recientes la convierte en el flujo de personas de mayor magnitud en Latinoam\u00e9rica. Sin embargo, a diferencia de las emigraciones mexicanas, centroamericana o del Caribe, que involucran preferentemente a poblaci\u00f3n de estratos medios y bajos, la emigraci\u00f3n venezolana se ha expandido en los estratos populares y en los sectores sociales m\u00e1s acomodados de la sociedad. En tal sentido, el objetivo de este texto es identificar y analizar las eventuales diferencias en cuanto a los modos y propensiones a migrar seg\u00fan estratos sociales. La tesis es que los estratos altos de la sociedad venezolana presentan una mayor intensidad migratoria, con patrones espec\u00edficos de movilidad, en especial en cuanto a los lugares de destino y modos de inserci\u00f3n social. Esta diferenciaci\u00f3n social y de clases, le imprimir\u00eda un car\u00e1cter espec\u00edfico a la migraci\u00f3n venezolana actual que la distinguir\u00eda significativamente de los dem\u00e1s flujos migratorios latinoamericanos.<span class=\"s2\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Palabras clave:\u00a0<\/b><\/span>migraci\u00f3n y desarrollo, Venezuela, crisis econ\u00f3mica, clases sociales.<span class=\"s2\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s4\"><b>Abstract.\u00a0<\/b><\/span><span class=\"s1\">The massification of Venezuelan emigration in recent years makes it the largest flow of people in Latin America. However, unlike Mexican, Central American or Caribbean emigrations, which preferably involve the population from the middle and lower strata, Venezuelan emigration has expanded both in the popular strata and in the upper and professional classes. In this sense, the objective of this text is to identify and analyze possible differences in the ways and propensities to migrate according to social strata. Our thesis is that the upper strata of Venezuelan society present a greater migratory intensity, with specific patterns of mobility, especially in terms of places of destination and modes of social insertion. This social and class differentiation would give a specific character to current Venezuelan migration that would significantly differentiate it from other Latin American migratory flows.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Keywords:\u00a0<\/b><\/span>migration and development, Venezuela, economic crisis, social classes.<\/p>\n<h4 class=\"p9\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Introducci\u00f3n<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">La migraci\u00f3n en Venezuela ha alcanzado niveles sin precedentes equiparables s\u00f3lo a los \u00e9xodos masivos generados en circunstancias de guerras, invasiones y persecuciones \u00e9tnicas y religiosas. En menos de cinco a\u00f1os se ha pasado de un volumen de menos de <span class=\"s1\">20<\/span> mil emigrantes al a\u00f1o, a un volumen que supera los <span class=\"s1\">800<\/span> mil y que en alg\u00fan momento ha llegado a m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas en un a\u00f1o (R<span class=\"s1\">4<\/span>V, <span class=\"s1\">2023<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Una primera respuesta explica este \u00e9xodo masivo como resultado de la crisis estructural de la econom\u00eda y el Estado venezolano, en concreto a partir de <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">, cuando se conjugaron diversos factores internos y externos que llevaron al colapso del modelo bolivariano (Osorio y Ph\u00e9lan, <\/span><span class=\"s3\">2019<\/span><span class=\"s2\">). Sin duda, los factores estructurales de esa crisis son fundamentales con el prop\u00f3sito de alcanzar un primer nivel de entendimiento de la actual crisis migratoria, pero ello no es suficiente para tener una comprensi\u00f3n de las dimensiones de esta crisis y sus impactos sociales y demogr\u00e1ficos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Crisis estructurales similares se han dado en a\u00f1os recientes en otros pa\u00edses latinoamericanos y tambi\u00e9n han derivado en crisis migratorias y \u00e9xodos masivos. Tal es el caso de la crisis de fines de los <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> en Ecuador, que deriv\u00f3 en una emigraci\u00f3n masiva, en especial en la primera d\u00e9cada de este siglo. Lo mismo puede afirmarse respecto a la crisis social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica que desde los <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> afecta a El Salvador y que asimismo ha generado un \u00e9xodo masivo, a tal punto que hoy d\u00eda <\/span><span class=\"s3\">25%<\/span><span class=\"s2\"> de su poblaci\u00f3n reside en el exterior. De manera semejante, la crisis social y pol\u00edtica de la \u00faltima d\u00e9cada en Honduras ha implicado que en tan s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">10<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os haya emigrado m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">8%<\/span><span class=\"s2\"> de su poblaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Sin embargo, en todos esos casos, aunque se trata de migraciones masivas, no adquieren el car\u00e1cter vislumbrado en Venezuela. A diferencia de esos pa\u00edses, la emigraci\u00f3n venezolana reciente no es s\u00f3lo masiva, sino que es un fen\u00f3meno que se ha expandido a todos los estratos de la sociedad venezolana. Hasta el <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> hab\u00eda cierto consenso en definir la emigraci\u00f3n venezolana como un proceso altamente selectivo (Freites, <\/span><span class=\"s3\">2019<\/span><span class=\"s2\">). Era de muy bajos vol\u00famenes de poblaci\u00f3n que correspond\u00edan a personas con un determinado perfil social y demogr\u00e1fico (mujeres m\u00e1s que hombres, urbanos m\u00e1s que rurales, altamente calificados, de clases acomodadas y que se dirig\u00edan en su mayor\u00eda a pa\u00edses desarrollados, sobre todo a Estados Unidos y Espa\u00f1a). Todo ello indicaba que se trataba de desplazamientos de individuos, impulsados preferentemente por motivaciones personales y no tanto por factores estructurales.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En cambio, la migraci\u00f3n reciente involucra a millones de personas. Ya no son individuos particulares, sino colectivos sociales, los que migran. Por ende, los factores desencadenantes ya no se restringen a cuestiones de motivaciones individuales, sino que se sustentan en causas estructurales, las que son adem\u00e1s evidentes y analizadas con amplitud en otros textos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La emigraci\u00f3n se ha masificado en sus vol\u00famenes y se ha expandido socialmente, de modo que ha involucrado a toda la sociedad venezolana. Hoy migran tanto mujeres como hombres, de origen urbano y rural, de la capital y de ciudades medias y pueblos rurales, a la vez que se han diversificado los destinos y su car\u00e1cter (Freites y Marotta, <\/span><span class=\"s3\">2021<\/span><span class=\"s2\">). Y lo m\u00e1s relevante, a mi entender, es que tambi\u00e9n se ha extendido masivamente a todos los estratos y clases sociales.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">A diferencia del car\u00e1cter de clase de las emigraciones latinoamericanas, que se componen casi siempre de poblaci\u00f3n de estratos medios y bajos, la emigraci\u00f3n venezolana se ha expandido en los estratos populares, en las clases medias y, en espec\u00edfico, en los sectores sociales m\u00e1s acomodados.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Frente a tal situaci\u00f3n, la migraci\u00f3n venezolana reciente plantea la necesidad de abrir el an\u00e1lisis a otros marcos de entendimiento y comprensi\u00f3n de las migraciones, que vayan m\u00e1s all\u00e1 del estudio de las causas estructurales y de los perfiles individuales. Al respecto, una tesis relevante es la que planteara hace ya varias d\u00e9cadas el economista brasile\u00f1o Paul Singer, cuando teorizaba acerca de las migraciones masivas campo-ciudad, en el contexto de los procesos de industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina en las d\u00e9cadas de <\/span><span class=\"s3\">1950<\/span><span class=\"s2\">, <\/span><span class=\"s3\">1960<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">1970<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Singer entend\u00eda que las migraciones son procesos sociales a trav\u00e9s de los cuales distintos grupos sociales (clases) se ponen en movimiento y se desplazan de acuerdo a determinadas condicionantes hist\u00f3ricas y estructurales. En concreto, explicaba que \u00abla primera determinaci\u00f3n de qui\u00e9n se va y qui\u00e9n se queda es social o, si se quiere, de <\/span><em><span class=\"s4\">clase<\/span><\/em><span class=\"s2\">. Dadas determinadas circunstancias, <\/span><em><span class=\"s4\">una clase se pone en movimiento<\/span><\/em><span class=\"s2\">\u00bb (Singer, <\/span><span class=\"s3\">1975<\/span><span class=\"s2\">:<\/span><span class=\"s3\">60<\/span><span class=\"s2\">, \u00e9nfasis m\u00edo). Con ello propon\u00eda que el an\u00e1lisis y comprensi\u00f3n de las migraciones debe pasar del plano de las motivaciones individuales que impulsan a cada persona a migrar, hacia el plano de las causas estructurales que desencadenan estos flujos, mismos que afectan de manera diferenciada a cada clase social.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Al apelar a este enfoque de la migraci\u00f3n como clase en movimiento me refiero principalmente a las migraciones protagonizadas por sectores populares y clases sociales subordinadas. As\u00ed, he teorizado las migraciones internacionales Sur-Norte como parte del proceso de formaci\u00f3n de un mercado de trabajo internacional en el que los pa\u00edses subdesarrollados proveen de mano de obra barata para la expansi\u00f3n de las econom\u00edas centrales y en el que los migrantes se constituyen en una clase trabajadora de car\u00e1cter internacional (Bustamante, <\/span><span class=\"s3\">1975<\/span><span class=\"s2\">; Castles y Kosak, <\/span><span class=\"s3\">1984<\/span><span class=\"s2\">; Delgado, <\/span><span class=\"s3\">2013<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Hasta ahora pareciera que no se hab\u00eda tenido oportunidad de usar este enfoque para aludir a colectivos de otros estratos socioecon\u00f3micos que no fueran los sectores populares. No obstante, el car\u00e1cter de la migraci\u00f3n venezolana contempor\u00e1nea ofrece la oportunidad de extender el enfoque al an\u00e1lisis de la migraci\u00f3n de estratos sociales altos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En tal sentido, el objetivo de este texto es identificar y analizar las eventuales diferencias concernientes a los modos y propensiones a migrar seg\u00fan estratos sociales. La tesis es que los estratos altos de la sociedad venezolana presentan una mayor intensidad migratoria, con patrones espec\u00edficos de movilidad, en especial en los lugares de destino y modos de inserci\u00f3n social. Esa diferenciaci\u00f3n social y de clases le imprimir\u00eda un car\u00e1cter \u00fanico a la migraci\u00f3n venezolana actual que la distinguir\u00eda de forma significativa de los dem\u00e1s flujos migratorios latinoamericanos.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Niveles y tendencias de la emigraci\u00f3n venezolana<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Hasta fines de los <span class=\"s1\">1980<\/span> Venezuela se caracterizaba por ser un pa\u00eds de atracci\u00f3n migratoria al recibir migrantes europeos y latinoamericanos. Junto a Argentina, Venezuela era considerado uno de los principales pa\u00edses de destino de la migraci\u00f3n regional (Villa y Pizarro, <span class=\"s1\">2001<\/span>; Pellegrino, <span class=\"s1\">1995<\/span>). La emigraci\u00f3n era un fen\u00f3meno inusual que en la d\u00e9cada de <span class=\"s1\">1980<\/span> no super\u00f3 el volumen de <span class=\"s1\">3<\/span> mil personas en promedio cada a\u00f1o. En los <span class=\"s1\">1990<\/span> inici\u00f3 un proceso de emigraci\u00f3n, si bien en niveles relativamente bajos, cuando se pas\u00f3 de s\u00f3lo <span class=\"s1\">185<\/span> mil emigrantes en <span class=\"s1\">1990<\/span> a <span class=\"s1\">318<\/span> mil en el <span class=\"s1\">2000<\/span>, y de ah\u00ed a <span class=\"s1\">561<\/span> mil en <span class=\"s1\">2010<\/span> y a <span class=\"s1\">709<\/span> mil en <span class=\"s1\">2015<\/span> (v\u00e9ase gr\u00e1fica <span class=\"s1\">1<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">1<br \/>\n<\/span>Venezuela, <span class=\"s5\">1980<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2022<\/span>. Volumen de emigrantes internacionales (miles de personas)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2303 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica1AIC-1024x563.png\" alt=\"\" width=\"545\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica1AIC-1024x563.