{"id":1997,"date":"2022-09-06T15:47:27","date_gmt":"2022-09-06T15:47:27","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/?page_id=1997"},"modified":"2022-09-06T15:47:28","modified_gmt":"2022-09-06T15:47:28","slug":"numero-38-texto-completo-ac-sgo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-38-texto-completo-ac-sgo\/","title":{"rendered":"N\u00famero 38 texto completo ac sgo"},"content":{"rendered":"<div style=\"float: left;\">\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-38\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-111 alignleft\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/38portada.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"246\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #8181f7;\"><strong><em>Migraci\u00f3n y Desarrollo<\/em>, volumen 20, n\u00famero 38, primer semestre 2022<\/strong><\/span>, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas, C.P. 98000, Tel. (01492) 922 91 09, www.uaz.edu.mx, www.estudiosdeldesarrollo.net, revistamyd@estudiosdeldesarrollo.net. Editor responsable: Ra\u00fal Delgado Wise. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo V\u00eda Red C\u00f3mputo No. 04-2015-060212200400-203. ISSN: 2448-7783, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de \u00faltima actualizaci\u00f3n: Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Maximino Gerardo Luna Estrada, Campus Universitario II, avenida Preparatoria s\/n, fraccionamiento Progreso, Zacatecas, C.P. 98065. Fecha de la \u00faltima modificaci\u00f3n, mayo de 2022.<\/p>\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Queda estrictamente prohibida la reproducci\u00f3n total o parcial de los contenidos e im\u00e1genes de la publicaci\u00f3n sin previa autorizaci\u00f3n de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo.<\/p>\n<p><a style=\"color: #999999;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero38\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero38<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<h2 class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Contribuciones a la cr\u00edtica del discurso dominante sobre migraci\u00f3n y desarrollo<\/span><\/h2>\n<h4 class=\"p3\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #808080;\">Contributions to the critique of the dominant discourse on migration and development<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Recibido <span class=\"s1\">18<\/span>\/<span class=\"s1\">08<\/span>\/<span class=\"s1\">21<\/span> | Aceptado <span class=\"s1\">27<\/span>\/<span class=\"s1\">09<\/span>\/<span class=\"s1\">21<\/span><\/p>\n<h6 class=\"p5\"><span style=\"color: #000000;\">Alejandro I. Canales* | Selene Gaspar Olvera**<\/span><\/h6>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\"><span class=\"s1\">*<\/span><span class=\"s1\">Chileno. Doctor en Ciencias Sociales. Actualmente es profesor investigador de la Universidad de Guadalajara. Correo-e: acanales60@cucea.udg.mx<\/span><span class=\"s1\">.<br \/>\n<\/span><span class=\"s1\">**<\/span><span class=\"s1\">Mexicana. Maestra en Demograf\u00eda Social y Actuaria por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Investigadora en la Unidad Acad\u00e9mica en Estudios del Desarrollo de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas, adscrita al proyecto Sistema de Informaci\u00f3n sobre Migraci\u00f3n y Desarrollo (SIMDE-UAZ). Correo-e: selene.gasparolvera@gmail.com<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\">\n<p class=\"p1\"><strong><span class=\"s1\">Resumen. <\/span><\/strong>Desde una perspectiva cr\u00edtica el estudio se centra en se\u00f1alar uno de los sesgos metodol\u00f3gicos que subyacen al enfoque predominante sobre migraci\u00f3n y desarrollo desde los pa\u00edses receptores. Mediante un an\u00e1lisis de indicadores estrat\u00e9gicos se visibilizan diversos aspectos de la relaci\u00f3n migraci\u00f3n-desarrollo que han sido subsumidos e invisibilizados a lo largo de este debate. Argumentamos que un sistema de indicadores de este tipo facilita un di\u00e1logo objetivo y razonado acerca de los diversos problemas que plantea la migraci\u00f3n internacional contempor\u00e1nea, a la vez que ofrece un marco para el an\u00e1lisis integral de dichos fen\u00f3menos. La inmigraci\u00f3n permite dar sustentabilidad demogr\u00e1fica a la reproducci\u00f3n social y econ\u00f3mica en los pa\u00edses de destino, este hecho es particularmente relevante en el caso de Estados Unidos<span class=\"s2\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Palabras clave:\u00a0<\/b><\/span>migraci\u00f3n y desarrollo, metodolog\u00eda, reproducci\u00f3n social y econ\u00f3mica, Estados Unidos<span class=\"s2\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s4\"><b>Abstract.\u00a0<\/b><\/span><span class=\"s1\">This article takes a critical perspective in drawing out one of the methodological biases<\/span> that lie at the heart of the dominant perspective on migration and development from the receiving countries. Employing an analysis of strategic indicators, various aspects of the migration-development relationship are revealed that have been subsumed and made invisible throughout this debate. We argue that a system of indicators of this kind encourages an objective and reasoned dialog surrounding the many problems relating to contemporary international migration, while offering a framework for the comprehensive analysis of said phenomena. Migration leads to sustainable demographics and the social and economic reproduction of the destination countries, a fact that is particularly relevant in the case of the United States.<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Keywords:\u00a0<\/b><\/span>migration and development, methodology, social and economic reproduction, United States.<\/p>\n<p class=\"p7\">\n<h4 class=\"p9\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Introducci\u00f3n<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas la migraci\u00f3n internacional ocupa un lugar privilegiado en las agendas acad\u00e9micas y pol\u00edticas de los gobiernos nacionales, as\u00ed como de las m\u00e1s diversas agencias internacionales e instituciones supranacionales. No es s\u00f3lo un inter\u00e9s acad\u00e9mico por un fen\u00f3meno emergente, sino tambi\u00e9n un inter\u00e9s pol\u00edtico y social en virtud de las dimensiones cuantitativas que ha adquirido la migraci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas, al igual que sus potenciales impactos sociales, culturales y econ\u00f3micos. Desde mediados de los <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> se han impulsado diversos programas y pol\u00edticas gubernamentales, y han proliferado numerosas publicaciones, foros, conferencias y reuniones de expertos de alto nivel, en los que se discuten y se acuerdan diversas estrategias y recomendaciones para potenciar el impacto de las migraciones en los procesos de desarrollo de los pa\u00edses emisores.1<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Aunque se plantea que la relaci\u00f3n migraci\u00f3n-desarrollo es un fen\u00f3meno complejo, a fin de cuentas el debate sobre sus causas y consecuencias ha estado dominado por la visi\u00f3n de los pa\u00edses receptores y de organismos internacionales. Frente a esas visiones hegem\u00f3nicas se han levantado diversas propuestas que, adem\u00e1s de cuestionar su validez conceptual y emp\u00edrica, plantean propuestas alternativas tanto en lo que respecta a la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno migratorio, como al dise\u00f1o de pol\u00edticas y programas de acci\u00f3n en materia de migraci\u00f3n y desarrollo (Puentes <\/span><span class=\"s3\"><em>et al<\/em>.<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">2011<\/span><span class=\"s1\">; Castles y Delgado, <\/span><span class=\"s2\">2007<\/span><span class=\"s1\">; De Haas, <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Una de las mayores inconsistencias cuestionadas a los discursos hegem\u00f3nicos es la disociaci\u00f3n en la forma y alcances que plantean la cuesti\u00f3n de las causas y consecuencias seg\u00fan se trate de la situaci\u00f3n en los pa\u00edses de origen o de destino.2 En el caso de los pa\u00edses de destino, la cuesti\u00f3n migratoria se formula en t\u00e9rminos de los problemas sociales, econ\u00f3micos o pol\u00edticos que originar\u00eda la inmigraci\u00f3n masiva, m\u00e1xime cuando se considera tambi\u00e9n la alta proporci\u00f3n de migrantes indocumentados y que se establecen en forma irregular (Portes y deWind, <\/span><span class=\"s2\">2004<\/span><span class=\"s1\">). Esto tiene una doble consecuencia. Por un lado, subestima la im<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">portancia de las condiciones estructurales del desarrollo econ\u00f3mico y social en la explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno migratorio, invisibilizando as\u00ed los aportes y contribuciones que los migrantes hacen a la econom\u00eda, la sociedad y la demograf\u00eda en las sociedades avanzadas. Por otro lado, esta visi\u00f3n conservadora ha abierto espacios para el surgimiento de posiciones extremistas que apoyan propuestas pol\u00edticas de criminalizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n indocumentada, el posible cierre de fronteras, la construcci\u00f3n de muros a la vieja usanza de las ciudades y castillos de la Edad Media, entre otras medidas restrictivas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En el caso de los pa\u00edses de origen el argumento se invierte y ya no se habla en t\u00e9rminos de costos o problemas, sino de las oportunidades de desarrollo econ\u00f3mico y social que la migraci\u00f3n pudiera generar en esos pa\u00edses (Straubhaar y V\u00e2dean, <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\">). Por un lado, se advierte que los migrantes actuar\u00edan como agentes del cambio econ\u00f3mico y social, pues favorecen la innovaci\u00f3n y transferencia de conocimiento y tecnolog\u00eda (Portes, <\/span><span class=\"s2\">2007<\/span><span class=\"s1\">; De Haas, <\/span><span class=\"s2\">2007<\/span><span class=\"s1\">). Por otro lado, las remesas que ellos env\u00edan tendr\u00edan un gran potencial como instrumento para reducir la pobreza y promover el desarrollo econ\u00f3mico en sus comunidades (Terry, <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\">; Adams y Page, <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\">; Ratha, <\/span><span class=\"s2\">2003<\/span><span class=\"s1\">). Tal pareciera que desde los organismos internacionales se estuviera impulsando un nuevo paradigma del desarrollo para el tercer mundo, de acuerdo al cual la migraci\u00f3n y las remesas asumir\u00edan una funci\u00f3n preponderante, sustituyendo al que en anteriores esquemas y paradigmas del desarrollo se le asignaba al Estado y al propio mercado y, en algunos casos, la cooperaci\u00f3n internacional (Kapur, <\/span><span class=\"s2\">2004<\/span><span class=\"s1\">; Chami <\/span><span class=\"s3\"><em>et al<\/em>.<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">2003<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Desde una perspectiva cr\u00edtica se han desarrollado enfoques alternativos que no s\u00f3lo cuestionan la validez emp\u00edrica de tales argumentos, sino tambi\u00e9n sus fundamentos te\u00f3ricos y pol\u00edticos (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">; Delgado y Gaspar, <\/span><span class=\"s2\">2012<\/span><span class=\"s1\">). En particular, se cuestiona el reduccionismo y sesgo ideol\u00f3gico en la construcci\u00f3n del problema en torno a la relaci\u00f3n migraci\u00f3n-desarrollo. Es sin duda sospechoso que la migraci\u00f3n internacional resulte problem\u00e1tica y con efectos negativos para las sociedades receptoras, a la vez que sea beneficiosa y una oportunidad \u00fanica para las sociedades de origen.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En el presente texto nuestra cr\u00edtica se centra en uno de los sesgos metodol\u00f3gicos que subyacen en ese enfoque predominante. Se trata de las categor\u00edas de an\u00e1lisis y observaci\u00f3n utilizadas, as\u00ed como a los indicadores e instrumentos de medici\u00f3n, que \u00fanicamente reflejan intereses y problem\u00e1ticas que tiene la migraci\u00f3n contempor\u00e1nea desde los pa\u00edses de destino. Frente a ello, proponemos un an\u00e1lisis a partir de una serie de indicadores estrat\u00e9gicos que permitan visibilizar diversos aspectos de la relaci\u00f3n migraci\u00f3n-desarrollo que han sido subsumidos e invisibilizados a lo largo de este debate. Argumentamos que un sistema de indicadores de este tipo facilita un di\u00e1logo objetivo y razonado acerca de los diversos problemas que plantea la migraci\u00f3n internacional contempor\u00e1nea, a la vez que ofrece un marco para el an\u00e1lisis integral de dichos fen\u00f3menos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Al respecto, nos centraremos en diferentes indicadores estrat\u00e9gicos que permitan cuestionar las supuestas consecuencias negativas de la inmigraci\u00f3n en los pa\u00edses de destino. Nuestra tesis es que esta visi\u00f3n negativa de la migraci\u00f3n invisibiliza la contribuci\u00f3n de los inmigrantes a las sociedades, contribuci\u00f3n en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, demogr\u00e1ficos, sociales y culturales (Delgado, M\u00e1rquez y Puentes, <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">; Puentes <\/span><em><span class=\"s3\">et al<\/span><\/em><span class=\"s1\">., <\/span><span class=\"s2\">2011<\/span><span class=\"s1\">). La inmigraci\u00f3n no es s\u00f3lo originada por el subdesarrollo en el Sur, sino que en su desencadenamiento tiene un papel fundamental la transformaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la estructura econ\u00f3mica y de los mercados de trabajo en las econom\u00edas del Norte, las que para mantener y ganar competitividad mundial en un espacio econ\u00f3mico globalizado se sustentan en una demanda de fuerza de trabajo barata, flexible y desregulada, la cual es aportada en gran medida por la migraci\u00f3n internacional (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">; Sassen, <\/span><span class=\"s2\">2007<\/span><span class=\"s1\">; Zlolniski, <\/span><span class=\"s2\">2006<\/span><span class=\"s1\">). Por ende, es necesario documentar tanto el papel de las condiciones estructurales que prevalecen en las sociedades avanzadas y que actuar\u00edan como detonantes de la inmigraci\u00f3n, as\u00ed como documentar las m\u00faltiples contribuciones de la migraci\u00f3n y los migrantes a esas sociedades.