{"id":1816,"date":"2022-01-29T00:53:02","date_gmt":"2022-01-29T00:53:02","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/?page_id=1816"},"modified":"2022-03-15T20:25:00","modified_gmt":"2022-03-15T20:25:00","slug":"numero-37-texto-completo-rc","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-37-texto-completo-rc\/","title":{"rendered":"N\u00famero 37 texto completo rc"},"content":{"rendered":"<div id=\"contenedor30\">\n<div style=\"float: left;\">\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/numero-37\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-111 alignleft\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/forros-MyD-37b.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"246\"><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #730057;\"><strong><em>Migraci\u00f3n y Desarrollo<\/em>, volumen 19, n\u00famero 37, segundo semestre 2021<\/strong><\/span>, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas, C.P. 98000, Tel. (01492) 922 91 09, www.uaz.edu.mx, www.estudiosdeldesarrollo.net, revistamyd@estudiosdeldesarrollo.net. Editor responsable: Ra\u00fal Delgado Wise. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo V\u00eda Red C\u00f3mputo No. 04-2015-060212200400-203. ISSN: 2448-7783, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de \u00faltima actualizaci\u00f3n: Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Maximino Gerardo Luna Estrada, Campus Universitario II, avenida Preparatoria s\/n, fraccionamiento Progreso, Zacatecas, C.P. 98065. Fecha de la \u00faltima modificaci\u00f3n, diciembre de 2021.<\/p>\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Queda estrictamente prohibida la reproducci\u00f3n total o parcial de los contenidos e im\u00e1genes de la publicaci\u00f3n sin previa autorizaci\u00f3n de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo.<\/p>\n<p><a style=\"color: #999999;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero37\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> https:\/\/doi.org\/10.35533\/myd.numero37<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<h2 class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Migraci\u00f3n internacional y solidaridad: los albergues y las casas de migrantes en M\u00e9xico<\/span><\/h2>\n<h4 class=\"p3\"><span style=\"color: #808080;\">International migration and solidarity: Mexico\u2019s migrant shelters and safe houses<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Recibido <span class=\"s1\">14<\/span>\/<span class=\"s1\">05<\/span>\/<span class=\"s1\">21<\/span> | Aceptado <span class=\"s1\">01<\/span>\/<span class=\"s1\">06<\/span>\/<span class=\"s1\">21<\/span><\/p>\n<h6 class=\"p5\"><span style=\"color: #000000;\">Rodolfo Casillas R.*<\/span><\/h6>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\"><span class=\"s1\">* Mexicano. Profesor investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). <br>Correo-e: <span style=\"color: #3366ff;\"><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"mailto:rodolfo.casillas@flacso.edu.mx\">rodolfo.casillas@flacso.edu.mx<\/a><\/span><br><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Resumen. <\/b><\/span><span class=\"s2\">Los albergues y las casas de migrantes son el esfuerzo social m\u00e1s logrado en el acompa\u00f1amiento y atenci\u00f3n a los migrantes internacionales que transitan por M\u00e9xico. La mayor\u00eda de ellos tienen al menos un componente cat\u00f3lico. En este texto se abordan algunas de las complejidades (intraeclesi\u00e1sticas, pastorales, financieras, jur\u00eddicas, recursos materiales y humanos, inseguridad) que enfrentan a fin de existir y actuar. Se aquilata su labor y se se\u00f1alan algunas de sus principales caracter\u00edsticas que distinguen unos albergues de otros en un entorno social y eclesial cada vez m\u00e1s dif\u00edcil y problem\u00e1tico. Se concluye que su labor sigue siendo vital para los migrantes, para la convivencia social en los lugares de tr\u00e1nsito migratorio y para la gobernabilidad, aunque se encuentran en riesgo de ser rebasados por la inseguridad p\u00fablica, la creciente demanda de atenci\u00f3n por parte de los migrantes y la urgente necesidad de nuevos mecanismos de cooperaci\u00f3n institucional.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s3\"><b>Palabras clave:<\/b><\/span> <span class=\"s2\">albergues\/casas de migrantes, Iglesia cat\u00f3lica, pastoral social, fuentes de financiamiento, migrantes en tr\u00e1nsito, solidaridad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Abstract. <\/b><\/span><span class=\"s2\">The most effective social reponse in the effort to bring attention and accompaniment to international migrants who pass through Mexico are the migrant shelters and system of safe houses. The majority of these are tied in some way to the Catholic Church. This article examines some of the complexities (intra-ecclesiastic, pastoral, financial, juridical, material and human resources, insecurity) that they face in order to exist and to act. Assesing their work and identifying some of the principal characteristics that distingish some shelters from others in a social and ecclesiastic context is increasingly difficult and problematic. It concludes that their efforts continue to be vital for the well-being of migrants, for the social coexistence in places of migrant transit and for its management, although they are at risk of being overcome by public insecurity, the growing need for support on the part of migrants, and the urgend need for new kinds of institutional cooperation.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s5\"><b>Keywords: <\/b><\/span>shelters\/safe houses, Catholic Church, social outreach, funding sources, migrants in transit, solidarity<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">A la memoria de Pedro Pantoja Arreola<sup>1<\/sup><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p9\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Presentaci\u00f3n<\/span><\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">M\u00e9xico es la antesala obligada para los migrantes que van al norte continental, m\u00e1s a Estados Unidos que a Canad\u00e1. Es tambi\u00e9n escenario de expresiones diversas de solidaridad con esos seres errantes que llevan su historia, cultura, identidad, religi\u00f3n y esperanzas a cuestas. A continuaci\u00f3n presento una reflexi\u00f3n general sobre las complejidades intraeclesi\u00e1sticas, financieras y de actuaci\u00f3n social que enfrentan los organismos de identidad cat\u00f3lica en albergues y casas de migrantes en su solidaridad hacia y con los migrantes internacionales en tr\u00e1nsito por M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Ning\u00fan migrante indocumentado cuenta con garant\u00eda plena para transitar por M\u00e9xico y llegar a su destino en Estados Unidos sin menoscabo de sus bienes y sin exposici\u00f3n de su integridad f\u00edsica con riesgos de distinta \u00edndole. Desde hace a\u00f1os migrar por M\u00e9xico sin papeles es cuesti\u00f3n de vida o muerte por el saqueo y abuso de su vulnerabilidad; esos mismos dilemas de vida o muerte, desde tiempo m\u00e1s reciente, son parte de aquellos que se pronuncian y trabajan en defensa de los migrantes. El secuestro y la muerte representan el eslab\u00f3n m\u00e1s reciente en el proceso delictivo. S\u00f3lo en t\u00e9rminos relacionales es posible justipreciar esa dif\u00edcil labor que debe atender diversos frentes de manera simult\u00e1nea y que no se limita a abrir la puerta al migrante, atenderlo por unos d\u00edas y luego verlo partir; hay antecedentes, bagajes y pr\u00e1cticas sociales e institucionales que escapan al ojo acostumbrado a ver lo inmediato y superficial. <\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\">Legados y antecedentes<\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En un primer momento, los organismos humanitarios surgen como instancia social necesaria para la protecci\u00f3n de los derechos de los migrantes frente a los mandatos inaceptables de la ley estatal, de su aplicaci\u00f3n desvirtuada o de su actuaci\u00f3n equ\u00edvoca del personal gubernamental. Hoy, aunque esa meta se mantiene vigente, se le ha agregado otra: la lucha contra el delito que en cualquier momento y espacio social da\u00f1a tambi\u00e9n al migrante y a su familia. Con frecuencia, este \u00faltimo lo efect\u00faan actores sociales de modo independiente, en otros en complicidad con empleados del Estado. La labor humanitaria, por ende, act\u00faa en varios frentes al un\u00edsono, aunque no siempre coordinada como se ver\u00e1 posteriormente: <\/span><em><span class=\"s2\">a)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> brinda atenci\u00f3n directa al migrante que lo requiere; <\/span><em><span class=\"s2\">b)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> realiza gestiones ante instancias p\u00fablicas; <\/span><em><span class=\"s2\">c)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> procura recursos para la realizaci\u00f3n de su cometido; <\/span><em><span class=\"s2\">d)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> cuida a los migrantes, al personal humanitario y a las instalaciones de los abusos y delitos que los mencionados efect\u00faan; <\/span><em><span class=\"s2\">e)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> en lo posible act\u00faa en amplias redes en los contextos regional, nacional e internacional; <\/span><em><span class=\"s2\">f)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> los de corte eclesial, buscan apoyos internos para poder ser y actuar. <\/span><span class=\"s3\">\u00bf<\/span><span class=\"s1\">C\u00f3mo se ha llegado hasta ah\u00ed<\/span><span class=\"s3\">?<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">En M\u00e9xico, la solidaridad organizada con el migrante internacional tiene una identidad abrumadoramente cat\u00f3lica, ya sea por el n\u00famero de organismos laicos y religiosos que la practican, ya sea por la filosof\u00eda eclesial o secularizada que priva en gran parte de esos organismos (la mayor\u00eda de los albergues y casas de migrantes tienen una impronta cat\u00f3lica, de ah\u00ed que este an\u00e1lisis se centre en ellos. Hay iglesias cristianas no cat\u00f3licas que tambi\u00e9n asisten a sus fieles durante la migraci\u00f3n, pero lo hacen de preferencia por canales y medios de m\u00ednima exposici\u00f3n p\u00fablica, ello merece un an\u00e1lisis aparte, al igual que los de naturaleza y proceder sin bagaje ni compromiso confesional). Esa particularidad cat\u00f3lica en M\u00e9xico contrasta con la que se presenta en Estados Unidos y en Centroam\u00e9rica, es m\u00e1s evidente en la primera que en la segunda debido a las distintas participaciones eclesiales y laicas que son m\u00e1s diversas que en el caso mexicano.<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>2<\/sup><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En tanto que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n migrante centroamericana, que es la que m\u00e1s transita y llega a M\u00e9xico, es cristiana en alguna de sus vertientes, aunque un poco m\u00e1s en la cat\u00f3lica, existe un elemento en com\u00fan que facilita el encuentro entre migrante y organismo humanitario: el cristianismo. Hist\u00f3ricamente, los inmuebles eclesi\u00e1sticos han sido de igual modo santuarios de protecci\u00f3n y no s\u00f3lo espacios de oraci\u00f3n, adem\u00e1s su personal muchas veces es requerido para hacer labor humanitaria extramuros eclesiales; de esa vetusta tradici\u00f3n emana el albergue al migrante, que ya en los tiempos modernos se puede ubicar en espacios y conducciones laicas, m\u00e1s o menos cercanas\/distantes de la mano obispal, incluso eclesial. As\u00ed, cuando ocurri\u00f3 la llegada masiva de solicitantes de refugio (guatemaltecos en su mayor\u00eda) en la d\u00e9cada de <\/span><span class=\"s4\">1980<\/span><span class=\"s1\"> (Aguayo, <\/span><span class=\"s4\">1985<\/span><span class=\"s1\">; Kauffer, <\/span><span class=\"s4\">2005<\/span><span class=\"s1\">a y <\/span><span class=\"s4\">2005<\/span><span class=\"s1\">b; Rodr\u00edguez<\/span> <span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s4\">2003<\/span><span class=\"s1\">), emergieron dos grandes vertientes de atenci\u00f3n, ambas de la Iglesia cat\u00f3lica en Chiapas: <\/span><em><span class=\"s2\">a)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> el comit\u00e9 de ayuda a refugiados que, desde la di\u00f3cesis de San Crist\u00f3bal de las Casas, hizo un compromiso expl\u00edcito con el refugiado como tal; <\/span><em><span class=\"s2\">b)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> el comit\u00e9 de ayuda al inmigrante fronterizo (Codaif), desde la di\u00f3cesis de Tapachula, que desde su as\u00e9ptico enunciado evitaba comprometerse con una causa en particular, tampoco daba margen a tensiones y conflictos con el Estado mexicano, como s\u00ed ocurri\u00f3 con la anterior, encabezada por el obispo Samuel Ruiz (Casillas, <\/span><span class=\"s4\">2003<\/span><span class=\"s1\">).