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica1AIC-300x165.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica1AIC-768x422.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica1AIC-1536x844.png 1536w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica1AIC.png 1928w\" sizes=\"auto, (max-width: 545px) 100vw, 545px\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: UN DESA, <\/span><span class=\"s6\">2020<\/span><span class=\"s2\">; R<\/span><span class=\"s6\">4<\/span><span class=\"s2\">V, <\/span><span class=\"s6\">2023.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">A partir de <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> esa tendencia se dispar\u00f3 y ocurri\u00f3 una etapa in\u00e9dita para Venezuela y toda Am\u00e9rica Latina. En s\u00f3lo siete a\u00f1os el <\/span><em><span class=\"s4\">stock<\/span><\/em><span class=\"s2\"> de emigrantes pr\u00e1cticamente se multiplic\u00f3 por <\/span><span class=\"s3\">9<\/span><span class=\"s2\">, pasando de <\/span><span class=\"s3\">709<\/span><span class=\"s2\"> mil personas en <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">13<\/span><span class=\"s2\"> millones en <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Con la intenci\u00f3n de dar una idea aproximada de lo que significan esas cifras, en <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\"> el volumen de venezolanos que resid\u00edan en otro pa\u00eds representaba casi <\/span><span class=\"s3\">20%<\/span><span class=\"s2\"> de la poblaci\u00f3n venezolana. Se trata de una cifra muy superior a la que prevalece en M\u00e9xico, Hait\u00ed, Cuba o Rep\u00fablica Dominicana, pa\u00edses de alta tradici\u00f3n migratoria, pero en los que la tasa de emigraci\u00f3n no supera <\/span><span class=\"s3\">15%<\/span><span class=\"s2\">. S\u00f3lo El Salvador presenta una tasa de emigraci\u00f3n acumulada al <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\"> superior a la de Venezuela y bordea <\/span><span class=\"s3\">25%<\/span><span class=\"s2\">, pero se trata de un pa\u00eds que ha estado expuesto a una emigraci\u00f3n masiva desde la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> cuando inici\u00f3 el \u00e9xodo de salvadore\u00f1os por efecto de impactos ambientales, crisis econ\u00f3micas e inseguridad social y p\u00fablica (Falconi y Mazzotti, <\/span><span class=\"s3\">2007<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Con base en esas tendencias de la emigraci\u00f3n venezolana es factible identificar dos grandes patrones o modelos migratorios. Por un lado, un modelo de <\/span><em><span class=\"s4\">emigraci\u00f3n selectiva<\/span><\/em><span class=\"s2\">, de bajos vol\u00famenes y que predomin\u00f3 hasta mediados de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\">. Por otro lado, un modelo de <\/span><em><span class=\"s4\">emigraci\u00f3n masiva<\/span><\/em><span class=\"s2\">, que es el que prevalece en la actualidad, el cual presenta, adem\u00e1s, patrones de movilidad y perfiles socioecon\u00f3micos y sociodemogr\u00e1ficos distintos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Siguiendo a Freites y Marotta (<\/span><span class=\"s3\">2021<\/span><span class=\"s2\">), le denomino emigraci\u00f3n selectiva porque se trata de desplazamientos de muy bajos vol\u00famenes de poblaci\u00f3n con un perfil social y patr\u00f3n de movilidad espec\u00edficos. Hasta <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> el <\/span><em><span class=\"s4\">stock<\/span><\/em><span class=\"s2\"> total acumulado de emigrantes no superaba <\/span><span class=\"s3\">710<\/span><span class=\"s2\"> mil de personas, cifra que representaba menos de <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\"> de la poblaci\u00f3n venezolana. Asimismo, entre <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> el incremento del volumen de emigrantes fue de s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">391<\/span><span class=\"s2\"> mil personas, esto es, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">26<\/span><span class=\"s2\"> mil cada a\u00f1o en promedio. Dicha cifra representa una tasa de emigraci\u00f3n de <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\"> acumulada para esos <\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os, es decir, menos de <\/span><span class=\"s3\">0<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\"> como promedio anual.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En adici\u00f3n, es una emigraci\u00f3n que se dirig\u00eda fundamentalmente hacia los pa\u00edses desarrollados, con predilecci\u00f3n a Estados Unidos y Espa\u00f1a, que concentraron, respectivamente, <\/span><span class=\"s3\">32<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">29<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\"> de la emigraci\u00f3n venezolana entre <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">. Cabe destacar que otro <\/span><span class=\"s3\">19<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">9%<\/span><span class=\"s2\"> del flujo de ese periodo se dirigi\u00f3 a alg\u00fan otro pa\u00eds europeo o desarrollado, en particular, Italia y Canad\u00e1, y en menor medida, Alemania, Francia, Australia y Reino Unido. Los pa\u00edses latinoamericanos, en contraste, recibieron s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">17<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2%<\/span><span class=\"s2\">, de los que resaltaron Colombia y en menor medida Chile y Panam\u00e1. En todo caso, se trata de flujos que fluctuaban entre <\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">18<\/span><span class=\"s2\"> mil personas para todo el periodo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">2<br \/>\n<\/span>Emigraci\u00f3n venezolana entre <span class=\"s5\">2000<\/span> y <span class=\"s5\">2015<\/span>, seg\u00fan pa\u00eds y regi\u00f3n de destino (<span class=\"s5\">%<\/span>)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2304 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica2AIC-1024x667.png\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica2AIC-1024x667.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica2AIC-300x195.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica2AIC-768x500.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica2AIC.png 1520w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en UN DESA (<\/span><span class=\"s6\">2020<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Otra particularidad es que se compon\u00eda de un flujo preferentemente femenino y proveniente de sectores de muy alta escolaridad. Entre <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> el volumen de emigrantes mujeres super\u00f3 en casi <\/span><span class=\"s3\">30%<\/span><span class=\"s2\"> al volumen de emigrantes masculinos. Con base en la Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida (Encovi) de <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">, Freites (<\/span><span class=\"s3\">2018<\/span><span class=\"s2\">) estima que <\/span><span class=\"s3\">29%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes entre <\/span><span class=\"s3\">2012<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\"> ten\u00eda estudios universitarios completos, a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">24%<\/span><span class=\"s2\"> contaba con estudios universitarios incompletos. En el extremo opuesto, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">14%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes de ese periodo no habr\u00eda completado sus estudios de nivel medio. Es decir, el volumen de emigrantes del nivel m\u00e1s alto de escolaridad pr\u00e1cticamente duplicaba al volumen de emigrantes del nivel m\u00e1s bajo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">La alta selectividad educativa se expresa con m\u00e1s intensidad incluso en los emigrantes a Espa\u00f1a y a Estados Unidos. En el primer caso, <\/span><span class=\"s3\">65%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes entre <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\"> ten\u00eda estudios universitarios y s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">8%<\/span><span class=\"s2\"> estudios de bachillerato.<sup>1<\/sup> En el caso de los emigrantes a Estados Unidos, la selectividad es a\u00fan mayor: <\/span><span class=\"s3\">57%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes venezolanos mayores de <\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os contaba con estudios superiores completos (<\/span><span class=\"s3\">19%<\/span><span class=\"s2\"> con estudios de posgrado), a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">30%<\/span><span class=\"s2\"> ten\u00eda estudios superiores incompletos. En contraposici\u00f3n, menos de <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">0%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes venezolanos ten\u00eda hasta estudios de nivel medio incompletos.2 Se aprecia, entonces, que en ambos casos se trata de una emigraci\u00f3n altamente calificada, lo que da cuenta de la marcada selectividad relativa al perfil socioecon\u00f3mico y educativo de la poblaci\u00f3n que en esos a\u00f1os decidi\u00f3 emigrar.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El nuevo modelo migratorio, que surge en la segunda mitad de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\">, es por el contrario masivo y con un patr\u00f3n de movilidad muy diverso. Si entre <\/span><span class=\"s3\">2000<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">, la emigraci\u00f3n apenas bordeaba <\/span><span class=\"s3\">21<\/span><span class=\"s2\"> mil personas cada a\u00f1o, entre <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\"> se habr\u00eda alcanzado un flujo promedio anual de casi <\/span><span class=\"s3\">750<\/span><span class=\"s2\"> mil personas y en algunos a\u00f1os lleg\u00f3 a <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas (<\/span><span class=\"s3\">2018<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2019<\/span><span class=\"s2\">). En t\u00e9rminos relativos, esto implica que se habr\u00eda transitado de una tasa de emigraci\u00f3n menor a <\/span><span class=\"s3\">0<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\"> anual a una tasa anual de <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\"> en promedio en los \u00faltimos siete a\u00f1os. Cada a\u00f1o Venezuela ha perdido por concepto de emigraci\u00f3n a <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\"> de su poblaci\u00f3n, una p\u00e9rdida de poblaci\u00f3n que m\u00e1s que triplica la p\u00e9rdida generada por las defunciones totales.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Esta emigraci\u00f3n masiva se refleja ya en la din\u00e1mica demogr\u00e1fica y en la composici\u00f3n etaria de la poblaci\u00f3n venezolana. De acuerdo a estimaciones de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (Cepal) (CepalStat, <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">), hasta <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> la poblaci\u00f3n venezolana manten\u00eda una tasa de crecimiento demogr\u00e1fico que pese a que descend\u00eda muy lentamente permit\u00eda que la poblaci\u00f3n total se incrementara cada a\u00f1o. De esa forma, se pas\u00f3 de un volumen de poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s3\">28<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\"> millones en <\/span><span class=\"s3\">2009<\/span><span class=\"s2\"> a <\/span><span class=\"s3\">30<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\"> millones en <\/span><span class=\"s3\">2016<\/span><span class=\"s2\">. Sin embargo, a partir de ese a\u00f1o, la p\u00e9rdida neta de poblaci\u00f3n por efecto de la emigraci\u00f3n alcanz\u00f3 tal nivel que hizo que la poblaci\u00f3n se redujera a los <\/span><span class=\"s3\">28<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\"> millones en <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">, mismo volumen que se ten\u00eda en <\/span><span class=\"s3\">2009<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El nuevo escenario migratorio venezolano se caracteriza tambi\u00e9n por un cambio importante en los pa\u00edses y regiones de destino de la emigraci\u00f3n. Al respecto, es posible identificar dos din\u00e1micas emergentes. Por un lado, si hasta el <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> la emigraci\u00f3n venezolana formaba parte del gran flujo de personas desde pa\u00edses del Sur hacia las sociedades avanzadas del Norte (Estados Unidos y Espa\u00f1a, principalmente), la nueva emigraci\u00f3n puede definirse como parte sustantiva de la migraci\u00f3n intrarregional latinoamericana, en lo que es el auge de las migraciones Sur-Sur. Este es un car\u00e1cter muy relevante a tomar en cuenta para analizar y comprender el nuevo escenario migratorio venezolano.