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Hemos organizado el texto en tres grandes apartados. En la primera secci\u00f3n analizamos las causas de la migraci\u00f3n, enfatizando el papel de las asimetr\u00edas econ\u00f3micas entre origen y destino. En la segunda secci\u00f3n analizamos y documentamos la contribuci\u00f3n de la migraci\u00f3n para cubrir los d\u00e9ficits demogr\u00e1ficos y laborales en Estados Unidos. Finalmente, analizamos y documentamos las contribuciones de los migrantes al crecimiento econ\u00f3mico de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Causas de la migraci\u00f3n contempor\u00e1nea<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">El an\u00e1lisis de las causas de la migraci\u00f3n suele centrarse en las condiciones estructurales que promueven la expulsi\u00f3n de poblaci\u00f3n desde los pa\u00edses de origen. Pobreza, precariedad, subdesarrollo, violencia e inseguridad p\u00fablica, estructuras productivas d\u00e9biles, insuficiencia econ\u00f3mica e informalidad, son algunos de los argumentos m\u00e1s esgrimidos a la hora de buscar factores estructurales desencadenantes de los flujos migratorios. Sin negar validez a estos an\u00e1lisis y enfoques, hay un excesivo \u00e9nfasis en establecer las causas de la migraci\u00f3n en la situaci\u00f3n o <em><span class=\"s4\">estado<\/span><\/em> de los pa\u00edses emisores (el estado de su econom\u00eda, de su sistema pol\u00edtico, de la situaci\u00f3n social, entre muchos otros), y no tanto en los <span class=\"s4\">procesos<\/span> que llevaron a esas situaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Desde nuestra perspectiva, la cuesti\u00f3n de las causas de la migraci\u00f3n es algo mucho m\u00e1s complejo. No es s\u00f3lo la <\/span><em><span class=\"s3\">falta de desarrollo<\/span><\/em><span class=\"s1\"> lo que genera la emigraci\u00f3n masiva, sino principalmente, es el <\/span><em><span class=\"s3\">estilo de desarrollo<\/span><\/em><span class=\"s1\"> y, en particular, la persistencia en el tiempo de procesos de <\/span><em><span class=\"s3\">desarrollo desigual<\/span><\/em><span class=\"s1\"> que se manifiestan en el incremento de las asimetr\u00edas econ\u00f3micas, sociales y productivas entre los pa\u00edses de origen y de destino de la migraci\u00f3n (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2011<\/span><span class=\"s1\">; Delgado, M\u00e1rquez y Puentes, <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">No basta con analizar las caracter\u00edsticas desventajosas de la situaci\u00f3n de las sociedades de origen, sino que tambi\u00e9n deben considerarse los procesos econ\u00f3micos que estructuran esas situaciones o estados de subdesarrollo, pobreza, inseguridad y atraso social. Destacan por su importancia los procesos de desarrollo desigual y polarizaci\u00f3n econ\u00f3mica y social entre regiones y pa\u00edses, derivados de la forma que asume la acumulaci\u00f3n capitalista en la era de la globalizaci\u00f3n. Es c\u00f3mo las sociedades perif\u00e9ricas se integran en los procesos de globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y productiva lo que determina, en \u00faltima instancia, las condiciones de expulsi\u00f3n de poblaci\u00f3n y fuerza de trabajo. En este plano, resalta la inserci\u00f3n de las econom\u00edas perif\u00e9ricas al capitalismo global como ap\u00e9ndices en las cadenas globales de producci\u00f3n, ya sea a trav\u00e9s de la exportaci\u00f3n de <\/span><em><span class=\"s3\">commodities<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (Cypher, <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">; Vivares, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">), o bien de la oferta de mano de obra barata, tanto para los procesos de relocalizaci\u00f3n industrial desde el centro hacia la periferia, como de la relocalizaci\u00f3n de mano de obra en sentido inverso, y que dan origen a las migraciones laborales en esta era de globalizaci\u00f3n (Delgado, <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">; Sassen, <\/span><span class=\"s2\">1998<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El corolario de esta tesis es claro y sugerente. Si la causa principal de las migraciones no es tanto la cuesti\u00f3n de la ausencia de desarrollo sino el estilo de desarrollo, entonces la alternativa pasa necesariamente por reformular esos patrones de acumulaci\u00f3n perif\u00e9rico y establecer otros mecanismos y modos de incorporaci\u00f3n al capitalismo global. En otras palabras, \u00abel problema no est\u00e1 s\u00f3lo y exclusivamente en nuestra situaci\u00f3n de subdesarrollo, sino tambi\u00e9n y preponderantemente, en c\u00f3mo nos subdesarrollamos\u00bb (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">:<\/span><span class=\"s2\">89<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Nuestra cr\u00edtica apunta directamente al modelo neoliberal que ha dominado el proceso de globalizaci\u00f3n de las econom\u00edas perif\u00e9ricas y del tercer mundo. Este modelo, m\u00e1s que promover espacios de desarrollo y modernizaci\u00f3n productiva y econ\u00f3mico-social, promueve un sistema renovado y posmoderno de dependencia y transferencias netas de recursos y rentas, en el que a la tradicional especializaci\u00f3n productiva en la exportaci\u00f3n de <\/span><em><span class=\"s3\">commodities<\/span><\/em><span class=\"s1\"> y recursos naturales, se agrega la exportaci\u00f3n de fuerza de trabajo barata, flexible y vulnerable social y pol\u00edticamente, misma que adopta la forma de migraciones laborales internacionales (Acosta <\/span><em><span class=\"s3\">et al.<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Los datos para Am\u00e9rica Latina permiten ilustrar esta tesis. Como se observa en el cuadro <\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\">, entre <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">, Am\u00e9rica Latina muestra un importante crecimiento econ\u00f3mico. El producto interno bruto (PIB) real creci\u00f3 a una tasa de <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">7%<\/span><span class=\"s1\"> anual promedio en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, lo que hizo que pr\u00e1cticamente se duplicara, a la vez que el PIB per c\u00e1pita creci\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">42%<\/span><span class=\"s1\"> acumulado. Tales datos indican que incluso a pesar de los efectos negativos de la crisis de fines de la d\u00e9cada pasada, Am\u00e9rica Latina ha experimentado un crecimiento econ\u00f3mico constante y sostenido.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s5\">1.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Am\u00e9rica Latina, <span class=\"s5\">1990<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">220<\/span>. Datos econ\u00f3micos y migratorios<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1998 size-large\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro1-1024x430.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro1-1024x430.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro1-300x126.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro1-768x323.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro1.png 1054w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuentes: SIMDE-UAZ. Estimaciones de los autores basadas en la us Census Bureau, <\/span><span style=\"color: #000000;\">Current Population Survey, ASEC <span class=\"s7\">1995<\/span> a <span class=\"s7\">2019<\/span>, Censo de Poblaci\u00f3n <span class=\"s7\">1990<\/span>, y Cepal, <\/span><span style=\"color: #000000;\">CEPASTAT, Bases de Datos y Publicaciones Estad\u00edsticas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">No obstante, en el mismo periodo la emigraci\u00f3n latinoamericana a Estados Unidos se ha incrementado en forma exponencial. Entre <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\"> el volumen de inmigrantes latinoamericanos que residen en Estados Unidos se increment\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">9<\/span><span class=\"s1\"> veces. Ello implic\u00f3 que se pasara de una tasa de emigraci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">82%<\/span><span class=\"s1\"> en <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">, a una de <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">59%<\/span><span class=\"s1\"> en <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Estos datos son elocuentes e indican que aun cuando Am\u00e9rica Latina ha experimentado un notable proceso de crecimiento econ\u00f3mico, se ha dado simult\u00e1neamente un importante incremento de la emigraci\u00f3n a Estados Unidos. Esta combinaci\u00f3n de crecimiento econ\u00f3mico con alta emigraci\u00f3n internacional se explicar\u00eda por el estilo de desarrollo que sustenta dicho crecimiento econ\u00f3mico. Se trata de un modo de desarrollo que profundiza las brechas productivas y econ\u00f3micas con Estados Unidos y las econom\u00edas centrales, factor que, en definitiva, permite explicar el auge de la emigraci\u00f3n internacional desde Am\u00e9rica Latina en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En ese mismo periodo la econom\u00eda de Am\u00e9rica Latina muestra una sistem\u00e1tica p\u00e9rdida de productividad relativa respecto a la econom\u00eda de Estados Unidos. Entre <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\"> la brecha de productividad se habr\u00eda incrementado en <\/span><span class=\"s2\">63%<\/span><span class=\"s1\"> a favor de Estados Unidos; es decir, en <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">, la productividad relativa de Am\u00e9rica Latina respecto a la de Estados Unidos se ha reducido en m\u00e1s de dos tercios respecto a la que prevalec\u00eda <\/span><span class=\"s2\">29<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os antes. Se trata de una tendencia estructural de largo plazo que, aunque tendi\u00f3 a frenarse entre <\/span><span class=\"s2\">2005<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">, en el \u00faltimo lustro ha retomado su tendencia hist\u00f3rica.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Asociado a las asimetr\u00edas en el \u00e1mbito productivo se producen tendencias igualmente asim\u00e9tricas en las tendencias de los salarios y remuneraciones de los trabajadores. Los datos son claros y favorecen las tesis estructuralistas, pues todo indica que las asimetr\u00edas econ\u00f3micas y productivas no s\u00f3lo se han mantenido, sino que se han acentuado en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. Para ilustrar esta hip\u00f3tesis nos centraremos en el an\u00e1lisis de las brechas salariales y productivas entre M\u00e9xico y Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En el caso de la brecha salarial, la tendencia es igualmente acentuada y a favor de Estados Unidos. Si en el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\"> el salario anual promedio era <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\"> veces superior en ese pa\u00eds respecto a M\u00e9xico, para el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> la diferencia se increment\u00f3 de tal modo que el salario promedio era <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">0<\/span><span class=\"s1\"> veces superior (cuadro <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\">). En este caso el incremento de la brecha salarial se debe al hecho de que los salarios en Estados Unidos han tenido un crecimiento muy superior al que experimentan en M\u00e9xico. Mientras en Estados Unidos el salario promedio pas\u00f3 de <\/span><span class=\"s2\">47<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares anuales en el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\">, a <\/span><span class=\"s2\">65<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares en el quinquenio <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">, en el caso de M\u00e9xico el salario promedio apenas se increment\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">5%<\/span><span class=\"s1\">, pasando de <\/span><span class=\"s2\">15<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\"> mil a <\/span><span class=\"s2\">16<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares en el mismo periodo. Esta tendencia en la brecha salarial entre ambos pa\u00edses es consistente con la tendencia de la brecha de productividad laboral y refleja en forma sint\u00e9tica nuestra tesis de que el crecimiento de la econom\u00eda mexicana, en este caso, se sustenta en un modelo que, a pesar de su profunda integraci\u00f3n econ\u00f3mica con Estados Unidos, genera procesos de desarrollo desigual a trav\u00e9s de la transferencia neta de recursos, rentas y fuerza de trabajo barata y flexible.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s5\">2.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Productividad y salarios en M\u00e9xico y Estados Unidos, <\/span><span style=\"color: #000000;\">y brechas salariales y de productividad<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-1999 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro2-1024x525.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro2-1024x525.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro2-300x154.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro2-768x394.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro2.png 1041w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuentes: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en OECD, <span class=\"s7\">2021.