<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>3<\/sup><\/span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">La inmediata creaci\u00f3n de comit\u00e9s prozapatismo en el mundo occidental, en espec\u00edfico, despu\u00e9s del levantamiento ind\u00edgena zapatista en <span class=\"s6\">1994<\/span> en Chiapas (Legorreta, <span class=\"s6\">1998<\/span>), resultar\u00eda inexplicable sin la base social y las redes internacionales de apoyo creadas para los refugiados de los <span class=\"s6\">1980<\/span>; esfuerzos en buena parte sufragados con recursos de Europa occidental que por ese entonces viv\u00eda cambios pol\u00edticos a ra\u00edz del eurocomunismo y la llegada al poder gubernamental de partidos de corte socialista o socialdem\u00f3crata. Sin uno y otro antecedentes, ser\u00eda igualmente inexplicable la emergencia de nuevos organismos civiles para la defensa de los migrantes en tr\u00e1nsito o la conversi\u00f3n de algunos preexistentes al nuevo flujo migratorio a partir de la d\u00e9cada de <span class=\"s6\">1990<\/span>.<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>4<\/sup><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En los <\/span><span class=\"s4\">1980<\/span><span class=\"s1\"> exist\u00eda la preocupaci\u00f3n en algunos sectores mexicanos acerca de los alcances territoriales de los conflictos pol\u00edtico-militares en Centroam\u00e9rica (Sierra, <\/span><span class=\"s4\">2003<\/span><span class=\"s1\">). En aquellos tiempos, la teor\u00eda del domin\u00f3 que de manera mec\u00e1nica presagiaba en la l\u00f3gica de la Guerra Fr\u00eda, si antes cay\u00f3 Cuba, ahora cae Nicaragua, le sigue El Salvador, luego Guatemala y de ah\u00ed el sur de M\u00e9xico, tan cercano en muchos sentidos a Centroam\u00e9rica. De ah\u00ed la necesidad de reforzar por distintos medios la frontera sur. Previamente, durante el echeverriato (<\/span><span class=\"s4\">1970<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s4\">1976<\/span><span class=\"s1\">) se hab\u00eda modificado el estatuto territorial en el sur fronterizo, al crear entidades federales (por ejemplo, Quintana Roo, <\/span><span class=\"s4\">8<\/span><span class=\"s1\"> de octubre de <\/span><span class=\"s4\">1974<\/span><span class=\"s1\">), lo que significaba que sus autoridades estatales ser\u00edan producto del sufragio electoral, y no nombrados directa y legalmente por el presidente del pa\u00eds, como ocurr\u00eda hasta ese momento. Es decir, nuevos estados federales con electores nuevos; nuevos como electores de sus gobernantes, pero sobre todo nuevos porque un segmento importante lo constitu\u00edan flujos de migrantes internos llevados, inducidos, alentados gubernamentalmente a poblar esa parte del sur nacional y otro segmento significativo era de flujos de guatemaltecos refugiados reci\u00e9n reubicados en ese estado a partir de los <\/span><span class=\"s4\">1980<\/span><span class=\"s1\"> en Quintana Roo, Campeche (Kauffer, E., <\/span><span class=\"s4\">2002<\/span><span class=\"s1\">). <\/span>Los cambios demogr\u00e1ficos conjugados con cambios en estatutos legales, en un escenario fronterizo colindante con sociedades en conflicto (Guatemala) o de reciente reformulaci\u00f3n como Estado naci\u00f3n (Belice, <span class=\"s7\">8<\/span><span class=\"s8\"> de octubre de <\/span><span class=\"s7\">1974<\/span>) y sujeto a acelerados procesos de movilidad humana y migraci\u00f3n internacional, complicaban la conducci\u00f3n gubernamental mexicana, por eso se exacerbaba el celo del Ejecutivo federal hacia las fuerzas sociales emergentes, m\u00e1xime si se conduc\u00edan de manera alternativa al <em><span class=\"s9\">status quo<\/span> <\/em>(Todorov, <span class=\"s6\">2008<\/span>; Villafuerte, <span class=\"s6\">2008<\/span>).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Con la incorporaci\u00f3n de la figura de refugiado en la d\u00e9cada de <span class=\"s6\">1990<\/span> a las leyes nacionales, se ampliaba el espectro jur\u00eddico que inclu\u00eda a los guatemaltecos (y otras nacionalidades, aunque su n\u00famero fuera menor) que, como refugiados, hab\u00edan sido reubicados en diferentes municipios de Chiapas, Campeche y Quintana Roo. Con el tiempo, esos refugiados, no todos, devendr\u00edan mexicanos por naturalizaci\u00f3n y padres de otros mexicanos por nacimiento (sus hijos), esto es, poblaci\u00f3n mexicana nueva que, para serlo culturalmente, tendr\u00edan necesidad de refuerzos estatales. Con el prop\u00f3sito de responder a ello el gobierno federal dise\u00f1\u00f3 y puso en marcha, en la administraci\u00f3n de De la Madrid, el Programa Cultural de las Fronteras, pues el desaf\u00edo no era s\u00f3lo de identidad pol\u00edtica nacional sino de gobernabilidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">En los aludidos <span class=\"s6\">1980<\/span> suced\u00eda otra innovaci\u00f3n con mayor incidencia en el sur sureste mexicano: la pluralidad cristiana con mayor visibilidad en localidades rurales, pobres e ind\u00edgenas. El sureste mexicano se convirti\u00f3 en escenario de disputas entre cosmovisiones cristianas, de proyectos de iglesia y sociedad, de presente y futuro (Casillas, <span class=\"s6\">1989<\/span>). En ambos tiempos estaban presentes los migrantes: documentados o no, refugiados o no, migrantes regionales o no. Por ejemplo, los agrupamientos en los campamentos de refugiados guatemaltecos, incluso la ubicaci\u00f3n espacial de los grupos familiares y la organizaci\u00f3n al interior de ellos, respond\u00eda en parte a elementos identitarios (lengua y religi\u00f3n), y no s\u00f3lo al momento y lugar de llegada, a la log\u00edstica gubernamental, a la labor humanitaria de organismos civiles y confesionales concurrentes.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Algo m\u00e1s hab\u00eda en juego, pues en Centroam\u00e9rica, en la regi\u00f3n andina y en parte del cono sur, tambi\u00e9n se observaba ese crecimiento cristiano, evang\u00e9lico, de otras trayectorias b\u00edblicas y de las cat\u00f3licas Comunidades Eclesiales de Base (CEB) que constitu\u00edan una propuesta pastoral diversa a la eclesial cat\u00f3lica tradicional y que acercaba a los partidarios de esas comunidades con organizaciones pol\u00edticas de izquierda. <span class=\"s10\">\u00bf<\/span>C\u00f3mo reforzar la evangelizaci\u00f3n cat\u00f3lica entre ind\u00edgenas y pobres centroamericanos migrantes sin favorecer disidencias intra eclesiales y sin que ellas alimentaran tensiones entre la Iglesia cat\u00f3lica y el gobierno mexicano<span class=\"s10\">?<\/span> <span class=\"s10\">\u00bf<\/span>C\u00f3mo acompa\u00f1ar a los ind\u00edgenas zapatistas sin riesgo de adscribir las organizaciones cat\u00f3licas a propuestas que, desde cierta l\u00f3gica, eran ajenas a la Iglesia cat\u00f3lica, por la presencia evang\u00e9lica y de intereses partidarios de izquierda<span class=\"s10\">?<\/span> <span class=\"s10\">\u00bf<\/span>Habr\u00eda que retirarse y dejarles el campo libre a esas organizaciones diversas y retrotraer a los agentes de pastoral intramuros<span class=\"s10\">?<\/span> <span class=\"s10\">\u00bf<\/span>Las posibles p\u00e9rdidas de fieles, de darse el retiro, se limitar\u00edan a la regi\u00f3n o tendr\u00eda efectos similares en el sur del r\u00edo Suchiate, es decir en Centroam\u00e9rica y allende al sur de ella<span class=\"s10\">?<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">El sur sureste, y m\u00e1s Chiapas, era en aquel tiempo escenario social de distintas problem\u00e1ticas pol\u00edticas, religiosas, migratorias, que se entremezclaban cotidianamente y pon\u00edan a prueba los marcos anal\u00edticos, en particular la actuaci\u00f3n de gobernantes y cuerpos institucionales de la \u00e9poca. Eran los tiempos de los organismos no gubernamentales (ONG), para enfatizar que no hab\u00eda relaci\u00f3n con el gobierno, que se era anti y no progubernamental, en respuesta reactiva a la trayectoria gubernamental de actuar preferentemente y, en ocasiones, de manera exclusiva con las instituciones y corporaciones proestatales; de confrontaci\u00f3n m\u00e1s o menos democr\u00e1tica con las estructuras verticales de poder p\u00fablico. De ah\u00ed que el parto de los organismos pro migrantes fuera m\u00e1s doloroso, m\u00e1s costoso socialmente y m\u00e1s lleno de equ\u00edvocos por parte de distintos participantes, independientemente del sector u organizaci\u00f3n de adscripci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Hab\u00eda, asimismo, un antecedente err\u00f3neo. Con la separaci\u00f3n del Estado y la Iglesia cat\u00f3lica, y en general de todas las iglesias, conforme a la Constituci\u00f3n de <span class=\"s6\">1917<\/span>, legalmente las iglesias carec\u00edan de personalidad jur\u00eddica en M\u00e9xico hasta antes de <span class=\"s6\">1992<\/span>. No exist\u00edan ante la ley, aunque exist\u00edan y se extend\u00edan socialmente. Entonces <span class=\"s10\">\u00f8<\/span>de qu\u00e9 forma pod\u00eda proceder el Estado ante lo que jur\u00eddicamente no exist\u00eda<span class=\"s10\">?<\/span>, <span class=\"s10\">\u00f8<\/span>c\u00f3mo pod\u00eda lo inexistente religioso ser un interlocutor ante el Estado<span class=\"s10\">?<\/span> Mediante personalidades jur\u00eddicas diversas (asociaciones civiles, por excelencia, en los \u00e1mbitos de acci\u00f3n o asistencia privada) se crearon las mediaciones para el encuentro, la convivencia y la atenci\u00f3n de los temas de inter\u00e9s com\u00fan entre las instituciones distanciadas y separadas en lo jur\u00eddico. Dicha diversidad de personalidades jur\u00eddicas permiti\u00f3 al conjunto de iglesias, y no s\u00f3lo a la cat\u00f3lica, aunque fuera \u00e9sta la que m\u00e1s presencia desarrollara, poder actuar socialmente en los campos de cultura, educaci\u00f3n, filantrop\u00eda, asistencia, capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica, en el desarrollo de proyectos productivos, etc\u00e9tera, y en la atenci\u00f3n a las poblaciones desplazadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Si a ello se agrega la presencia de dos estructuras diferentes dentro de la Iglesia cat\u00f3lica (clero secular y clero regular) (Casillas, <span class=\"s6\">2003<\/span>), ambas act\u00faan de modo directo en la sociedad conforme a los mandatos espec\u00edficos que les son propios, en un territorio mexicano segmentado conforme a dos l\u00f3gicas dis\u00edmiles (provincias y jurisdicciones episcopales), con distintas autoridades (provinciales y obispos). S<span class=\"s1\">e tiene una gran complejidad de relaciones que dif\u00edcilmente se puede traducir en una acci\u00f3n sola, suficientemente coordinada, acatada y cumplida en tiempo y forma por todos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">La multiplicidad de figuras jur\u00eddicas dio lugar a la participaci\u00f3n de laicos con diferente bagaje sociocultural en los frentes y actividades sociales, con sus propios mecanismos y formas de relaci\u00f3n con los obispos (que conforme al Derecho Can\u00f3nico, son la autoridad suprema en la jurisdicci\u00f3n que les asigna directamente el pont\u00edfice romano, al \u00fanico al que le rinden cuentas, y el \u00fanico que les nombra y puede remover) y tambi\u00e9n con autoridades provinciales del clero regular o sus designados. Dicho de otra forma, esos cuerpos laicales \u2014mediaciones necesarias entre las partes\u2014, con el paso del tiempo terminaron adquiriendo autonom\u00eda relativa de las mismas partes, tanto de las (autoridades eclesiales) que las generaron como de las otras (autoridades estatales) con las que ten\u00edan que dialogar. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Las mencionadas autonom\u00edas relativas se observan en la cantidad y diversidad de organismos que asisten a los migrantes internacionales en M\u00e9xico. Tienen en com\u00fan el tema migratorio, pero no hay una l\u00f3gica \u00fanica que les oriente en lo social, lo pastoral, las formas de estructurar sus identidades, de realizar sus funciones, de definir su \u00e1mbito de competencia, de relacionarse con los diversos interlocutores, de dar cuenta de sus logros y resultados. En efecto, se gener\u00f3 una especie de doble identidad: <em><span class=\"s9\">a)<\/span> <\/em>En lo formal, hubo quienes dotaron a su organismo de un nombre \u00abentendible\u00bb en la l\u00f3gica laica y de la cultura pol\u00edtica institucional, lo que facilita(ba) la comunicaci\u00f3n con los sectores intraeclesi\u00e1sticos y funcionarios gubernamentales. <em><span class=\"s9\">b)<\/span><\/em> En lo real, en algunos casos, con formas de conducci\u00f3n colegiadas para la organizaci\u00f3n de las tareas diarias a fin de facilitar la comunicaci\u00f3n con sus pares y la poblaci\u00f3n migrante, en un di\u00e1logo horizontal, como ocurri\u00f3 en Saltillo bajo el tenaz impulso del Padre Pantoja, quien por su trabajo social vio la urgente necesidad de generar un espacio santuario para los migrantes y actu\u00f3 en consecuencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">De la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que es una<em> <span class=\"s9\">instancia colegiada<\/span> <\/em>de la Iglesia cat\u00f3lica, emana la Dimensi\u00f3n Pastoral de la Movilidad Humana (DPMH) que, entre sus funciones, destaca la <em><span class=\"s9\">coordinaci\u00f3n<\/span><\/em> con los albergues y casas de migrantes. Es importante aclarar que albergues y casas no necesariamente dependen econ\u00f3mica, jur\u00eddica, organizativa, pol\u00edticamente de dicha DPMH, ni de la CEM, pues hay casos en que sus directivos son laicos nombrados por mecanismos e instancias laicas, con patrocinios econ\u00f3micos laicos, as\u00ed como hay otros que responden a instancias eclesiales, pero que no por ello tienen relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n con la DPMH. Hay algunos casos en que s\u00ed, y es el obispo quien nombra un encargado de atender a los migrantes. Los antecedentes citados permiten entender esa diversidad de formas de relaci\u00f3n y de colaboraci\u00f3n, en el mejor de los casos, en ese mundo intraconfesional de autonom\u00edas relativas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Tambi\u00e9n est\u00e1n las \u00f3rdenes religiosas dedicadas a los migrantes. Los scalabrinianos, son la \u00fanica orden cat\u00f3lica que nace con mandato un\u00edvoco y clar\u00edsimo de atender a los migrantes. Hay otras organizaciones (regulares o diocesanas) que, sin tener ese mandato exclusivo, atienden a migrantes en tr\u00e1nsito, como lo hacen los jesuitas, dominicos y franciscanos, por citar s\u00f3lo algunas; de igual modo, los encuentros de obispos canadienses, estadounidenses, mexicanos, centroamericanos y caribe\u00f1os que, en conferencias <\/span><em><span class=\"s2\">ad hoc<\/span><\/em><span class=\"s1\">, reflexionan en c\u00f3mo articular su labor pastoral en la migraci\u00f3n internacional.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">La DPMH asegura tener algunas decenas de albergues y casas de migrantes en M\u00e9xico y que involucra un poco m\u00e1s de <span class=\"s6\">500<\/span> personas, entre miembros del clero, de determinadas adscripciones religiosas (monjas, misioneras, etc\u00e9tera) y laicos. Ser\u00eda deseable contar con un directorio que precisara n\u00famero, localizaci\u00f3n, actividades y dem\u00e1s informaci\u00f3n de pertinencia p\u00fablica. Ello no se ha conseguido en buena parte porque no existe una estructura unificada que lo permita, o bien porque no se ha logrado una metodolog\u00eda y acuerdos que permitan precisar el tipo de relaci\u00f3n real entre albergues y casas de migrantes con la DPMH, asimismo, tambi\u00e9n debido a subjetividades que declinan hacia la segmentaci\u00f3n, la atomizaci\u00f3n y falta de transparencia. Para decirlo en lenguaje confesional, en el medio humanitario hay muchas capillas, algunas se sienten y se conducen como catedrales, pues tienen \u00absus\u00bb migrantes y evitan compartirlos o compartir informaci\u00f3n sobre ellos. Falta una buena dosis de ecumenismo cat\u00f3lico, de ecumenismo cristiano y de pr\u00e1cticas sociales de inclusi\u00f3n, ya que atomizaciones y apropiaciones son igualmente encontrables en organismos humanitarios que, sin impronta confesional, tambi\u00e9n se dedican a la atenci\u00f3n de migrantes y presentan tareas similares. A la luz de los antecedentes de conflicto, tensi\u00f3n y desencuentro mencionados, compartidos por organismos laicos y de humanistas sin compromiso confesional, es entendible, as\u00ed sea injustificable, la citada pulverizaci\u00f3n y la d\u00e9bil voluntad por superarla. Aparte de que la solidaridad con los migrantes no es un valor com\u00fan en todos los niveles eclesi\u00e1sticos. No hay una sola pastoral social. No hay una sola cosmovisi\u00f3n cat\u00f3lica que el clero, secular y regular, respete y practique, como, a contrapelo de las expresiones de solidaridad con el migrante, se sintetiza en el siguiente anuncio puesto en una iglesia cat\u00f3lica que, cabe aclarar, fue retirado luego de protestas de otros sectores cat\u00f3licos afectados.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">No obstante, es necesario hacer referencia m\u00e1s detallada a las contribuciones humanitarias, que son de singular val\u00eda. Uno de los temas que provocan m\u00e1s inc\u00f3gnitas es el del financiamiento, de ah\u00ed que presente a continuaci\u00f3n un segmento que ilustre sobre su complejidad particular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3imagen1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1817\" src=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3imagen1.png\" alt=\"\" width=\"692\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3imagen1.png 692w, https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3imagen1-300x186.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\">Romanos <span class=\"s11\">13<\/span>: de Dios y del C\u00e9sar<\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Ning\u00fan organismo civil que atienda a los migrantes es autosuficiente, y dif\u00edcilmente generan cierto recurso econ\u00f3mico. Existen limitaciones de ley muy precisas como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante. Eso los hace absolutamente sociales, no s\u00f3lo por su objetivo de servicio al migrante, sino tambi\u00e9n por los patrocinios en dinero y en especie que reciben, que incluye la labor desinteresada de quienes como voluntarios ofrecen su trabajo sin remuneraci\u00f3n alguna, o bien, de menor monto. Las fuentes institucionales de financiamiento son internacionales y nacionales; de instancias p\u00fablicas, otras privadas o de agencias internacionales (confesionales o no); confesionales o sin compromiso religioso; en dinero y en especie; para tareas espec\u00edficas o generales regularmente por tiempos definidos; algunas son aportaciones \u00fanicas y otras renovables; casi todas sujetas a procedimientos que incluyen la presentaci\u00f3n de un proyecto o convenio, de informes parciales y finales, que com\u00fanmente son documentos privados, en espec\u00edfico los financieros (la n\u00f3mina y el ejercicio presupuestal es, a menudo, confidencial, en ocasiones no los conoce al detalle ni el donante).<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>5<\/sup><\/span> A las fuentes institucionales se agregan las sociales, mayoritariamente locales y (pocas) nacionales, que son en particular casu\u00edsticas y sujetas a m\u00faltiples variables (lo que las hace de menor consistencia que las institucionales).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Dicha diversidad de fuentes podr\u00eda dar la impresi\u00f3n de abundancia, hecho que ser\u00eda incorrecto: son muchas porque las problem\u00e1ticas en el mundo son asimismo muchas, y ese amplio mundo de donantes (sobre todo los institucionales e internacionales) establece sus agendas, prioridades, tiempos, procedimientos de gesti\u00f3n, regiones de inter\u00e9s, criterios de selecci\u00f3n, etc\u00e9tera, que a fin de poder participar se requerir\u00eda de conocimiento, relaciones y experiencia en la procuraci\u00f3n financiera y la Iglesia cat\u00f3lica no prepara en sus seminarios a cuadros para econom\u00eda, sino para la salvaci\u00f3n de las almas (habr\u00eda que recordar que el personal \u00abfijo\u00bb o duradero en varios de los albergues en M\u00e9xico tiene formaci\u00f3n y adscripci\u00f3n clerical). <span class=\"s1\">Por otra parte, la relativa juventud de las instancias sociales llamadas organismos de la sociedad civil (OSC)<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>6<\/sup><\/span><\/span> y las vicisitudes antes referidas, dan elementos que conducen a hablar de una experiencia acotada, en general, en la gesti\u00f3n de recursos; de ah\u00ed que en los organismos humanitarios dedicados a migraci\u00f3n y derechos humanos, en concreto, se observe la renovaci\u00f3n de participantes con bastante frecuencia, con un distintivo com\u00fan: casi todos son j\u00f3venes e inexpertos. En efecto, el n\u00famero de personas que pueden dar testimonio de larga trayectoria en la defensor\u00eda de los migrantes es reducido y, en la mayor\u00eda, predominan los de formaci\u00f3n o adscripci\u00f3n religiosa; no obstante, muy pocos saben de gesti\u00f3n financiera.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Debido a esa combinaci\u00f3n de elementos a la luz de las innovaciones en el marco constitucional de M\u00e9xico de <span class=\"s6\">1992<\/span> en materia religiosa, en que se establecen bases para el <em><span class=\"s9\">otorgamiento<\/span><\/em> de personalidad jur\u00eddica a las iglesias, y se precisa en el reglamento correspondiente la participaci\u00f3n de ellas y sus agentes de pastoral en labores de asistencia privada,<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>7<\/sup><\/span> pero no p\u00fablica, as\u00ed como el posible acceso a las fuentes gubernamentales de financiamiento, cabe ampliar este aspecto legal y su puesta en pr\u00e1ctica.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s3\">\u00bf<\/span><span class=\"s1\">Por qu\u00e9 algunas iglesias desarrollan una labor asistencial en la sociedad y otras no, fuera de los recintos sacralizados, con actividades no necesarias ni directamente vinculadas al culto religioso<\/span><span class=\"s3\">?<\/span><span class=\"s1\"> La respuesta es esencial para entender que, aunque en el pa\u00eds existan poco m\u00e1s de <\/span><span class=\"s4\">9<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s4\">619<\/span><span class=\"s1\"> Asociaciones religiosas registradas al <\/span><span class=\"s4\">11<\/span><span class=\"s1\"> de junio de <\/span><span class=\"s4\">2021<\/span><span class=\"s1\"> (<\/span><span class=\"s4\">3<\/span><span class=\"s1\"> mil <\/span><span class=\"s4\">560<\/span><span class=\"s1\"> cat\u00f3licas) ante la autoridad gubernamental competente (Segob, <\/span><span class=\"s4\">2021<\/span><span class=\"s1\">), de acuerdo con la clasificaci\u00f3n gubernamental, que pueden desarrollar actividades de asistencia <\/span><em><span class=\"s2\">privada<\/span><\/em><span class=\"s1\"> de manera legal, no todas lo hacen y, entre las que s\u00ed lo hacen, tampoco se pueden catalogar cada una de sus acciones, ni las de sus fieles, como convergentes a un solo modelo de sociedad, a un solo modo de interactuar con otros actores sociales, sean estatales o no. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Aunque las iglesias en general tienen una cosmovisi\u00f3n, es decir una visi\u00f3n de la sociedad, no todas desarrollan un trabajo social extramuros o que pueda verse como desvinculado de la labor central de la fe y la oraci\u00f3n. Ello debido a la lectura del texto b\u00edblico o sagrado; a que consideran que esas labores ten\u00eda que efectuarlas el Estado; a que conforme su parecer las dependencias de gobierno competentes lo hacen bien y, por tanto, hay que servirse de ellas (incluso si lo hacen mal), como ocurre en materia de educaci\u00f3n p\u00fablica a juicio de la mayor\u00eda de las iglesias protestantes y evang\u00e9licas, por citar un ejemplo. En otro nivel, a que desconocen la existencia de programas, normatividades; a su inexperiencia institucional en la gesti\u00f3n p\u00fablica; a que no cuentan con personal capacitado; a sus malas experiencias, etc\u00e9tera. En consecuencia es viable distinguir entre las iglesias que s\u00ed participan de ese esquema y act\u00faan de manera directa, a la vez que promueven, patrocinan, encabezan, respaldan la creaci\u00f3n, existencia y actividad de organismos laicos al efecto; y otro sector eclesi\u00e1stico o religioso que no participa de dicha concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica, en todo caso deja las posibles participaciones de sus fieles en procesos sociales a su iniciativa personal. Es decir, es desde la posici\u00f3n de las iglesias, las religiones y sus fieles que es preciso considerar parte de la respuesta a dicha tem\u00e1tica. Esto ayuda a entender que sean organismos cat\u00f3licos en particular, as\u00ed como algunas \u00f3rdenes religiosas, los que s\u00ed act\u00faen en atenci\u00f3n migratoria y, entre todos ellos, s\u00f3lo algunos accedan a determinado tipo de fuente de financiamiento; cosmovisi\u00f3n y pastoral social influyen notablemente en este aspecto. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Aquellas iglesias que s\u00ed desarrollan un trabajo social y alientan la creaci\u00f3n de organismos laicos manifiestan diferencias que deben valorarse. De inicio, es dif\u00edcil considerar la existencia de una sola pastoral social. Es m\u00e1s aceptable hacer alusi\u00f3n a varias pastorales sociales al interior de una sola iglesia, el caso m\u00e1s ilustrativo de la diversidad de pastorales intraeclesi\u00e1sticas es el de la Iglesia cat\u00f3lica,<sup>8<\/sup> con m\u00e1s o menos respaldo de las c\u00fapulas religiosas en distinto momento y circunstancia. Paralelamente, ha permitido el desarrollo en el tiempo de diferentes concepciones relativas a qu\u00e9 causas sociales deben atenderse, en qu\u00e9 actividades sociales hay que incursionar, a qu\u00e9 grupos sociales hay que atender, c\u00f3mo debe hacerse y con qui\u00e9n. En ese sentido, habr\u00e1 instituciones<sup>9<\/sup> que se dediquen a la atenci\u00f3n de menores abandonados, con problemas cong\u00e9nitos de salud, a ancianos, a migrantes; tambi\u00e9n habr\u00e1 otras que se dediquen a capacitar para el empleo o autoempleo, patrocinar proyectos de inversi\u00f3n, productivos o comercializaci\u00f3n. Las maneras de y con qui\u00e9n hacerlo pueden ser diferentes<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La heterogeneidad del quehacer de dichas organizaciones es visible a trav\u00e9s de los ejemplos concretos de las formas de operar de albergues y casas de migrantes en la actualidad. \u00c9stas pueden brindar distintos servicios (asesor\u00eda jur\u00eddica, m\u00e9dica, educativa, de capacitaci\u00f3n, etc\u00e9tera). En t\u00e9rminos de migrantes en tr\u00e1nsito, se observan diferentes ofrecimientos de hospedaje (que van desde la modalidad de hospedaje por <\/span><span class=\"s12\">24<\/span><span class=\"s1\"> horas, hasta modelos de tres d\u00edas y tres noches); alimentos (dos o tres comidas diarias); ropa (donaciones de chamarras, pantalones y zapatos); atenci\u00f3n m\u00e9dica (a enfermos, ofrecimiento de medicamentos o a consecuencia de mutilaciones por accidentes en el tr\u00e1nsito, por ejemplo en tren); servicios educativos (charlas orientativas, clases de ingl\u00e9s, talleres sobre derechos humanos, habilidades espec\u00edficas como trabajo en papiroflexia o estambre); gesti\u00f3n del recibo de remesas desde el extranjero; apoyo en procesos de solicitudes administrativas frente a las autoridades mexicanas (solicitud de refugio ante la Comisi\u00f3n Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), gesti\u00f3n en el Programa de Regularizaci\u00f3n Migratoria del Instituto Nacional de Migraci\u00f3n (INM), interposici\u00f3n de denuncias por violaciones a los derechos ante las comisiones Nacional o Estatal de los Derechos Humanos).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Adicionalmente, los servicios que se ofrecen muestran m\u00faltiples formas de gesti\u00f3n y organizaciones que responden a reglamentos establecidos de acuerdo con los repertorios de recursos de cada organizaci\u00f3n (casas o espacios habilitados para oficinas bajo pr\u00e9stamo, arrendamiento, comodato). Tales reglamentos norman distintas dimensiones de la estad\u00eda: cantidad de tiempo a permanecer (<\/span><span class=\"s12\">24<\/span><span class=\"s1\"> horas, tres d\u00edas, periodos indefinidos para recuperaci\u00f3n f\u00edsica, etc\u00e9tera); compromiso por el respeto a las personas encargadas del albergue y los compa\u00f1eros; prohibiciones directas de relaci\u00f3n con figuras como traficantes de personas; normas de orden, aseo y limpieza general; negar el ingreso a personas en estado de ebriedad o bajo el efecto de alguna droga, as\u00ed como el consumo de dichas sustancias en las instalaciones; limitaciones a actividades \u00fanicamente dentro de los inmuebles habilitados; chequeos corporales para evitar la introducci\u00f3n de drogas, alcohol o armas; separaci\u00f3n de espacios para hombres y mujeres; horarios de llegada y salida del albergue para quienes deban realizar diligencias fuera; entre otras normas particulares. Cada albergue tiene su propia disposici\u00f3n de servicios y reglamentaci\u00f3n, las mencionadas con antelaci\u00f3n responden a la l\u00f3gica previa a la pandemia de la covid-<\/span><span class=\"s12\">19<\/span><span class=\"s1\">, la cual afect\u00f3 de m\u00faltiples maneras ese proceder y todav\u00eda no es posible hacer un pronunciamiento sobre las afectaciones causadas dado que la contingencia sanitaria contin\u00faa al momento de redactar este texto.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Esta diversidad de servicios, as\u00ed dicha, no permite distinguir la cosmovisi\u00f3n ni la pastoral social cat\u00f3lica que alienta ese proceder. Esa ausencia de indistinci\u00f3n caracteriza, en t\u00e9rminos generales, los an\u00e1lisis hechos sobre los albergues que, por lo general, hacen hincapi\u00e9 en sus aspectos humanitarios sin detenerse a analizar el bagaje y las articulaciones sociopastorales. Por razones de espacio, la aludida labor no se incluye en el presente texto, pero, sint\u00e9ticamente, refiero elementos centrales que han hecho, de la labor encabezada por el hoy ausente Pedro Pantoja, un caso ejemplar, \u00fanico en M\u00e9xico: un modelo de atenci\u00f3n social horizontal, con divisi\u00f3n t\u00e9cnica de trabajo, mas con facilidad para que cualquier persona pudiera integrarse a otra actividad dentro del albergue. Un albergue abierto para recibir al migrante y darle de comer al reci\u00e9n llegado a cualquier hora; un albergue que no lanza a la calle al migrante durante su estancia transitoria; un albergue que organiza sistem\u00e1ticamente actividades de informaci\u00f3n y orientaci\u00f3n, conferencias, que alerta al migrante sobre sus derechos y ejercicio de los mismos; un albergue que desarrolla v\u00ednculos sociales, institucionales, intra y extraeclesiales, entre otras caracter\u00edsticas s\u00f3lidas. Los dem\u00e1s albergues quedan en la tradici\u00f3n asistencialista y resignaci\u00f3n; el de Saltillo, por ejemplo, permanece en la construcci\u00f3n de una sociedad incluyente, sin distingos ni explotaciones. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las anteriores formas particulares de organizaciones guardan, asimismo, relaci\u00f3n con los recursos que disponen. Existe una amplia trama de participaciones tan compleja como las razones que originan su existencia organizacional en un momento dado. En tanto existen esas diferencias, enfoques y razones el resultado observable en la sociedad es de asimetr\u00edas en el acceso a los recursos, las actividades realizadas, los grupos sociales beneficiados, las regiones atendidas, el horizonte temporal de trabajo social que, a simple vista, pueden achacarse a causas externas a los albergues y casas de migrantes, para precisar la materia de este escrito. Por lo dicho, la inequidad en el acceso a los recursos p\u00fablicos no es producto unicausal, ni del Estado ni de una Iglesia en particular o varias de ellas, ni de un grupo de organismos laicos. La inequidad, en cualquier caso, ser\u00eda m\u00e1s s\u00f3lidamente explicable como resultado de un <\/span><em><span class=\"s2\">conjunto desigual de participaciones<\/span><\/em><span class=\"s1\">, tal y como ya se hab\u00eda explicado, imputables a razones jur\u00eddicas, pol\u00edticas y de administraci\u00f3n p\u00fablica, pero tambi\u00e9n a sociales y religiosas. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Lo anterior no implica desconocer que hay instituciones religiosas, organismos laicos y creyentes que bien han sabido aprovechar el marco legal prerreforma y posreforma constitucional de <span class=\"s6\">1992<\/span> en materia religiosa para distintos fines. Sin embargo, ser\u00eda equ\u00edvoco pensar, por ejemplo, que todo el empresariado cat\u00f3lico destina parte de sus haberes al patrocinio de organismos y obras sociales por el simple hecho de que, de este modo, deja de pagar impuestos al Estado, as\u00ed sea el tema de las exenciones fiscales un t\u00f3pico pendiente de transparentar de parte de las autoridades hacendarias del pa\u00eds, y evitar la grav\u00edsima fuga de capitales mediante el aprovechamiento de vac\u00edos de ley o retru\u00e9canos h\u00e1bilmente incluidos en las leyes correspondientes. El asunto es de otro tenor y reviste una complejidad particular: la acci\u00f3n puede responder a una cosmovisi\u00f3n religiosa que motiva al creyente a distribuir una porci\u00f3n de sus ingresos entre sectores vulnerables por los medios y v\u00edas m\u00e1s acordes a su modelo de sociedad, lo cual, a la vez, permite que entre los receptores del beneficio se propague el modelo social deseado por los promotores de la acci\u00f3n ben\u00e9fica y de ese modo ganen adeptos o simpatizantes para una causa determinada. Ello significa que se alientan las adscripciones religiosas y sociales con la pr\u00e1ctica, con los medios y formas de organizaci\u00f3n deseados y posibles de acuerdo con la visi\u00f3n religiosa y los recursos sociales con apego al marco legal vigente. Si se prefiere, se trata de formas sociales de reproducci\u00f3n de una cosmovisi\u00f3n confesional con el concurso de organismos laicos, que, habr\u00eda que recordar, no siempre son dependientes ni subordinados incondicionales de las jerarqu\u00edas eclesiales.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En efecto, en M\u00e9xico la Iglesia cat\u00f3lica es una instituci\u00f3n religiosa permisiva, a pesar de sus innegables intolerancias y contradicciones, como ocurre en el mundo con toda organizaci\u00f3n que aglutina a millones de miembros dispersos en decenas de pa\u00edses, en distintos continentes y con larga data de existencia (<\/span><span class=\"s4\">1<\/span><span class=\"s1\"> bill\u00f3n <\/span><span class=\"s4\">328<\/span><span class=\"s1\"> millones <\/span><span class=\"s4\">993<\/span><span class=\"s1\"> mil cat\u00f3licos de un total de <\/span><span class=\"s4\">7<\/span><span class=\"s1\"> billones <\/span><span class=\"s4\">496<\/span><span class=\"s1\"> millones <\/span><span class=\"s4\">394<\/span><span class=\"s1\"> mil personas en <\/span><span class=\"s4\">2018<\/span><span class=\"s1\">, seg\u00fan Fides, <\/span><span class=\"s4\">2021<\/span><span class=\"s1\">). En ese sentido, es posible establecer una relaci\u00f3n de doble vertiente entre instituci\u00f3n religiosa y feligres\u00eda con intercambios no s\u00f3lo doctrinarios, sino tambi\u00e9n sociales, econ\u00f3micos, de cosmovisi\u00f3n y producci\u00f3n social, con referencias comunes e independencias relativas. De ah\u00ed que varios sectores de la feligres\u00eda cat\u00f3lica puedan normar su proceder individual y social conforme a sus intereses particulares, aunque \u00e9stos difieran del mandato eclesi\u00e1stico del momento, como ocurre en temas de diversidad sexual, aborto y educaci\u00f3n para no circunscribir necesariamente la reflexi\u00f3n al t\u00f3pico de la asistencia al migrante y su pr\u00e1ctica con mayor o menor apego a la instrucci\u00f3n del episcopado, v\u00eda la DPMH. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Hay, en contra partida, un conjunto m\u00e1s de organismos y creyentes que han optado por hacer caso omiso de desarrollar obra social que no sea la estrictamente vinculada a su particular noci\u00f3n de religi\u00f3n, o lo que hacen lo financian sin considerar los fondos p\u00fablicos de coinversi\u00f3n social del gobierno mexicano, entre otros posibles. Esta labor sin el concurso de los fondos p\u00fablicos, aunque sin duda alguna restringe el alcance de su obra, no la hace menos oportuna, indispensable e importante tanto para quienes la realizan como para quienes la reciben. No obstante, muestra efectos diversos y no siempre positivos: <\/span><em><span class=\"s2\">a)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> en el plano social, el alcance en tiempo y espacio es menor; <\/span><em><span class=\"s2\">b)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> en el eclesi\u00e1stico y religioso, la presencia y actividad es crecientemente asim\u00e9trica, sujeta a los altibajos propios de un flujo irregular de recursos financieros; y <\/span><em><span class=\"s2\">c)<\/span><\/em><span class=\"s1\"> en el de pol\u00edtica p\u00fablica, se deja de favorecer el car\u00e1cter mixto y multisectorial que refuerza la participaci\u00f3n democr\u00e1tica cotidiana. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Entre estas modalidades extremas existe un amplio abanico de situaciones de participaci\u00f3n restringida, imputable a razones de lo m\u00e1s diverso y entre las cuales, quiz\u00e1, ser\u00eda m\u00e1s pertinente hablar de c\u00f3mo ocurre la inequidad de acceso a los recursos p\u00fablicos, a las donaciones privadas y a fondos multisectoriales. La diversidad de situaciones hace imposible cualquier generalizaci\u00f3n sobre ellas (o llevar\u00eda a una extensa exposici\u00f3n que rebasa los horizontes del presente texto), aunque sea indudable su presencia social, casi siempre renovable ante la corta vida de sus organismos y compromiso perdurable de quienes los integran. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Las actividades de asistencia a los migrantes con patrocinio religioso no pueden verse s\u00f3lo en su l\u00f3gica misma sino como parte de una cosmovisi\u00f3n que se difunde y propone al conjunto social y sus instituciones. La expresi\u00f3n p\u00fablica por un modelo de sociedad (por poco definido que sea en su exposici\u00f3n p\u00fablica), de aceptaci\u00f3n o de rechazo de programas o acciones espec\u00edficas de los gobiernos en turno, ha sido pr\u00e1ctica eclesi\u00e1stica com\u00fan, en particular a la cat\u00f3lica y sus organismos laicos. Empero, gracias a la reforma de <\/span><span class=\"s4\">1992<\/span><span class=\"s1\">, este tipo de pr\u00e1ctica ha sido m\u00e1s com\u00fan pues su personalidad legal se los facilita. Desde ese punto de vista es entendible su expresi\u00f3n p\u00fablica y tambi\u00e9n legal. El asunto es qu\u00e9 tanto se fortalece a la sociedad y sus instituciones, qu\u00e9 tanto se contribuye a la equidad o no, qu\u00e9 tanto a la democracia, al respeto a la pluralidad, a la tolerancia, a la convivencia con la otredad, extranjera o no. Es, quiz\u00e1, desde tales referentes que debiera analizarse la participaci\u00f3n religiosa, no siempre eclesial, en los procesos de asistencia a los migrantes, los t\u00e9rminos en que ella ocurre y hacia d\u00f3nde apunta. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La sociedad mexicana no cuenta con un conocimiento suficiente de la problem\u00e1tica en cuesti\u00f3n para justipreciar qu\u00e9 hacen o dejan de hacer las religiones e Iglesias en dicha materia, ni el Estado mexicano se ha dado a la tarea de reunir los necesarios elementos de juicio para actuar en un sentido u otro, aunque est\u00e9n al alcance, dispersos, pero a la mano. Lo anterior no niega que la participaci\u00f3n religiosa contin\u00fae en materia migratoria. A la luz de la historia, no ser\u00eda recomendable intentar impedir dicha participaci\u00f3n, que fue una tentaci\u00f3n presente en distintos \u00f3rdenes de gobierno en los <\/span><span class=\"s4\">1980<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s4\">1990<\/span><span class=\"s1\"> y lo que va del siglo XXI, pues las experiencias nugatorias lo \u00fanico que han logrado es que ocurra de manera disfrazada, oculta, de manera conspirativa; y cuando las condiciones han permitido salir p\u00fablicamente, lo ha hecho con grandes resentimientos, conmociones inmediatas y con largos procesos de ajuste social. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Si bien existen elementos doctrinales que impiden, restringen o alientan la acci\u00f3n social de las Iglesias y sus organismos laicos, hay un conjunto de elementos diversos a considerar por unas y otros si desean acceder a los fondos gubernamentales. Entre esos elementos destacan los relativos a la complejidad, modalidades de actuaci\u00f3n de la administraci\u00f3n p\u00fablica, reglamentaciones sectoriales y por dependencia, que de carecer del conocimiento necesario, los recursos humanos y materiales, as\u00ed como de capacidad de gesti\u00f3n, simplemente no hay manera de conseguirlos. En ese sentido, m\u00e1s all\u00e1 de lo doctrinario, importa que las Iglesias y sus organismos cuenten con la capacidad necesaria, la cual es producto de un proceso hist\u00f3rico de aprendizaje, o bien adquieran dicha competencia, al preparar sus propios cuadros o bien al recurrir a los servicios profesionales de gestores de proyectos. La Iglesia cat\u00f3lica tiene ampl\u00edsima experiencia en la procuraci\u00f3n de recursos en general, pero no necesariamente en lo referente a la migraci\u00f3n internacional en M\u00e9xico. Por eso la situaci\u00f3n de los albergues y casas de migrantes es muy desigual. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Hist\u00f3ricamente la Iglesia cat\u00f3lica y sus organizaciones laicas cuentan con un ampl\u00edsimo bagaje frente al conjunto de otros organismos religiosos en el pa\u00eds, aunque cabe aclarar que no todos los organismos cat\u00f3licos gozan de ese saber, es el caso de los dedicados a los migrantes. Ese bagaje de conocimiento aplicado se ha desarrollado a lo largo de <\/span><span class=\"s4\">500<\/span><span class=\"s1\"> a\u00f1os, lo que la provee de recursos materiales, humanos y financieros, estructuras administrativas, metodolog\u00edas de gesti\u00f3n, experiencia, programas y proyectos definidos conforme a l\u00edneas de trabajo diferenciadas, susceptibles de ser ajustados a los requerimientos de la normatividad laica gubernamental. No se trata de una competencia perfeccionada al extremo, pero si perfectible y moldeable respaldada por ese viejo saber estructural; de ah\u00ed que, en t\u00e9rminos de competici\u00f3n, la Iglesia cat\u00f3lica est\u00e9 en mejor posici\u00f3n que las dem\u00e1s organizaciones religiosas para adecuarse a las circunstancias pol\u00edticas, jur\u00eddicas y normativas en cuanto al acceso a los fondos p\u00fablicos. Tomando en cuenta esa consideraci\u00f3n, es entendible que su acceso y obtenci\u00f3n de recursos sea significativamente mayor a la de las Iglesias protestantes y evang\u00e9licas; la combinaci\u00f3n de elementos doctrinarios, de relaci\u00f3n con el Estado y de su existencia en el pa\u00eds, les resultan contraproducentes en la materia y ensanchan la brecha de acceso a los recursos p\u00fablicos. Eso no aplica al tema migratorio, pero podr\u00eda hacerlo. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Desde otra perspectiva complementaria, la preferencia religiosa de los gobernantes en el Estado laico mexicano es un elemento concurrente y hasta circunstancial, pero no explicativo, de todo el proceso hist\u00f3rico de acceso a los recursos p\u00fablicos por parte de la Iglesia cat\u00f3lica o de algunos de sus organismos laicos. As\u00ed, las coyunturas pol\u00edticas, sexenales o de otra m\u00e9trica pol\u00edtica, pueden facilitar o no la acci\u00f3n de los actores sociorreligiosos, pero la estabilidad del marco legal y la manera exitosa de servirse de \u00e9l estructura la continuidad del proyecto social de las Iglesias y organizaciones sociales. En efecto, la Iglesia cat\u00f3lica y algunos de sus organismos laicos llevan una considerable delantera, inalcanzable en el corto y mediano plazos de mantenerse las tendencias actuales.<sup>10<\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante las ventajas comparativas que puedan darse, existe una complejidad administrativa ineludible. El principal problema es que no existe en el pa\u00eds un marco legal integral relativo a las distintas actividades que conforman la asistencia social, la asistencia privada, la beneficencia, la caridad, la filantrop\u00eda y los programas sociales p\u00fablicos. Tampoco hay una homologaci\u00f3n jur\u00eddica de lo federal y las legislaciones estatales, ni todos los estados cuentan con legislaci\u00f3n al respecto (<span class=\"s13\">Mur\u00faa y Meza, <\/span><span class=\"s14\">2001<\/span><span class=\"s13\">)<\/span>;<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>11<\/sup><\/span> ello para no abundar en las posibles disposiciones locales de los m\u00e1s de <span class=\"s6\">2<\/span> mil <span class=\"s6\">450<\/span> municipios en el pa\u00eds.<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>12<\/sup><\/span> Los vac\u00edos legales, la heterogeneidad normativa, las inconsistencias reglamentarias, las contradicciones e imprecisiones, etc\u00e9tera, en poco contribuyen a alentar, ordenar y encauzar los distintos intentos socio-religiosos de participaci\u00f3n asistencial con composici\u00f3n mixta (p\u00fablica y privada).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s10\">\u00bf<\/span>Qu\u00e9 organismos civiles que atienden a migrantes acceden a esas fuentes gubernamentales de financiamiento y qu\u00e9 montos reciben<span class=\"s10\">?<\/span> Si se pretendiera analizar el ejercicio presupuestal en la materia, no ser\u00eda posible dado que \u00ablos datos de presupuesto y ejercicio del gasto se presentan en t\u00e9rminos globales, por lo que resulta dif\u00edcil analizar los cap\u00edtulos, conceptos y partidas\u00bb (Garc\u00eda, <span class=\"s6\">2003<\/span>:<span class=\"s6\">10<\/span>). Esta manera de presentar los datos presupuestales sigue siendo se\u00f1alada por analistas especializados, sin que los cambios de gobierno federal modifiquen ese proceder (N\u00fa\u00f1ez, <span class=\"s6\">2017<\/span>). Adicionalmente, no es posible encontrar \u00abinformaci\u00f3n sobre las organizaciones beneficiadas con los programas sujetos a Reglas de Operaci\u00f3n\u00bb (Garc\u00eda, <span class=\"s6\">2003<\/span>:<span class=\"s6\">13<\/span>). <span class=\"s1\">En consecuencia, no se podr\u00eda saber, desde estas fuentes, qu\u00e9 iglesias y cu\u00e1les de sus organismos laicos acceden a dichos recursos, el monto, acciones espec\u00edficas realizadas, etc\u00e9tera.<\/span> <span class=\"s1\">En abundancia de complicaciones, Garc\u00eda enfatiza que para ese a\u00f1o<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p7\"><span class=\"s1\">otra limitaci\u00f3n fue la de no poder contar con referencias estatales, debido en parte a que los programas sujetos a Reglas de Operaci\u00f3n aun cuando son ejecutados por los estados y municipios, la transferencia de recursos se hace de forma centralizada, v\u00eda Ramos Generales del Gasto Programable: ramo <\/span><span class=\"s15\">33<\/span><span class=\"s1\">; aportaciones federales para entidades federativas y municipios, y ramo <\/span><span class=\"s15\">39<\/span><span class=\"s1\">; Programa de Apoyos para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas; o gasto no programable ramo <\/span><span class=\"s15\">28<\/span><span class=\"s1\">; participaci\u00f3n a entidades federativas y municipios; informaci\u00f3n que no se encuentra disponible (<\/span><span class=\"s15\">2003<\/span><span class=\"s1\">:<\/span><span class=\"s15\">13<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s15\">14<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Agrega que, pese a que se trata de recursos federales, \u00abtambi\u00e9n hay que analizar los acuerdos que cada entidad haya suscrito con la federaci\u00f3n y cada dependencia, as\u00ed como las legislaciones estatales debido a que cada estado es soberano\u00bb. Esa situaci\u00f3n de opacidad no ha cambiado. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En conclusi\u00f3n, a las mediaciones posibles que emanan de los textos sagrados que inhiben, limitan o condicionan la participaci\u00f3n de las Iglesias y sus organismos laicos en los fondos p\u00fablicos, hay serios y diversos problemas para el acceso a ellos, del mismo modo en que existe un galimat\u00edas para saber qu\u00e9 organismos lo hicieron, en qu\u00e9 actividad los ejercieron y dem\u00e1s temas asociados a la transparencia en el acceso, uso, destino y evaluaci\u00f3n de los alcances sociales logrados por la modalidad mixta de coinversi\u00f3n en asistencia social. Pero, de alg\u00fan lugar reciben fondos los organismos humanitarios para realizar su labor, sin duda, s\u00f3lo que \u00e9se es un tema que est\u00e1 en la opacidad, lo que no niega que la obtenci\u00f3n de financiamiento sea un permanente dolor de cabeza para albergues y casas de migrantes y que los recursos que se obtienen sean insuficientes. <\/span><span class=\"s3\">\u00bf<\/span><span class=\"s1\">C\u00f3mo podr\u00edan, por ejemplo, atender a los miles migrantes que a\u00f1o con a\u00f1o llegan a los albergues<\/span><span class=\"s3\">?<\/span><span class=\"s1\"> La respuesta es m\u00e1s sencilla y, en cierto sentido, hasta milagrosa: de la capacidad de gesti\u00f3n del responsable del albergue o casa de migrantes para lograr donaciones en dinero (del exterior) y en especie (nacionales y sobre todo locales), o de voluntariado, como lo hacen las escuelas jesuitas. Ejemplos sencillos: donaciones de alimentos perecederos a punto de sucumbir por parte de vendedores en mercados p\u00fablicos; de corte de pelo, con academias de belleza que necesitan que sus estudiantes aprendan a hacer cortes de pelo y lo hacen con migrantes voluntarios; de agrupaciones de fieles que donan comida preparada en fechas establecidas por el calendario religioso, etc\u00e9tera. Muy poco que ver, a final de cuentas, con el abanico de opciones que tienen a la mano otras cosmovisiones u otros organismos laicos que atienden otros sectores sociales o tem\u00e1ticas de inter\u00e9s. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Podr\u00edan aglutinarse los problemas de operaci\u00f3n de los albergues de modo siguiente:<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s16\">1<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Infraestructura, bienes muebles y acceso a servicios p\u00fablicos que, como se ha visto, son diversos por albergue y casa de migrante.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s16\">2<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Personal desigual, algunos funcionan con el m\u00ednimo posible y otros m\u00e1s cuentan con voluntariado diverso, desde atenci\u00f3n diaria a migrantes hasta colaboradores ocasionales por comit\u00e9s de catequesis locales.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s16\">3<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Gesti\u00f3n financiera y de recursos en especie, el cual ya ha sido argumentado en el apartado previo, pero al que habr\u00eda que agregar los trabajos extraordinarios particularmente cuando se presentan alzas s\u00fabitas del flujo migratorio o requerimientos extraordinarios de atenci\u00f3n m\u00e9dica en espec\u00edfico.