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Los datos disponibles que proporciona la plataforma R<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">V (<\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">) indican que entre <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\"> Am\u00e9rica Latina se ha convertido en la principal regi\u00f3n de atracci\u00f3n de emigrantes venezolanos, pues concentra m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">85%<\/span><span class=\"s2\"> del flujo y ha desplazado a Europa y a Estados Unidos y, en general, a los pa\u00edses desarrollados, los cuales concentraron menos de <\/span><span class=\"s3\">12%<\/span><span class=\"s2\"> del flujo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Por otro lado, el flujo se ha diversificado con relaci\u00f3n a los pa\u00edses de destino. Esta nueva caracter\u00edstica de la emigraci\u00f3n venezolana se ilustra en la gr\u00e1fica <\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\">, que muestra los primordiales pa\u00edses de destino del flujo migratorio entre <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">. Como puede observarse, <\/span><span class=\"s3\">96<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7%<\/span><span class=\"s2\"> del flujo se dirige a <\/span><span class=\"s3\">11<\/span><span class=\"s2\"> pa\u00edses, de los cuales <\/span><span class=\"s3\">9<\/span><span class=\"s2\"> pertenecen a la regi\u00f3n latinoamericana. Destacan los casos de Colombia y Per\u00fa, que concentran <\/span><span class=\"s3\">36<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">22<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3%<\/span><span class=\"s2\"> del total del flujo migratorio desencadenado entre esos a\u00f1os, que en t\u00e9rminos absolutos corresponde a un volumen de <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\"> millones y <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas que habr\u00edan llegado a ambos pa\u00edses, respectivamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Le siguen en importancia Chile y Ecuador, que habr\u00edan recibido medio mill\u00f3n de venezolanos cada uno, los que representan <\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\"> del total del flujo migratorio, respectivamente. Reci\u00e9n en quinto lugar aparece Estados Unidos, pa\u00eds al que habr\u00edan emigrado <\/span><span class=\"s3\">426<\/span><span class=\"s2\"> mil venezolanos, cifra que representa <\/span><span class=\"s3\">6<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\"> del total de venezolanos que abandonaron su pa\u00eds. Brasil y Espa\u00f1a (que ha sido desplazado a un s\u00e9ptimo lugar) recibieron <\/span><span class=\"s3\">334<\/span><span class=\"s2\"> mil y <\/span><span class=\"s3\">280<\/span><span class=\"s2\"> mil venezolanos, cifras que representan <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">0%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">2%<\/span><span class=\"s2\"> del flujo total, respectivamente. Finalmente, se ubican Argentina, Panam\u00e1, Rep\u00fablica Dominicana y M\u00e9xico, que en conjunto recibieron un total de casi <\/span><span class=\"s3\">500<\/span><span class=\"s2\"> mil venezolanos, los que representan <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">6%<\/span><span class=\"s2\">, <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">0%<\/span><span class=\"s2\">, <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">0%<\/span><span class=\"s2\"> del total de venezolanos que emigraron, respectivamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">3<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela. Pa\u00edses de destino del flujo migratorio <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2022<\/span><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2305 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica3AIC-1024x544.png\" alt=\"\" width=\"518\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica3AIC-1024x544.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica3AIC-300x159.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica3AIC-768x408.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica3AIC-1536x816.png 1536w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica3AIC.png 1902w\" sizes=\"auto, (max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en R<\/span><span class=\"s6\">4<\/span><span class=\"s2\">V (<\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Considerando lo anterior, puede afirmarse que existen sustanciales diferencias entre ambos modelos migratorios. El modelo migratorio que predomin\u00f3 hasta el a\u00f1o <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> es de car\u00e1cter selectivo en un doble plano. En el primer plano, hab\u00eda una clara selectividad a favor de la emigraci\u00f3n de personas con altos niveles de educaci\u00f3n y formaci\u00f3n profesional, muchos de los cuales proven\u00edan de clases sociales acomodadas. En el segundo, los bajos montos involucrados no permiten referirse a este modelo migratorio como el de una clase en movimiento, sino que corresponde al desplazamiento de individuos en particular, seleccionados por su alto perfil social y educativo, pero que no implicaban una emigraci\u00f3n de un estrato o clase social en concreto. Por lo mismo, y siguiendo a Singer (<\/span><span class=\"s3\">1975<\/span><span class=\"s2\">), se trata de una emigraci\u00f3n cuyas causas se ubican m\u00e1s en el \u00e1mbito de las motivaciones individuales y familiares, que en factores estructurales que pudieran afectar e involucrar no s\u00f3lo a mayor volumen de poblaci\u00f3n, sino a sujetos sociales y estratos socioecon\u00f3micos espec\u00edficos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Por el contrario, el modelo migratorio que surge en la segunda mitad de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s3\">2010<\/span><span class=\"s2\"> adquiere otro car\u00e1cter. Involucra a vol\u00famenes demogr\u00e1ficos mucho m\u00e1s amplios en t\u00e9rminos cuantitativos (se pas\u00f3 de un flujo medido en miles de personas al a\u00f1o, a uno que alcanz\u00f3 en algunos momentos a m\u00e1s de un mill\u00f3n de emigrantes anuales). Asimismo, el nuevo modelo tiende a involucrar a m\u00e1s estratos sociales, no s\u00f3lo a individuos de las clases m\u00e1s acomodadas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Entre las causas que desencadenan este nuevo modelo migratorio tienen m\u00e1s peso los factores estructurales (crisis pol\u00edtica, estancamiento econ\u00f3mico, inflaci\u00f3n, desempleo, entre otros) y no tanto motivaciones individuales. Por ende, tales factores estructurales, por su mismo car\u00e1cter y que refieren a una crisis de todo el sistema econ\u00f3mico y social, afectan de manera transversal a toda la sociedad. Lo anterior, sumado a los vol\u00famenes involucrados, permite argumentar que se trata de un modelo en el que los colectivos sociales son expuestos a la emigraci\u00f3n masiva y no \u00fanicamente a ciertos individuos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En otros contextos, como en El Salvador, Guatemala, e incluso en M\u00e9xico, los vol\u00famenes absolutos y relativos hacen factible el referirse a esos flujos migratorios como procesos de movilidad que afectan a estratos y clases sociales. No obstante, la especificidad del caso venezolano es que la emigraci\u00f3n atraviesa a toda la sociedad e involucra a m\u00e1s de una clase o estrato social. En los pa\u00edses centroamericanos la emigraci\u00f3n, aunque masiva, se ha circunscrito desde siempre a estratos sociales espec\u00edficos, caracterizados por situaciones de alta precariedad y vulnerabilidad y expuestos a los impactos de las crisis de seguridad p\u00fablica, crisis econ\u00f3mica, desempleo y persecuci\u00f3n pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Si bien comprende un proceso transversal social, no significa que se trate de desplazamientos con similares patrones de movilidad y menos a\u00fan de similares perfiles sociales y demogr\u00e1ficos. En contrapartida, frente a esta crisis estructural que atraviesa a la configuraci\u00f3n social de la sociedad venezolana, puede sostenerse la tesis de que cada estrato social tiende a responder con modos y patrones especiales de emigraci\u00f3n. As\u00ed, a pesar de que la emigraci\u00f3n es masiva y compete a toda la sociedad, no todos los estratos migran por igual, ni con la misma intensidad, ni con los mismos patrones sociodemogr\u00e1ficos y territoriales.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Origen social y diferenciaci\u00f3n de clases\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">en la emigraci\u00f3n contempor\u00e1nea<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque el actual patr\u00f3n migratorio es m\u00e1s transversal que el modelo de emigraci\u00f3n selectivo que predominaba hasta <span class=\"s1\">2015<\/span>, los datos disponibles indican que las clases altas mantienen una mayor propensi\u00f3n a migrar que la que prevalece en los estratos bajos y medios de la sociedad. Para ilustrar esta hip\u00f3tesis se examinan las distinciones en el patr\u00f3n migratorio, a considerar dos grandes indicadores que refieren a la composici\u00f3n de la estructura social y la desigualdad de clases en Venezuela: las diferencias migratorias seg\u00fan estratos de ingresos y las diferencias migratorias seg\u00fan estratos de escolaridad, variable que suele asociarse a diferencias socioecon\u00f3micas y de clase.<\/span><\/p>\n<p class=\"p11\"><em><strong><span style=\"color: #000000;\">Emigraci\u00f3n seg\u00fan estratos de ingresos<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">De acuerdo a los datos que reporta la Encovi de <span class=\"s1\">2022<\/span>, un tercio (<span class=\"s1\">33%<\/span>) de los venezolanos que emigraron entre <span class=\"s1\">2017<\/span> y <span class=\"s1\">2022<\/span> proven\u00eda del quintil de mayores ingresos y s\u00f3lo <span class=\"s1\">9%<\/span> del quintil de ingresos m\u00e1s bajos (v\u00e9ase gr\u00e1fica <span class=\"s1\">4<\/span>). En adici\u00f3n, los otros tres quintiles se repart\u00edan <span class=\"s1\">58%<\/span> restante en proporciones muy similares, pero ligeramente m\u00e1s alto en el quintil <span class=\"s1\">4<\/span> (segundo de m\u00e1s ingresos).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Dicha composici\u00f3n de los emigrantes por estratos de ingresos no es muy dis\u00edmil a la que la Encovi reporta para el periodo <\/span><span class=\"s3\">2012<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">. En ese quinquenio, <\/span><span class=\"s3\">35%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes se encontraba en el quintil de m\u00e1s altos ingresos, esto es, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">2<\/span><span class=\"s2\"> puntos m\u00e1s que en el quinquenio <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">. De igual modo, para ese quinquenio se reportaba que s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">12%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes se hallaba en el quintil de menores ingresos, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">3<\/span><span class=\"s2\"> puntos porcentuales menos que entre <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">. Como puede observarse, las diferencias son menores y no cuestionan la tendencia central que aqu\u00ed se analiza.