{"id":2022,"date":"2022-09-06T18:47:39","date_gmt":"2022-09-06T18:47:39","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/?page_id=2022"},"modified":"2022-09-06T18:47:39","modified_gmt":"2022-09-06T18:47:39","slug":"numero-38-texto-completo-jd","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-38-texto-completo-jd\/","title":{"rendered":"N\u00famero 38 texto completo jd"},"content":{"rendered":"<div id=\"contenedor30\">\n<div style=\"float: left;\">\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-38\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-111 alignleft\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/38portada.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"246\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #8181f7;\"><strong><em>Migraci\u00f3n y Desarrollo<\/em>, volumen 20, n\u00famero 38, primer semestre 2022<\/strong><\/span>, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas, C.P. 98000, Tel. (01492) 922 91 09, www.uaz.edu.mx, www.estudiosdeldesarrollo.net, revistamyd@estudiosdeldesarrollo.net. Editor responsable: Ra\u00fal Delgado Wise. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo V\u00eda Red C\u00f3mputo No. 04-2015-060212200400-203. ISSN: 2448-7783, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de \u00faltima actualizaci\u00f3n: Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Maximino Gerardo Luna Estrada, Campus Universitario II, avenida Preparatoria s\/n, fraccionamiento Progreso, Zacatecas, C.P. 98065. Fecha de la \u00faltima modificaci\u00f3n, mayo de 2022.<\/p>\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Queda estrictamente prohibida la reproducci\u00f3n total o parcial de los contenidos e im\u00e1genes de la publicaci\u00f3n sin previa autorizaci\u00f3n de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo.<\/p>\n<p><a style=\"color: #999999;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero38\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero38<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<h2 class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Desenmascarando la migraci\u00f3n irregular a Estados Unidos<\/span><\/h2>\n<h4 class=\"p3\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #808080;\">Unmasking Irregular Migration to the United States<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Recibido <span class=\"s1\">18<\/span>\/<span class=\"s1\">11<\/span>\/<span class=\"s1\">21<\/span> | Aceptado <span class=\"s1\">27<\/span>\/<span class=\"s1\">01<\/span>\/<span class=\"s1\">22<\/span><\/p>\n<h6 class=\"p5\"><span style=\"color: #000000;\">Jorge Durand* | Douglas S. Massey**<\/span><\/h6>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\"><span class=\"s1\">*<\/span><span class=\"s1\">Mexicano. Profesor investigador del Departamento de Estudios sobre los Movimientos Sociales, Universidad de Guadalajara. Correo-e: j.durand.mmp@gmail.com<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><span class=\"s1\">**Estadounidense. Department of Sociology and School of Public and International Affairs, Princeton University. Correo-e: dmassey@princeton.edu<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><span class=\"s1\">Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol por Georgia Aral\u00fa Gonz\u00e1lez P\u00e9rez y H\u00e9ctor Manuel Olivares Serrano.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\">.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong><span class=\"s1\">Resumen.\u00a0<\/span><\/strong>Desde principios del siglo XX y a lo largo del tiempo un gran n\u00famero de mexicanos ha migrado a Estados Unidos, la proporci\u00f3n clasificada como irregular ha variado notablemente en funci\u00f3n de las circunstancias sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas imperantes al norte de la frontera de M\u00e9xico con Estados Unidos. Aqu\u00ed desenmascaramos la realidad de que la migraci\u00f3n irregular es m\u00e1s una construcci\u00f3n sociopol\u00edtica que una categor\u00eda legal bien definida. Es una realidad que la cantidad de mexicanos considerados como inmigrantes legales, trabajadores legales temporales o migrantes irregulares se ha ido transformando. Desde 2008, la migraci\u00f3n no autorizada procedente de M\u00e9xico ha disminuido y los centroamericanos han reemplazado a los mexicanos entre los detenidos en la frontera. En lugar de ser procesados como solicitantes de asilo, los centroamericanos son criminalizados como \u00abmigrantes ilegales\u00bb y enviados a centros de detenci\u00f3n para mantener la ficci\u00f3n de una \u00abinvasi\u00f3n de extranjeros\u00bb desde el sur de la frontera. Es comprensible entonces que la presi\u00f3n represiva dirigida desproporcionadamente a los inmigrantes latinoamericanos tenga consecuencias de gran alcance, dado que los latinos constituyen ahora m\u00e1s de 18% de la poblaci\u00f3n estadounidense; 26% de los ni\u00f1os de cinco a\u00f1os o menos, y la mayor\u00eda de ni\u00f1os que vive con sus padres en situaci\u00f3n irregular son ciudadanos estadounidenses nativos.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Palabras clave:<\/b><\/span> migraci\u00f3n ilegal, migraci\u00f3n irregular, braceros, M\u00e9xico, Estados Unidos.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Abstract. <\/b><\/span>Mexicans have been migrating to the United States in large numbers since the early 20th century and over time the share classified as irregular has varied sharply depending on the social, economic, and political circumstances prevailing north of the Mexico-U.S. border. Here we unmask the reality that irregular migration is more of a socio-political construction than a well-defined legal category. Over time, the share of Mexicans classified as legal immigrants, temporary legal workers, or irregular migrants has varied widely. Since 2008, however, unauthorized migration from Mexico has waned and Central Americans have taken the place of Mexicans among those apprehended along the Mexico-U.S. border. Rather than being processed as asylum seekers, Central Americans being are criminalized as \u00abillegal migrants\u00bb and sent into detention facilities to maintain the fiction of an ongoing \u00abalien invasion\u00bb from south of the border. The repressive pressure directed disproportionately at Latin American immigrants can be expected to have far reaching consequences given that Latinos now constitute more than 18% of the U.S. population, 26% of all children aged five and under, and the vast majority of children living with parents in irregular status are native U.S. citizens.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Keywords: <\/b><\/span><span class=\"s2\">illegal migration, irregular migration, braceros, Mexico, United States.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">El t\u00e9rmino \u00abinmigrante irregular\u00bb se refiere a un residente en Estados Unidos que carece del derecho legal a vivir o trabajar dentro del pa\u00eds. La condici\u00f3n de irregular se adquiere por una de estas dos v\u00edas: cruzar una frontera sin autorizaci\u00f3n o violar los t\u00e9rminos de la visa del no inmigrante. La primera ocurre cuando alguien cruza a Estados Unidos fuera de un puerto de entrada oficial sin ser inspeccionado por un funcionario de inmigraci\u00f3n estadounidense, ya sea por tierra, mar o aire. Las violaciones de visado se producen siempre que una persona entra con una visa de no residente y permanece m\u00e1s all\u00e1 de su duraci\u00f3n permitida o realiza un trabajo remunerado no autorizado. La mayor\u00eda de los cruces fronterizos no autorizados se llevan a cabo por tierra y no por mar o aire, y aunque algunos de ellos se originan en Canad\u00e1, la frontera terrestre m\u00e1s transitada es, sin duda, la que une a M\u00e9xico con Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Si bien los mexicanos han predominado hist\u00f3ricamente entre los que cruzan la frontera sin autorizaci\u00f3n, los centroamericanos, asimismo, han estado presentes en esa situaci\u00f3n desde la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">; en la actualidad su proporci\u00f3n ha aumentado de manera considerable. Desde sus inicios, el mayor porcentaje de todos los inmigrantes irregulares en Estados Unidos ha ingresado cruzando una frontera terrestre en lugar de sobrepasar un visado temporal o violar sus condiciones. Debido a que los migrantes no autorizados que cruzan la frontera constituyen la mayor\u00eda de los migrantes irregulares en Estados Unidos, y dado que los mexicanos han sobresalido de modo abrumador, la mayor\u00eda de los migrantes irregulares en Estados Unidos desde siempre han sido mexicanos. Con todo, su proporci\u00f3n en la poblaci\u00f3n de migrantes irregulares mengu\u00f3 desde <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">, pues cada vez m\u00e1s migrantes irregulares ingresan con visas en lugar de cruzar la frontera, y tambi\u00e9n porque ahora m\u00e1s migrantes fronterizos provienen de Centroam\u00e9rica que de M\u00e9xico. En <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">, la proporci\u00f3n de mexicanos entre migrantes irregulares que viven en Estados Unidos descendi\u00f3 a <\/span><span class=\"s2\">48<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\"> frente a <\/span><span class=\"s2\">56%<\/span><span class=\"s1\"> de <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\"> (Warren, <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Los migrantes no autorizados y sus movimientos pueden ser irregulares, pero no son en absoluto desordenados o aleatorios. Por el contrario, est\u00e1n debidamente estructurados y surgen de procesos identificables que crean sistemas estables de migraci\u00f3n, los cuales persisten en el espacio y en el tiempo y cambian de forma predecible a medida que evolucionan las condiciones de los sistemas. En este estudio trazamos la historia de la migraci\u00f3n irregular a Estados Unidos para revelar las regularidades que caracterizan a los movimientos poblacionales \u00abirregulares\u00bb. Nuestro prop\u00f3sito es desenmascarar la verdadera naturaleza de la migraci\u00f3n irregular como una construcci\u00f3n sociopol\u00edtica m\u00e1s que como una categor\u00eda legal r\u00edgida.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Or\u00edgenes de la migraci\u00f3n irregular, 1900-1942<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">La migraci\u00f3n irregular se origina, en \u00faltima instancia, por las acciones emprendidas para restringir la entrada de inmigrantes a Estados Unidos. Dichas restricciones pueden ser de naturaleza cuantitativa o cualitativa, e intervienen para limitar el n\u00famero o el tipo de personas admitidas como inmigrantes; com\u00fanmente tratan de alcanzar ambos objetivos. Cualquier persona que consiga eludir las restricciones cuantitativas o cualitativas y se convierta en trabajador o residente estadounidense sin autorizaci\u00f3n es, por definici\u00f3n, un migrante irregular. Con frecuencia estos individuos tambi\u00e9n son etiquetados como indocumentados, no autorizados, o en t\u00e9rminos peyorativos \u00abilegales\u00bb; sin embargo, durante la mayor parte de la historia de Estados Unidos no hubo migrantes irregulares de los que se pudiera hablar, ya que hab\u00eda pocas restricciones a la entrada o al asentamiento de extranjeros (para una cronolog\u00eda de la legislaci\u00f3n de inmigraci\u00f3n de Estados Unidos v\u00e9ase Cohn, <span class=\"s3\">2015<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las primeras limitaciones a la inmigraci\u00f3n fueron de car\u00e1cter cualitativo y pol\u00edtico. En <\/span><span class=\"s2\">1798<\/span><span class=\"s1\">, el Congreso autoriz\u00f3 el encarcelamiento o expulsi\u00f3n de los no ciudadanos considerados por el presidente como \u00abpeligrosos\u00bb, tanto en tiempos de paz (Ley de Amigos Extranjeros de <\/span><span class=\"s2\">1798<\/span><span class=\"s1\">) como en tiempos de guerra (Ley de Enemigos Extranjeros de <\/span><span class=\"s2\">1798<\/span><span class=\"s1\">). Aunque la primera ley expir\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">1800<\/span><span class=\"s1\">, la segunda sigue en vigor hoy d\u00eda, fue utilizada para justificar el encarcelamiento de estadounidenses de origen japon\u00e9s durante la Segunda Guerra Mundial. En la pr\u00e1ctica, en cambio, la Ley de Enemigos Extranjeros rara vez se ha empleado simult\u00e1neamente para excluir o deportar a ciudadanos extranjeros. En el transcurso de la Guerra de Secesi\u00f3n, el Congreso aprob\u00f3 una ley para fomentar la entrada de trabajadores extranjeros con el objetivo de ayudar en el esfuerzo b\u00e9lico de la Uni\u00f3n. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La era de inmigraci\u00f3n abierta lleg\u00f3 a su fin en <\/span><span class=\"s2\">1875<\/span><span class=\"s1\">, cuando el Congreso promulg\u00f3 una ley que prohib\u00eda la entrada de trabajadores contratados procedentes de Asia Oriental y negaba totalmente la entrada de mujeres chinas. Le sigui\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">1882<\/span><span class=\"s1\"> la Ley de Exclusi\u00f3n China, que prohib\u00eda la entrada de hombres y mujeres chinos. Las leyes aprobadas en <\/span><span class=\"s2\">1891<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1903<\/span><span class=\"s1\"> agregaron a la lista de personas excluibles a los pol\u00edgamos, los anarquistas, los epil\u00e9pticos, los mendigos, los traficantes de sexo y los enfermos infecciosos. Por \u00faltimo, en <\/span><span class=\"s2\">1917<\/span><span class=\"s1\">, el Congreso impuso un requisito de alfabetizaci\u00f3n a los nuevos inmigrantes y ampli\u00f3 la prohibici\u00f3n de inmigrantes de China al resto de Asia continental.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las anteriores restricciones eran de car\u00e1cter cualitativo. Todav\u00eda no se hab\u00edan impuesto limitaciones num\u00e9ricas a las llegadas de inmigrantes, las cuales alcanzaron una media de casi un mill\u00f3n de entradas al a\u00f1o entre <\/span><span class=\"s2\">1904<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1914<\/span><span class=\"s1\">. Durante este tiempo, los inmigrantes irregulares estaban conformados por un n\u00famero desconocido, pero<\/span> <span class=\"s1\">presumiblemente peque\u00f1o, de personas que pese a cumplir una o m\u00e1s de las restricciones cualitativas, consegu\u00edan entrar y permanecer en Estados Unidos; eran en gran medida invisibles, no se distingu\u00edan de otros inmigrantes y su presencia no autorizada en el pa\u00eds no se convirti\u00f3 en una cuesti\u00f3n pol\u00edtica en s\u00ed misma. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En las postrimer\u00edas del siglo XIX y los albores del XX las migraciones masivas provocaron una poderosa reacci\u00f3n nativista. La hostilidad de los blancos se centr\u00f3 principalmente en los inmigrantes procedentes del sur y el este de Europa, a los que se describ\u00eda como \u00abrazas\u00bb amenazantes e inferiores, un planteamiento peyorativo que condujo a las primeras restricciones cuantitativas a la inmigraci\u00f3n. En <\/span><span class=\"s2\">1921<\/span><span class=\"s1\">, el Congreso aprob\u00f3 una legislaci\u00f3n de \u00abemergencia\u00bb para limitar la inmigraci\u00f3n a <\/span><span class=\"s2\">3%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n nacida en el extranjero enumerada en el censo de <\/span><span class=\"s2\">1910<\/span><span class=\"s1\">. De igual modo, promulg\u00f3 cuotas de origen nacional correspondientes a la distribuci\u00f3n de nacionalidades que prevalec\u00eda entre los residentes nacidos en el extranjero de ese a\u00f1o. La legislaci\u00f3n limitaba el total de la inmigraci\u00f3n a unas <\/span><span class=\"s2\">350<\/span><span class=\"s1\"> mil personas al a\u00f1o y sesg\u00f3 los or\u00edgenes nacionales hacia el norte y el oeste de Europa, adem\u00e1s excluy\u00f3 a las nacionalidades \u00abinferiores\u00bb en las regiones sur y este, es decir, jud\u00edos, rusos, eslavos ortodoxos y polacos e italianos cat\u00f3licos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En <\/span><span class=\"s2\">1924<\/span><span class=\"s1\">, el Congreso duplic\u00f3 las cuotas de exclusi\u00f3n y las fij\u00f3 en s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">2%<\/span><span class=\"s1\"> de cada nacionalidad extranjera contabilizada en el censo de <\/span><span class=\"s2\">1890<\/span><span class=\"s1\">. Se eligi\u00f3 el censo anterior porque conten\u00eda menos inmigrantes que el de <\/span><span class=\"s2\">1910<\/span><span class=\"s1\"> (<\/span><span class=\"s2\">9<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> millones en lugar de <\/span><span class=\"s2\">13<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> millones) e inclu\u00eda un n\u00famero relativamente mayor de inmigrantes procedentes del norte y oeste de Europa (<\/span><span class=\"s2\">79%<\/span><span class=\"s1\"> frente a <\/span><span class=\"s2\">54%<\/span><span class=\"s1\">) (v\u00e9ase Gibson y Jung, <\/span><span class=\"s2\">2006<\/span><span class=\"s1\">). Por ende, la legislaci\u00f3n redujo el l\u00edmite a <\/span><span class=\"s2\">165<\/span><span class=\"s1\"> mil personas al a\u00f1o y sesg\u00f3 a\u00fan m\u00e1s los or\u00edgenes nacionales del sur y el este de Europa. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Los nuevos l\u00edmites y cuotas no se aplicaron a los inmigrantes de las naciones del hemisferio occidental y los mexicanos fueron espec\u00edficamente eximidos del requisito de alfabetizaci\u00f3n en <\/span><span class=\"s2\">1917<\/span><span class=\"s1\"> por el fiscal general de Estados Unidos. Aun cuando el Congreso cre\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">1924<\/span><span class=\"s1\"> la Patrulla Fronteriza para impedir las entradas irregulares a trav\u00e9s de las fronteras terrestres de la naci\u00f3n, el prop\u00f3sito de la nueva agencia no era tanto bloquear o detener a mexicanos o canadienses, sino atrapar a los inmigrantes no deseados del sur o del este de Europa y a los asi\u00e1ticos que trataban de sortear las prohibiciones que se aplicaban en los puertos de entrada oficiales. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La migraci\u00f3n mexicana hacia Estados Unidos se remonta a finales del siglo xix, cuando los intereses del capital estadounidense financiaron la construcci\u00f3n del sistema ferroviario de M\u00e9xico (Coastsworth, <\/span><span class=\"s2\">1981<\/span><span class=\"s1\">). Las principales l\u00edneas troncales iban de norte a sur y se construyeron m\u00e1s que para transportar personas o mercanc\u00edas dentro de M\u00e9xico, para transportar las exportaciones agr\u00edcolas y minerales mexicanas a los mercados estadounidenses. Luego de concluida la red ferroviaria, los reclutadores de mano de obra estadounidense siguieron las l\u00edneas hacia el sur de M\u00e9xico en busca de trabajadores que ayudaran a colocar y mantener las v\u00edas al norte de la frontera (Cardoso, <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">). Sin embargo, los flujos migratorios se mantuvieron reducidos hasta <\/span><span class=\"s2\">1907<\/span><span class=\"s1\">, cuando Estados Unidos efectu\u00f3 su Pacto de Caballeros con Jap\u00f3n, que restringi\u00f3 la entrada de trabajadores japoneses y cre\u00f3 una escasez inmediata de mano de obra en la agricultura occidental, hecho que alent\u00f3 un aumento de los esfuerzos de contrataci\u00f3n privada al sur de la frontera. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Los aludidos esfuerzos se expandieron despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">1914<\/span><span class=\"s1\">, cuando el estallido de la Gran Guerra puso fin a la masiva inmigraci\u00f3n desde Europa; y los esfuerzos de contrataci\u00f3n se redoblaron<\/span> <span class=\"s1\">en <\/span><span class=\"s2\">1917<\/span><span class=\"s1\">, justo en el momento en que Estados Unidos entr\u00f3 en la guerra y el gobierno federal promulg\u00f3 su propio programa de trabajadores temporales (Alan\u00eds, <\/span><span class=\"s2\">1999<\/span><span class=\"s1\">). Con el fin de la guerra en <\/span><span class=\"s2\">1918<\/span><span class=\"s1\">, tras una breve recesi\u00f3n, la econom\u00eda estadounidense experiment\u00f3 un auge durante los \u00abdorados<\/span> <span class=\"s1\">a\u00f1os veinte\u00bb, de manera que los mercados laborales se endurecieron debido a la reducci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n procedente de Europa en virtud de las nuevas cuotas. Con la econom\u00eda de M\u00e9xico tambale\u00e1ndose por la violencia de su reci\u00e9n concluida Revoluci\u00f3n, los trabajadores respondieron de inmediato a la creciente demanda de mano de obra estadounidense y emigraron hacia el norte; su salida a trav\u00e9s de la frontera se convirti\u00f3 en lo que los historiadores han denominado una \u00abmarea\u00bb<\/span> <span class=\"s1\">(Cardoso, <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Mientras que la inmigraci\u00f3n legal mexicana hab\u00eda alcanzado una media de s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">200<\/span><span class=\"s1\"> personas al a\u00f1o durante <\/span><span class=\"s2\">1900<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">1909<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">17<\/span><span class=\"s1\"> mil anualmente en el periodo <\/span><span class=\"s2\">1910<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">1919<\/span><span class=\"s1\">, la afluencia aument\u00f3 a una media de <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> mil de personas al a\u00f1o en la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1920<\/span><span class=\"s1\">. Otros <\/span><span class=\"s2\">227<\/span><span class=\"s1\"> mil ingresaron como trabajadores temporales durante el periodo y la poblaci\u00f3n de nacionales mexicanos que viv\u00eda en Estados Unidos creci\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">103<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1900<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">739<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1929<\/span><span class=\"s1\"> (Massey, Durand y Malone, <\/span><span class=\"s2\">2002<\/span><span class=\"s1\">). Durante ese lapso se prest\u00f3 poca atenci\u00f3n a la situaci\u00f3n legal de los migrantes mexicanos que arribaban. Una extensa parte de la frontera no estaba marcada, as\u00ed que la gente se mov\u00eda libremente de un lado a otro de dicha frontera invisible. Aunque se establecieron puertos de entrada oficiales en algunas ciudades fronterizas a partir de <\/span><span class=\"s2\">1924<\/span><span class=\"s1\">, la mayor parte de la frontera permaneci\u00f3 sin vigilancia y el n\u00famero de agentes de la Patrulla Fronteriza nunca excedi\u00f3 los <\/span><span class=\"s2\">800<\/span><span class=\"s1\"> a lo largo de las <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> mil millas de frontera. Entre <\/span><span class=\"s2\">1924<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1928<\/span><span class=\"s1\"> las aprehensiones anuales en la frontera fueron de un promedio de s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">300<\/span><span class=\"s1\">, mientras que las deportaciones anuales de mexicanos desde el interior de Estados Unidos fueron de un promedio de <\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">300<\/span><span class=\"s1\">, lo que indica la escasez de migraci\u00f3n irregular en esta \u00e9poca. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">A lo largo de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1920<\/span><span class=\"s1\">, pese a que los mexicanos pudieron haber carecido de pasaportes y visas, y que la mayor\u00eda pudo haber entrado sin inspecci\u00f3n, no hab\u00eda l\u00edmites cuantitativos y pocos cualitativos para su entrada en primera instancia; de ah\u00ed que no fueron percibidos o tratados como irregulares por los ciudadanos, pol\u00edticos o empleadores de Estados Unidos. De hecho, fueron bien recibidos como trabajadores necesarios que ayudaron a sostener el auge econ\u00f3mico de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1920<\/span><span class=\"s1\">. Lo que cambi\u00f3 el rumbo para crear la primera crisis de migraci\u00f3n irregular en Estados Unidos fue la ca\u00edda de la bolsa de valores de <\/span><span class=\"s2\">1929<\/span><span class=\"s1\">, misma que desencaden\u00f3 la Gran Depresi\u00f3n de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1930<\/span><span class=\"s1\">. Intempestivamente los mexicanos se convirtieron en competidores no deseados para los puestos de trabajo \u00abamericanos\u00bb y en indignos receptores de ayudas p\u00fablicas para los indigentes (Balderrama y Rodr\u00edguez, <\/span><span class=\"s2\">2006<\/span><span class=\"s1\">; Fox, <\/span><span class=\"s2\">2012<\/span><span class=\"s1\">; Alan\u00eds, <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">De <\/span><span class=\"s2\">1929<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">1939<\/span><span class=\"s1\">, aproximadamente <\/span><span class=\"s2\">469<\/span><span class=\"s1\"> mil migrantes fueron deportados a M\u00e9xico, incluidos muchos ni\u00f1os nacidos en Estados Unidos. Otros <\/span><span class=\"s2\">113<\/span><span class=\"s1\"> mil mexicanos fueron detenidos en la frontera cuando intentaban entrar en Estados Unidos. En consecuencia, la poblaci\u00f3n nacida en M\u00e9xico en Estados Unidos se redujo a la mitad, pasando de un m\u00e1ximo de <\/span><span class=\"s2\">739<\/span><span class=\"s1\"> mil personas en <\/span><span class=\"s2\">1929<\/span><span class=\"s1\"> a un m\u00ednimo de <\/span><span class=\"s2\">377<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1940<\/span><span class=\"s1\">. La hostilidad del contexto estadounidense de recepci\u00f3n est\u00e1 indicada por el hecho de que la inmigraci\u00f3n permanente legal procedente de M\u00e9xico descendi\u00f3 a s\u00f3lo mil <\/span><span class=\"s2\">800<\/span><span class=\"s1\"> personas al a\u00f1o durante la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1930<\/span><span class=\"s1\"> y la migraci\u00f3n laboral temporal se redujo a cero. El repentino cambio en el trato de los inmigrantes mexicanos despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">1929<\/span><span class=\"s1\"> resalta c\u00f3mo la \u00abirregularidad\u00bb es tanto una construcci\u00f3n social y pol\u00edtica como una definici\u00f3n legal. El estatus legal de los mexicanos en Estados Unidos no cambi\u00f3 entre <\/span><span class=\"s2\">1920<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1930<\/span><span class=\"s1\">, lo que se transform\u00f3 fue el contexto de recepci\u00f3n y las pol\u00edticas estadounidenses que lo definieron. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p3\">\u00a0<\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Regularizaci\u00f3n de los migrantes irregulares, <span class=\"s6\">1942<\/span>&#8211;<span class=\"s6\">1965<\/span><\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">En <span class=\"s3\">1942<\/span> se produjo otra transformaci\u00f3n en el marco social de los inmigrantes mexicanos cuando Estados Unidos entr\u00f3 en la Segunda Guerra Mundial. Con el reclutamiento militar de los j\u00f3venes varones y la movilizaci\u00f3n econ\u00f3mica a gran escala aument\u00f3 la demanda de mano de obra; de inmediato, comenz\u00f3 a escasear en la frontera norte, en especial dentro del sector agr\u00edcola. De manera abrupta, los inmigrantes mexicanos pasaron de ser vistos como demandantes de empleos il\u00edcitos y estafadores de la asistencia social a ser una vez m\u00e1s trabajadores imprescindibles. En ese a\u00f1o, Estados Unidos negoci\u00f3 con M\u00e9xico un acuerdo binacional para crear el Programa Bracero, el cual ofrec\u00eda a los trabajadores mexicanos visas legales para realizar actividades agr\u00edcolas temporales en Estados Unidos por periodos establecidos. Inici\u00f3 con <span class=\"s3\">4<\/span> mil <span class=\"s3\">200<\/span> braceros en <span class=\"s3\">1942<\/span>; el programa se ampli\u00f3 a <span class=\"s3\">52<\/span> mil en <span class=\"s3\">1943<\/span> y a <span class=\"s3\">62<\/span> mil en <span class=\"s3\">1944<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El Programa Bracero se concibi\u00f3 originalmente como un acuerdo temporal para satisfacer las necesidades de mano de obra en tiempos de guerra y a partir de <\/span><span class=\"s2\">1945<\/span><span class=\"s1\"> el Congreso comenz\u00f3 a reducir el n\u00famero de visas Bracero conforme la iniciativa b\u00e9lica disminu\u00eda. En ese a\u00f1o s\u00f3lo se registraron <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> mil entradas de braceros, seguidas de <\/span><span class=\"s2\">32<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1946<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1947<\/span><span class=\"s1\">. Por desgracia, la demanda de mano de obra agr\u00edcola no disminuy\u00f3 en Estados Unidos. En contraposici\u00f3n, cuando el Congreso redujo el n\u00famero de entradas, la escasez de mano de obra en la agricultura se intensific\u00f3 a medida que el auge econ\u00f3mico de la posguerra se afianzaba. Despu\u00e9s de que se rechazaran las peticiones de los agricultores al Congreso para que se ampliara el Programa Bracero, intervinieron y alentaron a los braceros para que regresaran en situaci\u00f3n irregular al a\u00f1o siguiente y, lo m\u00e1s importante, a que trajeran consigo a amigos, parientes o conocidos que quisieran unirse a ellos como trabajadores migrantes irregulares. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La estrecha relaci\u00f3n entre la demanda de mano de obra agr\u00edcola estadounidense y la migraci\u00f3n irregular se evidencia en la interacci\u00f3n temporal entre las entradas de braceros y las detenciones en la frontera. Por ejemplo, cuando las llegadas de braceros cayeron de <\/span><span class=\"s2\">62<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> mil entre <\/span><span class=\"s2\">1944<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1945<\/span><span class=\"s1\">, las detenciones en la frontera se elevaron de <\/span><span class=\"s2\">27<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">64<\/span><span class=\"s1\"> mil. De la misma manera, cuando la migraci\u00f3n de braceros se redujo m\u00e1s all\u00e1 de <\/span><span class=\"s2\">32<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1946<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1947<\/span><span class=\"s1\">, ascendieron las aprehensiones a <\/span><span class=\"s2\">91<\/span><span class=\"s1\"> mil y <\/span><span class=\"s2\">183<\/span><span class=\"s1\"> mil, respectivamente. Bajo la creciente presi\u00f3n de los intereses agr\u00edcolas de California y Texas, el Congreso comenz\u00f3 a aumentar el n\u00famero de visas Bracero en <\/span><span class=\"s2\">1948<\/span><span class=\"s1\"> y las entradas volvieron a subir a <\/span><span class=\"s2\">35<\/span><span class=\"s1\"> mil, lo que provoc\u00f3 que las aprehensiones disminuyeran un poco a <\/span><span class=\"s2\">179<\/span><span class=\"s1\"> mil. Lo cierto es que este modesto incremento segu\u00eda siendo insuficiente para satisfacer la creciente demanda de mano de obra agr\u00edcola al norte de la frontera y la migraci\u00f3n irregular continuaba <\/span><em><span class=\"s7\">in crescendo<\/span><\/em><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Aunque el Congreso elev\u00f3 la asignaci\u00f3n de visas Bracero a <\/span><span class=\"s2\">107<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1949<\/span><span class=\"s1\">, las detenciones en la frontera aumentaron a <\/span><span class=\"s2\">279<\/span><span class=\"s1\"> mil y se expandieron a\u00fan m\u00e1s a <\/span><span class=\"s2\">485<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1950<\/span><span class=\"s1\">, justo en el momento en el que el Congreso recort\u00f3 de nueva cuenta el n\u00famero de visas Bracero para reducir la afluencia legal ese a\u00f1o a s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">67<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">500<\/span><span class=\"s1\"> entradas. En los tres a\u00f1os siguientes, los agricultores ejercieron presi\u00f3n a fin de ampliar el n\u00famero de visas Bracero; finalmente, el Congreso se vio obligado a elevar el n\u00famero de visas y permitir el ingreso de alrededor de <\/span><span class=\"s2\">200<\/span><span class=\"s1\"> mil braceros en <\/span><span class=\"s2\">1952<\/span><span class=\"s1\">. Con todo, ese notable incremento fue insuficiente para satisfacer la demanda estadounidense de trabajadores agr\u00edcolas, adem\u00e1s, ese a\u00f1o las detenciones en la frontera alcanzaron las <\/span><span class=\"s2\">544<\/span><span class=\"s1\"> mil.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La lucha entre los productores agr\u00edcolas y el Congreso lleg\u00f3 a su punto \u00e1lgido en <\/span><span class=\"s2\">1953<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">1954<\/span><span class=\"s1\">, cuando el final de la Guerra de Corea desencaden\u00f3 una breve recesi\u00f3n que coincidi\u00f3 con un periodo de histeria anticomunista, guiado por el senador Joseph McCarthy de Wisconsin. En el discurso p\u00fablico, la frontera entre M\u00e9xico-Estados Unidos se volvi\u00f3 el \u00abpunto d\u00e9bil\u00bb de la naci\u00f3n estadounidense, vulnerable a la penetraci\u00f3n de agentes comunistas del sur (Massey, <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\">). En el contexto del aumento del desempleo, la ca\u00edda de las ganancias y el aumento de la histeria ideol\u00f3gica, la migraci\u00f3n irregular se convirti\u00f3 en un potente problema pol\u00edtico, y en <\/span><span class=\"s2\">1953<\/span><span class=\"s1\"> el comisionado del Servicio de Inmigraci\u00f3n y Naturalizaci\u00f3n (ins, por sus siglas en ingl\u00e9s) lanz\u00f3 la Operaci\u00f3n Espalda Mojada, una movilizaci\u00f3n total de los recursos de aplicaci\u00f3n de la ley en el suroeste de Estados Unidos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las autoridades de inmigraci\u00f3n realizaron un gran despliegue de la aplicaci\u00f3n de la ley en la frontera para el uso p\u00fablico, condujeron las detenciones a <\/span><span class=\"s2\">865<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1953<\/span><span class=\"s1\"> y hasta <\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\"> millones en <\/span><span class=\"s2\">1954<\/span><span class=\"s1\">. Sin embargo, al mismo tiempo, entre bastidores, el Congreso actu\u00f3 silenciosamente para elevar el n\u00famero de visas Bracero hasta niveles r\u00e9cord. De <\/span><span class=\"s2\">201<\/span><span class=\"s1\"> mil entradas en <\/span><span class=\"s2\">1953<\/span><span class=\"s1\">, creci\u00f3 a <\/span><span class=\"s2\">309<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1954<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">399<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">1955<\/span><span class=\"s1\"> y durante el resto de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1950<\/span><span class=\"s1\"> alcanz\u00f3 un promedio de <\/span><span class=\"s2\">438<\/span><span class=\"s1\"> mil por a\u00f1o (Calavita, <\/span><span class=\"s2\">1992<\/span><span class=\"s1\">). Esta expansi\u00f3n fue suficiente para satisfacer la demanda agr\u00edcola de Estados Unidos y las detenciones se desplomaron hasta alrededor de <\/span><span class=\"s2\">30<\/span><span class=\"s1\"> mil por a\u00f1o a finales de los <\/span><span class=\"s2\">1950<\/span><span class=\"s1\"> y principios de los <\/span><span class=\"s2\">1960<\/span><span class=\"s1\"> (Massey, Durand y Malone, <\/span><span class=\"s2\">2002<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">A pesar de que cientos de miles de migrantes mexicanos entraban y sal\u00edan de Estados Unidos como braceros, la inmigraci\u00f3n desapareci\u00f3 como cuesti\u00f3n pol\u00edtica; de igual modo, ilustr\u00f3 c\u00f3mo la migraci\u00f3n irregular es m\u00e1s una construcci\u00f3n social y pol\u00edtica que una realidad emp\u00edrica. En lugar de hacerse visible p\u00fablicamente en las crecientes estad\u00edsticas de aprehensi\u00f3n, durante el auge del Programa Bracero los migrantes mexicanos fueron \u00abregularizados\u00bb, aislados lejos de la vista del p\u00fablico en granjas de zonas rurales con n\u00fameros reales enterrados en las profundidades de los registros burocr\u00e1ticos del Departamento de Trabajo de Estados Unidos. <\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Creaci\u00f3n de un nuevo sistema de migraci\u00f3n irregular, <span class=\"s6\">1965<\/span>&#8211;<span class=\"s6\">1985<\/span><\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">La conversi\u00f3n de los migrantes irregulares mexicanos a braceros regularizados cre\u00f3 un sistema estable basado en la circulaci\u00f3n legal de trabajadores temporales que prevaleci\u00f3 hasta finales de la d\u00e9cada de <span class=\"s3\">1950<\/span> y principios de los <span class=\"s3\">1960<\/span>. Con el prop\u00f3sito de facilitar el retorno regular de los trabajadores de confianza, en esta \u00e9poca algunos agricultores comenzaron a patrocinar a sus braceros m\u00e1s preciados como residentes permanentes legales, as\u00ed posibilitaban un retorno sencillo sin el com\u00fan papeleo de a\u00f1o tras a\u00f1o (Massey <em><span class=\"s8\">et al.