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s16\">4<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Gesti\u00f3n ante autoridades p\u00fablicas, misma que es muy desigual.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s16\">5<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Relaci\u00f3n con el entorno social inmediato que no siempre es de aceptaci\u00f3n y, con m\u00e1s frecuencia de lo pensado, se enfrentan a situaciones de tensi\u00f3n y conflicto. Debe decirse, adem\u00e1s, que los vecinos tienen raz\u00f3n en cuanto a que, en este clima de miedo social, las llegadas y movilidades frecuentes de gente extra\u00f1a, que despu\u00e9s de unos d\u00edas ya no est\u00e1 m\u00e1s, rompe el sentido de conducirse entre conocidos, quienes brindan cierta confianza a la vida cotidiana.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><em><span class=\"s16\">6<\/span><\/em><span class=\"s1\"><em>.<\/em> Vinculaci\u00f3n con redes de migrantes y de derechos humanos en particular, que es otro submundo digno de estudio aparte por la diversidad de or\u00edgenes, concepciones, pr\u00e1cticas, financiamientos, intereses, trayectorias, ubicaciones geogr\u00e1ficas; redes de redes y los albergues y casas de migrantes es s\u00f3lo una parte de esa mayor complejidad.<\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\">Colaboraci\u00f3n y recelo de la autoridad gubernamental&nbsp;y la inseguridad<\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Con la reforma constitucional en materia religiosa de <span class=\"s6\">1992<\/span> ya no fue necesaria la generaci\u00f3n de identidades disfrazadas, pero los legados pol\u00edticos y culturales negativos pervivir\u00edan en los tiempos posteriores. Uno de los recelos gubernamentales ha sido y es qu\u00e9 pasa dentro de los albergues y casas de migrantes y qu\u00e9 labores de asistencia se realizan de forma que no puedan ser interpretadas jur\u00eddicamente como tr\u00e1fico de migrantes. El procedimiento elemental de proveerse de elementos de juicio fue mediante la <span class=\"s9\">infiltraci\u00f3n<\/span> de los inmuebles humanitarios por parte de agentes de seguridad p\u00fablica, disfrazados la mayor\u00eda de las veces de migrantes o de voluntarios para la realizaci\u00f3n de alg\u00fan servicio asistencial que les permitiera obtener informaci\u00f3n privilegiada; ese tipo de infiltraci\u00f3n de anta\u00f1o se sigue practicando, si bien han cambiado las maneras de hacerlo. La infiltraci\u00f3n ha sido acompa\u00f1ada de agresiones de distinto tipo y de modo reiterado al paso del tiempo. Muestra de ello es lo denunciado por el arzobispo Romo, entonces responsable de la DPMH del Episcopado Mexicano, en conferencia de prensa en el Senado de M\u00e9xico:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p7\"><span class=\"s1\">La falta de atenci\u00f3n oportuna a la violencia e inseguridad ha generado que se elevara el n\u00famero de ataques de <\/span><span class=\"s17\">18<\/span><span class=\"s1\"> incidentes de riesgo en cinco a\u00f1os \u2014<\/span><span class=\"s17\">2004<\/span><span class=\"s1\"> a <\/span><span class=\"s17\">2009<\/span><span class=\"s1\">\u2014 a <\/span><span class=\"s17\">46<\/span><span class=\"s1\"> en a\u00f1o y medio \u2014<\/span><span class=\"s17\">29<\/span><span class=\"s1\"> en <\/span><span class=\"s17\">2010<\/span><span class=\"s1\"> y <\/span><span class=\"s17\">17<\/span><span class=\"s1\"> en <\/span><span class=\"s17\">2011<\/span><span class=\"s1\">\u2014, siendo el principal agente persecutorio o agresor el mismo Estado, a trav\u00e9s de funcionarios p\u00fablicos de los tres niveles de gobierno que intentan intimidarnos para que no denunciemos abusos y violaciones de derechos humanos que comenten contra migrantes (Brito, <\/span><span class=\"s17\">2011<\/span><span class=\"s1\">:<\/span><span class=\"s17\">27<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Otro mecanismo, m\u00e1s grotesco, ha sido el robo de archivos y materiales de oficina, y gracias a la masificaci\u00f3n y abaratamiento de las comunicaciones virtuales se han podido preservar archivos intangibles. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">La protecci\u00f3n al migrante obliga a la gesti\u00f3n ante las autoridades migratorias y de seguridad p\u00fablica de manera preferente, sin excluir a las de salud y trabajo, y es justo con ellas con quienes ocurre una de tres: <\/span><span class=\"s4\"><i>1<\/i><\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s1\"> Colaboraci\u00f3n. <\/span><span class=\"s4\"><i>2<\/i><\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s1\"> Tensi\u00f3n. <\/span><span class=\"s4\"><i>3<\/i><\/span><span class=\"s2\">.<\/span><span class=\"s1\"> Conflicto. Cualquiera de ellas puede ocurrir en cualquier momento y lugar. Puede darse que para una tem\u00e1tica ocurra la colaboraci\u00f3n, pero para otra tensi\u00f3n y conflicto entre los mismos actores institucionales y personas f\u00edsicas que les representan. La construcci\u00f3n de acuerdos y colaboraciones es algo de todos los d\u00edas, como la tensi\u00f3n y el conflicto. La norma legal es referente obligado entre las partes; la innovaci\u00f3n y la voluntad de innovar, para solucionar, es una exigencia que no siempre ocurre (y no s\u00f3lo es responsabilidad de una de las partes). Es una relaci\u00f3n de mucho desgaste emocional, personal, que pone a prueba m\u00e1s el temple de los involucrados que la ley general, que esa se mueve poco. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Las infiltraciones y da\u00f1os diversos motivaron reacciones dentro de albergues y casas de migrantes, y en su v\u00ednculo con las autoridades. De forma defensiva, expulsar al infiltrado y denunciarlo ante la opini\u00f3n p\u00fablica ha sido la respuesta. Empero, no ha sido suficiente; cuando se le priva de un informante una autoridad interesada en saber qu\u00e9 pasa dentro de los inmuebles humanitarios env\u00eda otro, quiz\u00e1 m\u00e1s alertado de lo que debe hacer y evitar, y sigue enter\u00e1ndose de manera encubierta. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">En tanto que a primera vista el agente del INM constitu\u00eda, por la naturaleza de su funci\u00f3n, el principal obst\u00e1culo institucional para la atenci\u00f3n de migrantes, desde la administraci\u00f3n de Vicente Fox (<\/span><span class=\"s4\">2000<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s4\">2006<\/span><span class=\"s1\">) se estableci\u00f3 el acuerdo extralegal de que los empleados de dicho instituto no realizaran operativos dentro de los albergues y casas de migrantes que, conforme a la ley, pod\u00edan realizar seg\u00fan lo establec\u00eda el reglamento correspondiente. Esa medida, junto con otras para retirar a las instituciones de seguridad p\u00fablica, Ej\u00e9rcito y Marina de labores de colaboraci\u00f3n mutua con el INM, dadas las evidencias de que varios de sus miembros hab\u00edan cometido abusos y violaciones de los derechos humanos de los migrantes, presumiblemente se traducir\u00eda en una disminuci\u00f3n en da\u00f1os al migrante, al menos en esos santuarios de la labor humanitaria, pero ocurri\u00f3 exactamente lo contrario. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\">Lo que se necesitaba no era ausentar a la autoridad, sino perfeccionar su presencia y los mecanismos de colaboraci\u00f3n entre autoridades y organismos humanitarios. Se tomaron iniciativas de buena fe, as\u00ed fueran ilegales, en un medio en el que privaba la actuaci\u00f3n de organismos que justamente se caracterizan por lo contrario. Al quedar albergues y casas de migrantes exentos de una presencia (as\u00ed fuera distante) de los agentes del INM o de cualquier otra autoridad (as\u00ed fuera ocasional y por alguna raz\u00f3n legal), se convirtieron en nichos privilegiados para cualquier persona u organizaci\u00f3n que quisiera infiltrarse conforme a sus intereses m\u00e1s diversos; desde agentes locales de seguridad (personas f\u00edsicas) que respondieran a prop\u00f3sitos aviesos, traficantes de personas que buscaran enganchar migrantes o que desearan que \u00absus\u00bb migrantes descansaran a costa de la organizaci\u00f3n que les albergara, y posteriormente por enviados de secuestradores de migrantes. Dado que el personal de los albergues s\u00f3lo se atreve a expulsar al agente avieso, la impunidad qued\u00f3 garantizada desde ese entonces. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Es, desde esa l\u00f3gica, que la ley de migraci\u00f3n de mayo de <\/span><span class=\"s4\">2011<\/span><span class=\"s1\">, en tanto que asienta esa protecci\u00f3n, ahora s\u00ed legal, para albergues y casas de migrantes, no garantiza la labor humanitaria y s\u00ed deja margen para prop\u00f3sitos delictivos por agentes diversos que as\u00ed proceden. En los \u00faltimos a\u00f1os son los enviados por los secuestradores quienes representan el principal peligro para la integridad f\u00edsica de migrantes, agentes de pastoral, voluntarios y miembros de organismos que atienden a migrantes. Al respecto, a las agresiones denunciadas por el arzobispo Romo habr\u00eda que sumar las que reciben albergues o casas de migrante por parte de la delincuencia com\u00fan; sin embargo, no se lleva registro estad\u00edstico, mucho menos se re\u00fane, procesa y se presenta el c\u00famulo de evidencias ante las autoridades competentes. Urge replantear la ecuaci\u00f3n pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n entre autoridad y organismos humanitarios, pero m\u00e1s urgente es abatir la inseguridad p\u00fablica que da\u00f1a al tejido social en M\u00e9xico, incluidos los migrantes. Al menos desde <\/span><span class=\"s4\">2007<\/span><span class=\"s1\">, los registros de la autoridad policiaca federal, hoy subsumida en la Guardia Nacional, llev\u00f3 a cabo de un registro de <\/span><span class=\"s4\">10<\/span><span class=\"s1\"> mil migrantes \u00abliberados\u00bb al a\u00f1o, luego de ser secuestrados (Rivas, <\/span><span class=\"s4\">2014<\/span><span class=\"s1\">). <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">En <span class=\"s6\">2009<\/span> se sumaron dos voluntades, la de la DMPH y la de la CNDH, con \u00e9xito, para hacer visible un grave problema, el m\u00e1s relevante hasta entonces: el secuestro masivo de migrantes (luego vendr\u00eda el asesinato masivo de migrantes). El informe de la CNDH (<span class=\"s6\">2009<\/span>) sobre el secuestro de casi <span class=\"s6\">10<\/span> mil migrantes en un semestre, con una ganancia estimada para los secuestradores de <span class=\"s6\">25<\/span> millones de d\u00f3lares, marc\u00f3 un hito vergonzante para autoridades y sociedad, pero tambi\u00e9n puede ser el testimonio m\u00e1s valioso de la colaboraci\u00f3n multisectorial, pues la DMPH, para hacer su aporte, recurri\u00f3 al trabajo en conjunto de distintos albergues y otras fuentes de informaci\u00f3n. Desde su publicaci\u00f3n, ese informe se convirti\u00f3 en referencia obligada para conocer lo que les pasa a los migrantes indocumentados en M\u00e9xico, m\u00e1s por los grav\u00edsimos hechos posteriores de asesinato masivo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">Si bien las cifras estimadas en el informe no gozaron de total aceptaci\u00f3n, en particular por el gobierno federal, quedaron evidenciados de manera irrefutable: <\/span><span class=\"s4\"><i>1<\/i><\/span><span class=\"s1\">. La existencia de un proceso delictivo espec\u00edfico que da\u00f1aba a los migrantes internacionales, aunque num\u00e9ricamente los m\u00e1s afectados eran los indocumentados centroamericanos. <\/span><span class=\"s4\"><i>2<\/i><\/span><span class=\"s1\">. Lo ocurrido no era un hecho aislado ni circunstancial, sino un proceso delictivo que ocurr\u00eda en distintas partes del pa\u00eds, aunque fuera posible indicar algunos sitios con mayor ocurrencia. <\/span><span class=\"s4\"><i>3<\/i><\/span><span class=\"s1\">. Para el cobro de rescates, los secuestradores recurr\u00edan a los servicios de empresas internacionales especializadas en el env\u00edo de remesas, es decir, los mismos servicios e incluso las mismas compa\u00f1\u00edas que usaban los migrantes en el env\u00edo de remesas para sus familias o para sufragar los gastos de la migraci\u00f3n en tr\u00e1nsito. <\/span><span class=\"s4\"><i>4<\/i><\/span><span class=\"s1\">. Era inexplicable que esos secuestros masivos no hubieran sido detectados por las autoridades p\u00fablicas, puesto que supon\u00edan desplazamientos de grupos notorios de personas y veh\u00edculos en numerosas localidades; de casas e inmuebles en los que se concentraba a los secuestrados mientras se gestionaba el pago de su rescate; la alimentaci\u00f3n, m\u00e1s el avituallamiento de las organizaciones delictivas; gestiones varias para el cobro de rescates, etc\u00e9tera. Esa descomposici\u00f3n social no era, ni es, entendible sin la descomposici\u00f3n interna