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Con los datos sobre distribuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n emigrante seg\u00fan quintiles de ingresos no resulta complicado estimar las tasas de emigraci\u00f3n por estratos de ingresos y con ello estudiar las diferencias en la propensi\u00f3n a migrar en cada estrato social.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Estimaciones de la plataforma R<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">V exponen que la emigraci\u00f3n entre esos a\u00f1os alcanz\u00f3 un volumen de <\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">58<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas,<sup>3<\/sup> cifra que permite calcular el volumen de emigrantes por cada estrato de ingresos, siguiendo la distribuci\u00f3n relativa de Encovi de <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">. Asimismo, de acuerdo a datos de la Cepal (CepalStat, <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">), al <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\"> de julio de <\/span><span class=\"s3\">2020<\/span><span class=\"s2\"> resid\u00edan en Venezuela un total de <\/span><span class=\"s3\">28<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas.4 De esa cifra, cada quintil de ingresos se compone de un volumen de <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\"> millones de personas, aproximadamente. Con ambas cifras (de poblaci\u00f3n y emigrantes) se estiman, entonces, las tasas de emigraci\u00f3n para cada quintil de ingresos, las que se presentan en la gr\u00e1fica <\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">4<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela. Distribuci\u00f3n de los emigrantes y tasa de emigraci\u00f3n <\/span><span style=\"color: #808080;\">seg\u00fan quintiles de ingresos, flujo <span class=\"s5\">2017<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2022<\/span><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica4AIC.png\" width=\"586\" height=\"319\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: c\u00e1lculos propios con base en Encovi, <\/span><span class=\"s6\">2022<\/span><span class=\"s2\">; R<\/span><span class=\"s6\">4<\/span><span class=\"s2\">V, <\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">; CepalStat, <\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Los datos evidencian una importante diferenciaci\u00f3n social frente a la emigraci\u00f3n. En el quintil m\u00e1s rico la tasa de emigraci\u00f3n se eleva a <span class=\"s1\">26<\/span>.<span class=\"s1\">3%<\/span>, lo que entra\u00f1a que entre <span class=\"s1\">2017<\/span> y <span class=\"s1\">2022<\/span> <span class=\"s1\">1<\/span> de cada <span class=\"s1\">4<\/span> personas habr\u00eda emigrado de Venezuela. Por el contrario, en el quintil de menor ingreso, la tasa de emigraci\u00f3n se reduce a s\u00f3lo <span class=\"s1\">7<\/span>.<span class=\"s1\">2%<\/span>, esto es, que s\u00f3lo <span class=\"s1\">1<\/span> de cada <span class=\"s1\">14<\/span> personas habr\u00eda emigrado de Venezuela. En los dem\u00e1s estratos de ingresos (quintiles <span class=\"s1\">2<\/span> a <span class=\"s1\">4<\/span>) la tasa de emigraci\u00f3n fluct\u00faa alrededor de <span class=\"s1\">16%<\/span>, pr\u00e1cticamente la <span class=\"s2\">misma que se da como promedio en el nivel general de toda la poblaci\u00f3n y que refiere a la tasa de emigraci\u00f3n estimada para el quinquenio <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Suele argumentarse que, dado los altos costos econ\u00f3micos que implica toda emigraci\u00f3n, no es, necesariamente, la poblaci\u00f3n de menor ingreso y mayor precariedad y pobreza la que muestra mayor propensi\u00f3n a emigrar (Delauney, <\/span><span class=\"s3\">2007<\/span><span class=\"s2\">; Skeldon, <\/span><span class=\"s3\">2002<\/span><span class=\"s2\">; Waddington y Sabates-Wheeler, <\/span><span class=\"s3\">2002<\/span><span class=\"s2\">). Esos estudios documentan adem\u00e1s, que tampoco es la poblaci\u00f3n de los estratos de m\u00e1s altos ingresos los que ostentan mayores propensiones a emigrar, sino que ser\u00edan los estratos de ingresos medios y medio-bajos en los que suele concentrarse la mayor cantidad de emigrantes y se da la mayor propensi\u00f3n a emigrar.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Los datos para Venezuela, sin embargo, expresan algo diferente. Para el periodo <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\"> (y tambi\u00e9n para el quinquenio anterior al menos), la tasa de emigraci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n del quintil m\u00e1s rico es sustancialmente mayor a la de cualquier otro estrato socioecon\u00f3mico. Este hecho advierte que en contraste con la emigraci\u00f3n de otros pa\u00edses latinoamericanos, la emigraci\u00f3n venezolana es un fen\u00f3meno que involucra preferentemente a la poblaci\u00f3n de estratos sociales m\u00e1s altos y no a los m\u00e1s desfavorecidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Adem\u00e1s, debe considerarse que para el periodo <\/span><span class=\"s3\">2012<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\"> la distribuci\u00f3n de la emigraci\u00f3n seg\u00fan estratos de ingresos es muy similar a la que se registra en el periodo <\/span><span class=\"s3\">2017<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">; lo relevante entre un periodo y otro no es tanto una transversalizaci\u00f3n de la emigraci\u00f3n, como su masificaci\u00f3n, que entra\u00f1a un aumento sustancial y significativo del volumen y de la tasa de emigraci\u00f3n en todos los estratos sociales, pero sin alterar en lo sustantivo las distinciones de clase en cuanto a las propensiones a emigrar que ya se han comentado.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p11\"><em><strong><span style=\"color: #000000;\">Diferencias migratorias seg\u00fan estratos de escolaridad<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Se ha documentado ampliamente c\u00f3mo la desigualdad en materia de escolaridad de la poblaci\u00f3n est\u00e1 estrechamente asociada a la desigualdad social y de clases (Olmedo, <span class=\"s1\">2007<\/span>; Grinber, Price y Naiditch, <span class=\"s1\">2016<\/span>). A fin de cuentas, la escuela siempre ha sido un campo privilegiado de reproducci\u00f3n de la desigualdad social. En ese sentido, las diferencias concernientes a patrones e intensidades migratorias por niveles de escolaridad constituyen una buena aproximaci\u00f3n a las diferencias en los patrones migratorios seg\u00fan estratos y clases sociales.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Con el prop\u00f3sito de obtener una aproximaci\u00f3n estad\u00edstica del perfil escolar de la emigraci\u00f3n venezolana se tom\u00f3 como base la informaci\u00f3n que sobre ese perfil ofrecen las encuestas de hogares en los principales pa\u00edses de destino, a saber: Colombia, Per\u00fa, Chile, Ecuador y Argentina en Am\u00e9rica Latina, y a Estados Unidos y Espa\u00f1a entre los pa\u00edses de altos ingresos. En conjunto, los siete pa\u00edses concentran <span class=\"s1\">87%<\/span> del total de la emigraci\u00f3n venezolana entre <span class=\"s1\">2015<\/span> y <span class=\"s1\">2022<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">De acuerdo con las estimaciones, del total de emigrantes mayores de <span class=\"s1\">15<\/span> a\u00f1os que dejaron Venezuela entre <span class=\"s1\">2015<\/span> y <span class=\"s1\">2022<\/span>, <span class=\"s1\">27<\/span>.<span class=\"s1\">7%<\/span> no hab\u00eda completado a\u00fan los estudios de nivel medio, mientras que <span class=\"s1\">34<\/span>.<span class=\"s1\">5%<\/span> ten\u00eda estudios de nivel medio completado y <span class=\"s1\">37<\/span>.<span class=\"s1\">8%<\/span> hab\u00eda cursado al menos un grado de estudios superiores (t\u00e9cnicos, profesionales o posgrados). Se trata de un perfil de alta escolaridad, en especial si se contrasta con la situaci\u00f3n en otros flujos migratorios de la regi\u00f3n, como el mexicano, el dominicano o de los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica, donde prevalece una emigraci\u00f3n de poblaci\u00f3n de bajos niveles de escolaridad (Fuentes, <span class=\"s1\">2019<\/span>; Falconi y Mazzotti, <span class=\"s1\">2007<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">No obstante, este perfil de escolaridad est\u00e1 mediado por un factor contextual que es la estructura educativa de la poblaci\u00f3n venezolana en su conjunto, que suele ser m\u00e1s alta que la que prevalece en los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica y en M\u00e9xico. Por ello, con el fin de evitar ese sesgo, un mejor indicador es la tasa de emigraci\u00f3n seg\u00fan niveles educativos de la poblaci\u00f3n, el cual brinda una estimaci\u00f3n de la propensi\u00f3n a emigrar en cada estrato educativo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Al respecto, los datos indican que existir\u00eda una forma de correlaci\u00f3n directa entre la tasa de emigraci\u00f3n y el nivel de estudios de la poblaci\u00f3n. En efecto, para el periodo reciente, <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">, la tasa de emigraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n venezolana con alg\u00fan grado de estudios superiores aprobado es de <\/span><span class=\"s3\">37<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\">, cifra que es m\u00e1s de dos veces superior a la que prevalece entre la poblaci\u00f3n que no complet\u00f3 sus estudios de nivel medio (<\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\">).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">5<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela. Distribuci\u00f3n de los emigrantes mayores de <span class=\"s5\">15<\/span> a\u00f1os <\/span><span style=\"color: #808080;\">y tasa de emigraci\u00f3n seg\u00fan nivel de escolaridad, flujo <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2022<\/span><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica5AIC.png\" width=\"580\" height=\"341\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en INDEC, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; DANE, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; INEC, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; INEI, <\/span><span class=\"s6\">2022<\/span><span class=\"s2\">; <\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Ministerio de Desarrollo Social y Familia, <\/span><span class=\"s6\">2020<\/span><span class=\"s2\">; US Census Bureau, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; <\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">INE, <\/span><span class=\"s6\">2020<\/span><span class=\"s2\">; R<\/span><span class=\"s6\">4<\/span><span class=\"s2\">V, <\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">; CepalStat, <\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Cabe resaltar que la propensi\u00f3n a emigrar entre quienes han completado el nivel medio de estudios y que no han cursado ning\u00fan grado superior es de <\/span><span class=\"s3\">25<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\">, sustancialmente mayor a la del estrato de menor escolaridad, pero tambi\u00e9n muy distante de la del estrato de alta escolaridad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">De esa forma, en el caso de Venezuela se da una situaci\u00f3n peculiar, donde a mayor escolaridad tiende a prevalecer una mayor propensi\u00f3n a emigrar.<sup>5<\/sup> Sin duda, es una situaci\u00f3n espec\u00edfica de Venezuela que, como ya se expuso, no suele repetirse en otros pa\u00edses latinoamericanos de alta tradici\u00f3n migratoria, como M\u00e9xico, Hait\u00ed, Per\u00fa o Bolivia, o pa\u00edses de Centroam\u00e9rica, donde son los estratos sociales de menor ingreso y menor nivel de escolaridad los que suelen tener una mayor propensi\u00f3n a emigrar.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En s\u00edntesis, si se tiene en cuenta que el nivel de estudio est\u00e1 estrechamente asociado con el nivel socioecon\u00f3mico, estos datos corroboran la tesis de que la mayor propensi\u00f3n a emigrar se da en la poblaci\u00f3n perteneciente a los estratos socioecon\u00f3micos altos y con mayor nivel de escolaridad, y disminuye a medida que se desciende en la estructura social y educativa.