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Migraci\u00f3n y reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">en las sociedades avanzadas<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">Las migraciones contempor\u00e1neas constituyen un mecanismo de transferencias demogr\u00e1ficas desde los pa\u00edses perif\u00e9ricos hacia las sociedades avanzadas. Este mecanismo de transferencia se basa en<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p14\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">la complementariedad de la din\u00e1mica poblacional de las regiones de origen con la din\u00e1mica de los pa\u00edses de destino. En los pa\u00edses emisores, el bono demogr\u00e1fico genera un excedente de poblaci\u00f3n activa. En los pa\u00edses receptores el envejecimiento y la disminuci\u00f3n de las tasas de natalidad generan brechas y d\u00e9ficits en la poblaci\u00f3n en edad de trabajar. Ambos reg\u00edmenes se complementan entre s\u00ed y mediante la migraci\u00f3n se integran como un sistema global de reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica (Canales, <\/span><span class=\"s9\">2021<\/span><span class=\"s1\">:<\/span><span class=\"s9\">149<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Este contexto de cambios demogr\u00e1ficos globales permite comprender el significado de la migraci\u00f3n para las sociedades avanzadas, as\u00ed como estimar el volumen y la naturaleza de las contribuciones demogr\u00e1ficas y econ\u00f3micas de la migraci\u00f3n en esas sociedades. <\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En las sociedades avanzadas, el envejecimiento de su poblaci\u00f3n es el resultado de dos procesos complementarios. Por un lado, el descenso de la tasa de fecundidad, que ha reducido sustancialmente la natalidad y con ello, la base de la pir\u00e1mide de edad; y por otro lado, el hecho de que la mayor\u00eda de las personas sobrevive hasta la vejez. Es lo que se ha venido a denominar como madurez de masas o democratizaci\u00f3n de la vejez (P\u00e9rez, <\/span><span class=\"s2\">2002<\/span><span class=\"s1\">), lo que indicar\u00eda que se alcanz\u00f3 una etapa avanzada en el proceso de modernizaci\u00f3n. La consecuencia inmediata de ese proceso es la modificaci\u00f3n de la estructura por edades de la poblaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">La estructura por edades indica la proporci\u00f3n que los individuos de cada sexo y edad supone sobre el total de la poblaci\u00f3n y se representa gr\u00e1ficamente en la pir\u00e1mide de poblaci\u00f3n. Precisamente el nombre de \u00abpir\u00e1mide\u00bb proviene de los reg\u00edmenes demogr\u00e1ficos cl\u00e1sicos, que adoptaban esa t\u00edpica forma geom\u00e9trica caracterizada por una base amplia producto de las altas tasas de fecundidad y natalidad, y una c\u00faspide baja y angosta, resultado de los altos niveles de mortalidad. Con el progresivo envejecimiento de la poblaci\u00f3n la estructura etaria de la poblaci\u00f3n adquiere una forma ovalada u ojival caracterizada por una base en continuo estrechamiento derivado de la reducci\u00f3n de los nacimientos, y una c\u00faspide que a la vez que se eleva tambi\u00e9n se ensancha, a consecuencia de la reducci\u00f3n de la mortalidad y el incremento en la esperanza de vida de las personas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Los cambios en la estructura por edad de la poblaci\u00f3n blanca no latina en Estados Unidos ilustran esta tendencia. Como puede observarse en la figura <\/span><span class=\"s2\">1<\/span><span class=\"s1\">, la composici\u00f3n etaria de la poblaci\u00f3n blanca en <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\"> a\u00fan manten\u00eda la forma piramidal cl\u00e1sica, con una base m\u00e1s amplia que su c\u00faspide, incluso cuando ya se vislumbraban los efectos del descenso de la fecundidad que reduc\u00eda la poblaci\u00f3n infantil menor de <\/span><span class=\"s2\">15<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os. A ello cabe agregar el impacto demogr\u00e1fico del <\/span><span class=\"s3\">baby boom<\/span><span class=\"s1\"> de la posguerra, que increment\u00f3 el volumen de nacimientos desde fines de los <\/span><span class=\"s2\">1940<\/span><span class=\"s1\"> hasta mediados de los <\/span><span class=\"s2\">1960<\/span><span class=\"s1\">. Los <\/span><em><span class=\"s3\">baby boomers<\/span><\/em><span class=\"s1\"> corresponder\u00edan, en <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\">, a la poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">15<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">35<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os aproximadamente, que es en ese a\u00f1o el tramo etario con mayor volumen de personas. Este dato es relevante, pues estos <\/span><em><span class=\"s3\">baby boomers<\/span><\/em><span class=\"s1\"> ser\u00e1n los que experimentar\u00e1n el proceso de envejecimiento y ampliar\u00e1n la c\u00faspide de la pir\u00e1mide de edades.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Tal fen\u00f3meno ya se observa en el <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">, cuando la estructura etaria ha pasado de su forma piramidal a una forma de ojiva, en la que la base infantil tiende a ser menos voluminosa que la c\u00faspide, especialmente de poblaci\u00f3n mayor de <\/span><span class=\"s2\">60<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os. Los <\/span><em><span class=\"s3\">baby boomers<\/span><\/em><span class=\"s1\"> tienen un papel fundamental en el aumento de la poblaci\u00f3n adulta mayor, quienes en el <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\"> ya ten\u00edan entre <\/span><span class=\"s2\">55<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">75<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, lo que corresponde al tramo etario m\u00e1s voluminoso de la pir\u00e1mide de edades para ese a\u00f1o.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Figura <span class=\"s5\">1.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">1980<\/span> y <span class=\"s5\">2021<\/span>. Pir\u00e1mide poblacional blanca no latina<\/span><\/h6>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-2003\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig1-1024x493.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig1-1024x493.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig1-300x144.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig1-768x370.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig1.png 1032w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en us Census Bureau, <\/span><span style=\"color: #000000;\">Population Census <span class=\"s7\">1980<\/span> y CPS-ASEC, <span class=\"s7\">2021.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El envejecimiento de la poblaci\u00f3n que actualmente experimenta Estados Unidos, as\u00ed como las naciones del mundo desarrollado, genera importantes desequilibrios y d\u00e9ficits de poblaci\u00f3n en edades j\u00f3venes (Gaspar, <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">). Como se advierte en la pir\u00e1mide de edades de <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">, la poblaci\u00f3n menor de <\/span><span class=\"s2\">50<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os tiende a ser sistem\u00e1ticamente menos cuantiosa en cada tramo de edad, respecto a la poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">55<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">70<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os. Esto conforma una relaci\u00f3n de dependencia peculiar. Desde los <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">, y de acuerdo a lo que proyecta el Bur\u00f3 del Censo para las siguientes d\u00e9cadas de este siglo, tender\u00e1 a incrementarse sistem\u00e1ticamente la carga demogr\u00e1fica que representa la poblaci\u00f3n adulta mayor respecto a la poblaci\u00f3n en edades activas. El aumento de la dependencia demogr\u00e1fica que plantea el envejecimiento demogr\u00e1fico se debe a un creciente d\u00e9ficit de poblaci\u00f3n en edades laborales y reproductivas. Lo primero (aspecto laboral) plantea un grave problema para la din\u00e1mica productiva y sustentabilidad de la econom\u00eda norteamericana; y lo segundo (aspecto reproductivo) constituye tambi\u00e9n un riesgo no menor para la reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica de la sociedad norteamericana.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En el contexto de envejecimiento de la poblaci\u00f3n blanca no latina destaca el papel de la migraci\u00f3n para cubrir los d\u00e9ficits demogr\u00e1ficos en edades activas y reproductivas. Un modo de dimensionar el papel de la migraci\u00f3n es con el an\u00e1lisis de la composici\u00f3n del crecimiento demogr\u00e1fico en Estados Unidos, seg\u00fan grandes categor\u00edas \u00e9tnico-demogr\u00e1ficas de la poblaci\u00f3n. Entre <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">, la poblaci\u00f3n de Estados Unidos se increment\u00f3 en poco m\u00e1s de <\/span><span class=\"s2\">52<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas, lo que represent\u00f3 una tasa acumulada de <\/span><span class=\"s2\">19%<\/span><span class=\"s1\"> (menos de <\/span><span class=\"s2\">1%<\/span><span class=\"s1\"> anual promedio). Sin embargo, la composici\u00f3n \u00e9tnico-demogr\u00e1fica de ese crecimiento revela los impactos del proceso de envejecimiento. Los grupos que m\u00e1s aportaron al crecimiento fueron los latinos y otras minor\u00edas \u00e9tnicas nacidas en Estados Unidos, quienes aportaron <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">13<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\"> millones de nuevos habitantes, lo que represent\u00f3 en conjunto <\/span><span class=\"s2\">65%<\/span><span class=\"s1\"> de todo el crecimiento del periodo. Por su parte, los inmigrantes latinoamericanos y en menor medida los provenientes de otras regiones subdesarrolladas aportaron <\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas, lo que representa <\/span><span class=\"s2\">17<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">16%<\/span><span class=\"s1\">, respectivamente. Por el contrario, la poblaci\u00f3n blanca no latina pr\u00e1cticamente no creci\u00f3, al mantenerse en <\/span><span class=\"s2\">185<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En s\u00edntesis, el aporte de la migraci\u00f3n internacional, de manera directa y a trav\u00e9s de su descendencia, ha resultado fundamental para mantener el dinamismo demogr\u00e1fico del pa\u00eds. Frente al declive demogr\u00e1fico que experimenta la poblaci\u00f3n blanca no latina, como resultado del avanzado grado de envejecimiento, los inmigrantes y sus descendientes se han convertido en una fuente de gran valor para sustentar el crecimiento demogr\u00e1fico y en particular proveer de poblaci\u00f3n en edades activas y reproductivas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El nulo crecimiento de la poblaci\u00f3n blanca no latina ya documentado se expresa como un cambio relevante en su composici\u00f3n etaria. Entre <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">, la poblaci\u00f3n blanca no latina mayor de <\/span><span class=\"s2\">50<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os creci\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">24<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas, lo que refleja uno de los efectos del envejecimiento. Ello ha ido acompa\u00f1ado de un descenso absoluto de la poblaci\u00f3n infantil y adulta joven, como resultado del descenso de la fecundidad que comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s2\">1960<\/span><span class=\"s1\">. En concreto, la poblaci\u00f3n infantil de este grupo \u00e9tnico se redujo en <\/span><span class=\"s2\">10<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas, a la vez que la poblaci\u00f3n en edades activas y reproductivas se redujo en otros <\/span><span class=\"s2\">12<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s5\">3.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">2000<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2021<\/span>. Crecimiento demogr\u00e1fico por origen \u00e9tnico y migratorio<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2000 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro3-1024x422.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro3-1024x422.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro3-300x124.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro3-768x317.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro3.png 1040w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuentes: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada <\/span><span style=\"color: #000000;\">en US Census Bureau, CPS-ASEC, <span class=\"s7\">2000<\/span> y <span class=\"s7\">2021.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Este desbalance etario que genera la din\u00e1mica demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n blanca no latina es en gran medida contrarrestado por la din\u00e1mica demogr\u00e1fica de las minor\u00edas \u00e9tnicas, en especial de la poblaci\u00f3n de origen latino. Por un lado, los latinos nacidos en Estados Unidos son el grupo \u00e9tnico que m\u00e1s aport\u00f3 al crecimiento tanto de la poblaci\u00f3n infantil, como de la poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, al aportar entre <\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">9<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas en cada caso, respectivamente.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Concerniente a la poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, se agrega el aporte de los inmigrantes latinoamericanos, quienes contribuyeron con <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas al crecimiento de la poblaci\u00f3n en ese tramo etario. De esa forma, la poblaci\u00f3n de origen latino (inmigrantes m\u00e1s los nacidos en Estados Unidos) pr\u00e1cticamente por s\u00ed sola logr\u00f3 contrarrestar por completo el efecto negativo del descenso de la poblaci\u00f3n blanca en esas edades. Esto indica que la din\u00e1mica demogr\u00e1fica de los latinos constituye una fuerza demogr\u00e1fica no menor que ha permitido dar sustentabilidad a la din\u00e1mica de la poblaci\u00f3n en la sociedad norteamericana de la actualidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La contribuci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n para cubrir los vac\u00edos demogr\u00e1ficos que deja el envejecimiento de la poblaci\u00f3n en Estados Unidos se refleja ya en la composici\u00f3n \u00e9tnico-demogr\u00e1fica en los distintos tramos etarios. Hasta <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\"> la primac\u00eda demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n blanca no latina era evidente e incuestionada. En cada tramo de edad, ellos representaban cerca de <\/span><span class=\"s2\">75%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n, alcanzando a m\u00e1s de <\/span><span class=\"s2\">80%<\/span><span class=\"s1\"> en las edades mayores. Esta situaci\u00f3n comienza a cambiar en las d\u00e9cadas de <\/span><span class=\"s2\">1980<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">1990<\/span><span class=\"s1\">, producto del descenso de la natalidad y el envejecimiento de ese grupo \u00e9tnico. Ya en el a\u00f1o <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\">, aun cuando mantienen su condici\u00f3n de mayor\u00eda demogr\u00e1fica en todos los estratos de edad, \u00e9sta ya no alcanza los niveles de antes. En la poblaci\u00f3n menor de <\/span><span class=\"s2\">40<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, la proporci\u00f3n de los blancos no latinos ya se hab\u00eda reducido a <\/span><span class=\"s2\">60%<\/span><span class=\"s1\">, pese a que mantiene una alta primac\u00eda en edades mayores.