de las instituciones, en este caso, las responsables del tema migratorio. De ah\u00ed la premura de un nuevo plano para la colaboraci\u00f3n, la tensi\u00f3n y el conflicto, entre organismos humanitarios y las instancias p\u00fablicas de gobierno. Todo ello ocurri\u00f3 ante el silencio gubernamental que ser\u00eda roto tras la gesti\u00f3n exitosa del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad para obtener las cifras de secuestros de migrantes y que publicara en <\/span><span class=\"s4\">2014<\/span><span class=\"s1\"> en su informe denominado <\/span><em><span class=\"s2\">An\u00e1lisis Integral del secuestro en M\u00e9xico. C\u00f3mo entender esta problem\u00e1tica<\/span><\/em><span class=\"s1\">. <\/span><\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\">Una historia (\u00bfinterminable?) de claros y oscuros<\/h4>\n<p class=\"p1\"><span style=\"color: #000000;\">Sin los albergues y las casas de migrantes los apoyos sociales hacia los migrantes continuar\u00edan en su m\u00ednima expresi\u00f3n y sin duda ser\u00eda un grav\u00edsimo golpe a los migrantes mismos en primer lugar; en segundo, a la noble trayectoria del humanismo cat\u00f3lico; en tercero, al tejido social que vincula origen, tr\u00e1nsito y destino de la migraci\u00f3n; y en cuarto, al amplio tejido social que nos une a todos. Mientras existan condiciones jur\u00eddicas y sociales que hagan a unos migrantes menos que otros, m\u00e1s vulnerables, habr\u00e1 necesidad social de protegerlos, y el papel de albergues y casas de migrantes ha sido y es fundamental para los migrantes y tambi\u00e9n para la preservaci\u00f3n, as\u00ed sea fr\u00e1gil, de la gobernabilidad en innumerables localidades mexicanas. En la protecci\u00f3n de unos est\u00e1 la protecci\u00f3n de todos; en evitar la injusticia hacia unos est\u00e1 la justicia para todos. <span class=\"s1\">Mientras existan condiciones jur\u00eddicas y sociales que hagan a unos migrantes menos que otros, m\u00e1s vulnerables, habr\u00e1 necesidad social de protegerlos y el papel de albergues y casas de migrantes ha sido y es fundamental para los migrantes en primer lugar, pero tambi\u00e9n para la preservaci\u00f3n, as\u00ed sea fr\u00e1gil, de la gobernabilidad en innumerables localidades mexicanas. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\"><span class=\"s1\">A principios de julio de <\/span><span class=\"s4\">2011<\/span><span class=\"s1\">, el sacerdote responsable de una casa para migrantes le pregunt\u00f3 al autor de este texto: \u00ab<\/span><span class=\"s3\">\u00f8<\/span><span class=\"s1\">Por qu\u00e9 no me ha matado la delincuencia si tanto la he denunciado<\/span><span class=\"s3\">?<\/span><span class=\"s1\">, <\/span><span class=\"s3\">\u00f8<\/span><span class=\"s1\">por qu\u00e9 no lo han hecho a\u00fan si oportunidades las han tenido<\/span><span class=\"s3\">?<\/span><span class=\"s1\">\u00bb. No hay certeza para responder a tan vital preocupaci\u00f3n, pero s\u00ed hip\u00f3tesis a partir de la racionalidad delictiva que se observa en el proceder del ramal del crimen organizado metido a la migraci\u00f3n: si privara una racionalidad empresarial fuerte y centralizada en las redes delictivas, podr\u00eda esperarse que ellas mismas, c\u00ednicamente, protegieran a albergues y casas de migrantes, pues constituyen uno de los pocos lugares de concentraci\u00f3n de migrantes que les facilita su negocio. En esa l\u00f3gica, ser\u00edan incluso parte interesada en preservar la integridad f\u00edsica de los liderazgos personales en esos espacios humanitarios, ya que a mayor prestigio corresponder\u00eda mayor afluencia de migrantes y, en consecuencia, mayores posibilidades de contar con m\u00e1s v\u00edctimas. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">Pero no siempre es as\u00ed, en esas redes delictivas, que constituyen una red de redes delictivas, los afiliados locales y regionales preservan sus formas de organizaci\u00f3n, actuaci\u00f3n y objetivos propios, en la inteligencia de que se subsumen ante el llamado jefe de plaza, que est\u00e1 en una l\u00f3gica delictiva mayor y les puede requerir s\u00f3lo para ciertas cosas. Es decir, la autonom\u00eda relativa de la filial local puede tener como objetivo una meta local e inmediata mientras el jefe de plaza puede tener otra distinta, nacional o internacional y mediata, ambas relativas a albergues y casas de migrantes. As\u00ed, podr\u00eda verse a los centros humanitarios como enemigos inmediatos y otros como espacios \u00fatiles para fines criminales mayores. La ausencia de un mando centralizado y una eventual contradicci\u00f3n entre liderazgos delictivos puede significar la agresi\u00f3n mortal contra alg\u00fan responsable de centro humanitario. El martirio es, en ese escenario, altamente posible, y a\u00fan se est\u00e1 a tiempo de evitarlo. Por eso hay que cambiar desde dentro de los albergues y casas de migrantes, desde la pastoral social eclesi\u00e1stica, desde las filas del humanitarismo. Cabe resaltar que esos cambios, as\u00ed sean fundamentales, ser\u00e1n insuficientes, porque hay algo m\u00e1s que cambiar, fuera de ellos, en la sociedad y en las instituciones de gobierno.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span style=\"color: #000000;\">En efecto, en los lugares de origen de la migraci\u00f3n que llega o transita por M\u00e9xico no hay nada que indique mejora econ\u00f3mica, social, educativa, cultural y pol\u00edtica; no en el corto plazo, quiz\u00e1 en el largo (y en el largo, dir\u00eda Keynes, todos estaremos muertos). En el de destino de esa migraci\u00f3n tampoco se ve esperanza de modificaci\u00f3n jur\u00eddica permisiva a la migraci\u00f3n en el futuro cercano, ni ahora que lleg\u00f3 Joseph Biden en lugar de Donald Trump y en sus primeros cinco meses de gobierno ha mantenido las mismas pol\u00edticas de contenci\u00f3n migratoria, claras aunque dichas de manera diplom\u00e1tica, en voz de la vicepresidenta Kamala Harris en su visita a Guatemala en junio de <span class=\"s6\">2021<\/span>: \u00abNo vengan\u00bb. Falta mucho para que M\u00e9xico pueda pasar de ser territorio con cruces mortuorias (<span class=\"s10\">\u00bf<\/span>cu\u00e1ntos San Fernando faltan por descubrir<span class=\"s10\">?<\/span>)<span class=\"s1\" style=\"color: #000000;\"><sup>13<\/sup><\/span> a espacio de cruce migratorio seguro.<\/span><\/p>\n<h4 class=\"p5\" style=\"text-align: center;\">Referencias<\/h4>\n<p class=\"p9\"><span class=\"s1\">Agencia Fides (<\/span><span class=\"s17\">16<\/span><span class=\"s1\"> de octubre de <\/span><span class=\"s17\">2020<\/span><span class=\"s1\">). \u00abVaticano. Las estad\u00edsticas de la Iglesia cat\u00f3lica <\/span><span class=\"s17\">2020<\/span><span class=\"s1\">\u00bb. <\/span><em><span class=\"s16\">Agencia Fides<\/span><\/em><span class=\"s1\">. Recuperado de http:\/\/www.fides.org\/es\/news\/<\/span><span class=\"s17\">68840<\/span><span class=\"s1\">-vaticano_Las _estadisticas_de_la_Iglesia_catolica_<\/span><span class=\"s17\">2020<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Aguayo, S. (<span class=\"s18\">1985<\/span>). <em><span class=\"s19\">El \u00e9xodo Centroamericano<\/span><\/em>. M\u00e9xico: Foro <span class=\"s18\">2000<\/span>\/Consejo Nacional de Fomento Educativo-Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica.<\/p>\n<p class=\"p9\">Brito, O. (<span class=\"s18\">2011<\/span>). \u00ab\u2039Gobiernos, los agresores\u203a de activistas pro migrantes\u00bb. <em><span class=\"s19\">Milenio<\/span><\/em>, p. <span class=\"s18\">9<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\">Camus Bergareche, M., Vega Villase\u00f1or, H. y Mart\u00ednez Hern\u00e1ndez Mej\u00eda, I. (<span class=\"s18\">2020<\/span>). \u00abTensiones en la gesti\u00f3n de las caravanas migrantes por Guadalajara\u00bb. <em><span class=\"s19\">EntreDiversidades<\/span><\/em>, <span class=\"s18\">7<\/span>(<span class=\"s18\">1<\/span>), pp. <span class=\"s18\">62<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">91<\/span>. doi: https:\/\/doi.org\/<span class=\"s18\">10<\/span>.<span class=\"s18\">31644<\/span>\/ed.v<span class=\"s18\">7<\/span>.n<span class=\"s18\">1<\/span>.<span class=\"s18\">2020<\/span>.a<span class=\"s18\">03<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Casillas, R. (<span class=\"s18\">1989<\/span>). <span class=\"s1\">\u00abEmergencia protestante y disidencia religiosa en Chiapas\u00bb. <\/span><em><span class=\"s16\">Estudios Fronterizos<\/span><span class=\"s1\"> (<\/span><\/em><span class=\"s17\">17<\/span><span class=\"s1\">), pp. <\/span><span class=\"s17\">105<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s17\">130<\/span><span class=\"s1\">. <\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Casillas, R. (<span class=\"s18\">2003<\/span>). <span class=\"s1\">\u00abLos nexos de los rezos. Iglesia cat\u00f3lica, l\u00edneas pastorales y sociales en el estado de Chipas durante los noventa\u00bb. En Guill\u00e9n, D. (coord.), <\/span><em><span class=\"s16\">Chiapas: rupturas y continuidades de una sociedad fragmentada<\/span><\/em><span class=\"s1\">. M\u00e9xico: Instituto Mora\/Conacyt.<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Casillas, R. (<span class=\"s18\">2010<\/span>). \u00abMasacre de migrantes. Reflexiones e interrogantes sobre los significados del asesinato de <span class=\"s18\">72<\/span> migrantes\u00bb. <em><span class=\"s19\">Foreign Affairs Latinoam\u00e9rica<\/span><\/em>, <span class=\"s18\">10<\/span>(<span class=\"s18\">4<\/span>), pp. <span class=\"s18\">52<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">59<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\">Ch\u00e1vez, K.R. (<span class=\"s18\">2019<\/span>). \u00abUnderstanding migrant caravans from the place of place privilege\u00bb.<em> <span class=\"s19\">Departures in Critical Qualitative Research<\/span><\/em>, <span class=\"s18\"><i>8<\/i><\/span>(<span class=\"s18\">1<\/span>), pp. <span class=\"s18\">9<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">16<\/span>. doi: <span class=\"s1\">https:\/\/doi.org\/<\/span><span class=\"s18\">10<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s18\">1525<\/span><span class=\"s1\">\/dcqr.<\/span><span class=\"s18\">2019<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s18\">8<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s18\">1<\/span><span class=\"s1\">.<\/span><span class=\"s18\">9<\/span><\/p>\n<p class=\"p10\"><span class=\"s20\">Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) (<\/span><span class=\"s18\">15<\/span><span class=\"s21\"> de junio<\/span><span class=\"s20\"> de <\/span><span class=\"s17\">2009<\/span><span class=\"s20\">). <\/span><em>Informe especial de la Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos sobre el caso de secuestro en contra de migrantes<\/em><span class=\"s21\">. M\u00e9xico: <\/span><span class=\"s20\">CNDH<\/span><span class=\"s21\">.<\/span><\/p>\n<p class=\"p10\"><span class=\"s21\">Garc\u00eda, S. (diciembre de <\/span><span class=\"s18\">2003<\/span><span class=\"s21\">). <\/span><em>Los fondos federales en el <span class=\"s18\">2003<\/span> para apoyar proyectos de las Organizaciones de la Sociedad Civil<\/em>.<span class=\"s21\"> M\u00e9xico: M\u00edmeo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Kauffer, E.F. (<span class=\"s18\">2002<\/span>). \u00abMovimientos migratorios forzosos en la frontera sur: una visi\u00f3n comparativa de los refugiados guatemaltecos en el sureste mexicano\u00bb. En Kauffer, E.F. (ed.), <span class=\"s19\"><em>Identidades, migraciones y g\u00e9nero en la frontera sur de M\u00e9xico<\/em> <\/span>(pp. <span class=\"s18\">215<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">242<\/span>). San Crist\u00f3bal de las Casas: Ecosur.<\/p>\n<p class=\"p9\">Kauffer, E.F. (julio-diciembre de <span class=\"s18\">2005<\/span>a). \u00abDe la frontera pol\u00edtica a las fronteras \u00e9tnicas. Refugiados guatemaltecos en M\u00e9xico\u00bb. <em><span class=\"s19\">Frontera Norte<\/span><\/em>, <span class=\"s18\">17<\/span>(<span class=\"s18\">34<\/span>), pp. <span class=\"s18\">7<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">36<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\">Kauffer, E.F. (<span class=\"s18\">2005<\/span>b). \u00abEl paradigma de la repatriaci\u00f3n a la prueba de los hechos: elementos para entender la nueva migraci\u00f3n de los exrefugiados guatemaltecos a M\u00e9xico\u00bb. \u00c1ngeles, H. <span class=\"s19\">et al.<\/span> (coords.), <em><span class=\"s19\">Actores y realidades en la Frontera Sur de M\u00e9xico<\/span><\/em> (pp. <span class=\"s18\">191<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">215<\/span>). M\u00e9xico: Coespo\/Ecosur.<\/p>\n<p class=\"p10\"><span class=\"s21\">Legorreta D\u00edaz, M.C. (<\/span><span class=\"s18\">1998<\/span><span class=\"s21\">). <\/span><em>Religi\u00f3n, pol\u00edtica y guerrilla en Las Ca\u00f1adas de la Selva Lacandona<\/em><span class=\"s21\">. M\u00e9xico: Cal y Arena.