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Patrones migratorios seg\u00fan estratos de escolaridad<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">El tr\u00e1nsito de una emigraci\u00f3n selectiva a una emigraci\u00f3n masiva ha implicado la incorporaci\u00f3n de todos los estratos sociales en el proceso emigratorio venezolano. Empero, no todos los estratos sociales se incorporan por igual ni con los mismos patrones migratorios. Los datos disponibles indican que existir\u00edan notables diferencias en cuanto a los pa\u00edses y regiones de destino seg\u00fan estratos de escolaridad y nivel socioecon\u00f3mico de los emigrantes venezolanos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Para analizar de modo emp\u00edrico esta tesis y describir las pautas diferenciadas de desplazamientos, se tomaron como fuente de informaci\u00f3n los datos del perfil escolar de la emigraci\u00f3n venezolana en los siete pa\u00edses mencionados, los cuales concentran m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">87%<\/span><span class=\"s2\"> del flujo migratorio reciente (<\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">).<sup>6<\/sup> En ese sentido, se identificaron tres patrones de destino diferenciados de acuerdo con el perfil escolar de los migrantes venezolanos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s8\">1<\/span><span class=\"s4\">.<\/span><\/em><span class=\"s2\"> Destaca el flujo de venezolanos a Colombia, que presenta un perfil de menor escolaridad en comparaci\u00f3n a los flujos de venezolanos a otros pa\u00edses de destino. En Colombia, <\/span><span class=\"s3\">43%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes venezolanos recientes (<\/span><span class=\"s3\">2016<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">), mayores de <\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os, no hab\u00eda completado los estudios de nivel medio (preparatoria, <\/span><em><span class=\"s4\">high school<\/span><\/em><span class=\"s2\">, o bachillerato), a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">42%<\/span><span class=\"s2\"> ten\u00eda estudios medios completos, pero sin haber cursado a\u00fan ning\u00fan grado de estudios superiores. S\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">15%<\/span><span class=\"s2\"> de los venezolanos mayores de <\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os tendr\u00edan cursado alg\u00fan grado de estudios superiores, o bien dispon\u00edan de t\u00edtulo a nivel t\u00e9cnico o profesional.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">6<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela, <span class=\"s5\">2016<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2021<\/span>. Emigrantes y propensi\u00f3n a migrar a Colombia,\u00a0<\/span><span style=\"color: #808080;\">poblaci\u00f3n mayor de <span class=\"s5\">15<\/span> a\u00f1os, seg\u00fan nivel de escolaridad<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica6AIC.png\" width=\"555\" height=\"295\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s7\">Fuente: estimaciones propias con base en DANE, <\/span><span class=\"s9\">2021<\/span><span class=\"s7\"> y CepalStat, <\/span><span class=\"s9\">2023<\/span><span class=\"s7\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Los datos previos exhiben una propensi\u00f3n a emigrar a Colombia seg\u00fan estratos de escolaridad muy diferente a la que predomina en nivel agregado. En efecto, la tasa espec\u00edfica de emigraci\u00f3n a Colombia entre quienes han culminado sus estudios de nivel medio es de <\/span><span class=\"s3\">10<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">7%<\/span><span class=\"s2\">, cifra que es pr\u00e1cticamente el doble de la que impera en los estratos de alta escolaridad (<\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\">). Asimismo, en los estratos de baja escolaridad la propensi\u00f3n a emigrar es de <\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3%<\/span><span class=\"s2\">, cifra menor que la de los estratos medios y significativamente superior a la que se impone en los estratos de alta escolaridad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Lo anterior sugiere que la emigraci\u00f3n a Colombia muestra un origen socioecon\u00f3mico, medido a trav\u00e9s de su perfil escolar, sustancialmente diverso al que impera en los dem\u00e1s flujos migratorios recientes de venezolanos. A diferencia del promedio general, la emigraci\u00f3n venezolana a Colombia tiende a ser, de manera preferente, de estratos sociales y educativos de nivel medio y bajo, mientras que a escala general la emigraci\u00f3n venezolana reciente tiende a ser de estratos medios y altos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Lo relevante en este caso es que Colombia representa el lugar de destino de m\u00e1s de un tercio de la emigraci\u00f3n venezolana contempor\u00e1nea. Esto conforma una situaci\u00f3n peculiar y altamente significativa referente a las diferencias de clase de la emigraci\u00f3n venezolana. La expansi\u00f3n y masividad de la emigraci\u00f3n, respecto a los vol\u00famenes que predominaban hasta hace menos de una d\u00e9cada, implican un doble proceso: por un lado, una notable expansi\u00f3n de la propensi\u00f3n a emigrar hacia sectores populares que ha derivado en su incorporaci\u00f3n masiva al flujo migratorio contempor\u00e1neo; por otro lado, esta misma masividad va acompa\u00f1ada de una diferenciaci\u00f3n no menos trascendente y significativa de los patrones de desplazamiento, en este caso, de los lugares de destino de los emigrantes venezolanos seg\u00fan origen de clase.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s8\">2<\/span><span class=\"s4\">. <\/span><\/em><span class=\"s2\">Se identificaron los casos de la migraci\u00f3n venezolana reciente a Ecuador y Per\u00fa, que presentan un perfil educativo m\u00e1s cercano al promedio general. En conjunto, en ambos pa\u00edses s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">25%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes no habr\u00eda completado sus estudios de nivel medio, proporci\u00f3n muy similar al promedio general de los emigrantes venezolanos que es de <\/span><span class=\"s3\">28%<\/span><span class=\"s2\">. Es preciso agregar que <\/span><span class=\"s3\">36%<\/span><span class=\"s2\"> de migrantes venezolanos recientes en Ecuador y Per\u00fa posee estudios medios completos, proporci\u00f3n semejante al promedio general, que es de <\/span><span class=\"s3\">34<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\">. Por \u00faltimo, en el estrato educativo m\u00e1s alto (quienes habr\u00edan cursado alg\u00fan grado de estudios superiores) se ubica <\/span><span class=\"s3\">39%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes venezolanos que se dirigen a Ecuador y Per\u00fa, proporci\u00f3n, una vez m\u00e1s, cercana al promedio general (<\/span><span class=\"s3\">38%<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Estos datos advierten que, en contraste con la emigraci\u00f3n a Colombia, la propensi\u00f3n a emigrar a Ecuador y Per\u00fa se encuentra directamente correlacionada con el nivel escolar de la poblaci\u00f3n. La propensi\u00f3n a emigrar a ambos pa\u00edses en los estratos con estudios superiores es de <\/span><span class=\"s3\">11<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">0%<\/span><span class=\"s2\">, cifra que es tres puntos porcentuales superior a la del estrato de nivel medio (<\/span><span class=\"s3\">7<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">8%<\/span><span class=\"s2\">) y casi tres veces superior a la que se impone en los estratos de m\u00e1s baja escolaridad (<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Resulta igualmente relevante comprobar que, aunque el volumen total de emigrantes venezolanos a Per\u00fa y Ecuador es s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">18%<\/span><span class=\"s2\"> inferior respecto al volumen de emigrantes a Colombia, la tasa de emigraci\u00f3n en el estrato de estudios superiores es pr\u00e1cticamente el doble (<\/span><span class=\"s3\">11%<\/span> <em><span class=\"s4\">versus<\/span><\/em> <span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\">). Esto es, entre la poblaci\u00f3n venezolana perteneciente a los estratos de alta escolaridad, la propensi\u00f3n a emigrar a Per\u00fa y Ecuador, es pr\u00e1cticamente dos veces m\u00e1s alta que la de emigrar a Colombia. En contrapartida, en los estratos de baja escolaridad se da la situaci\u00f3n inversa. Aqu\u00ed la propensi\u00f3n a emigrar a Ecuador y Per\u00fa es la mitad de la que prevalece para emigrar a Colombia (<\/span><span class=\"s3\">4<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">8<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">3%<\/span><span class=\"s2\">, respectivamente). Dichos datos confirman la tesis de un patr\u00f3n de selectividad diferenciada concerniente a los flujos migratorios, seg\u00fan condici\u00f3n social de origen y pa\u00edses de destino.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">7<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela, <span class=\"s5\">2016<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2021<\/span>. Emigrantes mayores de <span class=\"s5\">15<\/span> a\u00f1os y propensi\u00f3n <\/span><span style=\"color: #808080;\">a migrar a Per\u00fa y Ecuador, seg\u00fan nivel de escolaridad<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica7AIC.png\" width=\"596\" height=\"323\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: INEC, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; INEI, <\/span><span class=\"s6\">2022<\/span><span class=\"s2\">; CepalStat, <\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s8\">3<\/span><span class=\"s4\">. <\/span><\/em><span class=\"s2\">El patr\u00f3n de selectividad diferenciada se hace a\u00fan m\u00e1s evidente en el caso de la emigraci\u00f3n a pa\u00edses como Chile, Argentina, Estados Unidos y Espa\u00f1a, los que en conjunto concentran <\/span><span class=\"s3\">21%<\/span><span class=\"s2\"> del volumen de migrantes venezolanos entre <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">. En esos cuatro pa\u00edses la migraci\u00f3n venezolana reciente es mayoritariamente de poblaci\u00f3n de altos niveles de escolaridad. En conjunto, <\/span><span class=\"s3\">71%<\/span><span class=\"s2\"> de los inmigrantes venezolanos en tales pa\u00edses tiene cursado alg\u00fan grado de estudios superiores.<sup>7<\/sup> Por el contrario, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">8%<\/span><span class=\"s2\"> de los inmigrantes tiene nivel medio incompleto, a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">21%<\/span><span class=\"s2\"> tiene la ense\u00f1anza media completa. Se aprecia, entonces, que se trata de una composici\u00f3n socioeducativa muy diversa respecto a la que caracteriza el flujo a Ecuador y Per\u00fa y, sobre todo, a la que determina el flujo a Colombia.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">8<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela, <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2021<\/span>. Emigrantes mayores de <span class=\"s5\">15<\/span> a\u00f1os y propensi\u00f3n a migrar <\/span><span style=\"color: #808080;\">a Argentina, Chile, Espa\u00f1a y Estados Unidos, seg\u00fan nivel de escolaridad<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica8AIC.png\" width=\"623\" height=\"314\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en Casen, <\/span><span class=\"s6\">2020<\/span><span class=\"s2\">; INDEC, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; <\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">ACS, <\/span><span class=\"s6\">2012<\/span><span class=\"s2\">; INE, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">; CepalStat, <\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Es pertinente comentar que los datos indican que la propensi\u00f3n a emigrar a los cuatro pa\u00edses es muy diferenciada seg\u00fan estrato socioeducativo. En los estratos de alta escolaridad, la tasa de emigraci\u00f3n es de <\/span><span class=\"s3\">16<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s3\">1%<\/span><span class=\"s2\">, <\/span><span class=\"s3\">14<\/span><span class=\"s2\"> veces superior a la que prevalece en los estratos de baja escolaridad y m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> veces a la que impera en los estratos de nivel medio de escolaridad. Es notorio que hay una selectividad migratoria, porque a diferencia de lo que ocurre en Colombia, y en menor medida Ecuador y Per\u00fa, a estos cuatro pa\u00edses casi no se dirigen venezolanos de baja escolaridad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">El patr\u00f3n de selectividad migratoria seg\u00fan origen socioeducativo y pa\u00eds de destino se ilustra con claridad cuando se examina para cada estrato de escolaridad la composici\u00f3n seg\u00fan pa\u00edses de destino. Al respecto, los datos son elocuentes: <\/span><span class=\"s3\">53%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes venezolanos con baja escolaridad (nivel de estudios medios incompletos o menos) se dirige a Colombia, mientras que s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">7%<\/span><span class=\"s2\"> lo hace a algunos de los cuatro pa\u00edses (Chile, Argentina, Estados Unidos y Espa\u00f1a); por el contrario, <\/span><span class=\"s3\">44%<\/span><span class=\"s2\"> de los emigrantes venezolanos de m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">15<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os con alta escolaridad (alg\u00fan grado de estudio superior cursado) se dirige a uno de estos \u00faltimos cuatro pa\u00edses y s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">14%<\/span><span class=\"s2\"> elige Colombia.