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Hacia el a\u00f1o <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">, el cambio demogr\u00e1fico comienza a afectar esta condici\u00f3n de mayor\u00eda demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n blanca, especialmente en los estratos m\u00e1s j\u00f3venes. De hecho, en la poblaci\u00f3n de menos de <\/span><span class=\"s2\">30<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, los blancos ya habr\u00edan dejado de ser una mayor\u00eda demogr\u00e1fica, al representar en ese a\u00f1o <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">8%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n de esos tramos de edad. Asimismo, la situaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os (adultos j\u00f3venes) no es muy diferente. En estas edades los blancos apenas representan <\/span><span class=\"s2\">53%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n total. Las proyecciones del Bur\u00f3 del Censo de Estados Unidos indican una intensificaci\u00f3n de este proceso en el <\/span><span class=\"s2\">2040<\/span><span class=\"s1\">. Para ese a\u00f1o se estima que, en todos los tramos de edad de menos de <\/span><span class=\"s2\">50<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, los blancos ya no ser\u00e1n una mayor\u00eda demogr\u00e1fica, representar\u00e1n alrededor de <\/span><span class=\"s2\">40%<\/span><span class=\"s1\"> en los menores de <\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os y <\/span><span class=\"s2\">49%<\/span><span class=\"s1\"> en la poblaci\u00f3n de <\/span><span class=\"s2\">40<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">49<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Esta p\u00e9rdida de primac\u00eda demogr\u00e1fica por parte de la poblaci\u00f3n blanca no latina es resultado directo de los cambios demogr\u00e1ficos ya comentados: el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la poblaci\u00f3n. Como se ha visto, en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas la poblaci\u00f3n blanca ha experimentado una p\u00e9rdida neta en los estratos de menos de <\/span><span class=\"s2\">50<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os. Este desbalance demogr\u00e1fico tiene importantes consecuencias en la capacidad de sustentaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n como un todo y, por ende, de la sociedad misma. Frente a ello, la inmigraci\u00f3n, por un lado, y sus descendientes, por otro, han permitido contrarrestar este desequilibrio al aportar los contingentes demogr\u00e1ficos necesarios para cubrir los d\u00e9ficits que deja el envejecimiento de la hasta ahora mayor\u00eda blanca.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Lo anterior se manifiesta en el hecho de que de modo creciente las minor\u00edas demogr\u00e1ficas (inmigrantes y minor\u00edas \u00e9tnicas) tienen una mayor relevancia en la composici\u00f3n de la poblaci\u00f3n, a la vez que la mayor\u00eda blanca no latina dejar\u00e1 de ser una mayor\u00eda demogr\u00e1fica. Esto har\u00eda que Estados Unidos pase de haber sido hist\u00f3ricamente una sociedad de mayor\u00eda blanca a constituirse en una sociedad de minor\u00edas demogr\u00e1ficas (Massey, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">; Canales, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\">Figura <span class=\"s1\">2.<br \/>\n<\/span>Estados Unidos, <span class=\"s1\">2000<\/span>&#8211;<span class=\"s1\">2021<\/span>. Crecimiento de la poblaci\u00f3n por grupos \u00e9tnicos y migratorios y grandes grupos de edad (millones de personas)<\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2004 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig2-761x1024.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"1009\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig2-761x1024.png 761w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig2-223x300.png 223w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig2-768x1034.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig2.png 791w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuentes: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada <\/span><span style=\"color: #000000;\">en US Census Bureau, CPS-ASEC, <span class=\"s7\">2000<\/span> y <span class=\"s7\">2021.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Figura <span class=\"s5\">3.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Estados Unidos, <\/span><span class=\"s9\">1980<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">2040<\/span><span class=\"s1\">. Poblaci\u00f3n por grupos \u00e9tnicos y migratorios y estrato de edad<\/span><\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2005 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3a.png\" alt=\"\" width=\"639\" height=\"803\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3a.png 639w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3a-239x300.png 239w\" sizes=\"auto, (max-width: 639px) 100vw, 639px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2006 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3b.png\" alt=\"\" width=\"596\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3b.png 596w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3b-300x182.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 596px) 100vw, 596px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2007 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3c.png\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3c.png 599w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig3c-300x180.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en us Census Bureau, Censo de Poblaci\u00f3n de <span class=\"s7\">1980<\/span>, CPS-ASEC, <span class=\"s7\">2000<\/span> y <span class=\"s7\">2021<\/span>, y National Population Projections, <span class=\"s7\">2014.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Migraci\u00f3n, trabajo y capital.\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">Las m\u00faltiples contribuciones de la migraci\u00f3n a la econom\u00eda<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">La migraci\u00f3n contempor\u00e1nea configura un sistema de transferencia de mano de obra desde los pa\u00edses de origen a los de destino (Delgado, <span class=\"s11\">2021<\/span>; Canales, <span class=\"s11\">2019<\/span>). Migran no s\u00f3lo personas, sino trabajadores, es decir, poblaci\u00f3n en plena edad laboral, y lo hacen por motivos laborales, en busca de un empleo que les permita mejorar su situaci\u00f3n social y econ\u00f3mica. Como tal, es posible analizar la contribuci\u00f3n de los migrantes y la migraci\u00f3n a la din\u00e1mica econ\u00f3mica en los pa\u00edses receptores.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">As\u00ed, las migraciones son un doble proceso de transferencias econ\u00f3micas. Por un lado, como transferencia de trabajadores, son parte fundamental con el prop\u00f3sito de sostener la din\u00e1mica de los mercados laborales en las sociedades avanzadas. Por otra parte, y a consecuencia de esta transferencia de fuerza de trabajo, constituyen un mecanismo de transferencias de valor-trabajo, es decir, del trabajo como mercanc\u00eda generadora de valor, y por este medio contribuyen a sostener la din\u00e1mica econ\u00f3mica de sociedades avanzadas. La fuerza laboral migrante contribuye a la generaci\u00f3n de excedentes econ\u00f3micos que se reflejan en el PIB y su din\u00e1mica de crecimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En esta y en las siguientes secciones analizaremos cada una de las dos dimensiones de las contribuciones de las migraciones contempor\u00e1neas a la econom\u00eda en las sociedades avanzadas. Con ese fin tomamos como referencia emp\u00edrica el caso de Estados Unidos. En ese pa\u00eds el debate sobre las contribuciones de la migraci\u00f3n a la econom\u00eda ha estado dominado por visiones conservadoras que ven en los migrantes un componente disruptivo del mercado de trabajo, un excedente de mano de obra que, al reducir los salarios, ha desplazado a muchos trabajadores nativos y por tanto ha generado desempleo, precariedad laboral y vulnerabilidad social (Martin, <\/span><span class=\"s2\">2002<\/span><span class=\"s1\">; Borjas, <\/span><span class=\"s2\">2001<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Desde una perspectiva cr\u00edtica, sostenemos que \u00abdichas percepciones hacen abstracci\u00f3n de las condiciones econ\u00f3mico-demogr\u00e1ficas objetivas que permiten la acogida de trabajadores inmigrantes en Estados Unidos\u00bb (Garc\u00eda y Gaspar, <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">:<\/span><span class=\"s2\">356<\/span><span class=\"s1\">). Hist\u00f3ricamente la industria estadounidense se ha desarrollado con la generaci\u00f3n de una dependencia estructural respecto a la inmigraci\u00f3n: en el siglo XIX respecto a la inmigraci\u00f3n europea y china, y en el siglo XX respecto a la inmigraci\u00f3n latinoamericana y en general de las diferentes regiones del mundo no desarrollado. Las actuales dimensiones que ha alcanzado la migraci\u00f3n internacional en Estados Unidos se deben en gran medida a esa necesidad estructural (Gaspar, <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">). Diversas investigaciones demuestran las grandes contribuciones de los migrantes desde los aspectos econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico hasta la cultura y la innovaci\u00f3n (unesco, <\/span><span class=\"s2\">1995<\/span><span class=\"s1\">; Canales y Gaspar, <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">; Blau y Mackie, <\/span><span class=\"s2\">2017<\/span><span class=\"s1\">; Griswold, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">; Canales, <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">; Delgado, M\u00e1rquez y Gaspar, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">El car\u00e1cter laboral de la migraci\u00f3n internacional se ilustra a partir de los patrones de inserci\u00f3n laboral y participaci\u00f3n econ\u00f3mica de los migrantes. En el caso de los inmigrantes latinoamericanos y de otras regiones no desarrolladas, la tasa de participaci\u00f3n en la fuerza de trabajo es sustancialmente superior al promedio nacional y a la de los dem\u00e1s grupos \u00e9tnico-demogr\u00e1ficos. Destaca el caso de los hombres latinoamericanos quienes muestran una tasa de actividad que es <\/span><span class=\"s2\">13<\/span><span class=\"s1\"> puntos porcentuales superior al promedio nacional. Sin duda, esto indica que los migrantes son fundamentalmente personas de trabajo y que, por lo mismo, su desplazamiento obedece a las necesidades estructurales del mercado de trabajo norteamericano para mantener su dinamismo y funcionamiento y evitar situaciones de crisis y estancamiento.3<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Figura <span class=\"s5\">4.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">2019<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2021<\/span>. Tasa de actividad econ\u00f3mica <\/span><span style=\"color: #000000;\">por sexo y origen \u00e9tnico y migratorio<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2008 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig4-1024x414.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig4-1024x414.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig4-300x121.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig4-768x310.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig4.png 1027w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en us Census Bureau, CPS-ASEC, <\/span><span class=\"s12\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s12\">2021<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Estas altas tasas de actividad, junto con los desequilibrios demogr\u00e1ficos ya identificados, conforman el marco estructural que permite comprender el papel de la migraci\u00f3n en la din\u00e1mica econ\u00f3mica de los pa\u00edses receptores. El cambio demogr\u00e1fico iniciado en las \u00faltimas d\u00e9cadas se manifiesta cada vez m\u00e1s en un persistente d\u00e9ficit de mano de obra local. El envejecimiento de la poblaci\u00f3n, al igual que la disminuci\u00f3n de la natalidad, implica no s\u00f3lo un lento y a veces nulo crecimiento de la poblaci\u00f3n, sino, sobre todo, un cambio en su estructura por edades. Aumenta la poblaci\u00f3n en edad adulta y se reduce la de estratos j\u00f3venes. Este cambio demogr\u00e1fico ya est\u00e1 afectando la capacidad de las sociedades avanzadas para abastecerse internamente de la poblaci\u00f3n activa que requieren con el prop\u00f3sito de mantener las tasas de crecimiento econ\u00f3mico y transformaci\u00f3n productiva. Se trata, adem\u00e1s, de econom\u00edas que necesitan generar excedentes econ\u00f3micos indispensables para mantener sus estilos de vida y patrones de consumo suntuoso y, en espec\u00edfico, mantener y reproducir una importante industria de guerra y un amplio contingente de trabajadores que administran la econom\u00eda y la pol\u00edtica internacional, sin la cual no podr\u00edan conservar su posici\u00f3n hegem\u00f3nica privilegiada y dominante en la sociedad mundial.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En estas sociedades la demograf\u00eda muestra una clara deficiencia estructural para generar los vol\u00famenes de trabajadores necesarios que cubran los puestos de trabajo generados por la din\u00e1mica y el crecimiento econ\u00f3mico de esos pa\u00edses. En aras de enfrentar este desequilibrio estructural se ha recurrido a la inmigraci\u00f3n masiva de trabajadores, en su mayor\u00eda de pa\u00edses del tercer mundo, regiones donde se experimenta un r\u00e9gimen demogr\u00e1fico opuesto, caracterizado por un bono demogr\u00e1fico que ha permitido la generaci\u00f3n de excedentes de poblaci\u00f3n en edad activa (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Por ejemplo, en Estados Unidos, en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas el crecimiento de su econom\u00eda gener\u00f3 <\/span><span class=\"s2\">19<\/span><span class=\"s1\">,<\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\"> millones de nuevos empleos. Sin embargo, la din\u00e1mica demogr\u00e1fica de su poblaci\u00f3n nativa no latina apenas pudo generar una provisi\u00f3n de fuerza laboral de <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas. Esto gener\u00f3 un d\u00e9ficit de mano de obra de <\/span><span class=\"s2\">16<\/span><span class=\"s1\">,<\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\"> millones de personas, cifra que representa <\/span><span class=\"s2\">14%<\/span><span class=\"s1\"> de la fuerza laboral no latina entre el <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y el <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">, y que es <\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> veces superior al crecimiento de su fuerza laboral nativa no latina en ese periodo.