<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Mur\u00faa Hern\u00e1ndez, S.L. y Yuri Meza, A. (<span class=\"s18\">2001<\/span>). <em>Asistencia privada <span class=\"s22\">\u00bf<\/span>caridad o derecho<span class=\"s22\">?<\/span><\/em> M\u00e9xico: Editorial Quinto Sol.<\/p>\n<p class=\"p10\"><span class=\"s21\">N\u00fa\u00f1ez Gonz\u00e1lez, L. (<\/span><span class=\"s18\">2017<\/span><span class=\"s21\">). <\/span><span class=\"s22\"><i>\u00bf<\/i><\/span><em>Y d\u00f3nde qued\u00f3 la bolita<span class=\"s22\">?<\/span> Presupuesto de egresos ficticio. C\u00f3mo el gobierno hace lo que quiere con nuestro dinero<\/em><span class=\"s21\">. M\u00e9xico: Aguilar.<\/span><\/p>\n<p class=\"p10\"><span class=\"s21\">Par\u00eds Pombo, M.D. (coord.) (<\/span><span class=\"s18\">2018<\/span><span class=\"s21\">). <\/span><em>Informe sobre los migrantes haitianos y centroamericanos en Tijuana, Baja California, <span class=\"s18\">2016<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">2017<\/span>. Pol\u00edticas gubernamentales y acciones de la sociedad civil<\/em><span class=\"s21\">. M\u00e9xico: El Colegio de la Frontera Norte\/Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos. <\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Rivas Rodr\u00edguez, F.J. (coord.) (<span class=\"s18\">2014<\/span>). <em><span class=\"s19\">An\u00e1lisis Integral del secuestro en M\u00e9xico. C\u00f3mo entender esta problem\u00e1tica<\/span><\/em>. M\u00e9xico: Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad.<\/p>\n<p class=\"p9\">Rodr\u00edguez de Ita, G. (<span class=\"s18\">2003<\/span>). \u00abUna mirada urgente al sur: los refugiados guatemaltecos en Chiapas\u00bb. En Guill\u00e9n, D. (coord.), <em><span class=\"s19\">Chiapas: rupturas y continuidades de una sociedad fragmentada <\/span><\/em>(pp. <span class=\"s18\">223<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">270<\/span>). M\u00e9xico: Instituto Mora.<\/p>\n<p class=\"p9\">Ruiz, V. y Varela, A. (enero-junio de <span class=\"s18\">2020<\/span>). \u00abCaravanas de migrantes y refugiados en tr\u00e1nsito por M\u00e9xico: el \u00e9xodo de j\u00f3venes hondure\u00f1os que buscan, migrando, preservar la vida\u00bb. <em><span class=\"s19\">EntreDiversidades<\/span><\/em>, <span class=\"s18\">7<\/span>(<span class=\"s18\">1<\/span>), pp. <span class=\"s18\">92<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">129<\/span>.<\/p>\n<p class=\"p9\">Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n (<span class=\"s18\">1993<\/span>). <span class=\"s19\">Ley de Asociaciones Religiosas y Culto P\u00fablico<\/span>. M\u00e9xico: Talleres Gr\u00e1ficos de la Naci\u00f3n. Recuperado de <span class=\"s13\">http:\/\/asociacionesreligiosas.segob.gob.mx<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Sierra Guzm\u00e1n, J.L. (<span class=\"s18\">2003<\/span>). <em><span class=\"s19\">El enemigo interno, Contrainsurgencia y Fuerzas Armadas en M\u00e9xico<\/span><\/em>. M\u00e9xico: Plaza y Vald\u00e9s\/Universidad Iberoamericana.<\/p>\n<p class=\"p10\"><span class=\"s21\">Todorov, T. (<\/span><span class=\"s18\">2008<\/span><span class=\"s21\">). <\/span><em>El miedo a los b\u00e1rbaros: m\u00e1s all\u00e1 del choque de civilizaciones<\/em><span class=\"s21\">. Barcelona: Galaxia Gutenberg.<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Torre, E. y Mariscal, D.M. (<span class=\"s18\">2020<\/span>). \u00abBatallando con fronteras: estrategias migratorias en tr\u00e1nsito de participantes en caravanas de migrantes\u00bb.<em> <span class=\"s19\">Estudios Fronterizos<\/span><\/em>, <span class=\"s18\">21<\/span>. doi: https:\/\/doi.org\/<span class=\"s18\">10<\/span>.<span class=\"s18\">21670<\/span>\/ref.<span class=\"s18\">2005047<\/span><\/p>\n<p class=\"p9\">Villafuerte, D. (<span class=\"s18\">2008<\/span>). \u00abEl Soconusco: la Frontera de la Frontera Sur\u00bb. En S\u00e1nchez, J., Jarqu\u00edn, R. (coords.), <span class=\"s19\"><em>La frontera sur. Reflexiones sobre el Soconusco, Chiapas y sus problemas ambientales, poblacionales y productivos<\/em> <\/span>(pp. <span class=\"s18\">157<\/span>&#8211;<span class=\"s18\">168<\/span>). M\u00e9xico: Senado de la Rep\u00fablica\/Ecosur.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<h4>Notas<\/h4>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">1 Pedro Pantoja Arreola fue un infatigable defensor de los migrantes. Impermeable a las seducciones del poder. Un actor social que incomod\u00f3 a las instituciones al exigir en todo momento el cumplimiento de los derechos humanos de los vulnerados. Mi amigo Pedro, el padre Pedro, siempre fue una figura c\u00e1lida, amorosa, respetuosa y alegre que perdi\u00f3 la vida en diciembre de <\/span><span class=\"s2\">2020<\/span><span class=\"s1\"> por covid-<\/span><span class=\"s2\">19<\/span><span class=\"s1\">. Fue fundador de la Casa del Migrante de Saltillo y la Casa Ema\u00fas en Acu\u00f1a, as\u00ed como de la red de casas del migrante del norte de M\u00e9xico. Promovi\u00f3 la construcci\u00f3n de una sociedad cr\u00edtica y propositiva para un cambio social que viniera de la sociedad, en esencia. Padre espiritual de migrantes ha migrado espiritualmente a nuevos horizontes.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">2 El presb\u00edtero Pedro Pantoja fue un gran promotor de la articulaci\u00f3n de los apoyos organizados, v\u00eda albergues y casas de migrantes, desde Centroam\u00e9rica hasta Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">3 Al tiempo, el obispo de Tapachula, Felipe Arizmendi, ocupar\u00eda el obispado de San Crist\u00f3bal de las Casas, en uno m\u00e1s de esos giros cl\u00e1sicos de la Iglesia cat\u00f3lica para dar lugar a otro tipo de conducci\u00f3n y cosmovisi\u00f3n pastoral.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">4 La emergencia de organismos civiles dedicados a la migraci\u00f3n hay que ubicarla en un proceso social, pol\u00edtico y cultural m\u00e1s amplio, que algunos lo ubican como producto del <\/span><span class=\"s2\">68<\/span><span class=\"s1\"> mexicano, en tanto que a partir de esos a\u00f1os ocurre el surgimiento y multiplicaci\u00f3n de organismos civiles para las causas m\u00e1s diversas en el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">5 Este no es el caso de albergues y casas de migrantes que, por lo regular, tienen al frente a un miembro regular del clero y, en tanto tales, no devengan salario alguno por la labor humanitaria que realizan.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">6 Su nombre anterior, com\u00fan en el siglo XX mexicano, era ONG, ya citado.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">7 La Ley de Asociaciones Religiosas y Culto P\u00fablico, en su art\u00edculo <\/span><span class=\"s2\">9<\/span><span class=\"s1\">\u00ba, inciso V, sostiene que las iglesias podr\u00e1n \u00abparticipar por s\u00ed o asociadas con personas f\u00edsicas o morales en la constituci\u00f3n, administraci\u00f3n, sostenimiento y funcionamiento de instituciones de asistencia privada, planteles educativos e instituciones de salud, siempre que no persigan fines de lucro y sujet\u00e1ndose adem\u00e1s de a la presente, a las leyes que regulan esas materias\u00bb (Segob, <\/span><span class=\"s2\">1993<\/span><span class=\"s1\">:<\/span><span class=\"s2\">6<\/span><span class=\"s1\">&#8211;<\/span><span class=\"s2\">7<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">8 Ello explica la actuaci\u00f3n de grupos de fieles en sociedad con distintas perspectivas de lo que hay que hacer. As\u00ed, con distinto fundamento doctrinal, se encuentran los partidarios de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n y los llamados Carism\u00e1ticos en la Iglesia cat\u00f3lica. Y, si el an\u00e1lisis es m\u00e1s riguroso, se podr\u00e1n precisar diferencias importantes en tiempo y espacio en una misma perspectiva, como puede ser el caso de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n en que, en t\u00e9rminos pol\u00edticos, podr\u00edan observarse acentos m\u00e1s en elementos reformistas en algunos casos, como de vertiente comunista en otros.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">9 La diversidad es mayor a lo que a primera vista se presenta o se homogeneiza con base en criterios ideol\u00f3gicos. Un an\u00e1lisis cuidadoso incita a no confundir, por m\u00e1s afinidades que se puedan encontrar, a organismos como Legionarios de Cristo, Caballeros de Col\u00f3n, Opus Dei y Caballeros de Malta, que no s\u00f3lo son diferentes, sino que tienen importantes discrepancias entre s\u00ed; no obstante, desde cierta l\u00f3gica ideol\u00f3gica, se les ve como iguales, as\u00ed como iguales se les ve a todos los que de distinto modo enarbolan principios de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">10 Como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante, las dos administraciones federales panistas de inicio del siglo XXI dejaron muestras de preferencia confesional hacia la Iglesia cat\u00f3lica, al menos en materia migratoria, aunque la siguiente, priista, no dej\u00f3 el trato preferencial hacia dicha Iglesia. La actual, iniciada en diciembre de <\/span><span class=\"s2\">2018<\/span><span class=\"s1\">, m\u00e1s all\u00e1 de cierto revuelo medi\u00e1tico, mantiene en esencia dicho trato. Mientras en los medios se comenta con cierta alarma el \u00abjuego\u00bb dado a Confraternice y a su director, Arturo Farela, visto lo acontecido desde <\/span><span class=\"s2\">1992<\/span><span class=\"s1\">, no deja de ser algo intrascendente y hasta distractor del buen trato a la Iglesia cat\u00f3lica; como en tantos otros momentos anteriores, el director general de asuntos religiosos de la Segob proviene de las filas cat\u00f3licas, sin que haya el menor esc\u00e1ndalo p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">11 Por ejemplo, muy pocas entidades federativas cuentan con leyes espec\u00edficas para las instituciones de asistencia privada (IAP) y su \u00f3rgano, la junta de asistencia privada (JAP). Mur\u00faa y Meza expresaron no haber encontrado la raz\u00f3n por la que en unas entidades a las JAP se les da el estatuto de organismo descentralizado y en otras de desconcentrado, con las implicaciones que cada modalidad tiene en la administraci\u00f3n y transparencia en el ejercicio de los recursos financieros.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">12 Hay municipios que cuentan con una clara normatividad en asistencia y programas de coinversi\u00f3n social, como lo evidencian algunos programas sociales del gobierno federal.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">13 El <\/span><span class=\"s2\">24<\/span><span class=\"s1\"> de agosto de <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\"> se descubri\u00f3, por primera vez, un asesinato de <\/span><span class=\"s2\">72<\/span><span class=\"s1\"> migrantes indocumentados en la localidad de San Fernando, Tamaulipas, a unos <\/span><span class=\"s2\">100<\/span><span class=\"s1\"> kil\u00f3metros de la l\u00ednea fronteriza de M\u00e9xico con Estados Unidos. Posteriormente, durante el primer semestre de <\/span><span class=\"s2\">2011<\/span><span class=\"s1\">, en la misma localidad de San Fernando, se encontraron varias fosas con varios cientos de cad\u00e1veres; aparte de migrantes extranjeros, tambi\u00e9n hab\u00eda mexicanos migrantes y residentes locales (Casillas, <\/span><span class=\"s2\">2010<\/span><span class=\"s1\">).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"float: left; background-color: #f2f2f2; padding: 10px; width: 100%;\">\n<p class=\"p1\"><a style=\"font-size: inherit; background-color: #ffffff;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" style=\"border-width: 0;\" src=\"https:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc-nd\/4.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\"><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Este obra est\u00e1 bajo una <a style=\"color: #808080;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/span><\/p>\n\n\n<p><div id=\"contenedor30\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Migraci\u00f3n y Desarrollo, volumen 19, n\u00famero 37, segundo semestre 2021, es una publicaci\u00f3n semestral editada por la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas \u00abFrancisco Garc\u00eda Salinas\u00bb, a trav\u00e9s de la Unidad Acad\u00e9mica de Estudios del Desarrollo, Jard\u00edn Ju\u00e1rez 147, colonia Centro, Zacatecas,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1816","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1816","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1816"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1816\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1858,"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1816\/revisions\/1858"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosdeldesarrollo.mx\/migracionydesarrollo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1816"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}