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Estos datos exhiben que, en efecto, hay una selectividad acerca de qu\u00e9 estrato de la poblaci\u00f3n es el que se dirige a cada pa\u00eds. La selectividad diferenciada se ilustra al comparar las propensiones a emigrar a cada pa\u00eds de acuerdo con estratos educativos. En los estratos de menor escolaridad (hasta nivel medio incompleto), la propensi\u00f3n a emigrar a Colombia es el doble de la que prevalece para emigrar a Per\u00fa y Ecuador, y m\u00e1s de siete veces superior a la que existe para emigrar a Chile, Argentina, Estados Unidos o Espa\u00f1a. De esa forma, es mucho m\u00e1s probable que un venezolano de baja escolaridad migre a Colombia que a Per\u00fa o Ecuador, y mucho m\u00e1s aun, respecto a la probabilidad de que migre a Chile, Argentina, Espa\u00f1a o Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">9<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Venezuela, <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2022<\/span>. Composici\u00f3n de la emigraci\u00f3n <\/span><span style=\"color: #808080;\">seg\u00fan pa\u00edses de destino y estratos de escolaridad (<span class=\"s5\">%<\/span>)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica9AIC.png\" width=\"578\" height=\"334\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuentes: c\u00e1lculos propios con base en Encovi (<\/span><span class=\"s6\">2022<\/span><span class=\"s2\">), R<\/span><span class=\"s6\">4<\/span><span class=\"s2\">V (<\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">) y CepalStat (<\/span><span class=\"s6\">2023<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En los estratos de alta escolaridad (alg\u00fan grado superior cursado) se da la situaci\u00f3n inversa. La propensi\u00f3n a emigrar a Chile, Argentina, Estados Unidos o Espa\u00f1a es <\/span><span class=\"s3\">46%<\/span><span class=\"s2\"> superior a la de Per\u00fa y Ecuador, y m\u00e1s de tres veces de la de Colombia. Es decir, es mucho m\u00e1s probable que un venezolano con estudios superiores migre a Chile, Argentina, Estados Unidos o Espa\u00f1a, a que lo haga a Per\u00fa o Ecuador y, menos a\u00fan, a Colombia.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\">Emigraci\u00f3n y origen social. Una visi\u00f3n comparada<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Frente a este patr\u00f3n de selectividad migratoria seg\u00fan origen social y pa\u00edses de destino, cabe preguntarse si es una caracter\u00edstica espec\u00edfica del modo de migrar de los estratos sociales venezolanos o si, por el contrario, responden m\u00e1s bien a procesos de selectividad propios de los pa\u00edses de destino. Es decir, si la mayor escolaridad que muestran los migrantes venezolanos en Chile y Estados Unidos, o la menor escolaridad que se registra en el caso de la migraci\u00f3n a Colombia, es un patr\u00f3n propio de la sociedad venezolana, que promueve una diferenciaci\u00f3n migratoria en tal sentido o, en cambio, corresponde m\u00e1s bien a una condici\u00f3n estructural de cada pa\u00eds que establece ese tipo de patr\u00f3n de selectividad de la inmigraci\u00f3n y que en consecuencia tender\u00e1 a reproducirse en los dem\u00e1s flujos migratorios que recibe cada pa\u00eds, m\u00e1s all\u00e1 de los mismos venezolanos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Un modo de responder esta interrogante es con la comparaci\u00f3n del perfil educativo de la migraci\u00f3n venezolana reciente (<\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">&#8211;<\/span><span class=\"s3\">2022<\/span><span class=\"s2\">), con el de otros flujos migratorios latinoamericanos y de otras regiones del mundo, en cada uno de los siete principales pa\u00edses de destino. Sin embargo, por cuestiones metodol\u00f3gicas, este an\u00e1lisis s\u00f3lo puede realizarse para los casos de la migraci\u00f3n a Chile, Estados Unidos y Espa\u00f1a. En el caso de la migraci\u00f3n venezolana a Argentina, el tama\u00f1o de la muestra de la Encuesta de Hogares usada no permite hacer un an\u00e1lisis a ese nivel de desagregaci\u00f3n. Por su parte, en los casos de Colombia, Ecuador y Per\u00fa, la migraci\u00f3n venezolana represent\u00f3 entre <\/span><span class=\"s3\">98%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">88%<\/span><span class=\"s2\"> del total de inmigrantes en esos pa\u00edses, lo que indica que no hay otros flujos migratorios con los cuales comparar el perfil de los inmigrantes venezolanos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p11\"><strong><em><span style=\"color: #000000;\">Chile<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Cabe resaltar que se identifican tres patrones concernientes al perfil educativo de la poblaci\u00f3n migrante. En el primero, los migrantes haitianos y bolivianos que presentan una muy baja escolaridad: <\/span><span class=\"s3\">40%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes no han culminado los estudios de nivel medio; a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">37%<\/span><span class=\"s2\">, aunque tiene estudios medios completos, no ha cursado ning\u00fan grado de estudios superiores, ni universitarios ni t\u00e9cnico-profesionales; s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">23%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes haitianos y bolivianos tiene cursado alg\u00fan grado superior o posee alg\u00fan t\u00edtulo t\u00e9cnico o profesional.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En el segundo, se registran los migrantes colombianos y peruanos, quienes muestran un mayor nivel de escolaridad, m\u00e1s cercano al promedio de la poblaci\u00f3n nacida en Chile. S\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">18%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes mayores de <\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os no habr\u00eda terminado sus estudios de nivel medio, mientras que en el extremo opuesto, <\/span><span class=\"s3\">38%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes contar\u00eda con alg\u00fan estudio o grado superior, muy similar a la proporci\u00f3n observada para la poblaci\u00f3n chilena mayor de <\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os. Asimismo, <\/span><span class=\"s3\">44%<\/span><span class=\"s2\"> tendr\u00eda nivel de estudios medios completos, aunque sin estudios t\u00e9cnicos ni universitarios.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Por \u00faltimo, en el tercero se encuentra el patr\u00f3n de escolaridad que presenta el resto de inmigrantes, procedentes de otros pa\u00edses latinoamericanos (Argentina y Brasil, principalmente) y de Estados Unidos y Europa. Estos inmigrantes presentan un muy alto nivel de escolaridad: <\/span><span class=\"s3\">47%<\/span><span class=\"s2\"> de ellos tiene alg\u00fan t\u00edtulo profesional universitario, a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">16%<\/span><span class=\"s2\"> posee alg\u00fan grado de estudios superiores aprobados. En contraposici\u00f3n, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">12%<\/span><span class=\"s2\"> no tendr\u00eda terminada su formaci\u00f3n media, a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">25%<\/span><span class=\"s2\"> contar\u00eda con s\u00f3lo nivel medio completo. Se trata de un perfil escolar alto, incluso superior al que prevalece en promedio en la poblaci\u00f3n chilena, pero ligeramente inferior al que predomina entre los estratos sociales altos de la poblaci\u00f3n chilena.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Los migrantes venezolanos, por su parte, muestran un perfil escolar incluso superior al de estos inmigrantes, as\u00ed como al promedio de los chilenos, y muy similar al de la poblaci\u00f3n chilena perteneciente al quintil de m\u00e1s altos ingresos: <\/span><span class=\"s3\">66%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes venezolanos mayores de <\/span><span class=\"s3\">20<\/span><span class=\"s2\"> a\u00f1os posee un t\u00edtulo profesional, a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">10%<\/span><span class=\"s2\"> tiene estudios superiores incompletos. Cifras casi id\u00e9nticas a las que prevalecen en el quintil m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n nacida en Chile. En sentido opuesto, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\"> de los migrantes venezolanos no ha culminado sus estudios escolares de nivel medio, proporci\u00f3n incluso ligeramente inferior a la del quintil m\u00e1s rico de los chilenos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">10<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Chile, <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2020<\/span>. Inmigrantes de <span class=\"s5\">20<\/span> a\u00f1os o m\u00e1s seg\u00fan nivel <\/span><span style=\"color: #808080;\">de escolaridad, por pa\u00eds de origen (<span class=\"s5\">%<\/span>)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica10AIC.png\" width=\"601\" height=\"274\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en Casen, <\/span><span class=\"s6\">2020<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Es preciso acotar que los datos sobre el perfil educativo indican que, en este plano, los migrantes venezolanos se asemejan bastante en su origen social y perfil escolar a la poblaci\u00f3n chilena de los estratos de m\u00e1s altos ingresos, esto es, a la clase alta de Chile. En adici\u00f3n, se revela una diferencia sustantiva en el perfil socioecon\u00f3mico de los migrantes venezolanos respecto a la inmigraci\u00f3n latinoamericana reciente en Chile, proveniente en su gran mayor\u00eda de Per\u00fa, Colombia, Bolivia y Hait\u00ed. No hay duda de que, en el caso de Chile, la inmigraci\u00f3n venezolana tiene un origen y car\u00e1cter de clase muy marcado y que la distingue de los dem\u00e1s flujos migratorios de origen latinoamericano en el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"p11\"><strong><em><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Al igual que en Chile, en Estados Unidos se reconocen tres patrones del perfil escolar de la poblaci\u00f3n inmigrante. En el primero se hallan M\u00e9xico y los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica, que muestran un muy bajo perfil escolar: <\/span><span class=\"s3\">56%<\/span><span class=\"s2\"> de los inmigrantes centroamericanos y <\/span><span class=\"s3\">42%<\/span><span class=\"s2\"> de los mexicanos no han completado sus estudios medios a la vez que otro <\/span><span class=\"s3\">24%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">27%<\/span><span class=\"s2\"> tiene ese nivel completo, pero sin estudios superiores de ning\u00fan tipo. Adem\u00e1s, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">8%<\/span><span class=\"s2\"> de los inmigrantes centroamericanos y <\/span><span class=\"s3\">18%<\/span><span class=\"s2\"> de los mexicanos poseen estudios superiores completos. En ambos casos se trata de las proporciones m\u00e1s bajas, comparadas con el resto de los grupos migratorios.