<\/span>,<\/em> <span class=\"s3\">1987<\/span>). Mientras que en <span class=\"s3\">1950<\/span> s\u00f3lo se concedi\u00f3 el estatus de residente permanente a <span class=\"s3\">6<\/span> mil <span class=\"s3\">800<\/span> mexicanos, la media anual se elev\u00f3 a cerca de <span class=\"s3\">43<\/span> mil durante el periodo de <span class=\"s3\">1955<\/span>&#8211;<span class=\"s3\">1959<\/span>. En la cumbre del programa, en <span class=\"s3\">1956<\/span>, entraron <span class=\"s3\">445<\/span> mil braceros y <span class=\"s3\">65<\/span> mil residentes permanentes, la gran mayor\u00eda regres\u00f3 a M\u00e9xico a tiempo para las fiestas decembrinas. A pesar del movimiento anual de aproximadamente medio mill\u00f3n de mexicanos hacia Estados Unidos, la migraci\u00f3n se caracterizaba por el orden, la estabilidad y la tranquilidad de las zonas fronterizas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Sin embargo, una vez m\u00e1s, el contexto estadounidense de acogida cambi\u00f3 para desestabilizar y transformar lo que hab\u00eda sido un sistema migratorio bien ordenado. A medida que el movimiento por los derechos civiles cobraba impulso en Estados Unidos en la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1960<\/span><span class=\"s1\">, los sesgos y los prejuicios incorporados al sistema de inmigraci\u00f3n estadounidense fueron objeto de crecientes cr\u00edticas. Las cuotas de origen nacional dise\u00f1adas para excluir a los cat\u00f3licos, los eslavos, los jud\u00edos y las prohibiciones de la inmigraci\u00f3n proveniente de Asia se consideraron intolerablemente racistas, y el Programa Bracero se percibi\u00f3 como un sistema de explotaci\u00f3n laboral al mismo nivel que la aparcer\u00eda negra en el Sur. A partir de <\/span><span class=\"s2\">1960<\/span><span class=\"s1\">, el Congreso comenz\u00f3 a eliminar el Programa Bracero, al reducir de forma progresiva el n\u00famero de visas de trabajo temporal antes de permitir que el programa expirara a la medianoche del <\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\"> de enero de <\/span><span class=\"s2\">1965<\/span><span class=\"s1\">. Ese mismo a\u00f1o, el Congreso aprob\u00f3 enmiendas a la Ley de Inmigraci\u00f3n y Nacionalidad para abolir el sistema de cuotas de origen nacional y poner fin a las restricciones a la inmigraci\u00f3n procedente de Asia (Chin, <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En lugar de las cuotas y prohibiciones racistas, el Congreso cre\u00f3 un nuevo sistema que limitaba la inmigraci\u00f3n legal a <\/span><span class=\"s2\">290<\/span><span class=\"s1\"> mil visas anuales y las distribu\u00eda equitativamente entre las naciones para satisfacer las necesidades de mano de obra y facilitar la reunificaci\u00f3n familiar. A inicios de <\/span><span class=\"s2\">1968<\/span><span class=\"s1\">, los inmigrantes de las naciones del hemisferio oriental calificaron para m\u00e1s de <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> mil visas por a\u00f1o, con un tope hemisf\u00e9rico de <\/span><span class=\"s2\">170<\/span><span class=\"s1\"> mil visas. Los pa\u00edses del hemisferio occidental ten\u00edan un l\u00edmite hemisf\u00e9rico de <\/span><span class=\"s2\">120<\/span><span class=\"s1\"> mil visas, pero el l\u00edmite por pa\u00eds, de <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> mil visados al a\u00f1o, no se impuso hasta <\/span><span class=\"s2\">1976<\/span><span class=\"s1\">. Aunque estas limitaciones cuantitativas no se aplicaban a los familiares directos de los ciudadanos estadounidenses, cuando se combinaron con la desaparici\u00f3n del Programa Bracero, restringieron gravemente las oportunidades de entrada legal de los trabajadores mexicanos. A menos que fueran familiares directos de ciudadanos estadounidenses, desde finales de los <\/span><span class=\"s2\">1950<\/span><span class=\"s1\"> hasta finales de los <\/span><span class=\"s2\">1970<\/span><span class=\"s1\"> los mexicanos pasaron de tener acceso a una media anual de <\/span><span class=\"s2\">438<\/span><span class=\"s1\"> mil visas temporales de trabajo y <\/span><span class=\"s2\">43<\/span><span class=\"s1\"> mil visas de residencia permanente, a cero visas de trabajo y s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> mil visas de residencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las condiciones de oferta y demanda de mano de obra no hab\u00edan cambiado en ninguno de los dos lados de la frontera y, en el transcurso de los <\/span><span class=\"s2\">22<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os de existencia del Programa Bracero, aproximadamente <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\"> millones de trabajadores mexicanos hab\u00edan ingresado en Estados Unidos a fin de establecer contacto con empresarios estadounidenses. Cuando el Programa Bracero lleg\u00f3 a su fin, los agricultores puntualizaron que los trabajadores mexicanos ser\u00edan bienvenidos al regresar el a\u00f1o siguiente con o sin visa de trabajo (Massey <\/span><em><span class=\"s7\">et al.<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">1987<\/span><span class=\"s1\">). Por ende, a medida que las oportunidades de entrada legal se reduc\u00edan despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">1965<\/span><span class=\"s1\">, la migraci\u00f3n desde M\u00e9xico no ces\u00f3, s\u00f3lo continu\u00f3 bajo auspicios no autorizados, hecho que cre\u00f3 un nuevo sistema de migraci\u00f3n basado en la circulaci\u00f3n masiva de migrantes irregulares.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El cambio de la migraci\u00f3n regular a la irregular se hace patente en las estad\u00edsticas de aprehensiones de la \u00e9poca. De <\/span><span class=\"s2\">1965<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">1979<\/span><span class=\"s1\">, el n\u00famero anual de detenciones en la frontera, que fluctu\u00f3 en torno a un mill\u00f3n de detenciones al a\u00f1o durante el periodo de <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">1985<\/span><span class=\"s1\">, pas\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">55<\/span><span class=\"s1\"> mil a algo menos de un mill\u00f3n y luego se estabiliz\u00f3; no obstante, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, poco hab\u00eda cambiado.<\/span> <span class=\"s1\">La mayor\u00eda de los migrantes continuaba arribando de comunidades localizadas en los cinco principales estados emisores mexicanos (Guanajuato, Jalisco, Michoac\u00e1n, San Luis Potos\u00ed y Zacatecas) y se trasladaba en espec\u00edfico a puestos de trabajo en tres estados norteamericanos (California, Texas e Illinois) (v\u00e9ase Durand y Massey, <\/span><span class=\"s2\">2003<\/span><span class=\"s1\">). Al igual que con el Programa Bracero, la migraci\u00f3n fue abrumadoramente circular, con <\/span><span class=\"s2\">85%<\/span><span class=\"s1\"> de entradas irregulares compensadas por salidas cada a\u00f1o (Massey y Singer, <\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\">), lo que dio lugar a un sistema estable de migraci\u00f3n \u00abirregular regulada\u00bb que prevaleci\u00f3 hasta <\/span><span class=\"s2\">1985<\/span><span class=\"s1\"> (Massey, Durand y Malone, <\/span><span class=\"s2\">2002<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">La desaparici\u00f3n de la irregularidad regulada, <span class=\"s6\">1986<\/span>&#8211;<span class=\"s6\">2008<\/span><\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque en la pr\u00e1ctica poco hab\u00eda cambiado desde <span class=\"s3\">1965<\/span>, s\u00ed hab\u00eda una trasformaci\u00f3n sustancial en t\u00e9rminos simb\u00f3licos, ya que ahora los inmigrantes eran \u00abilegales\u00bb y, por tanto, eran por definici\u00f3n \u00abdelincuentes\u00bb y \u00abtransgresores de la ley\u00bb, quienes pod\u00edan llegar a ser considerados un grave peligro para Estados Unidos; ello propici\u00f3 una nueva narrativa de la amenaza latina en el discurso p\u00fablico (Ch\u00e1vez, <span class=\"s3\">2001<\/span>; <span class=\"s3\">2008<\/span>). El auge de esta narrativa condujo a la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense en una direcci\u00f3n m\u00e1s conservadora, la que a su vez encauz\u00f3 las pol\u00edticas inmigratorias de Estados Unidos hacia una mayor restricci\u00f3n, hecho que m\u00e1s tarde desembocar\u00eda en una constante militarizaci\u00f3n de la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos (Massey y Pren, <span class=\"s3\">2012<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El nuevo r\u00e9gimen de control fronterizo se puso en marcha en <\/span><span class=\"s2\">1986<\/span><span class=\"s1\"> con la aprobaci\u00f3n de la Ley de Reforma y Control de la Inmigraci\u00f3n, que aument\u00f3 de modo significativo el tama\u00f1o y presupuesto de la Patrulla Fronteriza. La aplicaci\u00f3n fronteriza se aceler\u00f3 de nuevo en <\/span><span class=\"s2\">1993<\/span><span class=\"s1\"> con el lanzamiento de la Operaci\u00f3n Bloqueo en El Paso, seguida en <\/span><span class=\"s2\">1994<\/span><span class=\"s1\"> por el debut de la Operaci\u00f3n Guardi\u00e1n en San Diego, que militariz\u00f3 los dos sectores m\u00e1s transitados de la frontera. Dicha militarizaci\u00f3n aument\u00f3 de forma exponencial tras los ataques terroristas de septiembre de <\/span><span class=\"s2\">2001<\/span><span class=\"s1\">, pues la frontera lleg\u00f3 a ser defendida en nombre de la naciente guerra contra el terrorismo (Massey, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">De <\/span><span class=\"s2\">1986<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">, el n\u00famero de agentes de la Patrulla Fronteriza pas\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">700<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">17<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">500<\/span><span class=\"s1\"> y el presupuesto de la agencia aument\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">151<\/span><span class=\"s1\"> millones de d\u00f3lares a <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">25<\/span><span class=\"s1\"> billones de d\u00f3lares, lo que supone un incremento de <\/span><span class=\"s2\">15<\/span><span class=\"s1\"> veces en t\u00e9rminos nominales y de <\/span><span class=\"s2\">10<\/span><span class=\"s1\"> veces en t\u00e9rminos reales (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\">). El constante endurecimiento de la frontera, parad\u00f3jicamente, tuvo poco efecto en la factibilidad de salidas irregulares de M\u00e9xico, la posibilidad de aprehensi\u00f3n durante un cruce fronterizo irregular, o las probabilidades de lograr un cruce exitoso a lo largo de m\u00faltiples intentos (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\">); sin embargo, esto no tuvo profundos efectos sobre el comportamiento de los migrantes irregulares. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Primero, la concentraci\u00f3n inicial de los recursos de aplicaci\u00f3n de la ley en El Paso y San Diego desvi\u00f3 a los migrantes de las rutas de cruce tradicionales en las zonas urbanizadas de Tijuana\/San Diego y Ciudad Ju\u00e1rez\/El Paso hacia sectores menos patrullados a lo largo de la frontera entre Sonora y Arizona, lo que aument\u00f3 tanto los costes como los riesgos del cruce irregular de la frontera (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">). Entre <\/span><span class=\"s2\">1986<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\"> al menos <\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">200<\/span><span class=\"s1\"> migrantes perdieron la vida al intentar atravesar la frontera sin autorizaci\u00f3n y el coste medio de un cruce irregular pas\u00f3 de alrededor de <\/span><span class=\"s2\">850<\/span><span class=\"s1\"> d\u00f3lares a <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s2\">200<\/span><span class=\"s1\"> d\u00f3lares en t\u00e9rminos reales (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\">). Segundo, el desv\u00edo de los flujos migratorios fuera de las rutas de cruce tradicionales hacia California tuvo el efecto imprevisto de desplazar a los migrantes irregulares hacia nuevos destinos en todo Estados Unidos. Mientras que <\/span><span class=\"s2\">63%<\/span><span class=\"s1\"> de los migrantes mexicanos que arribaron a Estados Unidos entre <\/span><span class=\"s2\">1985<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> fueron a California, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">33%<\/span><span class=\"s1\"> lo hizo entre <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\"> (Massey y Capoferro, <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El aumento de los costos y los riesgos del cruce irregular de la frontera incit\u00f3 a los migrantes a alejarse de su patr\u00f3n tradicional de migraci\u00f3n circular y a dirigirse hacia una nueva pr\u00e1ctica de asentamiento a largo plazo en Estados Unidos, tal como lo atestigua la dr\u00e1stica ca\u00edda de la probabilidad de migraci\u00f3n de retorno a M\u00e9xico (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">). De <\/span><span class=\"s2\">1986<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">, la probabilidad de regresar de un primer viaje irregular a Estados Unidos dentro de un plazo de <\/span><span class=\"s2\">12<\/span><span class=\"s1\"> meses descendi\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">51<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">23%<\/span><span class=\"s1\">. Derivado de estos cambios en el comportamiento migratorio, despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">1986<\/span><span class=\"s1\">, lo que hab\u00eda sido un flujo circular de trabajadores que iban a tres estados se transform\u00f3 en una poblaci\u00f3n asentada de familias que viv\u00edan en <\/span><span class=\"s2\">50<\/span><span class=\"s1\"> estados; ello dar\u00eda fin al sistema estable de circulaci\u00f3n irregular, mismo que hab\u00eda predominado entre <\/span><span class=\"s2\">1965<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1985<\/span><span class=\"s1\"> (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">La re-regularizaci\u00f3n de los irregulares, <span class=\"s6\">2008<\/span>&#8211;<span class=\"s6\">2020<\/span><\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">El inicio de la gran recesi\u00f3n a finales de <span class=\"s3\">2007<\/span> supuso un abrupto final de la migraci\u00f3n irregular para M\u00e9xico. El n\u00famero de migrantes que llegaba cay\u00f3 por debajo del n\u00famero de migrantes que sal\u00eda (Passel y Cohn, <span class=\"s3\">2017<\/span>) y la probabilidad de emprender una primera salida irregular a Estados Unidos se desplom\u00f3 hasta cero (Durand y Arias, <span class=\"s3\">2014<\/span>; Durand y Massey, <span class=\"s3\">2019<\/span>). Aunque la migraci\u00f3n irregular desde M\u00e9xico lleg\u00f3 a un evidente final con el comienzo de la gran recesi\u00f3n, la tasa en realidad hab\u00eda estado disminuyendo por alg\u00fan periodo debido al envejecimiento de la poblaci\u00f3n mexicana (Massey, Durand y Pren, <span class=\"s3\">2016<\/span>). La migraci\u00f3n laboral depende en gran medida de la edad, puesto que la probabilidad de salida aumenta bruscamente a partir de los \u00faltimos a\u00f1os de la adolescencia hasta alcanzar su madurez alrededor de los <span class=\"s3\">22<\/span> o <span class=\"s3\">23<\/span> a\u00f1os, luego disminuye a un ritmo acelerado hasta los <span class=\"s3\">30<\/span> a\u00f1os, despu\u00e9s de lo cual las probabilidades de partida son muy bajas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Aunque la edad media en M\u00e9xico era s\u00f3lo de <\/span><span class=\"s2\">17<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os en <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">, para <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> se hab\u00eda elevado a una cifra estimada de <\/span><span class=\"s2\">29<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, debido al fuerte descenso de la fecundidad mexicana que comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1970<\/span><span class=\"s1\"> (<\/span><em><span class=\"s7\">Statista<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">). Mientras que la tasa de fertilidad se situaba cerca de los <\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\"> nacimientos por mujer en <\/span><span class=\"s2\">1970<\/span><span class=\"s1\">, en <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\"> la cifra era de apenas <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\"> nacimientos por mujer (Banco Mundial, <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\">). Adem\u00e1s del envejecimiento de la poblaci\u00f3n, otra raz\u00f3n menos apreciada del t\u00e9rmino de la migraci\u00f3n irregular mexicana fue la apertura de nuevas oportunidades para que las personas ingresaran a Estados Unidos en situaci\u00f3n legal. En la actualidad son dos las v\u00edas principales de acceso: por un lado, la ayuda de un ciudadano estadounidense para conseguir una residencia permanente; por el otro, la entrega de una visa de trabajo temporal otorgada, asimismo, por un empleador estadounidense.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La primera v\u00eda se abri\u00f3 a partir de <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">, cuando el Congreso aprob\u00f3 una legislaci\u00f3n que aumentaba el riesgo de deportaci\u00f3n no s\u00f3lo para los inmigrantes irregulares, sino tambi\u00e9n para los residentes legales permanentes. En paralelo, otras leyes limitaron el acceso de los residentes legales a determinadas prestaciones y derechos estadounidenses particulares. Estos cambios legislativos incrementaron sustancialmente los costes de ser un no ciudadano para los residentes legales permanentes (Massey y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2012<\/span><span class=\"s1\">). Poco despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n de esta legislaci\u00f3n en Estados Unidos, el Congreso mexicano modific\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">1998<\/span><span class=\"s1\"> las leyes de nacionalidad del pa\u00eds con la intenci\u00f3n de permitir la doble nacionalidad, lo que redujo los costes de la naturalizaci\u00f3n para los mexicanos con visas de residente legal permanente. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El resultado final de estos cambios legislativos fue un aumento masivo de las naturalizaciones entre los mexicanos con <\/span><em><span class=\"s7\">green card <\/span><\/em><span class=\"s1\">que viven en Estados Unidos. De <\/span><span class=\"s2\">1985<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\">, el promedio de inmigrantes mexicanos que se naturalizaron para obtener la ciudadan\u00eda estadounidense fue de aproximadamente de <\/span><span class=\"s2\">29<\/span><span class=\"s1\"> mil por a\u00f1o. De <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2006<\/span><span class=\"s1\">, el promedio alcanz\u00f3 de alrededor de <\/span><span class=\"s2\">124<\/span><span class=\"s1\"> mil por a\u00f1o; despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\"> millones de mexicanos adquirieron la nacionalidad estadounidense, lo que los coloca en una posici\u00f3n privilegiada para financiar la inmigraci\u00f3n legal de sus familiares. Aunque los residentes legales permanentes tienen derecho a solicitar la entrada de sus c\u00f3nyuges e hijos menores, estas visas son num\u00e9ricamente limitadas y es necesario esperar un largo periodo. Despu\u00e9s de que el inmigrante legal adquiere la ciudadan\u00eda estadounidense, los c\u00f3nyuges y los hijos menores son de inmediato admitidos sin limitaciones num\u00e9ricas, al igual que los hermanos del ciudadano.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En s\u00edntesis, cada ciudadano estadounidense reci\u00e9n naturalizado crea derechos para el ingreso de entrada de familiares cercanos, hecho que contribuye al potencial de una inmigraci\u00f3n legal en el futuro. A medida que el n\u00famero de naturalizaciones mexicanas aument\u00f3 despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">, tambi\u00e9n lo hizo el n\u00famero de entradas de residentes permanentes legales apoyadas por ciudadanos estadounidenses. Mientras que la proporci\u00f3n de nuevos inmigrantes legales que entraron a Estados Unidos como familiares de ciudadanos estadounidenses fue s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">33<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">9%<\/span><span class=\"s1\"> en <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">, en los a\u00f1os posteriores aument\u00f3 de forma constante y, recientemente, alcanz\u00f3 una media de <\/span><span class=\"s2\">66<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">9%<\/span><span class=\"s1\"> en el periodo de <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">. Lo anterior impuls\u00f3 la inmigraci\u00f3n total a cifras muy por encima de las permitidas por las cuotas num\u00e9ricas. El total de la inmigraci\u00f3n permanente legal procedente de M\u00e9xico alcanza ahora una media de <\/span><span class=\"s2\">160<\/span><span class=\"s1\"> mil personas al a\u00f1o, muy por encima del n\u00famero admisible en virtud de las cuotas. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Conforme el n\u00famero de inmigrantes mexicanos auspiciados por los naturalizados se elev\u00f3 de manera ininterrumpida en las recientes d\u00e9cadas, el n\u00famero de mexicanos que entr\u00f3 con visas de trabajo temporales creci\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s dram\u00e1ticamente. En <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">, por ejemplo, s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">36<\/span><span class=\"s1\"> mil mexicanos ingresaron a Estados Unidos como trabajadores temporales legales, pero en <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\"> el n\u00famero de entradas de este tipo fue de alrededor de <\/span><span class=\"s2\">767<\/span><span class=\"s1\"> mil. El n\u00famero anual de entradas de trabajadores temporales est\u00e1 estrechamente ligado al n\u00famero de visas laborales temporales emitidas por el Departamento de Estado de Estados Unidos. En <\/span><span class=\"s2\">1997<\/span><span class=\"s1\">, el n\u00famero emitido de este tipo de visas fue de apenas <\/span><span class=\"s2\">45<\/span><span class=\"s1\"> mil frente a los <\/span><span class=\"s2\">330<\/span><span class=\"s1\"> mil de <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">. Cabe mencionar que algunas est\u00e1n limitadas num\u00e9ricamente y otras no; un n\u00famero determinado es v\u00e1lido durante varios a\u00f1os, pero otro s\u00f3lo por un a\u00f1o o menos; una cantidad espec\u00edfica puede renovarse de modo indefinido, en cambio otra permite una \u00fanica renovaci\u00f3n. Pese a estas alteraciones, la correlaci\u00f3n, entre el n\u00famero anual de visas laborales otorgadas a los mexicanos y el n\u00famero anual de entradas de dichos trabajadores temporales es de <\/span><span class=\"s2\">0<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">85<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">La nueva migraci\u00f3n irregular, <span class=\"s6\">2016<\/span>&#8211;<span class=\"s6\">2020<\/span><\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">En <span class=\"s3\">2016<\/span>, Donald J. Trump lanz\u00f3 su c\u00e9lebre campa\u00f1a para la presidencia de Estados Unidos, declar\u00f3 que los migrantes mexicanos y los \u00abde toda Am\u00e9rica del Sur y Am\u00e9rica Latina\u00bb eran criminales y violadores; adem\u00e1s, prometi\u00f3 detener la afluencia con la construcci\u00f3n de \u00abun gran, gran muro en nuestra frontera sur\u00bb. Al hacerlo, aparentemente ignoraba que la migraci\u00f3n irregular desde M\u00e9xico hab\u00eda concluido en efecto nueve a\u00f1os antes. En realidad, era mayor el n\u00famero de migrantes irregulares anuales que abandonaban el pa\u00eds que los que llegaban, la poblaci\u00f3n mexicana no autorizada hab\u00eda descendido de <span class=\"s3\">6<\/span>.<span class=\"s3\">9<\/span> millones en <span class=\"s3\">2007<\/span> a <span class=\"s3\">5<\/span>.