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Figura <span class=\"s5\">5.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">2000<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2020<\/span>. D\u00e9ficit de fuerza de trabajo (millones de personas)<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2009 size-medium\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig5-300x278.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"278\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig5-300x278.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig5.png 537w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en us Census Bureau, CPS-ASEC, <\/span><span class=\"s12\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s12\">2021<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\">\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Considerando lo anterior, nuestra tesis es que en los pa\u00edses avanzados la inmigraci\u00f3n internacional contribuye a llenar el vac\u00edo demogr\u00e1fico generado por la deficiencia estructural de su actual r\u00e9gimen de reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica. Ello provoca un persistente d\u00e9ficit de poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa y presiona a dichas sociedades a recurrir a mano de obra migrante para cubrir los puestos de trabajo que la din\u00e1mica econ\u00f3mica genera cada a\u00f1o. Ese contexto permite comprender la din\u00e1mica y el volumen de la inmigraci\u00f3n laboral, en cuanto a su papel para contrarrestar los efectos que el envejecimiento de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona tendr\u00eda sobre su din\u00e1mica econ\u00f3mica. Tal es el caso de Estados Unidos, donde la inmigraci\u00f3n latinoamericana junto a su descendencia (latinos nacidos en Estados Unidos) ha contribuido a cubrir <\/span><span class=\"s2\">70%<\/span><span class=\"s1\"> del crecimiento de la fuerza de trabajo entre el <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y el <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En s\u00edntesis, m\u00e1s que un proceso de <\/span><span class=\"s3\">desplazamiento<\/span><span class=\"s1\"> de mano de obra nativa por mano de obra inmigrante, lo que est\u00e1 ocurriendo en Estados Unidos y otras sociedades avanzadas es un virtual <\/span><span class=\"s3\">reemplazo<\/span><span class=\"s1\"> demogr\u00e1fico de una etnia por otra, producto en gran medida de los cambios demogr\u00e1ficos de la poblaci\u00f3n nativa que ya hemos descrito.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Contribuci\u00f3n de los inmigrantes al producto\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">interno bruto (PIB) y al crecimiento econ\u00f3mico<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">Las migraciones contempor\u00e1neas configuran un proceso de transferencia de trabajadores y a trav\u00e9s de ellos de su capacidad de trabajo y de generar excedentes econ\u00f3micos. De acuerdo a la magnitud que han alcanzado las migraciones en d\u00e9cadas recientes, puede afirmarse que su contribuci\u00f3n a la econom\u00eda es igualmente significativa y representa una fuerza fundamental para dar sustentabilidad al desarrollo econ\u00f3mico y social de las sociedades avanzadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Referente a Estados Unidos, este aporte de los migrantes se estima a partir de su participaci\u00f3n en la generaci\u00f3n del PIB y por ese medio al crecimiento econ\u00f3mico. Para realizar las estimaciones usamos un modelo matem\u00e1tico que permite desagregar el PIB global del pa\u00eds seg\u00fan el origen \u00e9tnico y condici\u00f3n migratoria de la fuerza de trabajo ocupada.4 Con base en este modelo de descomposici\u00f3n del PIB es posible estimar el valor del PIB generado por la fuerza de trabajo seg\u00fan su condici\u00f3n \u00e9tnica y migratoria, lo cual permite calcular el aporte que han hecho al crecimiento econ\u00f3mico reciente de Estados Unidos los inmigrantes mexicanos, latinoamericanos, as\u00ed como de las diferentes categor\u00edas \u00e9tnico-raciales y migratorias que componen la poblaci\u00f3n ocupada.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Como se observa en el cuadro <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\">, entre el <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y el <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> el crecimiento del PIB de Estados Unidos se sustento\u0301 fundamentalmente en el aporte que hicieron las distintas minor\u00edas e\u0301tnico-migratorias. En efecto, los trabajadores nativos blancos no hispanos, a pesar de ser <\/span><span class=\"s2\">60%<\/span><span class=\"s1\"> del total de la poblaci\u00f3n ocupada en <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">, contribuyeron con s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">39%<\/span><span class=\"s1\"> del crecimiento del PIB en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Por otro lado, el conjunto de las minor\u00edas \u00e9tnicas no latinas (afroamericanos, poblaci\u00f3n aborigen, asi\u00e1tico-americanos, entre otras) aportaron <\/span><span class=\"s2\">17<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">3%<\/span><span class=\"s1\"> del crecimiento econ\u00f3mico, aun cuando s\u00f3lo representaban <\/span><span class=\"s2\">15<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">0%<\/span><span class=\"s1\"> de la fuerza de trabajo ocupada.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s5\">4.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos. Poblaci\u00f3n ocupada en <span class=\"s5\">2020<\/span>, PIB y crecimiento econ\u00f3mico (<span class=\"s5\">2000<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2020<\/span>) por origen \u00e9tnico y migratorio de la fuerza laboral<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2001 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro4-1024x579.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro4-1024x579.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro4-300x170.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro4-768x434.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro4.png 1043w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en us Census Bureau, CPS-ASEC, <\/span><span class=\"s12\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s12\">2021<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Por el contrario, las minor\u00edas \u00e9tnicas y migratorias son las que han hecho la mayor contribuci\u00f3n al crecimiento econ\u00f3mico en los \u00faltimos <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os. Por un lado, los inmigrantes latinoamericanos, as\u00ed como sus descendientes, aunque s\u00f3lo representan <\/span><span class=\"s2\">8<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5%<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2%<\/span><span class=\"s1\"> de la fuerza de trabajo ocupada, aportaron con <\/span><span class=\"s2\">12<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">9%<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">13<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">1%<\/span><span class=\"s1\"> del crecimiento econ\u00f3mico en ese periodo, respectivamente. De forma similar, los inmigrantes provenientes de otras regiones del mundo subdesarrollado aportaron otro <\/span><span class=\"s2\">14<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">7%<\/span><span class=\"s1\"> del crecimiento econ\u00f3mico, a pesar de que s\u00f3lo representan <\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">9%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n ocupada en <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Este desigual aporte al crecimiento queda a\u00fan m\u00e1s evidenciado cuando se estima la contribuci\u00f3n promedio que cada trabajador hace al crecimiento econ\u00f3mico.5 En el caso de los blancos nativos no latinos, cada trabajador habr\u00eda aportado unos <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares al crecimiento acumulado entre <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">. Cifra que, aunque notable, es muy menor si se compara con los <\/span><span class=\"s2\">45<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares que habr\u00eda aportado cada inmigrante latinoamericano, o los <\/span><span class=\"s2\">65<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares que habr\u00eda aportado cada trabajador de origen latinoamericano. Asimismo, destaca a\u00fan m\u00e1s el aporte promedio los trabajadores inmigrantes provenientes de otras regiones del mundo subdesarrollado, quienes habr\u00edan contribuido al crecimiento econ\u00f3mico con <\/span><span class=\"s2\">67<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares cada uno. Esto es, los trabajadores de las minor\u00edas migratorias o de origen migratorio duplican, y en algunos casos triplican, el aporte promedio que cada trabajador blanco ha hecho a la din\u00e1mica econ\u00f3mica y el crecimiento del PIB de Estados Unidos en los \u00faltimos <\/span><span class=\"s2\">20<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Los datos previos ilustran el diferente aporte de cada grupo \u00e9tnico a la din\u00e1mica econ\u00f3mica de Estados Unidos. Si tradicionalmente el crecimiento de esa econom\u00eda se hab\u00eda sustentado en el aporte de la fuerza de trabajo nativa blanca no latina, es evidente que en las \u00faltimas d\u00e9cadas el crecimiento econ\u00f3mico empieza a sustentarse cada vez m\u00e1s en las minor\u00edas \u00e9tnicas y migratorias. Se trata de un cambio que tiene grandes implicaciones, especialmente si se considera que se trata de la principal econom\u00eda del mundo que necesita la continua generaci\u00f3n de excedentes econ\u00f3micos a fin de mantener su posici\u00f3n de liderazgo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y militar a escala mundial.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Contribuci\u00f3n al crecimiento econ\u00f3mico\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">en contextos de poscrisis<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">En <span class=\"s11\">2008<\/span> la econom\u00eda mundial sufri\u00f3 uno de los peores colapsos desde la gran crisis de <span class=\"s11\">1929<\/span>. En Estados Unidos, el PIB cay\u00f3 <span class=\"s11\">2<\/span>.<span class=\"s11\">6%<\/span> ese a\u00f1o, p\u00e9rdida muy superior a la crisis de la deuda en <span class=\"s11\">1982<\/span> y a la crisis del petr\u00f3leo en <span class=\"s11\">1974<\/span>&#8211;<span class=\"s11\">1975<\/span>. Lo relevante para nuestra discusi\u00f3n es el papel diferente que ha tenido la fuerza de trabajo seg\u00fan origen \u00e9tnico-migratorio en el proceso de recuperaci\u00f3n que ha experimentado la econom\u00eda norteamericana en la \u00faltima d\u00e9cada.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Despu\u00e9s de la recesi\u00f3n experimentada en <\/span><span class=\"s2\">2008<\/span><span class=\"s1\">, el PIB de Estados Unidos muestra un continuo repunte y recuperaci\u00f3n, de tal modo que en t\u00e9rminos reales creci\u00f3 en <\/span><span class=\"s2\">20%<\/span><span class=\"s1\"> acumulado entre <\/span><span class=\"s2\">2009<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">. Sin embargo, el proceso de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica se sostiene fundamentalmente en el aporte que hacen tanto las minor\u00edas \u00e9tnicas, como la fuerza de trabajo de origen migratorio, y no tanto por el aporte que hace la poblaci\u00f3n ocupada de origen blanco no latino.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En efecto, aunque ese grupo \u00e9tnico mantiene su primac\u00eda como mayor\u00eda demogr\u00e1fica, pues representa <\/span><span class=\"s2\">60%<\/span><span class=\"s1\"> de la fuerza de trabajo, s\u00f3lo aport\u00f3 <\/span><span class=\"s2\">28%<\/span><span class=\"s1\"> del crecimiento del PIB a partir de <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">. Por el contrario, las minor\u00edas \u00e9tnicas y los trabajadores de origen migrante son los que mayor aportan a la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica. Por un lado, la poblaci\u00f3n de origen latinoamericano (inmigrantes y migrantes de segundas generaciones) aportaron casi un tercio de la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, a la vez que las minor\u00edas \u00e9tnicas no latinas habr\u00edan aportado <\/span><span class=\"s2\">21%<\/span><span class=\"s1\">, junto a otro <\/span><span class=\"s2\">19%<\/span><span class=\"s1\"> que corresponde al aporte de inmigrantes provenientes de otras regiones subdesarrolladas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La desigualdad en el aporte queda a\u00fan m\u00e1s manifestada cuando se compara el aporte promedio por trabajador. Seg\u00fan dichas estimaciones, por cada d\u00f3lar que habr\u00eda aportado un trabajador blanco no latino a la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica en la \u00faltima d\u00e9cada, cada trabajador de origen latino (inmigrantes y segundas generaciones) habr\u00eda aportado <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> d\u00f3lares, a la vez que los inmigrantes de otras regiones subdesarrolladas habr\u00edan aportado <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\"> d\u00f3lares, y las minor\u00edas \u00e9tnicas no latinas <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> d\u00f3lares.<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Figura <span class=\"s5\">6.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">2009<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2020<\/span>. Contribuci\u00f3n a la recuperaci\u00f3n del producto interno <\/span><span style=\"color: #000000;\">bruto por origen \u00e9tnico y migratorio de la fuerza de trabajo<\/span><\/h6>\n<p class=\"p8\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2010 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig6-1024x453.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig6-1024x453.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig6-300x133.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig6-768x340.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/fig6.png 1049w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en US Census Bureau, CPS-ASEC, <\/span><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s7\">2000<\/span> y <span class=\"s7\">2020<\/span>; y US Bureau of Economic Analysis, Real Value Added by Industry.