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Dentro del segundo patr\u00f3n, los inmigrantes de los dem\u00e1s pa\u00edses latinoa-mericanos exhiben un mejor nivel de escolaridad que los centroamericanos y mexicanos, pero inferior al de los venezolanos: <\/span><span class=\"s3\">17%<\/span><span class=\"s2\"> de ellos no ha culminado sus estudios de nivel medio. En el extremo opuesto, un tercio tiene t\u00edtulo profesional o t\u00e9cnico, de modo que supera ampliamente a mexicanos y centroamericanos. Destaca el hecho de que su perfil escolar es muy similar al de la poblaci\u00f3n blanca no latina nacida en Estados Unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">11<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">2016<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2021<\/span>. Nivel de escolaridad de los inmigrantes <\/span><span style=\"color: #808080;\">seg\u00fan pa\u00eds y regi\u00f3n de origen<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica11AIC.png\" width=\"688\" height=\"346\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en American Community Survey (ACS), <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">No obstante, en ambos casos, se trata de un perfil escolar que es m\u00e1s bajo que el de los inmigrantes venezolanos. De hecho, en el tercer patr\u00f3n estos inmigrantes muestran un perfil educativo muy similar al de aquellos provenientes de los pa\u00edses de altos ingresos y que corresponde a inmigrantes de alta calificaci\u00f3n que migran a Estados Unidos atra\u00eddos por las industrias de alta tecnolog\u00eda (Delgado, Ch\u00e1vez y Gaspar, <\/span><span class=\"s3\">2023<\/span><span class=\"s2\">). En efecto, entre los venezolanos y entre los inmigrantes de pa\u00edses de altos ingresos, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">5%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\"> no tiene terminado sus estudios de nivel medio, a la vez que s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">14%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">15%<\/span><span class=\"s2\">, respectivamente, tiene s\u00f3lo nivel medio completo. En cambio, <\/span><span class=\"s3\">57%<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">62%<\/span><span class=\"s2\">, respectivamente, cuenta con estudios superiores completos, lo que supera ampliamente el porcentaje de cualquier otro colectivo \u00e9tnico-migratorio en Estados Unidos, incluyendo a la poblaci\u00f3n blanca no latina.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p11\"><em><strong><span style=\"color: #000000;\">Espa\u00f1a<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">En Espa\u00f1a, al igual que en Chile y Estados Unidos, los inmigrantes venezolanos mayores de <span class=\"s1\">20<\/span> a\u00f1os ostentan un perfil escolar significativamente m\u00e1s alto que el del resto de inmigrantes, e incluso que la poblaci\u00f3n nacida en Espa\u00f1a. Por un lado, <span class=\"s1\">50%<\/span> de los inmigrantes venezolanos posee estudios superiores completos, proporci\u00f3n que es sustancialmente mayor a la de los inmigrantes africanos (<span class=\"s1\">7%<\/span>), de inmigrantes provenientes de Per\u00fa, Ecuador, Honduras, Colombia o la Rep\u00fablica Dominicana (<span class=\"s1\">16%<\/span>) y de aquellos originarios de la Uni\u00f3n Europea (<span class=\"s1\">38%<\/span>) y de Argentina, Brasil o Cuba (<span class=\"s1\">36%<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Adicionalmente, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s3\">3%<\/span><span class=\"s2\"> de los inmigrantes venezolanos no ha completado sus estudios de nivel medio (bachillerato), proporci\u00f3n semejante a la de los inmigrantes europeos (<\/span><span class=\"s3\">7%<\/span><span class=\"s2\">) y los de Cuba, Argentina y Brasil (<\/span><span class=\"s3\">4%<\/span><span class=\"s2\">), pero muy inferior a la de los inmigrantes africanos (<\/span><span class=\"s3\">49%<\/span><span class=\"s2\">) y de los inmigrantes de los otros pa\u00edses latinoamericanos ya comentados (<\/span><span class=\"s3\">13%<\/span><span class=\"s2\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">Gr\u00e1fica <span class=\"s5\">12<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\">Espa\u00f1a, <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2020<\/span>. Inmigrantes seg\u00fan pa\u00eds, regi\u00f3n de origen <\/span><span style=\"color: #808080;\">y nivel de escolaridad (poblaci\u00f3n mayor de <span class=\"s5\">20<\/span> a\u00f1os)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter \" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/grafica12AIC.png\" width=\"676\" height=\"312\" \/><\/p>\n<p class=\"p8\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">* LAM<\/span><span class=\"s6\">1<\/span><span class=\"s2\">: Colombia, Per\u00fa, Honduras, Ecuador y Rep\u00fablica Dominicana<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">** LAM<\/span><span class=\"s6\">2<\/span><span class=\"s2\">: Argentina, Brasil y Cuba<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s2\">Fuente: estimaciones propias con base en INE, <\/span><span class=\"s6\">2021<\/span><span class=\"s2\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En s\u00edntesis, la informaci\u00f3n sobre el perfil educativo de los inmigrantes venezolanos comparados con los dem\u00e1s colectivos migratorios revela que, en efecto, la emigraci\u00f3n venezolana a estos pa\u00edses responde a un proceso de selectividad que no surge de las condiciones propias de cada pa\u00eds receptor, sino de patrones espec\u00edficos de emigraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n venezolana, que establece modalidades diferenciadas (selectividad) seg\u00fan origen de clase y estratos socioecon\u00f3micos. La mayor emigraci\u00f3n de venezolanos con alto nivel de escolaridad a Chile, Espa\u00f1a y Estados Unidos refleja la selectividad de clases en cuanto a la determinaci\u00f3n de los eventuales destinos de la emigraci\u00f3n venezolana. As\u00ed, mientras la poblaci\u00f3n de los estratos populares y de nivel medio tiende a emigrar a Colombia, los estratos altos lo hacen a esos pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Conclusiones<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Venezuela atraviesa una crisis social y pol\u00edtica sin precedentes en la historia reciente de Am\u00e9rica Latina. A ello se agrega una crisis migratoria que ha derivado en el mayor flujo de personas en tan corto tiempo que se tenga noticia en la regi\u00f3n. Estimaciones de R<span class=\"s1\">4<\/span>V advierten que entre <span class=\"s1\">2015<\/span> y <span class=\"s1\">2022<\/span> la di\u00e1spora venezolana se habr\u00eda incrementado en casi <span class=\"s1\">5<\/span>.<span class=\"s1\">5<\/span> millones de personas, pasando de <span class=\"s1\">709<\/span> mil emigrantes a <span class=\"s1\">6<\/span>.<span class=\"s1\">2<\/span> millones. A escala mundial es ya el pa\u00eds que habr\u00eda generado el mayor flujo de emigraci\u00f3n entre esos a\u00f1os, superando incluso a la di\u00e1spora causada por la crisis en Siria y a la de pa\u00edses de amplia tradici\u00f3n migratoria, como India, M\u00e9xico, China y Rusia.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En t\u00e9rminos relativos, este flujo representa una p\u00e9rdida de m\u00e1s de <\/span><span class=\"s3\">18%<\/span><span class=\"s2\"> de la poblaci\u00f3n venezolana, esto es, que en los \u00faltimos siete a\u00f1os, casi <\/span><span class=\"s3\">1<\/span><span class=\"s2\"> de cada <\/span><span class=\"s3\">5<\/span><span class=\"s2\"> venezolanos ha emigrado para residir en otro pa\u00eds. Sin duda, una intensidad migratoria muy superior a la experimentada por otros pa\u00edses de la regi\u00f3n en contextos similares de crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Por ejemplo, la crisis ecuatoriana de fines de los <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> tambi\u00e9n propici\u00f3 una emigraci\u00f3n masiva, pero que nunca super\u00f3 a <\/span><span class=\"s3\">10%<\/span><span class=\"s2\"> de la poblaci\u00f3n. En contraste, si bien en El Salvador se ha vivido una situaci\u00f3n de emigraci\u00f3n masiva, a tal punto que en la actualidad <\/span><span class=\"s3\">22%<\/span><span class=\"s2\"> de su poblaci\u00f3n reside fuera del pa\u00eds, ello se ha dado en un lapso de m\u00e1s de tres d\u00e9cadas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">En el caso de Venezuela, adem\u00e1s, la emigraci\u00f3n constituye un fen\u00f3meno in\u00e9dito, que contrasta con el car\u00e1cter tradicional de pa\u00eds de inmigraci\u00f3n que prevaleciera hasta los <\/span><span class=\"s3\">1980<\/span><span class=\"s2\">, as\u00ed como con el flujo de emigraci\u00f3n selectiva que se diera entre <\/span><span class=\"s3\">1990<\/span><span class=\"s2\"> y <\/span><span class=\"s3\">2015<\/span><span class=\"s2\">, aproximadamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Un aspecto relevante de la expansi\u00f3n de la emigraci\u00f3n es que adquiere un car\u00e1cter de clases muy diferente al experimentado en otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, donde la masividad de la emigraci\u00f3n se ha concentrado en sectores de clases medias y populares, y de \u00e1mbitos rurales. Tal es el caso de la emigraci\u00f3n mexicana o de pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica, o m\u00e1s recientemente la originada en Ecuador.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">En Venezuela, la emigraci\u00f3n se ha expandido a todos los estratos sociales y de forma masiva a los estratos m\u00e1s acomodados de la sociedad, fen\u00f3meno que marca un car\u00e1cter espec\u00edfico e in\u00e9dito en el nivel latinoamericano. De acuerdo a los datos ya expuestos en este art\u00edculo, todo indicar\u00eda que las condiciones socioecon\u00f3micas y pol\u00edticas que caracterizan la actual crisis estructural de la sociedad venezolana no s\u00f3lo habr\u00edan impulsado la emigraci\u00f3n de sectores populares, como era de esperar y ha sido la t\u00f3nica en la historia migratoria contempor\u00e1nea en Am\u00e9rica Latina, sino que junto a ella y con mayor fuerza e intensidad se habr\u00eda impulsado la emigraci\u00f3n de amplios contingentes pertenecientes a las clases sociales de altos ingresos, con altos niveles de educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de capital humano.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Por ejemplo, la tasa de emigraci\u00f3n en los estratos de m\u00e1s altos ingresos supera ampliamente a la de los sectores de ingresos medios y, sobre todo, a la de los sectores populares. La propensi\u00f3n a emigrar de la poblaci\u00f3n con altos niveles de escolaridad tambi\u00e9n supera a la de la poblaci\u00f3n con niveles medios y bajos de escolaridad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Ahora bien, dada la masividad de la emigraci\u00f3n, en particular en los estratos m\u00e1s acomodados, no puede caracterizarse como un modo de migraci\u00f3n calificada, esto es, de profesionales de alto nivel, pues por los vol\u00famenes implicados la movilidad ya no compete s\u00f3lo a individuos, sino a un colectivo social, a un estrato o clase social. No es una emigraci\u00f3n selectiva, de una \u00e9lite, sino que es una emigraci\u00f3n masiva, de una fracci\u00f3n sustantiva de las clases acomodadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Algo semejante puede acotarse acerca de la emigraci\u00f3n en los dem\u00e1s estratos socioecon\u00f3micos. En opini\u00f3n de Singer, es posible afirmar que el actual contexto de crisis estructural de Venezuela ha desencadenado un proceso de movilidad demogr\u00e1fica que involucra, de una u otra manera, a las diferentes clases sociales que componen su estructura social.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Es pertinente aclarar que si bien en el actual contexto la emigraci\u00f3n se ha extendido a todos los estratos sociales, no implica que todas las clases migren por igual ni con las mismas intensidades. En tal sentido, la tesis explorada en este art\u00edculo precisa que, a\u00fan en ese contexto de masificaci\u00f3n de la emigraci\u00f3n, se mantienen diferencias significativas en las propensiones a migrar seg\u00fan estratos sociales. Por un lado, ser\u00edan los estratos altos de la sociedad los que presentar\u00edan la mayor intensidad migratoria y, por otro lado, cada clase social establece patrones de movilidad espec\u00edficos, sobre todo en lo que concierne a los lugares y pa\u00edses de destino, junto a los modos de inserci\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, los datos revelan que mientras los sectores populares tienden a emigrar a Colombia, los estratos sociales m\u00e1s acomodados lo hacen a naciones desarrolladas, como Estados Unidos y Espa\u00f1a, o bien a pa\u00edses como Chile y Argentina que, a pesar de sus crisis, se caracterizan por ofrecer mejores condiciones sociales y econ\u00f3micas para la sobrevivencia y el trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\" style=\"color: #000000;\">En s\u00edntesis, en el caso venezolano, la masividad no s\u00f3lo alude a una expansi\u00f3n cuantitativa de la emigraci\u00f3n, que incorpora m\u00e1s sectores y clases sociales al proceso, sino a una diferenciaci\u00f3n cualitativa en los patrones y modelos de desplazamientos seg\u00fan clases sociales, aspecto abordado en este texto, pero que ser\u00e1 necesario analizar y profundizar en siguientes estudios.