<span class=\"s3\">6<\/span> millones en <span class=\"s3\">2015<\/span> (Passel y Cohn, <span class=\"s3\">2017<\/span>). El fin de la migraci\u00f3n irregular masiva proveniente de M\u00e9xico represent\u00f3 un problema pol\u00edtico para el presidente, dado que la satanizaci\u00f3n de los migrantes \u00abilegales\u00bb mexicanos se hab\u00eda convertido en un pilar de la pol\u00edtica del Partido Republicano (Hajnal, <span class=\"s3\">2020<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Aunque los mexicanos han dominado hist\u00f3ricamente la afluencia de migrantes irregulares a trav\u00e9s de la frontera sur de Estados Unidos, en los a\u00f1os transcurridos desde <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\"> una peque\u00f1a parte no s\u00f3lo vino de M\u00e9xico, sino tambi\u00e9n de Centroam\u00e9rica. La mayor\u00eda absoluta de estos migrantes provienen de tres naciones que se vieron muy afectadas por la invenci\u00f3n pol\u00edtica y militar de Estados Unidos en la regi\u00f3n durante la Guerra Fr\u00eda. En conjunto, las naciones de El Salvador, Guatemala y Honduras soportaron el peso de los esfuerzos de Estados Unidos para derrocar el r\u00e9gimen sandinista de Nicaragua y reprimir las insurgencias de izquierda en toda la regi\u00f3n. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">A medida que la violencia generalizada se extendi\u00f3 por el norte de Centroam\u00e9rica durante la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">, cientos de miles de personas huyeron hacia el norte para buscar refugio en Estados Unidos (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2014<\/span><span class=\"s1\">). Aunque los nicarag\u00fcenses fueron acogidos como exiliados pol\u00edticos que hu\u00edan de la tiran\u00eda izquierdista, a aquellos que hu\u00edan de los reg\u00edmenes derechistas de la regi\u00f3n se les neg\u00f3 el refugio por motivos ideol\u00f3gicos, lo que les oblig\u00f3 a entrar como migrantes irregulares. Entre <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">, la poblaci\u00f3n de pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica que viv\u00eda en Estados Unidos creci\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">244<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">834<\/span><span class=\"s1\"> mil personas, se estima que alrededor de <\/span><span class=\"s2\">460<\/span><span class=\"s1\"> mil (<\/span><span class=\"s2\">55%<\/span><span class=\"s1\">) estaban presentes sin autorizaci\u00f3n (Passel y Cohn, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">). La migraci\u00f3n irregular desde la regi\u00f3n se redujo a principios de la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">, ya que las acciones militares disminuyeron con la firma de los Acuerdos de Paz de Centroam\u00e9rica en <\/span><span class=\"s2\">1987<\/span><span class=\"s1\">. S\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">95<\/span><span class=\"s1\"> mil migrantes del norte de Centroam\u00e9rica se sumaron a la poblaci\u00f3n irregular entre <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\"> (Passel y Cohn, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Desafortunadamente los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica nunca se recuperaron del caos de la intervenci\u00f3n estadounidense. El pib per c\u00e1pita de la regi\u00f3n cay\u00f3 <\/span><span class=\"s2\">27%<\/span><span class=\"s1\"> en t\u00e9rminos reales desde <\/span><span class=\"s2\">1979<\/span><span class=\"s1\"> (cuando los sandinistas tomaron el poder) hasta <\/span><span class=\"s2\">1989<\/span><span class=\"s1\"> y no volvi\u00f3 a su nivel anterior hasta <\/span><span class=\"s2\">2011<\/span><span class=\"s1\"> (Massey, <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">). La permanente degradaci\u00f3n de la econom\u00eda regional orill\u00f3 a los ciudadanos hacia una mayor participaci\u00f3n en actividades delictivas, tendencia que se vio exacerbada por la deportaci\u00f3n masiva de miembros de bandas centroamericanas que comenz\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">1996<\/span><span class=\"s1\">. Pandillas como la ms-<\/span><span class=\"s2\">13<\/span><span class=\"s1\"> fueron fundadas en Estados Unidos por j\u00f3venes marginados que carec\u00edan de documentaci\u00f3n y conexiones sociales para integrarse con \u00e9xito en el mercado laboral (Wolf, <\/span><span class=\"s2\">2012<\/span><span class=\"s1\">). De <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">, un total de <\/span><span class=\"s2\">411<\/span><span class=\"s1\"> mil extranjeros criminales fueron deportados de Estados Unidos hacia el norte de Centroam\u00e9rica. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Como resultado de estas deportaciones, la tasa de homicidios permaneci\u00f3 alta incluso despu\u00e9s de la entrada en vigor de los Acuerdos de Paz. Entre <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">, el promedio de homicidios en el norte de Centroam\u00e9rica fue de <\/span><span class=\"s2\">54<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> por cada cien mil residentes en comparaci\u00f3n con s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">9<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\"> por cada cien mil en la cercana Costa Rica (Naciones Unidas, <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">). La violencia end\u00e9mica y la pobreza generalizada en la regi\u00f3n, a su vez, crearon presiones sostenidas para la emigraci\u00f3n. Entre <\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\">, la poblaci\u00f3n no autorizada de migrantes del norte de Centroam\u00e9rica creci\u00f3 en un estimado de <\/span><span class=\"s2\">285<\/span><span class=\"s1\"> mil personas, a la que siguieron aumentos de <\/span><span class=\"s2\">360<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">290<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Cabe mencionar que estas cifras, en apariencia grandes, en su momento apenas se notaron, debido a que fueron eclipsadas por el enorme n\u00famero de migrantes irregulares mexicanos. Desde <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> hasta <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">, aproximadamente <\/span><span class=\"s2\">22<\/span><span class=\"s1\"> millones de mexicanos fueron detenidos en la frontera, en comparaci\u00f3n con los <\/span><span class=\"s2\">911<\/span><span class=\"s1\"> mil no mexicanos (que representaban s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">4%<\/span><span class=\"s1\"> del total). A medida que la migraci\u00f3n no autorizada proveniente de M\u00e9xico se redujo despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">2007<\/span><span class=\"s1\">, la presencia de los migrantes del norte de Centroam\u00e9rica entre los que cruzan la frontera de forma irregular comenz\u00f3 a destacar cada vez m\u00e1s. Mientras que los mexicanos a\u00fan conformaban <\/span><span class=\"s2\">92%<\/span><span class=\"s1\"> de todas las detenciones fronterizas a finales de <\/span><span class=\"s2\">2009<\/span><span class=\"s1\">, en <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\"> su proporci\u00f3n hab\u00eda descendido a menos de <\/span><span class=\"s2\">20%<\/span><span class=\"s1\">. Durante el mismo periodo, la proporci\u00f3n de detenciones con origen en el norte de Centroam\u00e9rica se dispar\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">74%<\/span><span class=\"s1\">, pasando de <\/span><span class=\"s2\">39<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">608<\/span><span class=\"s1\"> mil personas. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El crecimiento del n\u00famero de migrantes irregulares procedentes de las naciones del norte de Centroam\u00e9rica fue particularmente intenso desde <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\"> hasta <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">, cuando se triplic\u00f3 el n\u00famero de aprehensiones procedentes de esa regi\u00f3n. A lo largo de la presidencia de Trump, los centroamericanos se convirtieron en la nueva cara de la migraci\u00f3n irregular hacia Estados Unidos, lo que le permiti\u00f3 continuar con su satanizaci\u00f3n hacia los migrantes latinoamericanos para obtener beneficios pol\u00edticos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Los migrantes irregulares procedentes del norte de Centroam\u00e9rica eran muy diferentes de los mexicanos que les precedieron. Despu\u00e9s de <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">, lo que hab\u00eda sido una afluencia masiva de trabajadores mexicanos varones que cruzaban la frontera sin autorizaci\u00f3n en busca de empleo, fue sustituida por una afluencia menor de familias y ni\u00f1os originarios de la regi\u00f3n norte de Centroam\u00e9rica. En efecto, los aludidos migrantes no llegaban en busca de trabajo, sino de refugio frente a las condiciones de pobreza y violencia generalizadas, a causa de la intervenci\u00f3n estadounidense en la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En ese sentido, de <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">, las detenciones de personas que viajaban en grupos familiares se elevaron de <\/span><span class=\"s2\">78<\/span><span class=\"s1\"> mil hasta <\/span><span class=\"s2\">474<\/span><span class=\"s1\"> mil; por su parte, aquellas correspondientes a menores no acompa\u00f1ados crecieron de <\/span><span class=\"s2\">60<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">76<\/span><span class=\"s1\"> mil. En contraste, los arrestos de adultos solos incrementaron de <\/span><span class=\"s2\">272<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">302<\/span><span class=\"s1\"> mil tras caer a un m\u00ednimo de <\/span><span class=\"s2\">187<\/span><span class=\"s1\"> mil en <\/span><span class=\"s2\">2007<\/span><span class=\"s1\">. En cuanto a los menores no acompa\u00f1ados que fueron privados de su libertad, <\/span><span class=\"s2\">79%<\/span><span class=\"s1\"> proced\u00eda de las tres naciones del norte de Centroam\u00e9rica, en comparaci\u00f3n con <\/span><span class=\"s2\">18%<\/span><span class=\"s1\"> de M\u00e9xico. Relativo a los grupos familiares, <\/span><span class=\"s2\">92%<\/span><span class=\"s1\"> era del norte de Centroam\u00e9rica frente a s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">2%<\/span><span class=\"s1\"> de M\u00e9xico. \u00danicamente entre los adultos solos continuaron predominando los mexicanos; no obstante, su presencia disminuy\u00f3 con rapidez en el periodo de <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">, pues la proporci\u00f3n de detenciones cay\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">77<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">6%<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En virtud de la legislaci\u00f3n estadounidense e internacional, los migrantes que buscan protecci\u00f3n ante las amenazas en sus pa\u00edses de origen tienen derecho a solicitar asilo en los puertos de entrada a Estados Unidos, ya sea en situaci\u00f3n regular o irregular. De igual modo, tienen derecho a presentar una solicitud de asilo para evitar ser deportados u obligados a regresar tras vencer su visa, ello genera un proceso conocido como asilo defensivo. Hist\u00f3ricamente, la mayor parte de las solicitudes de asilo en Estados Unidos se presentaba de forma afirmativa y no defensiva. Entre los migrantes del norte de Centroam\u00e9rica que solicitaron asilo durante la administraci\u00f3n de Clinton <\/span><span class=\"s2\">60%<\/span><span class=\"s1\"> lo hizo de forma afirmativa, frente a las cifras de <\/span><span class=\"s2\">59%<\/span><span class=\"s1\"> con Bush y de <\/span><span class=\"s2\">60%<\/span><span class=\"s1\"> con Obama. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Parad\u00f3jicamente, entre <\/span><span class=\"s2\">2016<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\"> la proporci\u00f3n de solicitudes de asilo afirmativas se redujo de <\/span><span class=\"s2\">64%<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">46%<\/span><span class=\"s1\">, puesto que Trump devolv\u00eda cada vez m\u00e1s a los migrantes centroamericanos que llegaban a los puestos de control fronterizos en busca de asilo, impidi\u00e9ndoles presentar solicitudes afirmativas. Tras languidecer en campamentos paup\u00e9rrimos en el lado mexicano de la frontera, muchos de estos migrantes terminaron tomando cartas en el asunto y cruzaron a Estados Unidos sin autorizaci\u00f3n. A diferencia de los anteriores migrantes irregulares procedentes de M\u00e9xico, quienes trataban de eludir la captura y avanzar r\u00e1pidamente hacia un trabajo en Estados Unidos, los migrantes del norte de Centroam\u00e9rica esperan encontrarse con un agente de la Patrulla Fronteriza tarde o temprano con el fin de poder presentar una petici\u00f3n de asilo, aunque sea de manera defensiva en vez de afirmativa. As\u00ed, Trump ha transformado una crisis humanitaria ligada directamente a acciones previas de Estados Unidos en una \u00abcrisis fronteriza\u00bb perpetuada por los \u00abmigrantes ilegales\u00bb, quienes supuestamente traen consigo crimen, violencia y caos a Estados Unidos. <\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">La fabricaci\u00f3n hist\u00f3rica de la migraci\u00f3n irregular<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Los mexicanos han estado emigrando hacia Estados Unidos en cantidades significativas desde principios del siglo XX, en la d\u00e9cada de <span class=\"s3\">1980<\/span> se les unieron nuevos flujos de centroamericanos que buscaban escapar de la violencia y la agitaci\u00f3n econ\u00f3mica vinculada a la intervenci\u00f3n de Estados Unidos en la regi\u00f3n durante la Guerra Fr\u00eda. A lo largo de los a\u00f1os, el hecho de que los migrantes que llegan sean acogidos como trabajadores necesarios y refugiados merecedores, o excluidos como contendientes no deseados y desafiantes criminales, ha dependido menos de las caracter\u00edsticas y motivaciones de los propios migrantes que de c\u00e1lculos pol\u00edticos realizados por los responsables de la pol\u00edtica estadounidense. Aunque el discurso p\u00fablico de los pol\u00edticos y los expertos a menudo ha caracterizado a los migrantes irregulares como \u00abilegales\u00bb y \u00abcriminales\u00bb, argumentamos que el estatus legal es en s\u00ed mismo una construcci\u00f3n social y pol\u00edtica m\u00e1s que un atributo intr\u00ednseco de los propios migrantes.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En \u00e9pocas de expansi\u00f3n econ\u00f3mica y de fuerte crecimiento del empleo los inmigrantes del sur de la frontera suelen ser bienvenidos como trabajadores necesarios y, en diversas coyunturas hist\u00f3ricas, su entrada fue fomentada activamente por la contrataci\u00f3n p\u00fablica y privada. No obstante, en tiempos de recesi\u00f3n econ\u00f3mica y desempleo, los mismos inmigrantes se convierten de s\u00fabito en rivales no deseados para los puestos de trabajo \u00abestadounidenses\u00bb y en beneficiarios indignos de recibir prestaciones sociales sujetos a pol\u00edticas restrictivas de exclusi\u00f3n y expulsi\u00f3n. Aparte de las circunstancias econ\u00f3micas, el enfoque de los migrantes como bienvenidos o no bienvenidos sigue las corrientes ideol\u00f3gicas. Durante la Guerra Fr\u00eda, los inmigrantes que abandonaban los pa\u00edses gobernados por reg\u00edmenes de izquierda eran generalmente bienvenidos como refugiados y solicitantes de asilo (cubanos y nicarag\u00fcenses). En cambio, los que sal\u00edan de pa\u00edses gobernados por reg\u00edmenes de derecha eran considerados enemigos y excluidos como \u00abinmigrantes ilegales\u00bb, quienes no merec\u00edan el refugio o la ayuda de Estados Unidos (guatemaltecos y salvadore\u00f1os). <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Nuestro an\u00e1lisis hist\u00f3rico de la migraci\u00f3n irregular desenmascara la hipocres\u00eda, la doble moral y el racismo que han impregnado la pol\u00edtica de inmigraci\u00f3n de Estados Unidos en el curso de los siglos XX y XXI. Esta hipocres\u00eda se hace patente bajo el mandato del presidente Donald J. Trump, quien ha incrementado de modo dr\u00e1stico el tama\u00f1o y el presupuesto de la Patrulla Fronteriza, pretende inclusive construir un muro fronterizo de <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\"> mil km, a pesar de que la migraci\u00f3n irregular neta ha sido nula o negativa en m\u00e1s de una d\u00e9cada. En lugar de capturar a adultos mexicanos que se dirigen a puestos de trabajo en Estados Unidos, la Patrulla Fronteriza captura ahora a menores y familias centroamericanas que buscan refugio en Estados Unidos en vez de empleo. Las mujeres y los ni\u00f1os centroamericanos son canalizados hacia un brutal sistema de detenci\u00f3n, esencialmente de propiedad privada, con el prop\u00f3sito de mantener la ficci\u00f3n de una \u00abinvasi\u00f3n ilegal\u00bb en curso, al tiempo que se refuerzan los beneficios de las empresas con estrechos lazos con el Partido Republicano. En paralelo, los trabajadores mexicanos se dirigen cada vez m\u00e1s a un sistema en expansi\u00f3n de migraci\u00f3n laboral legal y temporal, en el que el gobierno federal trabaja en colaboraci\u00f3n con contratistas y empleadores privados para garantizar un suministro constante de trabajadores flexibles para los intereses comerciales de Estados Unidos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Aunque los migrantes irregulares que ingresan en Estados Unidos se componen en espec\u00edfico de trabajadores indios y chinos, que llegan con visas legales y luego violan los t\u00e9rminos de esas visas, los costes de la aplicaci\u00f3n de la ley en Estados Unidos son soportados principalmente por los latinos, que seg\u00fan los \u00faltimos datos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos en <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\"> constituyeron <\/span><span class=\"s2\">97%<\/span><span class=\"s1\"> de los detenidos en la frontera, <\/span><span class=\"s2\">95%<\/span><span class=\"s1\"> de los deportados desde el interior de Estados Unidos y <\/span><span class=\"s2\">96%<\/span><span class=\"s1\"> de los mantenidos en detenci\u00f3n. M\u00e1s grave todav\u00eda: estas deportaciones y detenciones incluyen a exsoldados estadounidenses con experiencia en combate, quienes han tenido crisis menores debido al trastorno por estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT) y otras circunstancias (Par\u00eds, Buenrostro y P\u00e9rez, <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">), lo que subraya hasta qu\u00e9 punto los latinos han sido racializados como minor\u00eda no blanca y constata, adem\u00e1s, la propia naturaleza racializada de la actual pol\u00edtica inmigratoria de Estados Unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La entrada masiva de inmigrantes avalada por ciudadanos y de trabajadores auspiciados por empleadores ha creado otro sistema estable de migraci\u00f3n mexicana, en la cual los migrantes documentados circulan rutinariamente de un lado a otro de la frontera (Massey, Durand y Pren, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">). En contraste, los mexicanos indocumentados est\u00e1n atrapados al norte de una frontera muy vigilada, en consecuencia su n\u00famero decrece de modo constante gracias a una \u00abformidable\u00bb maquinaria de detenci\u00f3n y deportaci\u00f3n; por su parte, los migrantes que llegan de Centroam\u00e9rica en busca de refugio son criminalizados como \u00abmigrantes ilegales\u00bb y desviados a un sistema de detenci\u00f3n privatizado (Meisner <\/span><span class=\"s7\"><em>et al.<\/em>,<\/span> <span class=\"s2\">2013<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En el presente, los latinos constituyen <\/span><span class=\"s2\">18<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">4%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n estadounidense: <\/span><span class=\"s2\">34<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">4%<\/span><span class=\"s1\"> son nacidos en el extranjeros y <\/span><span class=\"s2\">36<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5%<\/span><span class=\"s1\"> de todos los latinos extranjeros son indocumentados. Dos tercios de los residentes indocumentados han vivido en el pa\u00eds por <\/span><span class=\"s2\">10<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os o m\u00e1s y <\/span><span class=\"s2\">88%<\/span><span class=\"s1\"> de los ni\u00f1os que viven con ellos son ciudadanos nacidos en Estados Unidos (Passel y Cohn, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">). Entre estos residentes de cinco a\u00f1os o menos, <\/span><span class=\"s2\">26%<\/span><span class=\"s1\"> son latinos, lo que enfatiza el potencial da\u00f1o social, econ\u00f3mico y psicol\u00f3gico que las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n est\u00e1n provocando ahora a la pr\u00f3xima generaci\u00f3n de ciudadanos estadounidenses y que aqu\u00ed hemos desenmascarado como arbitrarias, hip\u00f3critas y destructivas para el bienestar de la naci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Referencias<\/span><\/h4>\n<p class=\"p8\">Alan\u00eds Enciso, F.S. (<span class=\"s9\">1999<\/span>). <em><span class=\"s10\">El primer Programa Bracero y el gobierno de M\u00e9xico, <\/span><span class=\"s11\">1917<\/span><span class=\"s10\">&#8211;<\/span><span class=\"s11\">1918<\/span><\/em>. San Luis Potos\u00ed: El Colegio de San Luis.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Alan\u00eds Enciso, F.S. (<\/span><span class=\"s9\">2017<\/span><span class=\"s3\">).<\/span> <em>They should stay there: the story of Mexican migration and Repatriation during the Great Depression<\/em><span class=\"s3\">. Chapel Hill: University of North Carolina Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Balderrama, F. y Rodr\u00edguez, R. (<span class=\"s9\">2006<\/span>). <em><span class=\"s10\">Decade of betrayal: Mexican repatriation in the <\/span><span class=\"s11\">1930<\/span><\/em><span class=\"s10\"><em>s<\/em>.<\/span> Albuquerque: University of New Mexico Press.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Calavita, K. (<\/span><span class=\"s9\">1992<\/span><span class=\"s3\">). <\/span>I<em>nside the state: the Bracero Program, immigration, and the I.N.S<\/em><span class=\"s3\"><em>.<\/em> Nueva York: Routledge.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Cardoso, L.A. (<span class=\"s9\">1980<\/span>). <em><span class=\"s10\">Mexican emigration to the United States, <\/span><span class=\"s11\">1897<\/span><span class=\"s10\">&#8211;<\/span><span class=\"s11\">1931<\/span><\/em>. Tucson: University of Arizona Press.<\/p>\n<p class=\"p8\">Chavez, L. (<span class=\"s9\">2001<\/span>). <em><span class=\"s10\">Covering immigration: popular images and the politics of the nation<\/span>.<\/em> Berkeley y Los Angeles: University of California Press.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Chavez, L. (<\/span><span class=\"s9\">2008<\/span><span class=\"s3\">). <\/span><em>The latino threat: constructing immigrants, citizens, and the Nation<\/em><span class=\"s3\">. Stanford: Stanford University Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Chin, G.J. (<span class=\"s9\">1996<\/span>). \u00abThe civil rights revolution comes to immigration law: a new look at the immigration and nationality act of <span class=\"s9\">1965<\/span>\u00bb. <em><span class=\"s10\">North Carolina Law Review<\/span><\/em>, <span class=\"s9\">75<\/span>(<span class=\"s9\">1<\/span>), pp. <span class=\"s9\">273<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">346<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Coatsworth, J.H. (<\/span><span class=\"s9\">1981<\/span><span class=\"s3\">). <\/span><em>Growth against development: the economic impact of railroads in Porfirian Mexico<\/em><span class=\"s3\">. DeKalb: Northern Illinois University Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Cohn, D. (<\/span><span class=\"s9\">2015<\/span><span class=\"s3\">).<\/span> <em>How U.S. immigration laws and rules have changed through history<\/em><span class=\"s3\">. Washington, D.C.: Pew Research Center. <\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Durand, J. y Arias, P. (<span class=\"s9\">2014<\/span>). \u00abEscenarios locales del colapso migratorio: indicios desde los Altos de Jalisco\u00bb. <em><span class=\"s10\">Papeles de Poblaci\u00f3n<\/span>,<\/em> <span class=\"s9\">20<\/span>(<span class=\"s9\">81<\/span>), pp. <span class=\"s9\">165<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">192<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Durand, J. y Massey, D.S. (<\/span><span class=\"s9\">2003<\/span><span class=\"s3\">). <\/span><em>Clandestinos: migraci\u00f3n M\u00e9xico-Estados Unidos en los albores del siglo XXI<\/em><span class=\"s3\">. M\u00e9xico: Porr\u00faa.