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Productividad, salarios y discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">De acuerdo a la teor\u00eda econ\u00f3mica, el sueldo o salario que cada trabajador percibe se determina directamente a partir del valor de su productividad (Reisman, <span class=\"s11\">1990<\/span>; Krugman y Wells, <span class=\"s11\">2006<\/span>). De acuerdo a los principios del pensamiento neocl\u00e1sico, en situaciones de equilibrio y no discriminaci\u00f3n salarial, las remuneraciones salariales del trabajo han de igualar al valor del producto marginal del trabajo (Becker, <span class=\"s11\">1971<\/span>), esto es, al valor de mercado de lo producido por el \u00faltimo trabajador contratado.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Con base en ese principio, lo esperable, entonces, es que las diferencias salariales que se pueden observar entre un grupo social y otro estuvieran en funci\u00f3n de las diferencias en sus respectivas productividades. De darse este principio de proporcionalidad estar\u00edamos en presencia de una situaci\u00f3n de equidad econ\u00f3mica y salarial, en el sentido de que cada trabajador recibir\u00eda un ingreso salarial conforme a su aporte espec\u00edfico a la producci\u00f3n, el cual se expresa a trav\u00e9s del valor de su productividad (Clark, <\/span><span class=\"s2\">1899<\/span><span class=\"s1\">).6 En caso contrario, si el nivel de las remuneraciones es proporcionalmente inferior al de las productividades correspondientes a ese estrato de la fuerza de trabajo, estar\u00edamos en presencia de una situaci\u00f3n de discriminaci\u00f3n salarial, esto es, que el salario percibido no se corresponder\u00eda con lo que debiera corresponderle al trabajador de acuerdo a la teor\u00eda econ\u00f3mica (Cain, <\/span><span class=\"s2\">1986<\/span><span class=\"s1\">). En tal caso, la discriminaci\u00f3n negativa que afectar\u00eda a ese grupo de trabajadores puede verse tambi\u00e9n como una forma de discriminaci\u00f3n positiva que gozar\u00eda alg\u00fan otro grupo de trabajadores. Por tanto, estar\u00edamos en presencia de una transferencia de valor (de salarios y remuneraciones) entre los distintos estratos de trabajadores.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Lo que queremos demostrar en esta secci\u00f3n es que los inmigrantes latinoamericanos y sus descendientes no s\u00f3lo enfrentan un panorama de discriminaci\u00f3n social y segregaci\u00f3n ocupacional, sino que a ello se agrega una situaci\u00f3n de discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica, de acuerdo a la cual incluso no se les paga seg\u00fan su aporte econ\u00f3mico, esto es, a su productividad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">La segregaci\u00f3n ocupacional se refiere a la segmentaci\u00f3n del mercado de trabajo, donde los puestos son ocupados con base en formas de discriminaci\u00f3n social, ya sea por condici\u00f3n \u00e9tnico-migratoria, g\u00e9nero, edad, origen geogr\u00e1fico, generacional, o alguna otra forma de construcci\u00f3n de diferenciaci\u00f3n entre los trabajadores que permita su discriminaci\u00f3n. La discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica alude a que independientemente de la eventual segmentaci\u00f3n del mercado laboral, los trabajadores de alg\u00fan grupo social (sexo, generaci\u00f3n, origen nacional, \u00e9tnico-racial, etc\u00e9tera) perciben remuneraciones inferiores a las que corresponder\u00edan seg\u00fan su nivel de productividad econ\u00f3mica. En el caso de los latinos (inmigrantes y nacidos en Estados Unidos) se configura as\u00ed un doble nivel de discriminaci\u00f3n. Por un lado, la discriminaci\u00f3n social segrega a los migrantes a determinados segmentos del mercado de trabajo, con puestos de alta flexibilidad, precarizados, vulnerables e inestables. Por otro lado, sobre esa base de discriminaci\u00f3n social opera un segundo nivel de discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica, en la que el salario que perciben es inferior incluso al valor de su productividad. <\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En este apartado medimos y estimamos el segundo nivel de discriminaci\u00f3n, aquella estrictamente econ\u00f3mica y salarial, que afecta negativamente a los trabajadores pertenecientes a distintas minor\u00edas \u00e9tnico-demogr\u00e1ficas. La discriminaci\u00f3n salarial se mide como la distancia (diferencia) entre el salario recibido en promedio por cada categor\u00eda \u00e9tnica y migratoria de la fuerza de trabajo y el valor de su contribuci\u00f3n a la econom\u00eda, medido a trav\u00e9s del valor de las tasas medias de su productividad.7<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">De acuerdo con el principio de equidad econ\u00f3mica, propuesto por la teor\u00eda neocl\u00e1sica, cabr\u00eda esperar que los trabajadores inmigrantes latinoamericanos recibieran una remuneraci\u00f3n proporcional al valor de su tasa de productividad promedio. Sin embargo, las cifras disponibles para <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> indican que mientras la productividad de los latinoamericanos es solo <\/span><span class=\"s2\">13%<\/span><span class=\"s1\"> inferior a la de otros trabajadores, el salario promedio que reciben es <\/span><span class=\"s2\">33%<\/span><span class=\"s1\"> inferior al que reciben otros trabajadores. Asimismo, los trabajadores latinos nacidos en Estados Unidos (inmigrantes de segunda y tercera generaci\u00f3n) se encuentran en una situaci\u00f3n similar. Su nivel de productividad es s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">3%<\/span><span class=\"s1\"> inferior al promedio nacional, pero el nivel de remuneraci\u00f3n que reciben es <\/span><span class=\"s2\">24%<\/span><span class=\"s1\"> inferior al promedio nacional.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Por el contrario, los trabajadores blancos no latinos tienen un nivel de productividad <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">0%<\/span><span class=\"s1\"> m\u00e1s alto que el promedio nacional, sin embargo, reciben salarios que en promedio son <\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">0%<\/span><span class=\"s1\"> m\u00e1s altos que el promedio nacional. S\u00f3lo en el caso de los trabajadores pertenecientes a otras minor\u00edas \u00e9tnicas existe cierta situaci\u00f3n de equidad econ\u00f3mica, pues el nivel de remuneraci\u00f3n es proporcional a su nivel de productividad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Esta discriminaci\u00f3n se traduce en una transferencia neta del valor que generan los inmigrantes latinoamericanos y otras minor\u00edas \u00e9tnicas, y que se apropian los trabajadores de origen blanco. En el periodo <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">, por ejemplo, los trabajadores latinoamericanos recibieron en promedio salarios de <\/span><span class=\"s2\">37<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares al a\u00f1o y los trabajadores latinos nacidos en Estados Unidos recibieron un salario de <\/span><span class=\"s2\">42<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares al a\u00f1o. En ambos casos se trata de una cifra muy inferior a la que perciben los trabajadores blancos no latinos, cuyo salario promedio anual ascendi\u00f3 a <\/span><span class=\"s2\">60<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">No obstante, de acuerdo al principio de equidad econ\u00f3mica (el salario debiera ser proporcional a la productividad), la remuneraci\u00f3n promedio deber\u00eda haber alcanzado <\/span><span class=\"s2\">48<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares anuales para los inmigrantes latinoamericanos y <\/span><span class=\"s2\">54<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares para los trabajadores latinos nacidos en Estados Unidos, a la vez que de <\/span><span class=\"s2\">57<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares anuales para los trabajadores blancos no latinos. Es decir, una diferencia que oscila entre <\/span><span class=\"s2\">18%<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">6%<\/span><span class=\"s1\">, respectivamente. Como puede advertirse, la brecha salarial realmente observada es significativamente mayor que la esperada si se respeta el principio de equidad econ\u00f3mica en la determinaci\u00f3n de sueldos y salarios de los trabajadores. Esto represent\u00f3 una p\u00e9rdida neta en sus remuneraciones anuales de <\/span><span class=\"s2\">9<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">5<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares en el caso de los trabajadores latinoamericanos y de <\/span><span class=\"s2\">4<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares para las dem\u00e1s minor\u00edas \u00e9tnicas.8<\/span><\/span><\/p>\n<h6 class=\"p6\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuadro <span class=\"s5\">5.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">Estados Unidos, <span class=\"s5\">2015<\/span>&#8211;<span class=\"s5\">2020<\/span>. Transferencias salariales netas anuales entre los principales grupos \u00e9tnicos y migratorios de trabajadores (d\u00f3lares a precios de <span class=\"s5\">2020<\/span>)<\/span><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2002 aligncenter\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro5-1024x414.png\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro5-1024x414.png 1024w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro5-300x121.png 300w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro5-768x310.png 768w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/cuadro5.png 1040w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p class=\"p11\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Fuente: SIMDE-UAZ. Estimaci\u00f3n de los autores basada en US Bureau of Economic Analysis, National Accounts; US Census Bureau, CPS-ASEC, <span class=\"s7\">2015<\/span> a <span class=\"s7\">2020<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las cifras anteriores indican que, en promedio, durante todo el periodo de <\/span><span class=\"s2\">2015<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> los inmigrantes latinoamericanos se quedaron con s\u00f3lo <\/span><span class=\"s2\">77%<\/span><span class=\"s1\"> del total de sueldos y salarios que les correspond\u00edan seg\u00fan su productividad, y <\/span><span class=\"s2\">23%<\/span><span class=\"s1\"> restante se transfiri\u00f3 a otros grupos sociales. Esto nos da una medida del nivel de discriminaci\u00f3n salarial que afecta directamente a los trabajadores latinoamericanos en Estados Unidos. En la misma situaci\u00f3n se encuentran los trabajadores latinos nacidos en Estados Unidos. Ellos s\u00f3lo percibieron <\/span><span class=\"s2\">79%<\/span><span class=\"s1\"> de la remuneraci\u00f3n que les deb\u00eda corresponder seg\u00fan el principio neocl\u00e1sico de equidad econ\u00f3mica, mientras que <\/span><span class=\"s2\">21%<\/span><span class=\"s1\"> restante fue transferido a trabajadores de otras etnias, en este caso, trabajadores blancos no latinos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En otras palabras, si se respetara el principio de equidad econ\u00f3mica en la determinaci\u00f3n de los salarios, la remuneraci\u00f3n que reciben los trabajadores de origen latino deber\u00eda incrementarse en <\/span><span class=\"s2\">11<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares anuales, cifra que representa casi la tercera parte de lo que perciben actualmente. Se trata de una situaci\u00f3n que, sin duda, tendr\u00eda efectos ben\u00e9ficos significativos en t\u00e9rminos del nivel de vida y bienestar de la poblaci\u00f3n de origen latino, tanto inmigrantes como sus descendientes.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Por el contrario, los trabajadores blancos no latinos recibieron salarios que en promedio eran <\/span><span class=\"s2\">5%<\/span><span class=\"s1\"> superiores a lo que les corresponder\u00eda seg\u00fan el principio de productividad laboral. Esto representa una discriminaci\u00f3n positiva a su favor y constituye una transferencia neta de recursos de los trabajadores de las diferentes minor\u00edas \u00e9tnicas. Espec\u00edficamente, cada trabajador perteneciente a la mayor\u00eda blanca no latina habr\u00eda percibido <\/span><span class=\"s2\">2<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\"> mil d\u00f3lares adicionales al a\u00f1o, por encima de su nivel de productividad, cifra que indica el beneficio neto para este grupo demogr\u00e1fico simplemente por su condici\u00f3n \u00e9tnica y social.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La discriminaci\u00f3n salarial contra los trabajadores latinoamericanos va m\u00e1s all\u00e1 de las condiciones que determinan su situaci\u00f3n laboral, es decir, su nivel de calificaci\u00f3n o su condici\u00f3n de indocumentados. Por su nivel de calificaci\u00f3n o porque se encuentran en una situaci\u00f3n irregular como migrantes, por ejemplo, los migrantes latinoamericanos se encuentran segregados en trabajos de menor productividad, como servicios personales, jornaleros de la construcci\u00f3n, conserjes, limpieza y mantenimiento, etc\u00e9tera (Zlolniski, <\/span><span class=\"s2\">2006<\/span><span class=\"s1\">; Sassen, <\/span><span class=\"s2\">1988<\/span><span class=\"s1\">; Canales, <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">). A ello se debe agregar un segundo nivel de discriminaci\u00f3n, el que concierne a que se les pague menos de lo que corresponde a su productividad econ\u00f3mica. En efecto, los latinoamericanos se enfrentan a un doble proceso de discriminaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s3\">Discriminaci\u00f3n social<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (de primer orden), en virtud de la cual no pueden acceder a puestos de trabajo de mayor productividad, mejor remunerados y con actividades m\u00e1s din\u00e1micas. Esta segregaci\u00f3n ocupacional los hace precarios y vulnerables.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s3\">Discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (de segundo orden) que hace que el salario, incluso en trabajos de menor productividad, sea menor de lo que deber\u00eda ser para igualar su contribuci\u00f3n a la producci\u00f3n, una tasa de pago que en s\u00ed misma ser\u00eda significativamente m\u00e1s baja que el promedio nacional. Esta discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica los convierte en trabajadores sobreexplotados.