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Referencias<\/span><\/h4>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">US Census Bureau (<span class=\"s5\">2012<\/span>). American Community Survey (ACS) <span class=\"s5\">2012<\/span>. Washington, DC. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">US Census Bureau (<span class=\"s5\">2021<\/span>). American Community Survey (ACS) <span class=\"s5\">2021<\/span>. Washington, DC. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Bustamante, J. (<span class=\"s5\">1975<\/span>). \u00abEspaldas mojadas: materia prima para la expansi\u00f3n del capitalismo\u00bb. <em><span class=\"s10\">Cuadernos del CES<\/span><\/em> <span class=\"s10\">No. <\/span><span class=\"s11\">9<\/span>. M\u00e9xico: El Colegio de M\u00e9xico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p14\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Canales, A. (<\/span><span class=\"s5\">2019<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em>Migration, reproduction and society. 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(<span class=\"s5\">2021<\/span>). \u00abMigraci\u00f3n forzada, crisis econ\u00f3mica y desequilibrios en el mercado laboral en Venezuela\u00bb. En Koechlin, J., Eguren, J. y Estrada, C. (eds.), <em><span class=\"s10\">Inserci\u00f3n laboral de la migraci\u00f3n venezolana en Latinoam\u00e9rica<\/span><\/em> (pp. <span class=\"s5\">19<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">43<\/span>). Lima, Per\u00fa: Universidad Antonio Ruiz de Montoya\/Observatorio Iberoamericano sobre Movilidad Humana, Migraciones y Desarrollo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Fuentes, J.A. (<span class=\"s5\">2019<\/span>). \u00abEstrategias de desarrollo necesarias para impulsar una migraci\u00f3n regular, segura y ordenada en los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica\u00bb. En Canales, A., Fuentes, J.A. y de Le\u00f3n, C.R. (eds.), <em><span class=\"s10\">Desarrollo y migraci\u00f3n. Desaf\u00edos y oportunidades en los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica<\/span> <\/em>(pp. <span class=\"s5\">121<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">212<\/span>). Ciudad de M\u00e9xico: FAO-Cepal.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Grinberg, J., Price, J. y Naiditch, F. (<span class=\"s5\">2016<\/span>). \u00abEscolarizaci\u00f3n y clase social en los Estados Unidos\u00bb. <em><span class=\"s10\">Educa\u00e7\u00e3o<\/span><\/em>, <span class=\"s5\">39<\/span>(<span class=\"s5\">1<\/span>), pp. <span class=\"s5\">46<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">55<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica e Inform\u00e1tica (INEI) (<span class=\"s5\">2022<\/span>). II Encuesta dirigida a la Poblaci\u00f3n Venezolana <span class=\"s5\">2022<\/span>. Per\u00fa: INEI.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica (INE)(<span class=\"s5\">2021<\/span>). Encuesta Continua de Hogares <span class=\"s5\">2021<\/span>, Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Censos (INDEC) (<span class=\"s5\">2021<\/span>). Encuesta Permanente de Hogares <span class=\"s5\">2021<\/span>. Argentina: INDEC.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Censos (INEC) (<span class=\"s5\">2021<\/span>). Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo <span class=\"s5\">2021<\/span>. Ecuador: INEC.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Ministerio de Desarrollo Social y Familia (<span class=\"s5\">2020<\/span>). Encuesta de Caracterizaci\u00f3n Socioecon\u00f3mica Nacional en Pandemia <span class=\"s5\">2020<\/span>. Chile: Ministerio de Desarrollo Social y Familia.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Olmedo, A. (<span class=\"s5\">2007<\/span>). \u00abReescribiendo las teor\u00edas de la reproducci\u00f3n social: influencia de la clase social en las trayectorias educativa y laboral del alumnado granadino de Secundaria y Bachillerato\u00bb. <em><span class=\"s10\">Revista de Educaci\u00f3n<\/span><\/em> (<span class=\"s5\">343<\/span>), pp. <span class=\"s5\">477<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">501<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Osorio, E. y Ph\u00e9lan, M. (<span class=\"s5\">2019<\/span>). \u00abVenezuela: de la bonanza econ\u00f3mica a la crisis humanitaria. La opacidad de la migraci\u00f3n venezolana <span class=\"s5\">1999<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2019<\/span>\u00bb. <em><span class=\"s10\">Fermentum. Revista Venezolana de Sociolog\u00eda y Antropolog\u00eda<\/span><\/em>, <span class=\"s5\">29<\/span>(<span class=\"s5\">85<\/span>), pp. <span class=\"s5\">239<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">266<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Pellegrino, A. (<span class=\"s5\">1995<\/span>). \u00abLa migraci\u00f3n internacional en Am\u00e9rica Latina\u00bb. <em><span class=\"s10\">Notas de Poblacio\u0301n<\/span><\/em>, <span class=\"s5\">23<\/span>(<span class=\"s5\">62<\/span>), pp. <span class=\"s5\">177<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">210<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">R<span class=\"s5\">4<\/span>V (<span class=\"s5\">2023<\/span>). \u00abRefugiados y migrantes de Venezuela\u00bb. <em><span class=\"s10\">Plataforma de Coordinaci\u00f3n Interregional para Refugiados y Migrantes de Venezuela<\/span><\/em>. Recuperado de <span class=\"s2\">https:\/\/www.r<\/span><span class=\"s13\">4<\/span><span class=\"s2\">v.info\/es\/refugiadosymigrantes<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Singer, P. (<span class=\"s5\">1975<\/span>). \u00abMigraciones internas. Consideraciones te\u00f3ricas para su estudio\u00bb. En Singer, P., <em><span class=\"s10\">Econom\u00eda pol\u00edtica de la urbanizaci\u00f3n<\/span>.<\/em> M\u00e9xico: Siglo XXI Editores.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Skeldon, R. (<span class=\"s5\">2002<\/span>). \u00abMigration and poverty\u00bb. <em><span class=\"s10\">Asia-Pacific Population Journal<\/span><\/em>, <span class=\"s5\">17<\/span>(<span class=\"s5\">4<\/span>), pp. <span class=\"s5\">67<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">82<\/span>. DOI: https:\/\/doi.org\/<span class=\"s5\">10<\/span>.<span class=\"s5\">18356<\/span>\/<span class=\"s5\">7<\/span>c<span class=\"s5\">0<\/span>e<span class=\"s5\">3452<\/span>-en<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">UN DESA (<\/span><span class=\"s13\">2020<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s8\">International migrant stock <\/span><span class=\"s14\">2020<\/span><span class=\"s8\">: destination and origin<\/span><\/em><span class=\"s2\">. New York: United Nations Department of Economic and Social Affairs, Population Division. Recuperado de https:\/\/www.un.org\/development\/desa\/pd\/content\/international-migrant-stock<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Villa, M. y Mart\u00ednez, J. (<span class=\"s5\">2001<\/span>). \u00abTendencias y patrones de la migraci\u00f3n internacional en Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u00bb. <em><span class=\"s10\">Notas de Poblaci\u00f3n<\/span><\/em>, <span class=\"s5\">23<\/span>(<span class=\"s5\">73<\/span>), pp. <span class=\"s5\">51<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">66<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p13\"><span style=\"color: #000000;\">Waddington, H. y Sabates-Wheeler, R. (<span class=\"s5\">2002<\/span>). <em><span class=\"s10\">How does poverty affect migration choice? A review of literature<\/span>.<\/em> Sussex: Institute of Development Studies, University of Sussex, Working Paper t<span class=\"s5\">3<\/span>.<\/span><\/p>\n<h5><span style=\"color: #000000;\">Notas<\/span><\/h5>\n<p><span style=\"color: #808080;\">1\u00a0<span class=\"s1\"><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Estimaciones propias con base en Encuesta Continua de Hogares, <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">, INE, Espa\u00f1a.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">2 <span class=\"s1\">Estimaciones propias con base en Current Population Survey, ASEC, <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">. Census Bureau, USA.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s1\"><span class=\"Apple-converted-space\">3 <\/span>Flujo estimado entre julio de <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\"> y julio de <\/span><span class=\"s2\">2022<\/span><span class=\"s1\">, con base en datos reportados por plataforma R<\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\">V (v\u00e9ase gr\u00e1fica <\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s1\"><span class=\"Apple-converted-space\">4 <\/span>La poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> corresponde a la mitad del periodo <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2022<\/span><span class=\"s1\">. Esto permite estimar tasas de emigraci\u00f3n sin los sesgos que implica usar la poblaci\u00f3n al principio o al final del periodo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s1\"><span class=\"Apple-converted-space\">5 <\/span>La Encovi reporta que en el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2022<\/span><span class=\"s1\"> habr\u00eda aumentado la proporci\u00f3n de emigrantes con baja escolaridad respecto al quinquenio <\/span><span class=\"s2\">2012<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">. Sin embargo, la misma encuesta reporta que, a\u00fan para el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2022<\/span><span class=\"s1\">, el volumen de emigrantes con estudios superiores es m\u00e1s de <\/span><span class=\"s2\">40%<\/span><span class=\"s1\"> mayor al volumen de migrantes sin estudios de nivel medio. Aun con estos datos de la Encovi, la tasa de emigraci\u00f3n en los estratos de alta escolaridad es, para el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2022<\/span><span class=\"s1\">, m\u00e1s de dos veces mayor de la que prevalecer\u00eda en los estratos de baja escolaridad (<\/span><span class=\"s2\">28%<\/span> <em><span class=\"s3\">versus<\/span><\/em> <span class=\"s2\">12%<\/span><span class=\"s1\">, aproximadamente).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\" style=\"color: #808080;\"><span class=\"Apple-converted-space\">6 <\/span>Se trata de Colombia, Per\u00fa, Chile, Ecuador y Argentina en Am\u00e9rica Latina, y Estados Unidos y Espa\u00f1a, entre los pa\u00edses desarrollados.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #808080;\"><span class=\"s1\"><span class=\"Apple-converted-space\">7 <\/span>Incluso en Estados Unidos y Chile, <\/span><span class=\"s2\">59%<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">62%<\/span><span class=\"s1\"> de los inmigrantes venezolanos tiene t\u00edtulo profesional universitario, respectivamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<p class=\"p1\"><a style=\"font-size: inherit; background-color: #ffffff;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" style=\"border-width: 0;\" src=\"https:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/4.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Este obra est\u00e1 bajo una <a style=\"color: #808080;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Migraci\u00f3n y Desarrollo, volumen 21, n\u00famero 41, segundo semestre 2023, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2301","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2301"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2315,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2301\/revisions\/2315"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}