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Durand, J. y Massey, D.S. (<span class=\"s9\">2019<\/span>). \u00abEvolution of the Mexico-U.S. migration system: insights from the Mexican Migration Project\u00ab. <em><span class=\"s10\">Annals of the American Academy of Political and Social Science<\/span><\/em>, <span class=\"s9\">684<\/span>, pp. <span class=\"s9\">21<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">42<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s3\">Fox, C. (<\/span><span class=\"s9\">2012<\/span><span class=\"s3\">). <\/span><em>Three worlds of relief: race, immigration, and the American welfare state from the progressive era to the new deal<\/em><span class=\"s3\"><em>.<\/em> Nueva York: Oxford University Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Gibson, C. y Jung, K. (<span class=\"s9\">2006<\/span>). \u00abHistorical census statistics on the foreign-born population of the United States: <span class=\"s9\">1850<\/span> to <span class=\"s9\">2000<\/span>\u00bb<em>. <span class=\"s10\">Population Division Working Paper<\/span><\/em>, <span class=\"s9\">81<\/span>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Washington, DC: U.S. Census Bureau.<\/p>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s2\">Hajnal, Z. (<\/span><span class=\"s12\">2020<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s1\">Dangerously divided: how race and class shape winning and losing in American politics<\/span><\/em><span class=\"s2\">. Nueva York: Cambridge University Press.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. (<\/span><span class=\"s12\">2015<\/span><span class=\"s1\">). \u00abMilitarization of the Mexico-U.S. border and its effect on the circularity of migration\u00bb. En Acosta, D. y Wiesbrock, A. (eds),<\/span><em><span class=\"s13\"> Global migration: old assumptions and new dynamics<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (pp. <\/span><span class=\"s12\">23<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">33<\/span><span class=\"s1\">). Nueva York: Praeger.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. (<\/span><span class=\"s12\">2016<\/span><span class=\"s1\">). \u00abThe Mexico-U.S. border in the American imagination\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Proceedings of the American Philosophical Society<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><\/em><span class=\"s12\">160<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">2<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">160<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">177<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. (<\/span><span class=\"s12\">2020<\/span><span class=\"s1\">). \u00abThe real crisis at the Mexico-U.S. Border: a humanitarian and not an immigration emergency\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Sociological Focus<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s12\">35<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">3<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">787<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">805<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S., Alarc\u00f3n, R., Durand, J. y Gonz\u00e1lez, H. (<\/span><span class=\"s12\">1987<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Return to Aztlan:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>the social process of international migration from western Mexico<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Berkeley y Los Angeles: University of California Press. <\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. y Capoferro, Ch. (<\/span><span class=\"s12\">2008<\/span><span class=\"s1\">). \u00abThe geographic diversification of U.S. immigration\u00bb. En Massey, D.S. (ed.), <\/span><em><span class=\"s13\">New faces in new places: the changing geography of American immigration<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (pp. <\/span><span class=\"s12\">25<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">50<\/span><span class=\"s1\">). Nueva York: Russell Sage Foundation.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S., Durand, J. y Malone, N.J. (<\/span><span class=\"s12\">2002<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Beyond smoke and mirrors: Mexican immigration in an age of economic integration<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Nueva York:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Russell Sage Foundation.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S., Durand, J. y Pren, K.A. (<\/span><span class=\"s12\">2014<\/span><span class=\"s1\">). \u00abExplaining undocumented migration to the U.S.\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">International Migration Review<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><\/em><span class=\"s12\">48<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">4<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">1028<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">1061<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S., Durand, J. y Pren, K.A. (<\/span><span class=\"s12\">2015<\/span><span class=\"s1\">). \u00abBorder enforcement and return migration by documented and undocumented Mexicans\u00bb.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><\/span><em><span class=\"s13\">Journal of Ethnic and Migration Studies<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s12\">41<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">7<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">1015<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">1040<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S., Durand, J. y Pren, K.A. (<\/span><span class=\"s12\">2016<\/span><span class=\"s1\">). \u00abWhy border enforcement backfired\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">American Journal of Sociology<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s12\">121<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">5<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">1557<\/span><span class=\"s1\">\u2013<\/span><span class=\"s12\">1600<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. y Pren, K.A. (<\/span><span class=\"s12\">2012<\/span><span class=\"s1\">). \u00abUnintended consequences of U.S. immigration policy: explaining the post-<\/span><span class=\"s12\">1965<\/span><span class=\"s1\"> surge from Latin America\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Population and Development Review<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s12\">38<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">1<\/span><span class=\"s1\">), pp, <\/span><span class=\"s12\">1<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">29<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. y Singer, A. (<\/span><span class=\"s12\">1995<\/span><span class=\"s1\">). \u00abNew estimates of undocumented Mexican migration and the probability of apprehension\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Demography<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s12\">32<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">2<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">203<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">213<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Meisner, D., Kerwin, D.M., Chisti, M. y Bergeron, C. (<\/span><span class=\"s12\">2013<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Immigration enforcement in the United States: the rise of formidable machinery<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Washington, DC: Migration Policy Institute. <\/span><\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Par\u00eds Pombo, M.D., Buenrostro, D. y P\u00e9rez Duperou, G. (<\/span><span class=\"s12\">2017<\/span><span class=\"s1\">). \u00abTrapped at the border: the difficult integration of veterans, families, and christians in Tijuana\u00bb. En Roberts, B., Menj\u00edvar, C. y Rodr\u00edguez, N.P. (eds), <\/span><em><span class=\"s13\">Deportation and return in a border-restricted world: experiences in Mexico, El Salvador, Guatemala, and Honduras<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (pp. <\/span><span class=\"s12\">131<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">148<\/span><span class=\"s1\">). Cham, CH: Springer.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Passel, J.S. y Cohn, D. (<span class=\"s9\">2017<\/span>). \u00abAs Mexican share declined, U.S. unauthorized immigrant population fell in <span class=\"s9\">2015<\/span> below recession level\u00bb. Recuperado de http:\/\/www.pewresearch.org\/fact-tank\/<span class=\"s9\">2017<\/span>\/<span class=\"s9\">04<\/span>\/<span class=\"s9\">25<\/span>\/as-mexican-share-declined-u-s -unauthorized-immigrant-population-fell-in-<span class=\"s9\">2015<\/span>-below-recession-level\/<\/p>\n<p class=\"p8\">Passel, J.S. y Cohn, D. (<span class=\"s9\">2018<\/span>). \u00abU.S. unauthorized immigrant total dips to lowest point in a decade\u00bb. Recuperado de https:\/\/www.pewresearch.org\/hispanic\/wp-content\/uploads\/sites\/<span class=\"s9\">5<\/span>\/<span class=\"s9\">2019<\/span>\/<span class=\"s9\">03<\/span>\/Pew-Research-Center_<span class=\"s9\">2018<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">11<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">27<\/span>_ U-S-Unauthorized-Immigrants-Total-Dips_Updated-<span class=\"s9\">2019<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">06<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">25<\/span>.pdf<\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s10\">Statista<\/span> (<span class=\"s9\">2020<\/span>)<span class=\"s10\">. <\/span>\u00abMexico: median age of the population from <span class=\"s9\">1950<\/span> to <span class=\"s9\">2050<\/span>\u00bb. Recuperado de https:\/\/www.statista.com\/statistics\/<span class=\"s9\">275555<\/span>\/median-age-of-the-population -in-mexico\/<\/p>\n<p class=\"p8\">United Nations (<span class=\"s9\">2020<\/span>). <em><span class=\"s10\">Victims of Intentional Homicide <\/span><span class=\"s11\">1990<\/span><span class=\"s10\">&#8211;<\/span><span class=\"s11\">2019<\/span>.<\/em> Nueva York: United Nations Office on Drugs and Crime.\u00a0<\/p>\n<p class=\"p8\"><span class=\"s1\">Warren, R. (<\/span><span class=\"s12\">2020<\/span><span class=\"s1\">). \u00abReverse migration to Mexico led to U.S. undocumented population decline: <\/span><span class=\"s12\">2010<\/span><span class=\"s1\"> to <\/span><span class=\"s12\">2018<\/span><span class=\"s1\">\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Journal on Migration and Human Security<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><\/em><span class=\"s12\">8<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s12\">1<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s12\">32<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s12\">41<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p8\">Wolf, S. (<span class=\"s9\">2012<\/span>). \u00abMara Salvatrucha: the most dangerous street gang in the Americas<span class=\"s14\">?<\/span>\u00bb.<em> <span class=\"s10\">Latin American Politics and Society<\/span><\/em>, <span class=\"s9\">54<\/span>(<span class=\"s9\">1<\/span>), pp. <span class=\"s9\">65<\/span>&#8211;<span class=\"s9\">99<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p8\">World Bank (<span class=\"s9\">2020<\/span>). \u00abFertility rate, total (births per woman-Mexico)\u00bb. Recuperado de https:\/\/data.worldbank.org\/indicator\/sp.dyn.tfrt.in<span class=\"s14\">?<\/span>locations=mx<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Este obra est\u00e1 bajo una <a style=\"color: #808080;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/span><\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Migraci\u00f3n y Desarrollo, volumen 20, n\u00famero 38, primer semestre 2022, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2022","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2022"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2023,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2022\/revisions\/2023"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}