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La discriminaci\u00f3n de primer orden remite a un proceso de segregaci\u00f3n ocupacional y es la base de la <\/span><em><span class=\"s3\">racializaci\u00f3n<\/span><\/em><span class=\"s1\"> de las ocupaciones comentadas en otros textos (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">). El segundo orden remite a un proceso de discriminaci\u00f3n salarial, en el que junto al anterior se establece una situaci\u00f3n que, incluso desde las perspectivas m\u00e1s conservadoras en teor\u00eda econ\u00f3mica, es considerada como inequitativa, injusta y discriminatoria. Esta discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica constituye la base de un sistema de transferencias de remuneraciones que refleja formas de sobreexplotaci\u00f3n laboral que afectan directamente a los trabajadores inmigrantes y de la cual otros grupos \u00e9tnicos se ven directamente favorecidos (blancos no latinos en este caso).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Estamos acostumbrados a escuchar argumentaciones que se\u00f1alan que los bajos salarios de los trabajadores migrantes en Estados Unidos se deben a su baja calificaci\u00f3n (escolaridad, capacitaci\u00f3n laboral, capital humano, etc\u00e9tera), adem\u00e1s de su situaci\u00f3n indocumentada. Los datos y estimaciones presentados indican que ello no es suficiente. Su menor escolaridad, condici\u00f3n indocumentada, entre otros, s\u00f3lo explican por qu\u00e9 los inmigrantes latinos se insertan en puestos de trabajo precarizados y actividades econ\u00f3micas de baja productividad. Sin duda, esto constituye un primer nivel de discriminaci\u00f3n que, con base en procesos de segregaci\u00f3n ocupacional (<\/span><em><span class=\"s3\">racializaci\u00f3n<\/span><\/em><span class=\"s1\">), explica una parte de los bajos ingresos y salarios que perciben los inmigrantes. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Sin embargo, a esa discriminaci\u00f3n de primer orden se agrega un segundo tipo de discriminaci\u00f3n estrictamente econ\u00f3mica. Los sueldos y salarios que perciben son incluso inferiores a los que en justicia econ\u00f3mica les deber\u00eda corresponder de acuerdo a su nivel de productividad. La discriminaci\u00f3n es doble. No s\u00f3lo est\u00e1n segregados a puestos de baja productividad y salarios, sino que incluso all\u00ed no les pagan un salario proporcional al valor de su productividad. Por factores extraecon\u00f3micos ellos dejan de percibir (transfieren) m\u00e1s de un quinto del valor de sus remuneraciones que, de acuerdo a los principios de la teor\u00eda econ\u00f3mica, les corresponder\u00edan en justa medida. <\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En s\u00edntesis, sobre la base de una situaci\u00f3n de segregaci\u00f3n y discriminaci\u00f3n social y \u00e9tnica se construye un segundo nivel de discriminaci\u00f3n de tipo econ\u00f3mica. La segregaci\u00f3n ocupacional lleva a los migrantes latinos a insertarse en trabajos precarios, vulnerables y de bajos salarios. La discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica hace que a\u00fan all\u00ed no puedan hacer valer el derecho de recibir una remuneraci\u00f3n justa y conforme al valor de su productividad. Los datos y an\u00e1lisis sobre la segregaci\u00f3n ocupacional, por un lado, y la discriminaci\u00f3n econ\u00f3mica, por otro, permiten entender la forma racializada que adopta actualmente la estructura de clases y distribuci\u00f3n del ingreso y las remuneraciones en el capitalismo estadounidense contempor\u00e1neo. En particular, los modos de explotaci\u00f3n y sobreexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo migrante y, con ello, la extracci\u00f3n de plusval\u00eda y ganancias que sustenta la reproducci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de capital.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Reflexiones finales<\/span><\/h4>\n<p class=\"p3\"><span style=\"color: #000000;\">Las migraciones internacionales ocupan un lugar central en la reproducci\u00f3n de las sociedades avanzadas. Por un lado, como componente demogr\u00e1fico, contribuyen a cubrir los vac\u00edos que deja el envejecimiento y descenso de la natalidad y, de ese modo, sustentan la reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n. Por otro lado, como fuerza de trabajo contribuyen a cubrir los d\u00e9ficits de mano de obra y sustentar la acumulaci\u00f3n de capital y reproducci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">El lugar central que ocupa la migraci\u00f3n en las sociedades avanzadas no est\u00e1 exento de tensiones, conflictos y dilemas. Esto es particularmente cierto en el caso de Estados Unidos y Europa, donde el envejecimiento y decline demogr\u00e1fico de la poblaci\u00f3n nativa hacen que actualmente su din\u00e1mica econ\u00f3mica y la reproducci\u00f3n social de su poblaci\u00f3n dependan directamente de los aportes demogr\u00e1ficos que hace la inmigraci\u00f3n, en especial aquella proveniente de los pa\u00edses del tercer mundo. No obstante, el mismo envejecimiento y decline demogr\u00e1fico propician que esta inmigraci\u00f3n derive en una profunda transformaci\u00f3n de la composici\u00f3n \u00e9tnica de la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses centrales. <\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En otras palabras, los beneficios que este r\u00e9gimen demogr\u00e1fico genera para los pa\u00edses desarrollados, al dar sustentabilidad demogr\u00e1fica a su reproducci\u00f3n social y econ\u00f3mica, van de la mano de costos sociales y pol\u00edticos no menores, que se manifiestan en la magnitud del cambio en la composici\u00f3n de la poblaci\u00f3n. Si por un lado la inmigraci\u00f3n permite compensar los vac\u00edos demogr\u00e1ficos y laborales que deja el envejecimiento de la poblaci\u00f3n, por otro lado, esa misma migraci\u00f3n es la base de la transformaci\u00f3n demogr\u00e1fica de dichas sociedades. La inmigraci\u00f3n no s\u00f3lo contribuye a sustentar la reproducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses centrales, tambi\u00e9n conlleva el sino de la transformaci\u00f3n y cambio en la composici\u00f3n \u00e9tnica de esa misma poblaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Concerniente a Estados Unidos, informes del Departamento de Salud de ese pa\u00eds indican que en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas (<\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">) s\u00f3lo la mitad de los nacimientos corresponden a beb\u00e9s de madres de origen blanco no latino, mientras que <\/span><span class=\"s2\">50%<\/span><span class=\"s1\"> restante corresponde a beb\u00e9s de madres pertenecientes a las diferentes minor\u00edas \u00e9tnico-demogr\u00e1ficas. Entre \u00e9stas, destaca el caso de las madres de origen latino, que contribuyen con <\/span><span class=\"s2\">25%<\/span><span class=\"s1\"> de los beb\u00e9s, esto es, uno de cada cuatro de los nuevos estadounidenses por nacimiento corresponde a un beb\u00e9 de origen latino. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Esta tendencia en los niveles y composici\u00f3n de la natalidad, junto con el envejecimiento y el declive demogr\u00e1fico de la poblaci\u00f3n blanca, es la base de los cambios en la composici\u00f3n \u00e9tnico-demogr\u00e1fica que ya est\u00e1 experimentando la sociedad estadounidense. Tal es el caso de California, que desde el a\u00f1o <\/span><span class=\"s2\">2000<\/span><span class=\"s1\"> ha dejado de ser un estado de mayor\u00eda blanca para convertirse en un estado de minor\u00edas demogr\u00e1ficas y donde, adem\u00e1s, desde el <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">, la poblaci\u00f3n de origen latino ya supera en volumen a la poblaci\u00f3n blanca no latina. En el nivel nacional se proyecta una situaci\u00f3n similar para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, pues se estima que para el <\/span><span class=\"s2\">2060<\/span><span class=\"s1\"> los blancos s\u00f3lo representar\u00e1n <\/span><span class=\"s2\">43%<\/span><span class=\"s1\"> de la poblaci\u00f3n total, mientras que los latinos alcanzar\u00e1n <\/span><span class=\"s2\">30%<\/span><span class=\"s1\"> y otras minor\u00edas representar\u00e1n <\/span><span class=\"s2\">27%<\/span><span class=\"s1\"> (Canales, <\/span><span class=\"s2\">2019<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Los datos previos prefiguran la dimensi\u00f3n y magnitud del cambio en la composici\u00f3n de la poblaci\u00f3n de ese pa\u00eds seg\u00fan su origen \u00e9tnico y migratorio. El cambio demogr\u00e1fico que ya se prefigura en varios estados del oeste y sur pondr\u00e1 directamente en cuesti\u00f3n los actuales equilibrios pol\u00edticos y sociales, en la medida en que se sustentan en un balance de mayor\u00edas-minor\u00edas \u00e9tnico demogr\u00e1ficas que est\u00e1 r\u00e1pidamente transform\u00e1ndose.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Esta es la contradicci\u00f3n que se plantea en los pa\u00edses centrales frente al r\u00e9gimen global de reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica. Por un lado, ante el envejecimiento que se vive en esos pa\u00edses la inmigraci\u00f3n permite dar sustentabilidad demogr\u00e1fica a la reproducci\u00f3n social y econ\u00f3mica de sus poblaciones. Pero, simult\u00e1neamente, la conjunci\u00f3n de ambos procesos, envejecimiento e inmigraci\u00f3n, est\u00e1 dando origen a la transformaci\u00f3n de la composici\u00f3n \u00e9tnica y demogr\u00e1fica de las poblaciones del primer mundo. De esa forma, el dilema actual en los pa\u00edses centrales es que para reproducirse econ\u00f3mica y socialmente necesitan transformarse demogr\u00e1ficamente. El problema de ello es que no se trata de una transformaci\u00f3n demogr\u00e1fica cualquiera, sino de una que conlleva el cuestionamiento y erosi\u00f3n de las bases que sustentan las actuales hegemon\u00edas demogr\u00e1ficas que se quieren reproducir (de clase, \u00e9tnicas, generacionales, entre otras). <\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">En ese marco, es factible entender la profundidad y trascendencia hist\u00f3rica del dilema que enfrentan actualmente los pa\u00edses del primer mundo, a saber:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"> O bien se asegura el proceso de reproducci\u00f3n social y econ\u00f3mica con base en la adopci\u00f3n de una pol\u00edtica de apertura y tolerancia a la inmigraci\u00f3n, pero que conlleva, sin embargo, una profunda transformaci\u00f3n \u00e9tnico y cultural de su poblaci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<li class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"> O bien se adopta una pol\u00edtica radical de control y freno a la inmigraci\u00f3n masiva, pero a riesgo de entrar en un proceso de insustentabilidad demogr\u00e1fica que pondr\u00eda en peligro no s\u00f3lo la estabilidad poblacional, sino tambi\u00e9n la estabilidad econ\u00f3mica y social de esos pa\u00edses.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Se trata de un dilema de naturaleza demogr\u00e1fica que tiene decisivas implicaciones econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas. Su importancia radica en los impactos que tendr\u00eda una reducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n activa sobre el desarrollo de las fuerzas productivas y econ\u00f3micas de los pa\u00edses centrales. En otras palabras, de no mantenerse esta inmigraci\u00f3n y transformaci\u00f3n \u00e9tnica de la poblaci\u00f3n, la misma econom\u00eda, junto con la demograf\u00eda de esos pa\u00edses, se ver\u00edan seriamente comprometidas. Sin embargo, mantener la inmigraci\u00f3n conlleva el riesgo de cambios estructurales en la poblaci\u00f3n que se traduzcan en un eventual reemplazo demogr\u00e1fico y \u00e9tnico de la poblaci\u00f3n nativa por inmigrantes y sus descendientes.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Para asegurar su reproducci\u00f3n actual y futura, estas sociedades deben estar abiertas a la posibilidad no s\u00f3lo de convertirse en multiculturales, sino tambi\u00e9n en sociedades donde la actual composici\u00f3n de mayor\u00edas y minor\u00edas sociales y \u00e9tnicas pueda ser radicalmente trastocada. El problema es que tales transformaciones se dar\u00edan en un contexto donde el racismo y la xenofobia siguen siendo una fuerza poderosa que divide a las sociedades. Es por ello que se trata de una situaci\u00f3n con alto riesgo de explosividad social y pol\u00edtica, mismo que actualmente ya experimentamos con el resurgimiento y fortalecimiento de corrientes y movimientos pol\u00edticos racistas y xen\u00f3fobos en las sociedades avanzadas.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Referencias<\/span><\/h4>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Acosta, A., Gudynas, E., Houtart, F., Ram\u00edrez Soler, H., Mart\u00ednez Alier, J. y Macas, L. (<\/span><span class=\"s9\">2015<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Colonialismos del siglo XXI. Negocios extractivos y defensa del territorio en Am\u00e9rica<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Madrid: Icaria.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Adams, H., Richard, Jr. y Page, J. 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(<\/span><span class=\"s9\">2019<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s1\">Migration, reproduction and society. Economic and demographic dilemmas in global capitalism<\/span><\/em><span class=\"s2\">. Pa\u00edses Bajos y Estados Unidos: Brill Publisher.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Canales, A.I. (<\/span><span class=\"s9\">2018<\/span><span class=\"s1\">). \u00abGlobal and regional political economy of Migration\u00bb. En Vivares, E. (ed.). <\/span><em><span class=\"s13\">Regionalism, development and the post-commodities boom in South America<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (pp. <\/span><span class=\"s9\">243<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">269<\/span><span class=\"s1\">). International Political Economy Series. Palgrave Macmillan.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Canales, A.I. (<\/span><span class=\"s9\">2015<\/span><span class=\"s1\">). \u00abEl papel de la migraci\u00f3n en el sistema global de reproducci\u00f3n demogr\u00e1fica\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Notas de Poblaci\u00f3n<\/span><\/em><span class=\"s1\">, XLII(<\/span><span class=\"s9\">100<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s9\">91<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">123<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Canales, A. y Gaspar Olvera, S. (<\/span><span class=\"s9\">2010<\/span><span class=\"s1\">). \u00abMigraci\u00f3n y juventud en Estados Unidos. Condiciones demogr\u00e1ficas de exclusi\u00f3n social\u00bb. En Gand\u00e1segui, M.A. y Castillo Fern\u00e1ndez, D. 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(<\/span><span class=\"s9\">2012<\/span><span class=\"s1\">). \u00ab<\/span><span class=\"s14\">\u00bf<\/span><span class=\"s1\">Qui\u00e9n subsidia a qui\u00e9n<\/span><span class=\"s14\">?<\/span><span class=\"s1\"> Contribuciones de los migrantes mexicanos a la econom\u00eda de Estados Unidos\u00bb<em>. <\/em><\/span><em><span class=\"s13\">Observatorio del Desarrollo<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s9\">1<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s9\">2<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s9\">4<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">9<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Delgado, R., M\u00e1rquez Covarrubias, H. y Puentes, R. (<\/span><span class=\"s9\">2010<\/span><span class=\"s1\">). \u00abReframing the debate on migration, development and human rights: fundamental elements\u00bb. <em>People&#8217;s Global Action on Migration, Development and Human Rights<\/em>. IV Global Forum on Migration and Development. Noviembre <\/span><span class=\"s9\">2010<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Garc\u00eda Zamora, R. y Gaspar Olvera, S. (<\/span><span class=\"s9\">2020<\/span><span class=\"s1\">). \u00abContribuciones econ\u00f3micas de los migrantes mexicanos en Estados Unidos y en M\u00e9xico. 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(<\/span><span class=\"s9\">2002<\/span><span class=\"s1\">). \u00abMexican workers and U.S. agriculture: the revolving door\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">International Migration Review<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s9\">36<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s9\">4<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s9\">1124<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">1142<\/span><span class=\"s1\">. doi: <\/span><span class=\"s9\">10<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s9\">1111<\/span><span class=\"s1\">\/j.<\/span><span class=\"s9\">1747<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">7379<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s9\">2002<\/span><span class=\"s1\">.tb<\/span><span class=\"s9\">00120<\/span><span class=\"s1\">.x<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Massey, D.S. (<\/span><span class=\"s9\">2015<\/span><span class=\"s1\">). \u00abA missing element in migration theories\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Migration Letters<\/span><\/em><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s9\">12<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s9\">3<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s9\">279<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">299<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\">Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos (OCDE) (<span class=\"s9\">2021<\/span>). <em><span class=\"s16\">oecd.Stat<\/span>.<\/em> Recuperado de http:\/\/stats.oecd.org<\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">P\u00e9rez D\u00edaz, J. (<\/span><span class=\"s9\">2002<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">La madurez de masas<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Barcelona: CED. Recuperado de www.ced.uab.es\/jperez\/pdfs\/MadurezMasas.pdf<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Portes, A. (<\/span><span class=\"s9\">2007<\/span><span class=\"s1\">). \u00abMigration and development. A conceptual review of the evidence\u00bb. En Castles, S. y Delgado, R. (eds.). <\/span><em><span class=\"s13\">Migration and development. Perspectives from the South<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (pp. <\/span><span class=\"s9\">17<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">42<\/span><span class=\"s1\">). Geneve: International Organization for Migration.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Portes, A. y De Wind, J. (<\/span><span class=\"s9\">2004<\/span><span class=\"s1\">). \u00abA cross-Atlantic dialogue. The progress of research and theory in the study of international migration\u00bb. <\/span><span class=\"s13\"><em>International Migration Review<\/em>,<\/span> <span class=\"s9\">38<\/span><span class=\"s1\">(<\/span><span class=\"s9\">3<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s9\">828<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">851<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Puentes, R., Canales, A., Rodr\u00edguez, H., Delgado-Wise, R. y Castles, S. (<\/span><span class=\"s9\">2011<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Towards an assessment of migration, development and human rights links: conceptual framework and new strategic indicators<\/span><\/em><span class=\"s1\">. People&#8217;s Global Action on Migration, Development and Human Rights. IV Global Forum on Migration and Development. Noviembre <\/span><span class=\"s9\">2010<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Ratha, D. (<\/span><span class=\"s9\">2003<\/span><span class=\"s1\">). \u00abWorker&#8217;s remittances: an important and stable source of external development finance\u00bb. <\/span><em><span class=\"s13\">Global Development Finance <\/span><span class=\"s17\">2003<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Washington, D.C.: World Bank.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Reisman, G. (<\/span><span class=\"s9\">1990<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Capitalism. A treatise on economics<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Illinois: Jameson Books.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Sassen, S. (<\/span><span class=\"s9\">2007<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Sociology of globalization<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Nueva York: W.W. Norton.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Sassen, S. (<\/span><span class=\"s9\">1998<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">Globalization and its discontents<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Nueva York: The New Press.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p24\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Sassen, S. (<\/span><span class=\"s9\">1988<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s1\">The mobility of labor and capital: a study in international investment and labor flow<\/span><\/em><span class=\"s2\">. Cambridge: Cambridge University Press.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Straubhaar, T. y Florin V\u00e2dean, P. (<\/span><span class=\"s9\">2005<\/span><span class=\"s1\">). \u00abInternational migrant remittances and their role in development\u00bb. En <\/span><em><span class=\"s13\">Migration, remittances and development<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Organisation for Economic Cooperation and Development.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Terry, D. (<\/span><span class=\"s9\">2005<\/span><span class=\"s1\">). \u00abRemittances as a development tool\u00bb. En Terry, D.F. y Wilson, S.R. (eds.), <\/span><em><span class=\"s13\">Beyond small change: making migrant remittances count<\/span><\/em><span class=\"s1\"> (pp. <\/span><span class=\"s9\">3<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s9\">19<\/span><span class=\"s1\">). Washington, D.C.: Inter-American Development Bank.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p23\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">UNESCO (<\/span><span class=\"s9\">1955<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><em><span class=\"s13\">The positive contribution by immigrants<\/span><\/em><span class=\"s1\">. A Symposium prepared for unesco by the International Sociological Association and the International Economic Association. Paris: United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. Recuperado de https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/<\/span><span class=\"s9\">48223<\/span><span class=\"s1\">\/pf<\/span><span class=\"s9\">0000068180<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p24\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Vivares, E. (<\/span><span class=\"s9\">2018<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s1\">Regionalism, development and the post-commodities boom in South America<\/span><\/em><span class=\"s2\">. Cham: Springer International Publishing.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p24\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s2\">Zlolniski, C. (<\/span><span class=\"s9\">2006<\/span><span class=\"s2\">). <\/span><em><span class=\"s1\">Janitors, street vendors, and activists: the lives of Mexican immigrants in Silicon Valley<\/span><\/em><span class=\"s2\">. Berkeley: University of California Press.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>Notas<\/p>\n<p>1\u00a0<span class=\"s1\">El ejemplo m\u00e1s reciente es el Pacto Mundial de las Migraciones impulsado por las Naciones Unidas y la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones, el cual busca establecer las condiciones para que las migraciones se desarrollen en forma segura, regular y ordenada (OIM, <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/p>\n<p>2 <span class=\"s1\">Para m\u00e1s detalles de este enfoque cr\u00edtico, v\u00e9ase Canales, <\/span><span class=\"s2\">2021<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p>3\u00a0<span class=\"s1\">Si bien las mujeres latinoamericanas muestran una tasa de actividad menor que el promedio nacional, las distancias no son estad\u00edsticamente significativas y se refieren a menos de <\/span><span class=\"s2\">3<\/span><span class=\"s1\"> puntos porcentuales. Esta menor participaci\u00f3n econ\u00f3mica de las mujeres migrantes se debe en gran parte a patrones culturales y sociales propios de este grupo \u00e9tnico-migratorio.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Para descomponer el PIB usamos, por un lado, la composici\u00f3n de la poblaci\u00f3n ocupada seg\u00fan las categor\u00edas \u00e9tnico-migratorias que registran las encuestas continuas de poblaci\u00f3n (CPS, US Census Bureau) y, por otro lado, la composici\u00f3n del GDP (<\/span><span class=\"s2\">Gross Domestic Product<\/span><span class=\"s1\">) por sectores econ\u00f3micos que registra el Bureau of Economic Analysis. El supuesto es que a niveles muy altos de desagregaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica es posible asumir que la productividad del trabajo no es muy diferente seg\u00fan el origen \u00e9tnico-migratorio del trabajador. Por ejemplo, puede asumirse que la productividad de un obrero de la construcci\u00f3n es pr\u00e1cticamente la misma, sin importar demasiado su origen \u00e9tnico-migratorio, pues lo relevante son las condiciones t\u00e9cnico-productivas en que cada obrero de la construcci\u00f3n desempe\u00f1a su labor. Lo mismo puede decirse para los trabajadores en servicios de limpieza y mantenimiento, o bien en una f\u00e1brica textil, miner\u00eda y as\u00ed sucesivamente. De esa forma, puede aplicarse la siguiente ecuaci\u00f3n para estimar el PIB generado por cada categor\u00eda \u00e9tnico-migratoria en que hemos clasificado a la fuerza de trabajo ocupada, a saber: <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">PIBLi =<\/span> <span class=\"s4\"><sub>j<\/sub><\/span><span class=\"s5\"><sub>=<\/sub><\/span><span class=\"s6\"><sub>1<\/sub><\/span><span class=\"s7\">\u2211<\/span><span class=\"s8\"><sup>n <\/sup><\/span><span class=\"s1\">PLj<\/span><span class=\"s9\">*<\/span><span class=\"s1\">Lij<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Donde: PIBLi es el PIB generado por la categor\u00eda \u00e9tnico-migratoria \u00abi\u00bb de la fuerza de trabajo; PLj es el producto por trabajador en el sector econ\u00f3mico \u00abj\u00bb; Lij es el volumen de trabajadores ocupados de la categor\u00eda \u00e9tnico-migratoria \u00abi\u00bb de la fuerza de trabajo en el sector \u00abj\u00bb de actividad. El desarrollo y demostraci\u00f3n matem\u00e1tica de esta f\u00f3rmula puede consultarse en Canales, <\/span><span class=\"s11\">2022<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><\/p>\n<p>5\u00a0<span class=\"s1\">La contribuci\u00f3n promedio se estima como el cociente entre el volumen del crecimiento del PIB que genera cada categor\u00eda \u00e9tnico-migratoria de la fuerza de trabajo y el volumen de trabajadores de esa misma categor\u00eda \u00e9tnico-migratoria ocupados en <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\">. Esto nos da el aporte promedio que cada trabajador habr\u00eda hecho al crecimiento acumulado del PIB en ese periodo de tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">6 John B. Clark fue el primer economista en formular el principio seg\u00fan el cual el salario de la fuerza de trabajo se determina conforme el valor de su productividad marginal. De acuerdo con \u00e9l, este principio no s\u00f3lo cumple con los criterios de eficiencia econ\u00f3mica, sino que adem\u00e1s conforma un principio de justicia y equidad econ\u00f3mica en la distribuci\u00f3n de la riqueza.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">7 La informaci\u00f3n sobre remuneraciones proviene de la Encuesta Continua de Poblaci\u00f3n (cps) y los datos sobre productividad fueron estimados a partir de c\u00e1lculos anteriores ya presentados sobre aportes al PIB.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">8 Los montos no se compensan porque se trata de promedios por trabajador, por lo que habr\u00eda que ponderar estas diferencias por el n\u00famero de trabajadores de cada grupo \u00e9tnico.<\/span><\/p>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<p class=\"p1\"><a style=\"font-size: inherit; background-color: #ffffff;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" style=\"border-width: 0;\" src=\"https:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/4.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Este obra est\u00e1 bajo una <a style=\"color: #808080;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Migraci\u00f3n y Desarrollo, volumen 20, n\u00famero 38, primer semestre 2022, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1997","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1997"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1997\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2012,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1997\/revisions\/2012"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}